Blog de Eugenio Saenz

Chassagne-Montrachet: entre la elegancia y la opulencia

Continuando con el ciclo de catas de "vinos de pueblo" de Borgoña que comenzamos en la Enoteca Barolo con Chambolle-Musigny, a primeros de julio llegó el turno de Chassgane-Montrachet con un repaso a través de 6 vinos (dos villages, tres premier cru y un grand cru) a uno de los más afamados pueblos de la Côte de Beune, el paraíso de los blancos borgoñones. Contamos además con la inestimable colaboración de Luis Gutiérrez como maestro de ceremonias, algo que sin duda resulta siempre una garantía, ya que Luis es una de las voces más autorizadas que hay en España cuando hablamos de estos nobles vinos. Gran conocedor de la zona, de sus bodegas, de sus vinos, de sus secretos, siempre expresándose con ese sentido del humor tan especial que posee, debemos reconocer que con estas premisas las catas con Luis son siempre un éxito asegurado y ya son muchas las que hemos tenido la ocasión de compartir con él. Para los que solo conocemos la Borgoña por fotografías (y que salvo suerte en el azar muy complicado tendremos poder conocerla de otra forma), sus explicaciones y comentarios suponen siempre un aprendizaje seguro.   Leer más

Premios Baco: la cita anual con los vinos jóvenes

Como todos los años, a primeros de julio, la familia del vino madrileña está citada con la gala de presentación de los premios Baco, que la Unión Española de Catadores (UEC) entrega todos los años a los mejores vinos jóvenes nacionales de la última añada en curso. Sabido es que no somos precisamente unos defensores de los concursos vinícolas, pero cierto es que tiene que haberlos y que en concreto este, organizado por una asociación a la que pertenecemos desde hace ya unos cuantos años y por tanto conocemos a muchos de los catadores que forman parte del jurado, nos suele siempre otorgar una cierta credibilidad.

En esta ocasión la añada 2009 se presentaba a examen y lo cierto es que en líneas generales nos ha parecido algo más irregular que las precedentes, encontrando una mayor variación entre zonas y vinos, y lo cierto es que como siempre nuestro veredicto encontró coincidencias y también discrepancias con el del jurado, así que vamos a ir comentando los vinos premiados en cada una de las diferentes categorías, que hay veces que parecen algo difusas, pero que no dejan de tener cierta lógica. Veamos pues:   Leer más

Domaine Schoffit, estrella emergente en Alsacia

Camino de nuestro tercer año dando vida a este espacio de vinos y tras casi 100 entradas publicadas, cierto es que todavía no habíamos hablado de una región tan importante como Alsacia, así que, tras una excelente cata de los vinos de Domain Schoffit, no vemos un momento mejor para poder hacerlo. No es nuestra intención hablar en general sobre Alsacia, ya que es una información que puede encontrarse en numerosos lugares, sino de los vinos de esta estrella emergente que no es otra de Bernard Schoffit.

Bernard es un gran viticultor que ha continuado la senda de su padre Robert y cuya gran aportación ha sido sin duda la compra y explotación de 6,5 has ese soberbio viñedo que es el Grand Cru Rangen de Thann. El domaine está situado cerca de Colmar y maneja unas 16 has de viñedos en total. Su trabajo en Rangen ha consistido en ir consiguiendo con el tiempo una mejora continua de la calidad de la uva disminuyendo rendimientos de forma natural. Se trata de un viñedo de suelo volcánico cuyas posibilidades son realmente extraordinarias, pero que él está consiguiendo transformar en unos maravillosos vinos cuya principal característica es la pureza varietal y la trasparencia del terruño. La misma viticultura de precisión aplica en sus viñedos “no grand cru”, cercanos al pueblo de Colmar como Harth, un terreno aluvial con, entre otras, viñas de 80 años de la variedad Chasselas. Y su última adquisición ha sido una parcela en el Grand Cru granítico Sommerberg. Bernard es tremendamente meticuloso en las vinificaciones, que supervisa directamente desde la fermentación. Las crianzas tienen lugar en toneles grandes para que la madera imprima el menor carácter posible al vino, teniendo en cuenta que ciertos vinos realizan largas crianzas.   Leer más

Chambolle-Musigny: La elegancia hecha vino

Tras una serie de entradas narrando algunas de nuestras andanzas vinícolas por diferentes puntos de la geografía nacional (Cantabria, Jerez, Montbrió) volvemos con nuestras catas temáticas, con una que realizamos a finales de mayo en la Enoteca Barolo sobre Chambolle-Musigny, uno de esos nombres que abre los ojos al buen aficionado. El amigo y gran especialista Luis Gutiérrez fue el encargado de presentar los vinos y de contarnos curiosidades sobre este pueblo y sus viñedos, que al fin y al cabo, conoce como la palma de su mano.

