Blog de Eugenio Saenz

6 interesantes vinos de Burdeos 6

Y de una añada, la 2001. ¿Y porqué? Bien, al amigo Luis Vida, gran conocedor de la zona que ha visitado en varias ocasiones, se le ocurrió proponer a la UEC una cata de 6 vinos de esta añada, debido especialmente a las buenas críticas que ha recibido en los últimos tiempos por parte de la prensa especializada internacional. En el último decenio en Burdeos (2000-2010) tres añadas han destacado sobre el resto recibiendo el calificativo de “míticas”, como han sido 2000, 2005 y 2009. Hubo otras dos bastante complicadas por los meteoros y por causas totalmente diferentes, como fue la muy fría y problemática 2002 y la tremendamente cálida 2003. Y el resto de añadas del decenio, unas más y otras menos, han recibido el calificativo de “clásicas” de la zona, o sea añadas más bien frías, algo irregulares pero tampoco especialmente malas, cada una obviamente con sus propias características.

La que nos ocupa hoy en concreto es de  las que gusta a los productores por ser una añada de las consideradas habituales en la zona, con amenazas de una brotación temprana que afortunadamente no se produjo, un comienzo de verano cálido con unas condiciones muy favorables que hacían pensar en una continuación del 2000 y un tiempo fresco a partir de entonces, con un junio más bien frío, un agosto irregular y un septiembre bastante complicado que dieron con el traste de poder conseguir la madurez del año anterior. En los tintos tenemos una añada que ha ido progresando mejor en la margen derecha que en la izquierda, por las mayores dificultades de maduración del cabernet, pero no existe la sensación de ser una añada ni mucho menos fracasada, sino que es de esas en las que hay que probar y seleccionar, y las sorpresas, 10 años después, están siendo bastante habituales. Otra cosa resultaron los vinos de Sauternes y Barsac, aquí el tiempo en octubre, con las lluvias justas y un clima cálido, resultó perfecto para el desarrollo del hongo, dando lugar a una de las mejores añadas históricas para estos vinos. Así que en un amplio resumen podría decirse que 2001 es una añada clásica bordelesa, más bien fría, algo irregular, con vinos tintos que en general están comenzando a despertarse y dando algunas buenas sensaciones y con vinos de podredumbre noble para la historia.

Vamos pues a repasar los seis vinos que catamos, vinos todos ellos con el marchamo de una buena relación calidad-precio, algo que en esta zona no siempre es fácil de encontrar, siempre hemos considerado que Burdeos en este sentido no engaña y la calidad casi siempre está en relación directa y proporcional con el precio. Otro aspecto destacable es el hecho de que los vinos de esta añada no han sufrido la brutal inflación de precios que se hace más patente desde la segunda mitad de la década, pudiendo comprarse todavía buenas botellas a precios razonables y lo que es más destacable, vinos que más o menos ya pueden comenzar a consumirse.

Château La Fleur Peyrabon 2001

Pauillac Cru Bourgeois. Pequeña propiedad perteneciente y distribuida por el imperio Millesima. La gran parte de su viñedo (30 has) se encuentra en el Haut-Medoc y el vino se embotella como Château Peyrabon, sin embargo hay una pequeña parcela de 5 has en Pauillac que se embotella como La Fleur Peyrabon. La principal variedad es la Cabernet Sauvignon, con casi dos terceras partes, siendo el resto merlot, cabernet franc y un poco de petit verdot.

Este vino se muestra noble, limpio, con una nariz muy fresca y bien definida, sin defectos, con un paso por boca sin mucha profundidad pero francamente agradable, redondo y fácil de beber, sin dar síntomas de cansancio, un vino en buen momento de consumo y que no nos  defraudará. Un tiempo después en copa el vino no decae y aguanta francamente bien. No vamos a encontrarnos con un enorme vino de Pauillac, eso desde luego, pero si queremos un ejemplo para iniciarnos en este complicado mundo del Burdeos tinto sin pagar mucho y no salir defraudados, sinceramente nos parece una buena elección.

