NPI (La bota de amontillado)
Vino NPI (La bota de amontillado)
FICHA TÉCNICA
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Dulces y Generosos
Graduación (vol):
22,00%
Varietales:
Palomino
Precio aproximado
Precio Aprox:
Desconocido
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
10.0
/
100
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
10,0
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Opiniones de NPI (La bota de amontillado)
OPINIONES
6

Abierta la última botella que me quedaba por confiar poco en la capacidad de la botella de 0.37 para conservar el vino, pero no hay ningún problema, se mantiene impecable.

Este vino es la complejidad absoluta y total. Va más allá de las palabras, no hay explicación posible. Ni los filósofos de los ancianos más venerables del reino pudieron llegar a conclusión alguna a pesar de mantenerse varios años recluidos y en meditación. Hasta la fecha en lo único que se han puesto de acuerdo es en declararlo patrimonio de la humanidad.

...Así me tenía, este NPI, que al final ni más ni menos que te deja diciendo, pues no tengo NPI de lo que decir acerca de este vino.

Que es largo largo larrrrgo, persistente muyyyyyy persistente, pues ya se ha dicho todo eso y mucho mejor expresado de lo que yo lo haría.

Me ha erizado los pelos por tercera vez, y digo por tercera vez puesto que al abrirlo lo caté, evidentemente, luego hubo una segunda echada de valor a ver si conseguía darle un golpe, pero también me dejó K.O. nada más salir al ring, y en este tercero, igual, me ha dejado K.O. pero no he necesitado asistencia psicológica, al menos le he perdido el miedo, ya puedo mirarlo, se me erizan los vellos del cuerpo y me quedo paralizado cuando ví a la Bestia salir al cuadrilátero.

Mi mayor placer ha sido poder enfrentarme cara a cara, y con orgullo y cabeza muy alta, a pesar de perder los 3 combates, puedo decir que lo miré a la cara e intenté echarle valor al combate.

Impresionante vino, es como un cuchillo, que te entra y no te das cuenta, pero lo notas enterito cuando ya está en tu interior.

Ya hubo un vino que dije "al menos una vez en la vida hay que probarlo", este, mejor dos veces y por prescripción enofacultativa.

Un saludo a todos señores y espero que tengan el mismísimo placer que he tenido yo con el disfrute de este NPI.

Hacía ya un buen tiempo que esa media botellita se encontraba descansando en mi cava y lo cierto es que ya no podía aguantar más. Le llegó la hora. Cuando vas a probar un vino en el que tienes puestas las máximas expectativas resulta que en muchas ocasiones esas expectativas se ven superadas y el resultado es de decepción. En este caso no solamente no ha sido así sino que todavía han sido incluso superadas. Hasta el infinito.

El vino se presenta vestido de un color caoba oscuro, con destellos algo cobrizos. Ya denota su importante vejez.

Vamos a la nariz. La intensidad es brutal. Se puede oler desde varios metros. Incluso los gatos se me revolucionan. Al principio algo esquivo por ese aluvión de cetonas. Pero ya con algo de aire muestra una complejísima amalgama de frutos secos, esencia de avellanas, toques yodados, salinos, ebanistería fina, especias orientales, corteza de naranja. Sensaciones, muchas sensaciones. Mueble viejo, maderas nobles, cedro. Hay incluso un increíble recuerdo aldehídico. Su origen es misterioso, pero innegable.

En boca es un vino que te rompe todos los esquemas. Un vino que se encuentra al límite. Su vejez es extrema, pero ello no es óbice para que sea un vino todavía disfrutable al máximo. El paso es firme y poderoso con unos matices sápidos muy marcados. Punzante y amargo. El final es sencillamente de traca. Deja un posgusto de frutos secos amargos. Queda un recuerdo salino muy marcado. Y la persistencia es de varios minutos, incluso de varias horas. Su recuerdo es imborrable. Se trata sin duda de "El Amontillado".

NPI es el vino más misterioso. Su origen, sus inicios, sus refrescos, su edad (estimada en unos 100 años), sus sacas. Todo es un misterio. Incluso su nombre así lo delata. Pero en la copa no engaña. Es uno de los más grandes vinos mundiales. Dice un comentario anterior que puede ser considerado el Toneles seco. Desde luego no me parece descabellada dicha afirmación pues este vino me ha producido unas sensaciones de emoción cercanas a las del mítico moscatel. Eso sí, debemos dejar claro que, al contrario que Toneles, este NPI no es un vino para todos los públicos por su tremenda complejidad y su poderoso armazón. Digamos que es un vino para verdaderos amantes de los amontillados, los vinos que mejor representan el arte y la tradición andaluza.