Chambolle-Musigny es uno de los tres principales pueblos que forman el "núcleo duro" de la Côte de Nuits, el verdadero corazón tinto de Borgoña, junto con Gevrey-Chambertin y Vosne-Romanee. Y si los vinos de Gevrey destacan por su estructura y capacidad de envejecimiento y los de Vosne por su exotismo, los de Chambolle tienen como marchamo la elegancia, algo así como el no va más en la zona vinícola que más está emparentada con la elegancia, como es la Borgoña de facto. Se trata de una pequeña aldea de poco más de 300 habitantes y que no tiene ni siquiera una cafetería (hay que buscarla en el cercano pueblo de Morey Saint Denis). Como en los casos de Chassagne o Puligny, el de Gevrey o el de Vosne, el nombre del pueblo original fue completado con el de su viña más famosa, en este caso Musigny. Y evidentemente lo que le de fama mundial a esta pequeña aldea son las 180 has de viñedos que la rodean, con suelos especialmente ricos en caliza y pobres en arcilla, lo que de alguna manera resulta clave para otorgar ese carácter tan especial de la finura a sus vinos. Aquí la reina absoluta es la Pinot Noir, aunque encontramos una pequeña parcela de Chardonnay dentro de Le Musigny, que Comte de Vogüe embotella como Bourgogne blanc.   Leer más

La Diva en las termas

No se crean por el título que nos hemos pasado al género de la novela histórica ambientada en la antigua Roma, simplemente es  un juego de palabras para explicar lo que ocurrió a mitades de junio en un pequeño pueblo tarraconense, donde nuestra amada Diva actuó y nos deleitó de nuevo. Tras Vinoble, feria de la que hemos hablado largo y tendido en las últimas entregas, el evento más importante relacionado con el vino que se celebra en España es sin duda la presentación de la añada en curso de Vins Alemanys. Hasta este año solía realizarse el lunes de carnaval en Gerona, pero en el curso todo cambió y pasó a celebrarse a finales de la primavera en el espectacular complejo de las Termes de Montbrió, un gran hotel termal que preside esta pequeña y coqueta localidad cercana a Cambrils.

Nosotros llegamos un día antes para disfrutar un poco de las magníficas instalaciones termales del hotel y por la noche aprovechamos para cenar algo con los bodegueros y con buenos amigos compartiendo algunas botellas que merece la pena destacar. En primer lugar un Gramona Celler Batlle 2000, un cava complejo y de gran estructura, serio y de mucho peso, quizá el rey de los cavas, pero que resultó algo ensombrecido por un espectacular Tarlant Cuvée Prestige 1996, un vino lleno de finuras que le sucedió. Otra pequeña maravilla fue el Bürklin-Wolf Forster Peschstein 2002, un pedazo de vino que nos muestra la riesling más mineral y austera que existe y que con un tiempo en botella resulta siempre una verdadera joya. Tras un par de simplemente curiosos macabeos de Laureano Serres, llegaron los tintos protagonizados por un interesante Abel Mendoza selección 2005, un bastante buen Clos de Vougeot 2002 de Confuron-Cotetidot y un siempre fiable y pletórico Santa Rosa 2001. Pero la traca final llegó cuando nuestro anfitrión abrió tres auténticas joyas divinas como resultaron ser un Reinhold Haart Piesport Goldtröpfchen Spätlese 1997, un JJ Prüm Wehlener Sonnenuhr Auslese 2006 y sobre todo, un trascendental Reichsgraf von Kesselstatt Josephshöfer TBA 1976, uno de esos pocos vinos que consiguieron erizarnos el poco pelo que nos queda. Unas copas, una agradable conversación en la terraza del hotel y como siempre nos dieron las tantas, pero como dicen que sarna con gusto no pica…   Leer más

Vinoble, la madre de todas las ferias (y III)

Capítulo III: el otro Vinoble

La tercera entrega de este amplio resumen de nuestras andanzas por la gran feria nacional hablará de lo que vivimos alrededor de la feria en sí, de visitas a bodegas, de eventos sociales, de la vida que pasamos  fuera de lo ocurrido en el Alcázar, ya que de esto último hemos hablado en los dos anteriores capítulos.