Château Prieuré-Lichine 2001

Margaux 4eme Grand Cru Classé. Localizado en la comuna de Cantenac, dispone de 70 has, casi la mitad de cabernet sauvignon, casi todo el resto merlot y un mínimo porcentaje de petit verdot y cabernet franc. La bodega está asesorada por los famosos enólogos Stephane Derenoncourt y Michel Rolland.

Este 2001 es un vino que podemos calificar como un auténtico Margaux, fino y delicado pero a la vez potente y armónico, que pasa con elegancia pero que al final deja su huella tánica, un vino que constituyó una de las sorpresas de la cata por encontrarse en un más que buen momento de consumo, comenzando a despertar poco a poco y dejando una huella final de calidad. No habíamos probado un vino de este Château y lo cierto es que, al menos con este 2001, nos ha convencido sobradamente y más teniendo en cuenta su ajustado precio.

Château La Lagune 2001

Haut Medoc 3eme Grand Cru Classé. Uno de los pocos château clasificados fuera de las AOC más importantes del Medoc y el único en su zona, se trata indudablemente del más prestigioso productor de esa comuna, quizá junto con Sociando-Mallet. Controlado por la poderosa y vinícola familia Frey, dispone de 80 has mayoritariamente de cabernet sauvignon, con el resto de merlot y un porcentaje bastante alto (10%) de petit verdot. Antes había una parte de cabernet franc que ya no se utiliza.

Nos encontramos con un vino serio, estructurado, de esos que dicen cosas desde el primer momento. Es complejo, mineral, con un aire aristocrático en nariz y potente en boca, pero con una potencia bien entendida, medida, integrada en un conjunto que destaca por su buena acidez y por su carácter mineral. Nuestro segundo vino preferido en la cata y francamente un buen ejemplo de magnífico producto de su zona que está comenzando su período de consumo óptimo. Muy recomendable.

Château Gloria 2001

Esta casa no figura en ninguna de las categorías de la clasificación de 1855, sencillamente porque … no existía. Nacido por la pasión vinícola de Henri Martin, antiguo alcalde de St Julien, dispone de 48 has de viñedos, con el típico reparto de la margen izquierda, predominando el cabernet sauvignon (65%), casi todo el resto merlot y un mínimo porcentaje de cabernet franc y petit verdot. La edad media del viñedo es de unos 45 años. Este es un Château al que poco a poco los expertos han ido situando en calidad a nivel de otros clasificados de la AOC y produce vinos elegantes y bien dotados para la guarda.

El que nos ocupa es, en efecto, un vino fino, con hechuras, cierta elegancia y buena complejidad, resultando potente en boca y dejando una marcada huella mineral, un vino que si bien no destaca por su prestancia sí que es cierto que se muestra como un más que digno representante de Saint-Julien, en buen momento de consumo y con perspectivas de mejora, añadiendo además un precio bastante aquilatado. Buen vino.

Château Latour-Martillac 2001

Graves Grand Cru Classé. Recibe su nombre de una antigua torre del siglo XII que preside la edificación principal. Dirigido en la actualidad por la familia Kressemann, tuvo durante un tiempo el asesoramiento de Denis Dubordieu y Michel Rolland. De las 42 has de la propiedad, 33 son de variedades tintas plantadas sobre el típico suelo de gravas de la zona. Los porcentajes de dichas variedades son de un 60% de Cabernet Sauvignon, 35% merlot y 5% de petit verdot. Las blancas son un 55% de Sémillon y un 40% de Sauvignon blanc, dejando un 5% de muscadelle.

En la cata es un vino austero, terroso, especiado, bastante bien definido y expresando muy buenas maneras. Tampoco nos vamos a encontrar con un vino esencial y brutalmente profundo, pero se trata de un Graves muy académico y que resulta más que convincente, en especial en su estrato de precios. Bien.

