Viña Ardanza Reserva 1999

Vino Viña Ardanza Reserva 1999

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
93
Puntuación Media:
8,5
Calidad-precio:
7,0

Bodega: Bodega La Rioja Alta S.A.
D.O./Zona: D.O.Ca Rioja
País: España
Tipo de vino: Tinto
Graduación (vol): 13,00%
Varietales: Tempranillo, garnacha
Precio aproximado: Desconocido
Descripción
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Varietales: Tempranillo, garnacha

19 Opiniones de Viña Ardanza Reserva

Color cereza, ribete anaranjado, lágrima gruesa, en nariz es magnífico, muy intenso, grosellas, ahumados, fruta madura, pimienta, caja de puros, una bomba de intensidad.

En boca sigue la fiesta, fruta madura, caja de puros, la barrica perfectamente integrada, corteza de naranja, grosellas, muy largo e intenso en boca,  aún tiene acidez por lo que le queda un buen tiempo de vida.

Una delicia de vino, comprado con Lluis (qué buen ojo tenía con los vinos).

Comprado hace 10 años en una antigua bodega por 12 euros.

De color rubí rojizo de capa media-alta, oscuro. No hay asomo de precipitados, limpísimo. Reflejos grandinos y anaranjados, sin mucho brillo. Borde amplio, cobrizo, con marcada diferencia respecto al menisco.

De gran intensidad inicial, algo duro incluso, repleto de apuntes de maderas viejas y palillo, duelas húmedas, que no son capaces de tapar la avalancha de fruta confitada que se le viene encima: tornaselada en especias, infusionada en hierbas aromáticas, té de roca, hinojo... Aquí hay más garnacha de lo declarado y con un marcado acento meridional difícil de ubicar. ¿Uvas de nuevos viñedos? No parece un Viña Ardanza al uso. Se le suman descriptivos clásicos (hebras de tabaco, cacao en polvo, mondadura de naranjas) que no alcanzan a camuflar tanta vitalidad.

En boca se presenta maduro, voluptuoso, graso, pero medido en todo momento, con gran equilibrio, sin renunciar al empuje habitual. Lleno de fruta roja, jugosa, fresca, vestido con un matiz de vainilla. Más hecho que en nariz pero con un largo carmino. Qué gustazo poder rescatar uno de estos Ardanza "desclasificados" por las premuras del mercado y beberlo en plenitud. Está en ese punto de equilibrio casi perfecto entre la entrega inmediata de los primeros años, y ya van 15, y la promesa de lo que va a llegar a ser en otros tantos de espera.

Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2014/12/vina-ardanza-1999-reserva.html

Este 1999 lo encontré en una tienda a finales de este verano y como es una marca que me encanta me decidí a comprarlo. Aunque tenía mis dudas sobre el estado de conservación, pues estaba de pié y me imagino que habría pasado un tiempo así. Sin embargo, el nivel del vino en la botella era el adecuado y el precio era muy correcto.
Al abrirlo, el corcho no estaba completamente manchado y se encontraba en buen estado. Al servirlo en la copa, presentaba un color pardo rojizo con un ribete teja. Aunque se veía bastante evolucionado, había muy buenos aromas de especias y fruta. Tenía una buena estructura con la acidez necesaria para que mantuviera el tipo.
En boca, tenía nervio. Era sabroso, delicado, dejaba una muy buena impresión. Era elegante.
Sin duda, un vino imprescindible para comprar, guardar y beber.

Botella abierta y decantada con una hora de antelacion.
De color rojo picota con cierta evolucion, ribete granate y lagrima densa y transparente.
En nariz pequeños atisbos de fruta roja con predominio de notas terciarias, cueros, ahumados, madera humeda, bosque humbrio y leves notas especiadas.
En boca tiene una entrada amable, taninos bastante pulidos, acidez marcada que le da cierta longitud y un postgusto medio con recuerdos minerales y ferruginosos.
Ha sabido envejecer con dignidad.

Color granatoso de capa media y lágrima fina que no tinta la copa, con ribete teja y presentando posos al final de la botella.
Presenta aromas de media intensidad, con madera en primer plano, notas de crianza, cuero, tierra mojada, suaves espécias y cierta apreciación licorosa.
En boca se presenta como son estos clásicos, con nobleza, franco, de medio cuerpo, elegante, ligeramente licoroso, equilibrado y bien conjuntado, con un notable final y agradable persistencia.

Rojo cereza de capa media, algo evolucionado, menisco atejado, limpio brillante.
Nariz franca y fresca. Notas terciarias, cuero fino, caja de puros, notas resinosas y de monte bajo. Poca fruta, más bien nada.
Boca correcto, buen paso, marcada y maravillosa acidez que le confiere cuerpo, estructura y vida. Clásico a más no poder. Recuerdo medio. Me gusta.

Tomado para comer el Domingo de Resurreción, fue un regalo, desconozco precio, pero tengo que decir que ha estado bien conservado.

Rubí con ribete acercándose a teja. Capa media-baja. Lágrima gruesa y limpia.

Nariz de media complejidad e intensidad en la que destaca en demasía la humedad y la madera. Después de mucho mover la copa aprecio tabaco rubio, torrefactos, pipas y crema de naranja.

En boca es ligero, ardiente, de tacto sedoso, licoroso y con ciertas notas rancias. Notable acidez.

Persistencia considerable.

Uno de los clásicos referentes de la Rioja, tanto por sus hechuras, como por su imagen, y presencia en el mercado. De los habituales, o mejor dicho, de los grandes habituales.
Color rubí de tonos teja en su orilla, un tanto abierto, y con una lágrima de caída lenta en general sin manchar la copa.
Aromas finos, de buena intensidad, notas algo mojadas de madera y tierra, tabaco, con fruta de fondo como de cerezas en licor, especiado y balsámico, muy elegante, este es su sello.
En boca entra lleno de clasicismo pero firme, con la elegancia apuntada antes, muy sabroso y con unos taninos finos y envolventes, aunque persistentes haciendolo largo, con vida por delante.
Tanto en nariz como en boca he notado la fruta rendida pero muy bien integrada al roble, lógico por otra parte en estos reservas de larga crianza y calidad.
Está en un momento pleno y durará así todavía un tiempo. Para los amantes del clasicismo y del buen vino, por supuesto.

Cereza con borde atejado. Capa media con espejo limpio y lagrima corta que no tinta la copa.
nariz de intensidad media con frutas rojas, tabaco, madera noble y especies.
paso por boca con cuerpo medio y una muy buena acidez. Es fresco y de sabor frutal.
Postgusto medio frutal

VISTA: Anaranjado en bordes y rubí teja en el centro. Capa media-baja.
NARIZ: De potencia alta y predominio de los aromas de reducción. Fruta roja desecada, orejones, almizcle, cuero, pimienta y vainilla. Agradable. Se percibe la acidez de la uva ya en nariz.
BOCA: Gratísima acidez en el paso de boca que lo hace fresco, pero con mucho nervio y buen esqueleto en su estructura. Buen tacto y alta persistencia. Retrogusto de frutos secos y fruta roja escarchada.

Uno sabe lo que hay en estas botellas antes de su descorche...regularidad, clasicismo riojano y calidad. El mérito de estas creaciones es innegable por lo bien que les sienta la reducción en botella y la excelente carga de acidez que transmiten en boca, por muchos años que tenga la botella si está bien conservada. Corcho notable. Gracias Ramón!

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