La bota de manzanilla pasada nº 59 "Capataz Rivas"
Vino La bota de manzanilla pasada nº 59 "Capataz Rivas"
FICHA TÉCNICA
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Dulces y Generosos
Crianza:
Con crianza
Graduación (vol):
16,00%
Varietales:
Palomino fino 100%
Precio aproximado
Precio Aprox:
De 30 a 49,9 €
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
9.6
/
98
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
9,9
ELABORACIÓN
Saca de Junio de 2015. Cuatro años después de la última saca, se ha hecho una saca conjunta de 14 de las botas de la Solera 1/15 de la Manzanilla Pasada de Rainera P. Marín. Quedó sin tocar la bota punta, que saldrá individualmente.
OTROS VINOS CATADOS DE ESTA BODEGA
VER MÁS
Opiniones de La bota de manzanilla pasada nº 59 "Capataz Rivas"
OPINIONES
13

Sacada de nevera a unos 5-6ºC.

Corcho de aglomerado algo manchado por dentro pero en perfecto estado. Huele muy bien.

Servida en copa amplia Lehmann Jamesse (estilo balón pero algo más cerrada por la parte externa para concentrar aromas).

Visual

Dorada oscura oro viejo con reflejos ámbar, limpia, brillante y de abundante y fina lágrima de lenta caída.

Al avanzar en la botella, con copas de más de la mitad, el color se torna más cobrizo y menos limpio, con precipitados.

Gran visual para sus más de 5 años. (9,3)

Nariz

Grandísima intensidad con potente salinidad, tiza, salmuera, algas de mar, brisa marina, pera de agua en licor, algunos recuerdos de manzana asada, piel de naranja y mandarina muy maduras, frutos secos tostados por doquier (almendras y avellanas), aldehídos, poderosos recuerdos de velo de flor, flores ajadas, balsámicos, herbáceos en infusión (camomila), potente mineralidad, maderas viejas de Sanlúcar, recuerdos de molla de pan y apreciables notas acrílicas de lacas y barnices.

Fabulosa nariz, tanto en intensidad como, sobre todo, en una desbordante complejidad que inunda la copa desde el principio pero que va a más con la aireación y en copas subsiguientes de la misma botella. (9,7)

Boca

Ataque sequísimo de gran frescura y salinidad, potente y contundente pero sedosa y elegante, seca, de buena acidez, cremosa, de gran volumen y expansividad en boca, densidad elevada, gran cuerpo y magnífica estructura.

El paso por boca es graso, untuoso y envolvente pero, a la vez, punzante y salino a más no poder, con frutos secos tostados, notas minerales, algas, piel de cítricos (mandarina y naranja) muy maduros y un equilibrio e integración del alcohol (y resto de componentes) de matrícula de honor.

El final es eterno en cuanto a longitud y apoteósico en cuanto a intensidad, con una salinidad y mineralidad brutales, con esas almendras tostadas, herbáceos, balsámicos, pera de agua en licor, punto cítrico muy maduro en un postgusto tremendo; en vía retronasal reaparecen las flores marchitas, las hierbas en infusión, maderas viejas, los toques aldehídicos, de velo de flor y tiza junto a sutiles barnices que la redondean espectacularmente bien.

Boca como pocas manzanillas pasadas pueden dar (y más con más de 5 años desde su saca). Brutal. (9,85)

Su PVP rondaba los 36€ (en mi caso, la pude conseguir por unos 32€). Un regalo para su calidad. RCP excelente.

Creo que me queda alguna botella más (espero) y, viendo cómo anda ésta creo que puede aguantar muy bien unos cuantos años más (aunque está ya fabulosa).

  • La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

    La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

  • La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

    La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

  • La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

    La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

  • La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

    La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

  • La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

    La Bota de Manzanilla Pasada Nº 59 "Capataz Rivas, DO Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda

Vino color ámbar clarito con destellos dorados, limpio y lágrima fina y abundante.

En nariz con buena intensidad notas de flor blanca y amarilla, bajo un fondo tostado, puntas de barniz y levadura, perfumada y bien definida.

