Imperial Gran Reserva 1964

Vino Imperial Gran Reserva 1964

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
97
Puntuación Media:
9,3
Calidad-precio:
10,0

Bodega: CVNE - Compañía Vinícola del Norte de España
D.O./Zona: D.O.Ca Rioja
País: España
Tipo de vino: Tinto
Graduación (vol): 13,00%
Varietales: Casi 90% Tempranillo, Graciano y algo de Mazuelo.
Precio aproximado: Desconocido
Descripción
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Elaboración: Mas de 30 meses en barricas de Roble, mas otros 30 meses embotellado, con encorchado final, en cementerio CVNE.

Varietales: Casi 90% Tempranillo, Graciano y algo de Mazuelo.

4 Opiniones de Imperial Gran Reserva

 

Color vivo de caoba y ribete café, capa media alta, limpio y brillante.

Intensidad media, huele a mueble viejo claramente, botica, caldo de carne al mover, ciruela y yogurt, fruta negra, complejo, terruño, caza, cueros, grano de café, torrefacto. Muchísima fruta negra en el final. Nariz bastante tímida pero muy agradable.

Boca muy potente, a tope de fruta madura y licorosa, sedosidad y terciopelo llevados a su máxima expresión!!,con acidez, tanino pulido, final poderoso, recuerdos frutales, paso equilibrado, esta apoteósico!!!!!, magnífico.

Vino DISFRUTADO (si disfrutado en mayúsculas), en cata a ciegas hasta la mitad de la botella, ya sabia que era rioja viejo, (pues es lo que había pedido...pero el color atejado lo proclamaba como un heraldo a los cuatro vientos), algo turbio en las primeras copas pero... finura sedosidad,un leve murmullo de fruta (pese a sus más de 50 años), ganas de oler y oler y como no de beber y beber ( de esos vinos que cada trago invita al siguiente), la única lastima fue que la botella no fuera magnum, mejoraba en cada copa bebida. un vino para el recuerdo.

Botella con curiosa historia. Perteneciente a una persona que vendió el chalet en cuya bodega se ubicaba (olvidándose de ésta y otras botellas), ordenando sus nuevos propietarios sacar todo lo que hubiera en el mismo. Los encargados del desalojo, dándose cuenta del percal y cual lazarillos de tormes del Siglo XXI, arramplan con las botellas y las ponen a la venta (picaresca española en estado puro).

La botella en cuestión presentaba muy mal estado a primera vista. Etiqueta muy deteriorada (fruto, seguramente, de alguna humedad en la bodega), cápsula rota por la parte superior y corcho un tanto bajo, introducido un par de milimetros en el cuello de la botella. A ello se unía -una vez descápsulada aquélla- que el corcho presentaba en su parte media, un importante desgaste. En pocas palabras: la botella que ninguno de nosotros hubiera comprado... si no fuera porque junto a ella negocié un magnífico e impecable 890/59 y no había otra: o tragaba con las dos, o me quedaba sin ninguna. Pues oye, como dijo el filósofo: con un par.

Corcho destrozado. Sale tras 3 intentonas, pues se había introducido un par de mm más al tener la botella vertical. Por supuesto, sin decantar y dándole 45 minutos de aireación.

Presenta a la vista un color rojizo con tonos marronáceos y un amplio ribete teja, con una marcada diferencia con el menisco. Capa media/alta. Abundante precipitados de pequeño tamaño. Se aprecia una cierta turbidez, aunque el vino no se presenta apagado.

La nariz es magnífica: notas de fruta roja muy muy madura, sobre un támiz licoroso de principio. Inmediatamente aparecen, en una bien estructurada sucesión, los macerados, el cuero, la tierra mojada, los fúngicos, el bosque umbrío.. Misterioso, insinuante, aportando notas de incienso y sacristía, algunos atisbos de flores marchitas, establo. Muy completo.

En boca presenta una entrada amable y un delicado paso por boca. Aún con un punto goloso y manteniendo una buena acidez. La integración con la madera es absoluta, presentando un vino totalmente equilibrado, sereno, pleno. Inicios de fruta roja acidulada, para dar paso a un amplio registro de terciarios. De nuevo las duelas envinadas, carne cruda, cueros.. Sobre la base de un fino licor. Notas especiadas bien marcadas, tabaco rubio.. elegante, con una cierta amplitud en boca y una muy buena persistencia.

Aún se dejo una copa para la noche (casi 6 horas después -previa extraccion aire-), apreciándose alguna nota achocolatada en nariz, y, ya en boca, una menor amabilidad, resultando mucho más adusta, iniciando el vino una caída que ya se iba antojando libre. El Olmo, al fin, había dejado de dar peras.

Una enorme sorpresa. Un vino señorial que, sin duda, podría ser definido haciendo uso de un brocado clásico: nobleza obliga. Habrá que volver sobre él con otra botella en mejor estado, qué duda cabe.

¿El precio? Junto con el 890/59, 80 euros. Si este último sale igual, dos regalos por el precio de uno.

Es increíble que con el paso del tiempo...Tanto tiempo! En barrica primero y en botella después, nada mas y nada menos que 40 años, este vino este, como esta!
Y es que señores, esta es una de las excepciones que confirman la regla, a pesar de corchos, de la precariedad de la época, de botellas y de mil avatares mas, este vino esta INCOMENSURABLE!
El caso es que yo me acuso y reconozco mucho mas de vinos de nueva generación que de “Viejas glorias” pero cuando cae en mis manos una de estas joyas, de verdad que me dan ganas de llorar!!!
Eso si, imprescindible cuidar, mimar y tratar con máximo respeto y esmero, decantar con suficiente antelación y delicadeza, cuidar y controlar la temperatura, el servicio, envinado, seleccionar las copas adecuadas y sacar el corcho con máxima lentitud y “sacacorchos de patas” para evitar cualquier ruptura o desgarro!
Una hora y media después el Genio de la botella sale y te habla y te cuenta y se expresa!
Uf! Que maravilla! Otra dimensión! Pura Historia embotellada!

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