Château Pavie Macquin 2001

Ascendido a la segunda categoría (Saint Emilion Premier Grand Cru Claseé B) en 2006, se trata de uno de los productores más prestigiosos de su apelación. Su explosión llegó con la incorporación de Marise Barre en 1986, cuyo trabajo quedó consolidado por Nicolas Thienpont y el ínclito enólogo Stephane Derenoncourt. Actualmente disponen de 15 has plantadas con un 80% de merlot, 18% de cabernet franc y 2% de cabernet sauvignon. Vinifican en cemento y madera, con crianzas casi íntegramente en madera nueva.

Aquí nos encontramos obviamente con otro tipo de vino, hablamos de la margen derecha, la aromática es diferente, más floral, más fruta roja, más reductivo, más animal, profundo y encantador en su definición. Es un vino elegante, poderosamente armónico, en buen momento de consumo, con proyección de envejecimiento en botella, redondo y elegante, uno de esos vinos que desde el primer momento nos dice muchas cosas y que indudablemente se posicionan entre lo mejorcito de Saint Emilion en la actualidad. Uno de esos vinos que no hay que dejar escapar si se encuentra.

Lo cierto es que la cata nos pareció más que interesante, ya que nos dio más de lo que esperábamos en un principio. Seguimos pensando que los vinos de Burdeos son más académicos en el sentido de que por lo general, su calidad es proporcional al precio que pagamos, de hecho los dos vinos que más nos gustaron (La Lagune y Pavie Macquin) eran los más caros de la cata, pero si tenemos en cuenta su calidad y el hecho de que esta añada no es de las “mediáticas” y por tanto no ha sufrido de la inflación galopante que sí han tenido otras pensamos que son dos compras muy recomendables, a las que añadiríamos Gloria y Prieuré Lichine, un Margaux bastante convincente. Afortunadamente no todo el buen vino de Burdeos es caro y podemos encontrarnos con ejemplos como los de hoy y con algunos otros. Y hasta el momento, tanto por estos vinos como por algunos otros catados (solo nos decepcionó claramente un Leoville-Barton), los vinos tintos de Burdeos de la añada 2001 están dando ciertas satisfacciones. Y si dan con un buen Sauternes de esta añada…es de las que hacen historia.

A seguir bebiendo y hasta la próxima semana.

Saludos,

Eugenio Sáenz de Miera Arnau

(EuSaenz)

(*) La fotografías de los châteaux son del excelente blog www.thewinedoctor.com

 

  1. #1

    Marcos_MAD

    Muchas gracias por tu exposición.
    El Leoville-Barton que dices que os decepcionó es 2001 también?
    Es que tengo precisamente una botella de ese mismo año y me gustaría saber en
    qué os defraudó. No tardaré mucho en abrirla si tú me lo recomiendas.
    Es curioso porque yo he probado la añada 2002 de este vino y me fascinó.

  2. #2

    EuSaenz

    en respuesta a Marcos_MAD
    Ver mensaje de Marcos_MAD

    Gracias, Marcos.

    Sí, hablo de vinos de Burdeos de la añada 2001 y lo cierto es que el Leoville-Barton no estuvo a la altura esperada, yo creo que más por el hecho de estar en tierra de nadie que por el vino en sí, podría estar en una fase "tonta" o ser una botella rara, aunque no me dio la impresión de esto último. Los pocos 2002 que he bebido me han gustado en general, recuerdo por ejemplo un Ducru-Beaucaillou, un Canon o un Domaine de Chevalier muy interesantes en ese año. Deja el Leoville-Barton 2001 un par de añitos más, a ver si se despierta.

    Saludos,
    Eugenio.

  3. #3

    Marevinum

    Magnífica exposición. Todo un lujo de cata. Un saludo.

  4. #4

    EuSaenz

    en respuesta a Marevinum
    Ver mensaje de Marevinum

    Gracias, estuvo divertida y mejor de lo que esperaba. Igual hasta acabo bebiendo más vinos de Burdeos…

    Saludos,
    Eugenio.

  5. #5

    lazareto

    en respuesta a EuSaenz
    Ver mensaje de EuSaenz

    je,je,je.
    Eso demuestra que se pueden beber tintorros a precios razonables:eso sí, si peyrabon y chateau gloria
    Peyrabo y Gloria, dan el perfil.

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