El paso por boca, potente, con cuerpo,amplia, con volumen, largo recorrido, seca, salina, buena acidez, equilibrada y mismos aromas que en nariz.

Retronasal, floral.

Postgusto, largo y muy buena.

Si es que sigue brutalérrima...

Esas notas salinas, de algas marinas, esos frutos secos, la miga de pan, los barnices, flores marchitas, mineralidad, aceitunas, suaves cítricos, maderas... Ese mar, esa albariza, esa tierra que la ha visto nacer y crecer. Esa Meca a la que deberíamos pereguinar para ver y beber el sudor de Dios, el alma de Jerez.

Torrente punzante en boca, muy marino, con salinidad, ese toque de alga, frutos secos, mineralidad, flores, cáscaras de cítricos muy maduros... No para de crecer y no paran de crecer ahora mis ganas de tomarme una copa de esta maravilla al llegar a casa.

No leáis las catas. Probadla y experimentaréis un paseo por las nubes.

Un vino espiritual que no se cata. Se siente.

Tomada en copa amplia de balón para disfrutarla mucho mejor.

Sacada fría de nevera pero tomada a unos 12-14ºC para poder apreciar toda su complejidad (a menos de 10ºC se pierde uno muchas cosas).

Visual: dorado-anaranjado pálido tendente al oro viejo, limpia, brillante y de buena lágrima de lenta caída. (9.9)

Nariz: limpia, definida, con intensos aromas a velo de flor, aldehídos, notas salinas y punzantes, flores blancas marchitas, frutos secos tostados (avellanas y almendras), tiza (albariza), sensación de mineralidad, piel de cítricos (mandarinas y naranjas), bota vieja, balsámico-mentolados potentes, notas a tierra húmeda y herbáceos. Muy compleja y de buena intensidad. (9.5)

Eso sí: sacada a unos 6-8ºC de nevera y recién descorchada estaba bastante cerrada y muy poco intensa (sin apenas descriptores), por lo que recomiendo encarecidamente que, si bien tomar a 19-20ºC sería excesivo y estaría alcohólica, tomar en el otro extremo, a 7-9ºC es demasiado frío y que, deberíamos sacarla de nevera y darle unos minutos fuera para disfrutar, a unos 12-14ºC, alternando la cubitera con la temperatura ambiente del verano (si fuera necesario) para disfrutar bien de ella (o, sencillamente, dejar que se caliente un poco en copa).

Boca: ataque potente pero elegante, de muy buena sensación salina, fresca, sabrosa, de una sapidez enorme, de buen volumen, buena densidad y cremosidad, fondo de aldehídos y velo de flor, entra vertical pero se expande en boca. Se percibe muy buena estructura y cuerpo. Profunda con notables notas a frutos secos. El final es bastante largo con notas aldehídicas, de madera vieja y avellanas/almendras tostadas en retrogusto; en vía retronasal se repiten sensaciones y se añaden notas de ligero barniz, algo de pegamento, maderas de boca vieja, velo de flor, balsámicos y cáscara de naranja que la redondean maravillosamente bien. (9.7)

Excelente manzanilla pasada, una botella más, a los 2 años desde su saca.

Compré 7 botellas y ya sólo me quedan 2 después de la que acabo de catar... RCP espectacular

es un vinazo más que sobresaliente.

La nariz es compleja, elegante y con personalidad, sobreslen las flores, salinos, levaduras y toques minerales, entre otros.

La boca es una verdadera maravilla, el paso extraordinariamente complejo y sobre todo elegante, recuerdos claramente salinos, toques florales, armonia y gran personalidad son la identidad de este enorme vinazo.

Esta botella me ha gustado un poco más que la anterior, espero y deseo que la que me queda sea todavía superior a esta.(cosa muy dificil).

Disfrutada un sábado por la tarde de invierno y lluvioso, con calma y tranquilidad, con copas de vino alrededor de una mesa (no hay mejor plan que éste, bajo las circunstancias descritas).

Visual: amarillo dorado oscuro con reflejos y tonos ámbar-anaranjados, limpio, brillante y con cierta lágrima.

