Blog de Eugenio Saenz

Domaine Bachelet-Monnot: savia nueva en Puligny-Montrachet

No es Borgoña en general una región donde suela haber muchas novedades en cuanto a productores, principalmente por tres razones. La primera es que la superficie de viña resulta limitada, hay poca viña y por tanto poco vino, por ejemplo el número de hectáreas de viña en Puligny-Montrachet, zona de la que hoy hablaremos, es de apenas 235 en total, con lo cual la posibilidad de expansión es prácticamente nula. La segunda es obviamente, que debido a esa limitada superficie de viñedo, los precios son elevadísimos y comprar viña es una tarea que requiere en muchos casos de la participación de grandes grupos empresariales, además muchos viñedos están catalogados como bienes nacionales, con lo cual la especulación con ellos está prácticamente descartada. Y en tercer lugar tenemos el hecho de que una buena parte de los Domaines son explotaciones familiares y casi siempre van pasando de manos a través de las sucesivas generaciones, con lo que la entrada de nuevos integrantes fuera de las dichas familias siempre resulta complicada.   Leer más

Duelo en Ok…Segovia: de rieslings, Borgoñas y otros “vinitos”

Absolutamente impresionante el homenaje a la diva, a la gran dama blanca, a nuestra amada riesling que le dedicaron los amigos del grupo de cata de Segovia el último fin de semana del mes de mayo, a través de cuatro sesiones que contaron con la presencia de  dos de los mayores expertos que conocemos sobre vinos alemanes, como son Lluís Pablo y Florian Miquel Hermann. Fueron tres catas dedicadas a los vinos de riesling más una última en la que entraban en juego y en un duelo estelar junto con cuatro grandes vinos blancos de Borgoña. El extraordinario entorno del Palacio de Quintanar otorgaba el toque de solemnidad a un evento cuyo  fin solidario no hace más que confirmar la pasión por el vino que profesan estos chicos de la ciudad del acueducto.

Nosotros no pudimos asistir a las dos catas del viernes, la primera una introducción a los vinos de riesling a cargo de Lluís Pablo en la que se cataron vinos tan interesantes y variados como un Sekt 2004 de Peter-Jakob Kühn, dos “básicos” como Ruppertsberger 2009 de Bürklin-Wolf y el Qvinterra feinherb 2011 de Künling, un excelente GG como Halenberg 2007 de Schöleber, el delicioso Ziliken Saarburger Rausch Kabinett 2010, el siempre elegante y encantador Fritz Haag Juffer Sonnenuhr Spätlese 2008 y terminando por el brutalmente equilibrado Maximin Grünhauser Abtsberg Auslese 2006, en una perfecta selección para lo que debe ser una introducción de la máxima calidad a estos vinos. Y la segunda fue una impresionante sesión, ya que entraban en juego los grandes vinos secos de Keller, unos de los cinco mejores productores de vinos secos en Alemania y la que se cataron varias añadas de pagos como Hubacker, Morstein, Kirchpiel y Abtserde, sesión en la que además un maestro como Florian estuvo según nos contaron, por lo menos a la altura de los vinos. Parece ser que de nuevo el brutal Abtserde destacó y en especial el 2007, un vino que disfrutamos en Cantabria en febrero y que es el mejor rielsing seco que hemos catado este año. El sábado por la mañana sí que nos dio tiempo a probar los vinos de la interesante cata que el amigo Herr nos planteó y consistía ni más ni menos que en probar 5 vinos diferentes en parejas de añadas distintas para comprobar cómo ésta imprime su carácter a los vinos.   Leer más

