La Bota de PX Bota NO Nº 25

Vino La Bota de PX Bota NO Nº 25

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
98
Puntuación Media:
9,5
Calidad-precio:
9,8

Bodega: Equipo Navazos
D.O./Zona: D.O. Montilla-Moriles
País: España
Tipo de vino: Dulces y Generosos
Graduación (vol): 15,00%
Varietales: 100% Pedro Ximenez
Precio aproximado: De 30 a 49,9 €
Descripción
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Elaboración: Crianza oxidativa con mas de 30 años

Varietales: 100% Pedro Ximenez

Consumo: 2011 - ?

Envejecimiento: Intervalo de consumo recomendable: 2011 - ?.

9 Opiniones de La Bota de PX Bota NO Nº 25

Caoba muy oscuro, limpio y algo turbio.
Nariz profunda y misteriosa. Orejones, pasas, dátiles, miel, café amargo, mazapán, chocolate negro, toffee derretido, ebanistería, polvo, desván y piedras.
Boca densa y dulce con un paso exuberante y complejo apoyado en una gran acidez, pero no tan elevada como en la anterior ocasión que lo probamos. Teníamos ganas de volver a hincarle el diente, pero creo que su mejor momento ya ha llegado, no ha evolucionado en botella y ha perdido algo de frescura. Aún así nos sigue pareciendo grande, no se equivoquen.
Final muy largo.
Un PX complejo y de meditación, es una maravilla observar la forma en que cambian.

Ambarino oscuro con destellos yodados.
Nariz intensa y compleja, que como es habitual en estos vinos no hace más que mejorar con la botella abierta durante meses. Muy aromático, con notas de café en grano, higos, fruta pasa, especias, dátiles, almendra garapiñada, maderas viejas, en fin, una nariz de esas para recrearte en su enorme profundidad.
En boca responde al arquetipo de PX viejo montillano de pura raza que es, con un equilibrio de registros apabullante. Largo, envolvente, delicioso en el paso, lleno de fuerza pero siempre compensada por su viveza y sabor nos deja un maravilloso final de café, frutos secos amargos y finas maderas. Gran persistencia.
La colaboración entre Pérez Barquero y el Equipo Navazos nos ha permitido disfrutar de este brutal PX viejo (más de 30 años) que nos muestra un estilo montillano pero nada radical, ya que probablemente fue cabeceado con oloroso y muestra una nariz más oxidativo. Sin duda, una referencia entre los de su clase.

Extraordinario.

Este PX es toda una sorpresa y hasta me atrevería a decir que es el mejor de Montilla que he probado ya que por lo general, estos lo encuentro un poco excesivos de dulzor y en cambio aquí está perfecto.

Color tremendamente negro y muy denso.
El aroma es un desfile de sensaciones, fruta pacificada -pasas, orejones -, dátiles, café, caramelo, café con leche y un largo etcétera.

La boca es de gran complejidad, gran acidez, muy bien equilibrado con el dulzor, que como he dicho está muy comedido, no empalaga en absoluto, en boca va creciendo y se ensancha. Grandísimo vino que tiene un cierto aire licoroso en boca, sin relación con las cerezas habituales.

Ébano oscuro con ribete yodado. Nariz de extrema intensidad, expresiva, seductora, con gran profundidad, hay toques de regaliz negra, notas de ciruelas pasas, especias exóticas y también dátiles. En boca tiene buen ataque, con densidad, dulzor equilibrado con los amargos y su excelente punta de acidez. Largo y con una magnífica definición.

Que lo abres y dices: Pues un PX más, ¿no? Pues no. Resulta que en las semanas que está abierto crece y crece en complejidad. Que yo, limitadito como soy, hasta notas de curry encontraba. La pera este PX. ¡¡ Más (ahora que todavía no hace calor) !!

O al menos debiera serlo para todos aquellos a los que les gusta el vino. Obligatorio, aun más, para aquellos a los que no les gusta, para que irremediablemente caigan rendidos a él.

Color marrón con irisaciones rojizas y lágrima lenta y abundante. Brillante y no muy limpio. Capa alta sin ser completamente opaca.
Grandísimos aromas aunque complicados de desenmarañar. Hay piel de mandarina, orejones, pasas, polvo, madera tostada, mucho café, almendras, toffee...
En boca se muestra pleno y expresivo. Los sabores estallan e inundan nuestras papilas con una multitud de tonalidades; identificamos pasas, caramelo líquido que se derrite poco a poco, azúcar, chocolate, tostados y humedad. La frescura y acidez son sencillamente espectaculares y el conjunto aparece plenamente balanceado. Nada sobra ni empalaga.
Final intenso, de los que perduran como pocos y que hace salivar. Recuerdos golosos, frescos y balsámicos.
Otro joya de Navazos, y van...

Casi es un sacrilegio beber estos vinos. Cuando ves descender poco a poco la botella piensas que has cometido uno de los mayores errores de tu vida... Pero mira, es ley de vida a toda botella le llega su momento.
Color negro obsidiana con reflejos caoba. Se observa la densidad en la copa.
En nariz es una conjunto de aromas difícilmente divisibles, diseccionables. Forman un conjunto perfecto con aromas de ciruelas negras, de regaliz negra, notas tostadas de café recién hecho, de caramelo de café con leche, de nuez moscada... Es una amalgama compleja que no te deja jugar con él... Solo apto para el disfrute.
En boca es denso, con un intenso dulzor que queda comedido por la tremenda acidez, lo hace fresco, amplio, te hace salibar, no cansa, sino que invita a beber más y más... Es un vino para tomarlo casi solo, como copa.

En esta ocasion el vino procede de la bodega Gracia Hermanos de Montilla, botella de 50 cc.
Es de color caoba, muy denso, con lagrima espesa y lenta.
En nariz es una pasada, sobresalen los aromas de fruta pasificada ( orejones, datiles, higos), aromas de azucar tostado, citricos como la mandarina, chocolate negro,cafe tostado, frutos secos, regaliz negra, todo hace un gran conjunto de mucha intensidad.
En boca hay que destacar la acidez, gran acidez, fresco, muy amplio, sabroso,, hay un gran equilibrio dulce-amargo, con recuerdos de cafe y regaliz negra, caramelo liquido, el final es inmenso con recuerdos amargos, este vino tiene que aguantar el tiempo que se le heche, Buscare otra botella para guardar.

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