Nariz: de muy buena intensidad y complejidad desde el inicio; mucho velo de flor, frutos secos tostados por doquier (almendras, avellanas,...), piel de naranja muy madura, aldehídos oxidativos potentes, salmuera, yodo y brisa marina por doquier, flores marchitas muy prominentes, ligeros herbáceos, infusión de camomila (manzanilla) con anís, balsámicos poderosos y ligeras notas a miel (a unos 13-14ºC)... Muy compleja, intensa y expresiva. Sigue dándolo todo en nariz.

Boca: ataque poderoso pero, a la vez, suave, muy seco y agradable, con mucha salinidad, buen volumen y envolvencia en boca, buena estructura y cuerpo, densidad importante para ser una manzanilla, bastante frescura (acidez media), ligeras notas mantecosas y golosas (dentro de su sequedad) y ligeras notas herbáceas. Final muy muy largo con muchas notas salinas, a frutos secos y herbáceos en retrogusto y una importante carga de velo de flor, flores marchitas, notas marinas, yodo, herbáceos (camomila con anís) y balsámico-mentolados en la retronasal. Excelente final.

Una vez más, no defrauda para nada y cae la botella relativamente rápido (entre tres personas, de tertulia, gustando a los tres de manera más que sobresaliente).

Mejor disfrutada a 10-13ºC que más fría (del que se pierden muchas sensaciones).

Vinazo del que, con ésta, ya son cuatro las botellas que he disfrutado (aunque sólo en dos casos he subido nota de cata).

Aún me quedan tres botellas más para ver en el futuro su evolución...

Porque este vino tiene que ser eso. Te llena de espiritualidad, te hace creyente, te postras ante él como viendo un milagro. Es más que un vino... Es una religión.

Y por qué digo esto? Porque es lo que me transmite, algo único, algo que si no lo pruebas no puedes describirlo, porque es un vino de sensaciones, de sentimientos, de su tierra.

Ese color oro viejo ya te dice que estás ante algo especial, una reliquia, un generador de momentos mágicos y únicos. Esos aromas de frutos secos tostados, flores secas, salinidad a cascoporro, ahumados, aceitunas verdes, e incluso panal de abeja si se le da tiempo y temperatura... son sólo meros descriptores que no hacen justicia a lo vivido, porque repito, es un vino que se tiene que sentir, se tiene que vivir.

La boca ya es un camino directo al cielo, lleno de albariza, de pasión, de mar... Una boca que tiene registros como salinidad marina, frutos secos, mineralidad, cáscara de cítricos muy maduros, una acidez increíble, sensaciones punzantes, flores marchitas, una tremenda potencia, pero sin perder un ápice de finura, de elegancia. Todo esto es una mínima parte de la experiencia, a la que se le une un cuerpo y esqueleto increíble, un postgusto eterno, una forma de envejecer majestuosa y una vida que irá más allá de nuestro entendimiento.

Este vino es magia, es religión es... el Marco de Jerez.

Botella bordelesa con etiquetado típico del Equipo Navazos.

Sacada de nevera a 8ºC pero dejada llegar a 10-11ºC para poder hacer la cata en el máximo esplendor de esta manzanilla pasada (y mantenida la botella en recipiente térmico para garantizar por, al menos 2-3 horas, un mantenimiento de temperatura adecuado).

Visual: amarillo dorado oro viejo con tonos ambarinos, ligeramente anaranjados y tendentes (muy sutilmente) al cobrizo, limpia, brillante y con buena lágrima (sobre todo si no se toma demasiado fría, es decir, si se le deja ganar un poquito de temperatura).

Nariz: es, desde el inicio, muy directa, intensa y compleja, pero si la dejamos airearse como 1 hora y ganar algo de temperatura en copa, podemos afirmar que es una manzanilla tremenda y apabullante donde apreciamos:

- Avellanas tostadas por doquier, también almendras tostadas, incluso más tipos de frutos secos, cáscara de naranja madura, zumo de naranja ya muy muy madura (casi confitada), aldehídos muy potentes, flores marchitas por doquier, salinidad y salmuera a raudales, brisa marina y algunos tipos de mariscos, yodo a tope, monte bajo, hinojo, camomila, anisados, mentolado-balsámicos muy poderosos, a cierta temperatura incluso notas ligeramente amieladas (signo de que se está amontillando pero sin dejar de ser aún manzanilla)... una maravilla de manzanilla pasada con una complejidad prácticamente sin parangón.