Carlos San Pedro, vinos con Pujanza

En los casi 10 años que llevamos como socios de la Unión Española de Catadores (UEC) habremos tenido la ocasión de asistir a más de un centenar de catas organizadas por la asociación, de las cuales siempre recordamos entre las destacables las pertenecientes al ciclo “el enólogo y sus vinos”, que nos ha permitido conocer personalmente y a través de sus obras a personajes de la relevancia de Maria José López de Heredia, Peter Sissek, Juan Carlos López de Lacalle, Dirk Niepoort, Fernando Chivite, Gerardo Méndez o Carlos Esteva, por poner solo unos ejemplos. Hace unos días le tocó el turno a Carlos San Pedro, un joven viticultor y bodeguero establecido en la Rioja Alavesa que en pocos años ha conseguido hacerse un hueco entre los más granados intérpretes de nuestra variedad tinta más conocida, el tempranillo.    Leer más

Volnay, finura y elegancia en la Côte de Beaune

Último capítulo del extraordinario ciclo “vinos de pueblo” de Borgoña que durante los dos últimos años hemos ido desarrollando en la Enoteca Barolo y de la mano de Luis Gutiérrez, uno de los mayores especialistas nacionales en esta región. Durante todo este tiempo hemos ido conociendo algunas generalidades y particularidades de la zona y sobre todo hemos bebido fantásticos vinos de pueblos como Gevrey-Chambertin, Chambolle-Musigny, Vosne-Romanée, Nuits-St-Georges o Pommard en la parte tinta y Chablis, Meursault, Puligny-Montrachet y Chassgane-Montrachet en la parte blanca, en una serie de sesiones en las que hemos aprendido mucho y sobre todo hemos disfrutado mucho más, porque al fin y al cabo hoy por hoy le damos más importancia a lo segundo que a lo primero.

Si hay algo que nos apasiona de Borgoña es que posee muchas verdades relativas, pero no existen las verdades absolutas. Esas verdades relativas dicen que dentro de la Côte de Beaune los blancos son los reyes, que los mejores tintos se dan en Pommard y Volnay y que en la primera los vinos son más tánicos, poderosos y sustanciosos y en la segunda más delicados, elegantes y voluptuosos. Y es cierto, pero luego las verdades absolutas solo se conocen con el uso del sacacorchos y ahí es donde vemos que no siempre se cumplen, lo cual forma parte de ese magnetismo que siempre provoca Borgoña. Pero vayamos al grano, hoy cerramos el ciclo con Volnay en una cata que tuvo lugar hace ya un tiempo, así que ha llegado el momento de hablar algo sobre los vinos de este pueblo, situado al sur de Pommard y al norte de Meursault, que cuenta con 235 has de viñedo, de las cuales 98 están clasificadas como “villages” y 136 como premier cru con un total de 35 pagos en esta categoría. Los vinos de Santenots se clasifican igualmente como Volnay aun estando en Meursault, y son vinos tintos más potentes. No hay grand crus, pero los expertos señalan como en otras comunas, una serie de viñedos que por su potencial podrían perfectamente ser aspirantes a figurar en la máxima categoría como pueden ser Clos des Ducs, Clos des Chênes, Les Caillerets o Santenots du Millieu, viñedos que tienen partes valladas (conocidas como Clos) o de un solo propietario (conocidas como monopoles).   Leer más

Champagne-Sherry, una bendita locura

Quienes siguen habitualmente los artículos publicados en este espacio virtual conocen sobradamente cuáles son, hoy por hoy, nuestras preferencias en el mundo del vino. Saben que gustamos ante todo de los riesling alemanes y los chenin blanc del Loira tanto secos como dulces, de la maravillosa y apasionante Borgoña tanto blanca como tinta, de los austeros y profundos nebbiolos del Piamonte, de las perfumadas syrahs del Ródano Norte o de los grandes clásicos inmortales de la Rioja o de Burdeos por encima de todo, pero a la hora de la verdad y si tuviéramos la mala fortuna de tener que decidirnos solamente por dos tipos de vino para llevarnos a una isla desierta lo tendríamos igualmente muy claro: Champagne y Jerez o lo que es lo mismo, Jerez y Champagne. Ambos compatibles y ambos imprescindibles, quizá el Champagne para compartir y el Jerez como vino más introspectivo, pero con estos papeles absolutamente intercambiables entre ellos.   Leer más