El sábado 29 de mayo, día antes de la feria, fue quizá la tarde más ajetreada, ya que hubo tres eventos que debemos destacar. Tras acomodarnos en el hotel, dejamos las cosas y nos dirigimos al restaurante La Carboná, donde habíamos quedado con Ana, la enóloga de la bodega El Maestro Sierra. Nos gustó este restaurante “de producto”, donde además pudimos degustar algún plato del, ahora en temporada, majestuoso y desgraciadamente escaso atún rojo. Calentamos con el siempre convincente Fino El Maestro Sierra y con el complejo y poderoso Fino La Panesa y tras llenar nuestros estómagos, nos dimos el paseo hasta la pequeña bodega donde Ana trabaja, fundada en 1830 y una de las que todavía permanece en manos familiares. Dirigida por la incombustible Doña Pilar Pla, la gran dama del vino de Jerez  y  por su hija Mari Carmen, escritora y profesora de historia en la Universidad de Sevilla, Maestro Sierra es una bodega con el sabor de lo auténtico, con una arquitectura sencilla y funcional, donde se respira ese aire que solamente se inhala en las grandes bodegas jerezanas. Las botas, tras un año de copiosas lluvias, están cubiertas con un manto de verdín, que las otorga un aire de misticismo especial. Al principio damos una vuelta por la bodega, observando sus recovecos donde encontramos entre otros el rincón donde trabaja su propio tonelero. Nos situamos enfrente de dos impresionantes bocoyes donde descansa una de las joyas de la casa, el Amontillado 1830, solera fundacional de la bodega. Ana nos comenta que va a llamar al capataz para que nos venencie algunas botas, pero mi mujer se ofrece para intentarlo con ese elixir de los dioses. Lo cierto es que no tiene mal estilo (nosotros ni lo intentamos) y nos sirve ese líquido ambarino y broncíneo que nos deja perplejos por su profundidad y por su potencia perfectamente medida y mesurada. Es uno de los grandes amontillados que podemos encontrarnos.   Leer más

Vinoble, la madre de todas las ferias (II)

Capítulo II: Las catas comentadas

Uno de los grandes atractivos de Vinoble son sin duda las catas comentadas, pues son momentos donde, con más tranquilidad que en los stands, podemos catar vinos con las explicaciones de sus elaboradores o de personas que los conocen perfectamente. En el recinto ferial había tres lugares donde se realizaban este tipo de catas, en primer lugar La Mezquita, una pequeña mezquita del Siglo XII llena de encanto arquitectónico donde tenían lugar las catas más importantes siendo por acceso nominativo, previa acreditación. El segundo lugar era el Molino de aceite, un pequeño espacio anexo a La Mezquita y el tercer lugar, el Patio de San Fernando, donde se montó una carpa para dichos menesteres. En estos dos últimos lugares, las catas eran de entrada libre y bastaba con estar un cuarto de hora antes del evento para poder entrar. Nosotros disponíamos de una acreditación para las catas de La Mezquita y de cara a cubrir la mayor parte del evento, alterné las presencias en catas con mi mujer, para que de ese modo pudiéramos asumir una presencia en la mayor parte de eventos de cara a preparar este resumen.   Leer más

Vinoble, la madre de todas las ferias (I)

Capítulo I: Impresiones generales y lo que catamos en los expositores

Pese a que todavía tenemos alguna crónica de cata pendiente de desarrollar en este espacio virtual, hemos decidido en esta ocasión comentar las noticias más actuales y no hay nada más actual que hablar de Vinoble 2010, salón internacional de los vinos nobles que ha celebrado estos pasados días en Jerez su séptima edición.