A las dos horas de descorchada, servida en copa a unos 12ºC tenemos una nariz que, sin dejar de ser manzanilla, se aproxima bastante ya a la nariz de un maravilloso amontillado...

Boca: ataque potente y envolvente, con un buen punto de frescura, con salinidad y yodo por doquier, pero donde domina esa buena estructura, ese cuerpo (medio-alto), esa densidad (relativamente alta para ser manzanilla) y esa golosidad y mantecosidad que la hace especial tomada ya a cierta temperatura. Es una manzanilla suave y sedosa, equilibrada, potente pero fresca, con media acidez, envolvente, expansiva en boca, golosa y untuosa. Acaricia la boca, la lengua, la garganta... como un guante de seda. El final es largo, larguísimo, prácticamente eterno (dura bastantes minutos) con recuerdos en retrogusto a frutos secos tostados (avellanas sobre todo), flores marchitas, yodo, salmuera, brisa marina y, en cuanto a la retronasal, tenemos las sensaciones comentadas y, además, herbáceos, hinojo, camomila, balsámicos, maderas de distintos tipos y hasta recuerdos muy sutilmente amielados en el final.

Es, por resumir, Placer en estado puro.

Es la viva representación de "La Magia del Marco de Jerez" y, más en concreto, de lo que puede llegar a alcanzar, en cuanto a calidad y capacidad de generar emociones, la DO Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda.

Una auténtica delicia y pasada de Manzanilla Pasada.

Armoniza bien con prácticamente lo que le pongas: aperitivos, mariscos, pescados, un plato contundente de carne, un guiso, arroces, espárragos, alcachofas,... con todo lo posible e imposible (en cuanto a platos) de maridar con otros vinos lo vas a poder maridar con esta Nº 59.

Su PVP normal ronda los 32-36€/botella aunque yo (y más foreros que conozco), la hemos podido conseguir a través de una conocida Web de venta de vinos por 29.90€ (con IVA incluido).

En cualquier caso, hablar de 30-36€ con la inmensa calidad que ofrece, el potencial que tiene de mantenerse viva por años en botella (y por semanas, e incluso meses una vez descorchada) y el placer que otorga, creo que es una RCP Excelente sin ningún tipo de paliativos.

Color amarillo brillante, limpio y brillante, fina lágrima bien abundante. En nariz muestra una magnífica intensidad de aromas de frutos secos, levaduras frescas, sal seca, flores blancas, ligeros ahumados que recuerdan la madera vieja, aceitunas verdes, suave fondo de bollería fina y mantequilla seca. En boca es inmenso en toda su entrada y recorrido, ágil y placentero con un característico carácter punzante que le da complejidad y garra, magnífica acidez, buena amplitud, bien conjuntado y compacto, vertical y bien definido, intenso, frutos secos recién pelados (almendras), sedoso y gran persistencia algo punzante. Final bien largo, postgusto de frutos secos y retronasal salino y ahumado.
Una verdadera delicia. Promete ir a más. Para guardarse unas botellas antes que desaparezcan del mercado.

Más información en: www.elvi.net/2016/04/17/la-bota-de-manzanilla-pasada-no-59/

Vino color amarillo oro quemado, limpio, brillante y lágrima fina y ágil.
En nariz con buena intensidad, notas de flores amarillas y frutos secos, aceitunas y rastros de bollería tostada, perfumada, limpia y expresiva.
El paso por boca, suave, cuerpo medio alto, mineral, toque punzante, largo recorrido, buena acidez, equilibrada y final levemente salino, sabrosa y con personalidad.
Retronsal, floral.
Postgusto, largo y muy bueno.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Aceptar