Patrick Piuze y sus vinos: un dúo en claro ascenso en Chablis

Hará más o menos año y medio que conocimos los vinos de este joven canadiense de nacimiento y borgoñón de adopción, por medio de una completa cata en la que probamos un total de 12 vinos que elaboró en la añada 2009. Pese a que se trata de un año que no termina por convencernos por su excesiva calidez, lo cierto es que Patrick se superó con vinos de marcada frescura, transparencia y mineralidad y desde luego que nos sorprendieron muy gratamente, anotando a este productor como uno de nuestros preferidos en Chablis. Hace unos días y en uno de nuestros tremendos “lunes borgoñones” en La Fisna, tuvimos la ocasión de catar los vinos de una nueva añada, la 2010, una añada más de nuestro gusto, más fresca y con vinos si cabe de mayor austeridad, acidez y delineación, y el resultado no pudo ser más positivo con vinos que nos parecieron auténticas muestras de lo que entendemos deber ser un gran Chablis, vinos plenos de acidez, mineralidad y expresión de terruño, además de una gran capacidad para envejecer. Después de catar estos 2010 nos permitimos la licencia de situar a Patrick Piuze entre lo más granado de esta AOC, quizá ya en un segundo grupo tras los dos grandes de la zona, Raveneau y Dauvissat.   Leer más

Robert Chevillon, el caballero de Nuits-St-Georges

No es Nuits-St-Georges el pueblo más nombrado cuando hablamos de los más prestigiosos y conocidos de la Borgoña tinta. Dentro de la Côte de Nuits, el paraíso de la pinot noir, siempre figuran como primeros espadas Chambolle-Musigny, Vosne-Romanée, Gevrey-Chambertin o incluso Morey-St-Denis, pero eso no quiere decir que en este pueblo no haya fantásticos viñedos y productores, simplemente que resultan menos conocidos. Uno de esos grandes productores es Robert Chevillon y hace unos días tuvimos la ocasión de dar un repaso a seis de sus vinos correspondientes a su gama de premier crus, en una cata que tuvo lugar en la Enoteca Barolo y de la mano de Luis Gutiérrez, nuestro guía habitual en estas catas dedicadas al Eldorado del vino.

Nuits-St-Georges es un pueblo situado al sur de Dijon y al norte de Beaune y los datos indican que tiene unos 5000 habitantes, por tanto es uno de los más importantes de toda la zona y pese a que no posee ningún Grand Cru, añadió al igual que los otros más importantes de la Côte de Nuits el nombre de su viñedo más célebre, en este caso Les Saint Georges. La superficie de viñedos abarca unas 300 has y en un 97% es de uva tinta. Los viñedos de la AOC se encuentran al sur de Vosne-Romanée y llegan hasta el límite con la Côte de Beaune y los viñedos de Ladoix y Aloxe-Corton. De las 300 has totales hay unas 175 de villages (viña no clasificada) y 135 de premier crus, divididas en 41 pagos. El pueblo divide la viña en dos partes, una parte al norte más cercana a Vosne-Romanée y por tanto con mayores similitudes con el estilo de vinos de esta zona y una parte sur con vinos más recios y austeros, más duros y tánicos, un poco más al estilo de los tintos de Pommard. Hay otra parte en la AOC, la comuna de Premeaux-Prissey, que produce tintos algo más ligeros y de menor interés. Los viñedos más importantes se encuentran junto al pueblo y en su parte sur y son tres pagos principalmente como Les Saint-Georges, Les Vaucrains y Les Cailles, aunque también salen muy buenos vinos de Les Perrières, Les Prulieres, Clos de la Marechale, Aux Perdix o Clos des Corvées. En cuanto a los productores más importantes en el pueblo hay que destacar a Henri Gouges, Thiebault Liger-Belair o nuestro protagonista de hoy, Robert Chevillon.   Leer más

La gran fiesta de los sentidos: Villa Mas y Korpilombolo (y II)

