Secret del Priorat 2011

Vino Secret del Priorat 2011

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
95
Puntuación Media:
9,0
Calidad-precio:
5,2

Bodega: Familia Torres
D.O./Zona: D.O.Q. Priorat
País: España
Tipo de vino: Dulces y Generosos
Graduación (vol): 14,00%
Varietales: Cariñena y garnacha tinta.
Precio aproximado: De 30 a 49,9 €
Descripción
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Elaboración: El vino Secret del Priorat se elabora a partir de uvas procedentes de vides de 80 años. Tras una maceración de 60 días, la fermentación alcohólica se realiza en depósitos de acero inoxidabale en la que el mosto macera junto con las pieles. El vino Secret del Priorat tiene una crianza de 12 meses en barrica a la que se le añaden 6 meses en botella.

Varietales: Cariñena y garnacha tinta.

84 Opiniones de Secret del Priorat

Visual: brillante, lágrima densa, ribetes violáceos, precioso color...

Olfativa: en nariz destaca la fruta madura, balsámicos, higos, tierra, predispone a beber y disfrutar.

Gustativa: tal como la nariz me indicaba es un vino amplio, sabroso, vuelven a destacar la fruta madura, balsámicos como el eucalipto, tierra, compota de higos, acidez fantastica, no es especialmente dulce lo que se agradace en un buen vino de postre, más bien para tomar al finalizar la comida.

En resumen excelente vino que estoy seguro que en un futuro mejorará aún más.

La presentació és atractiva, no és massa moderna però transmet el missatge que pretén, fer una homenatge als monjos del Priorat en la tasca de treballar la terra i les vinyes per elaborar vi. Botella de 37.5 cl. El tap és correcte.
F. visual, capa alta, menisc violaci. Molt glicèric. Llàgrima abundant que tinta lleument la copa. Atractiu, net i brillant.
F. olfactiva, al principi es mostra intens. Apareixen aromes de fruita negra compotada, com confitura de prunes i mores. Es nota balsàmic i especial (un toc oriental). Pinzellades minerals. Complex.
F. gustativa, entrada elegant, embaumador i envellutada. Bona acidesa. S'aconsegueix un equilibri entre la dolçor i l'acidesa que fa que no sigui embafador i sigui fresc. És franc, a la boca torna a donar les mateixes aromes del nas. Convida a una altra copa.

Secret del Priorat http://youtu.be/W35k7R0Kyrk

VISUAL

Este tipo de vinos nos grita de la importancia (cada vez menos valorada y más desapercibida) de la visual en un vino. Al menos nos demuestra concentración, limpieza y nos aporta un enorme atractivo a la cata.

¡Que concentración, que madurez! La copa se inclina ante la imponente presencia de Secret del Priorat.

Destaco el gran atractivo por las tonalidades que presenta la “espuma” que forma el vino a caer, preciosas notas amoratadas y violáceas intensas.

¿Ribete? En este vino, es prácticamente nulo, es una continua y prolongada faja de color amoratado profundo.

Podemos hablar sobre su lágrima, pero entraríamos en más halagos y por el momento rozamos el cielo, así que vamos a parar aquí, esperando la nariz y la boca esté a la altura.

NARIZ

¿Análisis sensorial? Bienvenido, porque este vino ofrece muchísimo juego.

Aromas terrosos de inicio, se puede ver el suelo a pesar de su madurez.

La fruta está presente, es protagonista, dirige, manda y se alza acompañado con una inusual frescura con toques balsámicos de eucaliptos que le aportan frescura a su madurez.

Fruta negra donde prevalecen las sensaciones de ciruela pasa y corazón de breva.

La evolución en copa y muy probablemente por el aumento de oxígeno, provoca que aparezan aromas que nos recuerdan a tierra mojada, como las setas y la trufa.

Un vino de este comportamiento en su visual y nariz, nos exige un esfuerzo para después de más de 30 minutos, no habernos impregnado de un trago, aunque sea corto ¡sois malos, malotes Verema!.

BOCA

Si rozamos el cielo con la visual, si su nariz es larga e interminable, la boca nos ofrece momentos grandiosos de disfrute.

Denso “naturalmente”, pero no graso, concentrado, pero no empalagoso, directo, pero no corto.

Un vino que impregna el paladar como bombitas de fruta que explosionan (parezco el anuncio del chicle 5 Five).

Largo en boca, con una excelente acidez que realza su peso en boca, me gustaría conocer su ph, la base, amén de su azúcar para preveer una gran evolución, porque los dulces también evolucionan.

Sólo me cabe decir, hacía mucho tiempo que un “dulce” se me quedaba corto, muy corto y no me refiero a su longitud en boca, si no a la botella de 37.5 cl ¿porqué?, puede que la base sea el precio entorno a los 40€ de esta botella, que se duplicaría en un formato de ¾, aunque merece bien la pena pagar este precio por este vino.

Sinceramente de lo mejor que he probado de Bodegas Torres. Enhorabuena por el trabajo.

Visual_ Rojo picota, en algún momento aparecen tonos azabache, de capa muy alta con un fino ribete violáceo que denota su juventud. Limpio y brillante. Lágrima abundante, gruesa, de caída pausada y ligeramente tintada.

Nariz_ Muy buena intensidad. Estando un poco frío la nariz recuerda más a un tinto seco, con una nariz dominada en mi opinión por la garnacha con mucha fruta roja muy madura y una importante carga balsámicas y de hierbas de monte bajo. También una punta de esmalte que yo considera muy típica de los Priorat. A medida que toma temperatura la nariz se empieza a volver melosa, con notas de higos secos, arrope, fruta roja en confitura y surgen también las notas especiadas de la crianza, canela, vainilla, clavo, pimienta junto a sutiles notas de cacao que dan volumen y complejidad a la nariz. Nariz muy bien definida, inusual para lo que se puede esperar de un vino dulce, pero que sorprende y en mi caso engancha.

Boca_ Buen volumen en la entrada en boca. Cierto dulzor, pero muy comedido en comparación con otros dulces, y bien compensado por una acidez que sin ser apabullante si que compensa y da frescura al vino. En el paso de boca se nota una buena estructura del vino, con taninos de la madera aún marcados, algo secantes, pero muy elegantes y de calidad. Buena persistencia, aunque en boca los matices especiados y tostados de la crianza cobran mayor protagonismo y la fruta está algo más tapada aunque deja un agradable recuerdo de confitura y especias.

El secreto?. Un poco de vino rancio de 100 años que ha sido la esencia y el vino tradicional del Priorat. La pena es que no haya catado ninguna y no he podido reconocer los matices que le aporta a este vino. Asignatura pendiente que espero poder aprobar en breve.

Un vino dulce diferente, sorprendente. Me recuerda a un graciano dulce que tuve la ocasión de probar y que era un experimento. Salvando las distancias un estilo que me gusta con un dulzor comedido y con una alma y cuerpo de vino de tinto.

Rojo Picota muy intenso con ribetes cortos de un vivo cereza y capa alta. Muy denso y con mucha lágrima
Intensidad aromática media-alta. Aromas de fruta madura del bosque, mermelada de moras, caramelo y miel, conforme se va abriendo aparecen notas de regaliz y café. Especias en segundo plano, vainilla
Entrada sedosa en boca, untuoso, con buena acidez de tonalidades cítricas, mermelada de moras e higo, membrillo y al final tiene un ligero amargor como de cáscara de naranja. Taninos muy integrados con excelente equilibrio, el alcohol no predomina. Postgusto largo que incita a repetir otro trago
Ha merecido la pena esta cata por el vino y por ese "secreto" que nos han revelado. Ha sido una de las catas con más intrigas en las que he participado. Además la etiqueta de la botella se ha añadido a la nota de intriga "medieval" al asunto.
Enhorabuena a Torres y a Verema!!!
Yo apuesto por buscar su armonía en platos orientales con salsas agridulces y de soja por ejemplo

Siento mucho no haber podido participar en la cata virtual, por encontrarme en vendimia y llegar a casa con la misma casi terminando. Pero como tenía ya la botella preparada la abrí y disfruté. Y estas son mis impresiones.