Esta edición ha quedado marcada por tres principales aspectos que han sido el cambio en la organización, la actual crisis económica mundial y el tremendo calor que hemos padecido. Del cambio de organización ya se hablado mucho en diferentes medios y probablemente no es este espacio el lugar más indicado para enjuiciarlo. No obstante nos vamos a mojar y comentaremos que el balance resultó finalmente positivo. The Wine Academy tenía un aspecto a favor, como era el hecho de heredar un feria totalmente consolidada y un aspecto en contra como era el hecho de que nunca habían organizado un evento de estas características, a parte del cambio de modelo de organización de la feria, que pasó de ser un protectorado del ayuntamiento a ser una feria comercial, como al fin y al cabo lo son casi todas las ferias del mundo. La experiencia es un grado y los primeros momentos resultaron un tanto caóticos, llegando a manifestar en verdaderos fiascos como fue la organización de armonía de El Celler de Can Roca, sin embargo y con el paso del tiempo, la positiva actitud de los responsables y la profesionalidad de los expositores y de los ponentes de las catas fueron poco a poco causando efecto y la cosa terminó por ir rodando poco a poco llegando a funcionar por sí misma.   Leer más

De vinos naturales, Jura, Champagne, Rioja y amigos…en Cantabria.

Los pocos pero fieles lectores de este espacio vinícola conocen bien nuestro apego a la tierra de Cantabria, tierra que visitamos menos de lo que nos gustaría, pero que cuando lo hacemos intentamos que sea a lo grande, descansando y a la vez disfrutando de esa afición de tanto nos  gusta, que no es otra que compartir buenos vinos con la gente a la que apreciamos.  Y eso y solamente eso es lo que hicimos hace unos días cuando, aprovechando los primeros calores, nos dimos una vuelta por las tierras de Pereda para alimentar el cuerpo y el espíritu. Nuestros puntos de parada y fonda fueron los dos habituales de los que ya hemos hablado en numerosas ocasiones, La Cigaleña y Las Piscinas.

El sábado la cita era en La Cigaleña, sin duda el restaurante donde más y mejor disfrutamos del vino en toda su extensión. Antes de entrar visitamos al amigo Philppe Cesco y su siempre interesante tienda de La Ruta del Vino, donde además adquirimos alguna botella que tomaríamos al día siguiente, además de alguna cosa para nuestra bodega. Y como siempre hablamos de champagne, del Loira y de Borgoña, tres zonas de las que Philippe es un auténtico maestro. Llegamos a La Cigaleña, donde Andrés nos recibe y nos dirige a ese reservado que tantos y tan buenos recuerdos siempre nos ha traído. “¿Os apetece un espumoso de aperitivo?”,  nos comenta. “Pues claro, eso no se pregunta”, respuesta coreada. Un poco después aparece con una botella de un espumoso de Saboya llamado Bugey Cerdon, elaborado con uvas gamay y (creo recordar) que poulsard y/o pinot noir, a partir de  un método ancestral.  Un vino muy fresco, con equilibrio, tremendamente frutal y con un final muy bien balanceado ofreciendo un mínimo dulzor. Un vino perfecto para el aperitivo por su frescura y lo fácil que resulta de beber. Decía  Andrés que este es el tipo de vino que quiere poner en lugar de los rosados de aguja infumables que abundan para estos menesteres. Y nos parece una idea fantástica, porque es un vino de mucha mayor calidad en unos precios más o  menos similares. Un vino muy rico que hizo excelentes migas con una ensaladilla rusa, preparada como mandan los cánones. Según Andrés, Saboya es una región a profundizar por la cantidad de variedades autóctonas que la pueblan y el número de buenos viticultores que allí trabajan. Estaremos atentos.   Leer más

Unos Barolos y … unos Borgoñas

Pues sí, con ese telegráfico título podemos resumir las catas de la primera semana de mayo. El lunes, unos Barolos con Juancho Asenjo en la Accademia del Gusto, un espacio dedicado a la difusión del vino y la gastronomía del país de Dante. Y el jueves, un paseo por Gevrey-Chambertin de la mano de César Ruiz en Latintorería, una de las tiendas más interesantes que tenemos en Madrid. Así pues y sin más preámbulo, vamos a repasar los 15 vinos objeto de ambas catas.

La cata de Barolos tenía como objetivo un repaso a varias de las comunas más importantes de la gran DOCG del Piamonte, a través de algunos vinos representativos tanto de la corriente tradicional como de la modernista. Y solamente por poder compartir un rato con Juancho y hablar con él de estos vinos que tanto nos apasionan,  la ocasión podía considerarse como de auténtico lujo.   Leer más

Herramientas del blog


Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar