Prado Enea 1991
Vino Prado Enea 1991
FICHA TÉCNICA
Bodega
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Tinto
Crianza:
Con crianza
Graduación (vol):
12,50%
Varietales:
80% Tempranillo, 20% Mazuelo y Graciano .
Precio aproximado
Precio Aprox:
De 30 a 49,9 €
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
9.08
/
95
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
8,5
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ELABORACIÓN
La mayoría de las uvas proceden de viñedos propios y el resto de pequeños viticultores de la Rioja Alta. Se trata de una selección de viñedos que permanecen sin ser vendimiados hasta su mejor momento de maduracion siendo habitualmente las últimas en entrar en bodea. Cada variedad de uva es vinificada por separado. Fermentación alcohólica en tinos de madera de 10.000 litros, sin control de temperatura ni adición de levaduras, tras la cual es trasegado a otras tinas limpias de gran capacidad, 16.000 litros, en las que permanece durante 12 meses. Transvasado nuevamente y sometido a crianza durante 36 meses en barricas de roble americano 225 litros, buena parte de ellas elaboradas por la tonelería de la propia bodega. Clarificación con claras de huevos frescos antes del embotellado. Un mínimo de 36 meses de guarda en botellero en los calados de la bodega antes de ser comercializado.
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Opiniones de Prado Enea
OPINIONES
3

Y vamos hoy con uno de los pocos viejunos que tuve la ocasión de abrir estas Navidades. Abrimos la botella y dejamos respirar por espacio de 90 minutos antes de proceder a su valoración. Tapón en perfecto estado, compacto y tintado en una cuarta parte de su longitud. Servimos a 16°C.

VISUAL: Presenta un color rojo rubí de capa media, brillante y limpio con un ribete amplio en tonos cobrizos. Lágrimas escasas, gruesas, transparentes y lentas (90).

OLFATIVA: A copa parada nos encontramos aromas de fruta en compota (ciruelas) así como especiados dulces de vainilla, canela y clavo. Al agitar el líquido es toda una odisea aromática: surgen notas minerales de arcilla mojada, herbáceos de montebajo (tomillo), hojarasca húmeda, regaliz, pan de higo, balsámicos de eucalipto para terminar con unos cuantos prescriptores terciarios. Cuero curtido, cacao en polvo y caja de puros con un fondo tostadito de la barrica muy elegante. Intensidad media-alta y complejidad bárbara (93).

GUSTATIVA: En boca posee un buen ataque. Acidez alta y marcadamente frutal llenando el paladar de matices dulzones y especiados. Los taninos bastante mulliditos pero haciendo acto de presencia al final de cada sorbo dotándole de gran estructura y confiriéndole un tacto sedoso muy amable. Retronasal con aromas de vainilla, pimienta blanca y ciruelas pasas. Post-gusto suave, aterciopelado y laaaaargooooo con apuntes tostaditos, a cuero y tabaco de mucha calidad. Persistencia de tres minutos y 10 segundos. Vinazo que considero está en un momento óptimo de consumo, aunque sin duda le quedan años a máximo nivel. Elegancia y equilibrio por doquier en este clásico riojano que no suele defraudar y que en este caso nos ha hecho disfrutar de lo lindo (94).

La RCP en esta compra fue excelente. Este pasado mes de Agosto 2018 conseguí 4 botellas de éste 91 por 23 euros cada una, chollazo!.

MARIDAJE: Abrimos la botella en un pequeño almuerzo que hice en mi casa con dos compañeros del colegio de la hornada del 66, Nacho y José Miguel. Hicimos una "torrá" con chuletas de cordero, chorizos, longanizas, morcilla, panceta y mucho all-i-oli (sin colesterol, je,je...). Disfrutamos mucho de este maridaje pues el vino mantuvo la suficiente corpulencia y acidez para enfrentarse y domar los potentes sabores cárnicos y ahumados de la parrillada. Delicia de velada en buena compañía y con un excelente vino.

Salud-os!!

Color rubí rojizo de capa media-alta, límpido, sin asomo alguno de precipitados. Reflejos brillantes, refulgente, espectacular intensidad para su edad. Con un poco de imaginación podría pasar por un Prado Enea con 10 años menos. Borde amplio, atejado, muy marcado respecto al exterior del menisco.

Expresivo, atropella con su fuerza inicial. Se muestra pletórico dentro del estilo de los nuevo Prado Enea, quizás más potente que elegante y algo previsible en comparación con las primeras cosechas que se embotellaron pero que se encuentra en un momento fantástico de consumo. Especiado, vivo, con mucha fruta roja reducida y un pronunciado fondo en el que se entremezclan notas anisadas, montebajo mediterráneo (mejorana, satureja) y un suave apunte de cuero viejo. Gana en madurez al tomar aire abriéndose poco a poco a fruta pasa y tostados cremosos.

En boca es amplio, ampuloso, lleno, seco, nervioso, extraordinariamente especiado y sabroso, dotado todavía de cierto músculo y de una estructura que para nada era esperada junto a taninos de calidad: maduros pero presentes. Un magnífico Prado Enea que junto al del 89 es de lo mejor de esos años y que comienza a dar pistas de los vinos que vendrían las siguientes cosechas. Aún no ha comenzado a reducirse. Tendrá mucho que decir a poco que le demos un tiempo de espera. Se trata de uno de los vinos de Muga más desconocidos pero va a dar sorpresas en el futuro.

Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2016/01/prado-enea-1991-gran-reserva.html

No es de mis favoritos entre los clásicos este Prado Enea, pero sí que confieso que este me ha sorprendido agradablemente.
Su color se presenta cereza con ribete ocre, capa media-alta que me sorprendió, poco brillo.
En nariz es limpio, notas de maderas mojadas, cueros, barnices, algo aldehídico, fruta negra, ciruelas pasas, higos, frutos secos y un ligero toque de almizcle, vainilla.
En boca es muy agradable, acidez justa, redondeado, pulido, cierto toque goloso que lo hace más fácil de tomar, persistencia buena, postgusto elegante y franco.
El corcho se encontraba en estado aceptable.

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