Rojo picota muy intenso, ribete granatoso, buena lágrima, limopio y brillante.
En nariz presenta muy buena intensidad, franco, expresivo, fruta roja y negra muy madura, compotada, intensos tostados, ahumado, algo licoroso, largo.
En boca es sabroso, goloso, carnoso, con una muy buena acidez que equilibra el conjunto y hace el trago placentero, tanido sedoso y pulido, paso de boca amable y envolvente y recuerdo medio largo. Muy rico.

Estupendo vino dulce, para terminar una comida o cena, goloso pero no empalagoso, largo, delicado y cambiante. Se recomienda.

Gracias de nuevo a Verema y a la Bodega Torres por esta cata, ha sido un placer y reitero mis disculpas por no haber podido participar en el foro.

Presentación en botella diferente a lo que nos tiene acostumbrado Torres.
Etiqueta muy bonita (aunque para los cegatos lo de "vi dolç" nos se ve mucho, jejeje)
Color rojo picota, media capa.
No estoy acostumbrado a este tipo de vinos, pero no me resultó atractivo en nariz. Me llamó mucho la atención un aroma fuerte, pero no sabría definirlo.
Me gustó en boca. Pero no me sorprendió.

Ufff! Pues sí, tremendo es este vino tinto dulce - pero poco - que hemos tenido la oportunidad de catar gracias a Bodegas Torres y Verema. Una lástima haber llegado tarde a la virtual, pero en esta mañana ociosa que tengo me estoy empapando de todos los comentarios de los compañeros virtuales.

Muy elegante la presentación del vino, a pesar de ser una botella de 37.5 cL, esa etiqueta entre la mística y la alquimia me sedujo en cuanto la vi.
Un tinto oscuro, bastante cubierto, de capa alta, con precioso y vivo menisco violáceo, se muestra denso y lento de movimientos en la copa, con abundante y rojizas lágrimas.

Nariz licorosa, con notas de fruta negra muy madura, como de compota de ciruela negra, no muy intensa, la verdad..., notas especiadas, como de pimienta, regaliz; balsámicos.

En boca es de entrada suave, sedosa, se le nota denso; es un vino que llena. Muy buena acidez que se complementa a la perfección con el leve dulzor. Goloso.

Como no suelo maridar con nada los vinos dulces, entre otras cosas por que casi nunca tomo postres, a lo sumo algo de fruta - para una comida siempre elegiré un tinto seco. Así que si algo he de decir lo tomaría de postre, bien solo, o con una macedonia de frutas naturales, a ser posible con mango.

Botella de 37cl elegante, me gusta el misticismo de la etiqueta que junto con el nombre Secret del Priorat envuelven de misterio lo que esperas que contenga la botella.

Una vez descorchado y servido en la copa, empezamos a descubrir sus secretos.

De color rojo picota de capa más bien alta, ribete rubí y lagrima densa que tiñe ligeramente la copa, sorprende la viveza del color.

Nariz compleja e intensa, en la que destaca un primer plano de notas balsámicas, regaliz y menta al principio muy sutiles que van ganando presencia conforme sube la temperatura del vino, aromas arropados sobre un fondo de fruta negra madura, pasa, ciruelas confitadas, frutas del bosque.

Boca: Untuoso, acidez elevada que compensa el dulzor. Vino goloso, tanto o más frutal que en nariz, compota, licor, pasas… La madera sigue siendo leve, aunque más perceptible que en nariz. Leve astringencia. La verdad es que me lo esperaba bastante más dulce.

Pese a que es un vino ya con cuerpo, elegante y complejo es un vino que invita a seguir bebiendo, ya que, por su baja presencia de azúcar es fresco y nada empalagoso.

Pienso que es un vino que mejorará con el paso de los años reposando en botella.

Una buena presencia en botella, etiqueta muy Priorat, y buen corcho.

Un vino de gran color, capa cubierta, con un fantástico menisco violáceo, muy juvenil.

La nariz poderosa, de compota de frutas rojas confitadas en licor, y también de arrope manchego (higos, melón, calabaza, uvas, en almíbar). Balsámico.

Boca viva, de plenitud con muy buen paso.
Ninguna astringencia ni molestia de taninos. Nada empalagoso. Postgusto mediano.

Lo he acompañado de queso Idiazabal muy curado y un salchichón de jabalí. El vino podía con todo.

Muchas gracias a Torres y a Verema.

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