Continuamos con el relato de esa auténtica fiesta de los sentidos que supuso aquel fin de semana de mediados de abril por tierras gerundenses. Tras la impresionante sesión en El Celler de Can Roca y recordando aquellos maravillosos momentos con una copa en la mano, surgió la posibilidad de acudir a la vinoteca de la Plaça del Vi para tomar un poco de Champagne picando algo, más por pura gula –al fin y al cabo nuestro pecado preferido junto con la lujuria- que por habernos quedado con hambre o sed, pero ya dirigiéndonos hacia el centro de la capital la voz de nuestro guía formuló una proposición indecente: “¿Y si vamos a Villa Mas?” La principal razón esgrimida no fue otra que en sábado por la noche, dicha vinoteca estaría casi a tope y probablemente tendíamos que estar de pie o algo incómodos y como Villa Mas era con toda posibilidad el restaurante que más ganas teníamos de visitar en la zona lo cierto es que no nos lo pensamos y al final un pequeño grupo de 4 supervivientes nos dirigimos hacia la localidad de San Feliú de Guixols. La noche no era agradable, llovía y hacía fresco, por lo que apenas pudimos disfrutar del entorno privilegiado donde se encuentra este restaurante, en primera línea de playa. Dispone de una preciosa y acogedora terraza, ¡cómo se tiene que estar allí en las noches veraniegas!, y ocupa un clásico palacete urbano de arquitectura y decoración marcadamente retro, que nos transporta a la Riviera francesa en plenos años 50, con un ambiente encantadoramente decadente. Apenas hay dos mesas ocupadas del comedor y en interior resulta oscuro y austero, creando una atmósfera muy especial.   Leer más

La gran fiesta de los sentidos: El Celler de Can Roca (I)

Hay ocasiones en que las largas esperas merecen la pena. A finales del pasado verano cerramos la reserva en el Celler de Can Roca para el 14 de abril y los meses han ido pasando raudos y veloces hasta que llegó por fin el gran día. Amanecía fresco, ventoso y lluvioso en Madrid pero todo fue sobre ruedas y llegamos al aeropuerto de Gerona a su hora, donde  ya nos estaban esperando para acudir primero al gran templo de la gastronomía para dejar unos vinos y citarnos sobre la una de la tarde, en la hora “C”, la hora del Celler. Hace un año tuvo lugar nuestra primera incursión con prácticamente los mismos compañeros de ágape y la experiencia no pudo ser más positiva, sin duda nuestra mejor experiencia en un restaurante, por lo que este año había poco que ganar y mucho que perder, puesto que el margen de mejora parecía francamente pequeño. Pues bien, no solo se confirmaron las inmejorables sensaciones del pasado año sino que incluso se superaron y desde luego que tras esto ya no nos queda ninguna duda: El Celler de Can Roca es el mejor restaurante que jamás hemos conocido.   Leer más

Riojas del 82, la quinta del Naranjito

Treinta años después nos parece que es un buen momento de echar la vista atrás para repasar un año que fue muy importante en la historia moderna de nuestro país. Con una democracia joven y una sociedad todavía algo convulsa, nuestro país se preparaba para organizar aquel gran acontecimiento deportivo que fue el mundial de fútbol, aquel mundial en que las selecciones de Brasil y Francia pusieron el fútbol, España y Argentina las decepciones y Alemania e Italia la efectividad, llevándose el gato al agua la selección transalpina con Paolo Rossi –un delantero mediocre- en estado de gracia. Y en lo que a nosotros nos importa en este espacio, el mundo del vino, fue un año que destacó en el plano internacional por las estupendas añadas en Burdeos (que marcó el inicio de una época) y en Piamonte, destacando en nuestro país el año en Rioja, uno de los más famosos en la parte puramente mediática. Y aprovechando ese trigésimo aniversario, hace unos días el amigo Juanma Terceño nos propuso una cata-homenaje a esta añada en la UEC, una cata francamente interesante y con muchas conclusiones, casi todas ellas positivas.   Leer más

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