Disfrutaremos de la media botellita como se merece, poco a poco y en momentos determinados. Seguro que con el aire irá todavía a más (¿sería eso posible?). Y por supuesto esperaremos impacientemente a una nueva saca. Y por supuesto volvemos a felicitar una vez más (y van…) al Equipo Navazos por poner a nuestra disposición estos vinos irrepetibles y mundiales, que consiguen hacernos felices en este mundo cada vez más infeliz.

Hablamos de un vino mítico. Hablamos del rey del misterio.

Abrí la botella el viernes y hoy, domingo tarde, sigo olfateándola, observándola, probándola, cual inesperado prodigio milagroso. He leído y releído las tesis doctrinales de JA Dianes y Álvaro Girón sobre este fenómeno. He acudido a gente sabia a pedir ayuda, y tras noches de insomnio y meditación creo haber comprendido o al menos haber hallado una plausible explicación ontológica sobre este ser y en este sentido ya tengo claro que la naturaleza del mismo es de origen divino; en efecto lo produjeron los dioses, sin duda para su consumo propio, pero cayeron bajo los efectos eufóricos del néctar e, inconscientes y temerarios, derramaron unos gotas las cuales cayeron en la tierra. Luego advirtieron el grave error que habían cometido, pues si los humanos lo probaban posiblemente se transmutarían en dioses como ellos mismos y eso no lo podían consentir (aunque fuera por simples razones de overboking).

Así pues decidieron ubicarlo en el espacio y el tiempo, imaginando que esta ubicación temporal escondería su esencia, la cual sólo sería conocida por ellos de forma exclusiva., dada la imposibilidad del hombre para conocer lo que son las cosas en sí mismas. Consideraron como Martin Heidegger que el ser es tiempo ya que lo que es, permanece siempre en un contexto temporal y que por ello, al esconderlo bajo conceptos ya plenamente humanos y por lo tanto accesibles, podrían seguir reservándose su autentica naturaleza. Tras este hecho, aparecieron unos esforzados eruditos que localizaron el néctar y lo transmitieron a otros privilegiados para que lo disfrutaran y compartieran con los dioses una mínima parte de su esencia divina, que es en lo que estamos ahora.

Tras ello viene una segunda parte aún más compleja que la ontológica anterior, y es la noética (en el sentido Aristotélico de ver pensante o inteligible, que conlleva una fase descriptiva), y aquí sí que mi fracaso es absoluto y lo debo reconocer sin excusas ni pretextos, pues considerando el postulado anterior, es decir la naturaleza divina del objeto, no puedo penetrar en su conocimiento ya que me es imposible elaborar un proceso cognoscitivo que me permita aprehender el objeto mediante su representación interna. De aquí que no me sirva ni la experiencia empírica ni mi muy limitada experiencia científica, ni conozco un sistema epistemológico que me permita enfrentarme al objeto con garantía de éxito.

Dicho todo lo cual, no me resisto a terminar sin utilizar una idea de un buen amigo – y hombre sabio donde los haya (por lo cual le pido humildes excusas y me acojo a su probada benevolencia). Idea aplicable, por supuesto a las “Botas de…” , en el sentido de indicar que quizá estamos haciendo como Ícaro, nos estamos acercando demasiado al Sol y se nos pueden derretir las alas con lo cual nos daremos un trompazo de aúpa, pero hasta entonces…¡¡ buen vuelo ¡¡.

Color caoba, más parecido a un palo cortado.

Al principio es muy agresivo en nariz, con aromas de barnices, lacas y maderas. Posteriormente se atempera y muestra una nariz muy sutil que esconde lo que ofrece en la boca. Aromas de leche de cabra, una punta de acetaldehido pese a su vejez, frutos secos.

La entrada en boca es espectacular, puro salado, concentrado a más no poder. Seco, sequísimo. Muy buena acidez. Pasada esa entrada punzante y picante, ofrece gran complejidad.

Largo, muy largo en boca. Si se me permite la comparación es el Toneles seco, de pura concentración, de pura emoción, de pura vejez. Vino de emoción, vino emocionante.

- Si.

- Primero descorchar; esto no fue complicado, la tira de d.o. Xeres/Sherry de rfa. 33336948 se desprendió sin problemas...

- Pituitaria apaludiendo: en copa borgoña, si, si, borgoña, la nariz creo que se me estiraba al meterla dentro, intentando buscar toda al historia de esta solera, que hace poco leí en artículo de los que hay que repetir lectura.

- Ebanistería y recuerdos de "Las Cañas" al final, hace honor a su origen, desde luego, de verdad, notas frescas.

- Aunque me salté el orden canónico: precioso color...tan limpio, tanta nobleza, después de casi 40 años sin visitar...

- Vienen en sentido inverso sus aromas... no para... se me aproxima algo a un Palo en nariz...

- En boca esencia de Sanlucar... es salado, no salino, como dice JAD ...muy largo: luego muchas sensaciones..

- Estas "Las Botas de ".... ¡ que sabe nadie !

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