Blog de Eugenio Saenz

Ossian, el “pollo putero”, la gula y unos cuantos vinos: disfrutando por Segovia

Mucho tiempo llevábamos tratando de organizar un fin de semana vínico y gastronómico con nuestros compañeros del grupo de cata de Segovia, uno de los más activos que conocemos y cuya cabeza visible en Verema no es otra que Alvaro Moreno, a través de cuyo blog nos pone los dientes largos con los preciosos viajes vinícolas que hacen por las grandes zonas de la vieja Europa. Así pues y aprovechando el principio de ese largo puente de diciembre (que ahora entre unos y otros nos quieren quitar) pasamos una larga y provechosa jornada en la que comimos y bebimos mucho y bueno y que ahora les vamos a resumir.

La jornada comenzaría en el pueblo de Nieva con una completa visita a la Bodega y Viñedos Ossian. Ismael Gozalo es junto con Javier Zaccagnini la cabeza visible de este proyecto que comenzó con la añada 2005 y que trata de buscar algo tan apasionante como complicado, un vino de verdejo que sea capaz de envejecer con clase y de alcanzar complejidad y grandeza en su evolución. Lo primero fue subirnos a la furgoneta y dar una vuelta por algunas de las parcelas que trabaja. El viñedo viejo de Nieva es francamente interesante por toda la historia que tiene detrás y en manos de una persona tan meticulosa y apasionada en su trabajo como es Ismael, lo cierto es que transmite unas enormes posibilidades. No había más que ver las parcelas que trabajan en Ossian al lado de otras que no lo son para darse cuenta de lo que hablamos. Sus métodos se basan en la biodinámica (o bioestática como le gusta decir a él), aplicando modernas técnicas combinadas con conocimientos ancestrales. Son unas 30 has entre viñedo propio y arrendado, divididas en varias parcelas de viejas viñas de verdejo, algunas centenarias y otras bicentenarias, plantadas en pie franco y sobre suelos arenosos, que evitaron la propagación de la filoxera. Estamos entre los 850 y los casi 1000 metros de altura, con buenos índices de insolación y marcadas diferencias térmicas entre el día y la noche. Tras dar un paseo por los viñedos y conocer algo más sobre el concienzudo trabajo que se realiza con esta viña donde destaca una agricultura biológica basada en abonos orgánicos, regeneración del suelo, cubiertas vegetales y abonos compostados, volvemos a la pequeña y sencilla bodega a las afueras del pueblo para realizar una cata de los vinos de la añada 2011 que se encuentran en fase de crianza.   Leer más

Recaredo y sus cavas de terruño: espumosos sin complejos

Echando la vista atrás, tras casi 5 años de trayectoria como blogueros en Verema, hemos visto que no habíamos dedicado hasta ahora un artículo exclusivamente al cava. Confesa es nuestra adicción al Champagne, adicción de la que no tenemos la más mínima intención de recuperarnos, pero cierto es igualmente que consumimos y defendemos al cava, al buen cava, como espumoso mediterráneo de gran calidad y precios muy bien posicionados en una mayoría de casos.

Y si hay dos casas de cava que nos convencen por encima del resto, por su gran trayectoria, regularidad y nivel medio en sus vinos, esas son Gramona y Recaredo. Hoy toca hablar de estos últimos pues a finales de noviembre Antoni y Ton, hijo y nieto del fundador de la bodega y cabezas visibles del productor a nivel técnico y organizativo se pasaron por la Taberna Laredo para presentarnos toda su gama de cavas en una sesión organizada por Cuvée 3000, distribuidores de este gran cavista en Madrid. Lo primero que hay que destacar es la completa presentación que prepararon, con un amplio despliegue de diapositivas e información sobre el trabajo del productor tanto en la viña como en la bodega, para inmediatamente pasar después a la cata de todos los vinos que actualmente elaboran, en su última añada.   Leer más

Gerardo Méndez y Frédéric Lafarge: dos vitivinicultores bajo una misma filosofía

Cualquier buen aficionado el vino debe conocer y disfrutar de los soberbios albariños de Do Ferreiro y de los voluptuosos Volnay del Domaine Michel Lafarge, de hecho nosotros lo intentamos hacer con relativa frecuencia, sin embargo no habíamos tenido la oportunidad de conocer a los hombres, a las personas que hay detrás de estos grandes vinos que tanto nos gustan. A finales de noviembre y de forma casi consecutiva ambos visitaron Madrid con algunos de sus vinos bajo el brazo y nos brindaron dos maravillosas sesiones que ahora les vamos a contar en detalle.

Gerardo Méndez Lázaro es un pontevedrés (de Meaño) que a sus 57 años está considerado como uno de los grandes productores de vino blanco en España. Hijo de un herrero al que apasionaba el vino fue adquiriendo esta afición desde niño y termina cursando estudios de enología, haciéndose cargo del viñedo familiar. Eran tiempos de los albariños de cosechero (colleteiro), que se embotellaban sin etiquetar y eran conocidos con un nombre distintivo, en su caso era el albariño del herrero (Do Ferreiro), nombre que conserva hasta nuestros días. Ya en 1986 y con la creación de la DO Rías Baixas se comercializan los vinos bajo dicha denominación. En la actualidad producen dos albariños, Do Ferreiro Cepas Vellas con las uvas del viñedo bicentenario de la casa y Do Ferreiro con el resto. En el año 2009 comienza con un proyecto en el Bierzo basado en la uva mencía llamado Corro das Xanas y con otro en la DO Monterrei llamado Amizade, en este caso basado en la uva godello. En la cata que pudimos disfrutar en la UEC bajo el ciclo “El enólogo y sus vinos”, Gerardo aportó todos ellos, lo cual hizo todavía más interesante y completa la sesión. Veamos.   Leer más

Viñedos del Contino, un château en Laserna

No puede entenderse la historia vinícola de La Rioja moderna y contemporánea sin la presencia de Contino, uno de esos pocos productores nacionales que han sido capaces de traspasar nuestras fronteras por la calidad de sus vinos. Fundada en 1973 por CVNE y la familia propietaria de la finca, se trata de una bodega con una serie de características que la hacen única y singular dentro de la Rioja Alavesa.

La primera de ellas es la viña, una única viña de 62 has de la que sale toda la uva utilizada para elaborar sus vinos. Se trata de un terreno que desciende hacia el río Ebro y goza de una de un gran equilibrio entre los factores de permeabilidad y retención del agua, extendiéndose en tres terrazas con suelos arenosos-calcáreos y arcilloso-calcáreos, dependiendo de la profundidad de las capas. En las más superficiales abundan los cantos rodados. Hay plantadas cuatro variedades tintas, tempranillo, mazuelo, graciano y garnacha y otras tres blancas, viura, garnacha blanca y malvasía. La segunda es la disposición del edificio que alberga la bodega presidiendo el viñedo, al más puro estilo de los château bordeleses, aunque por el estilo de la edificación se asemejaría mejor con las más sencillas y austeras del Libournais que con las más monumentales del Medoc. Esta disposición favorece el hecho de que la uva llegue a los depósitos de fermentación inmediatamente después de su recolección, algo que siempre resulta muy importante y facilita el proceso. Y la tercera es el estilo de elaboración del productor, basado en la mezcla de uvas y parcelas, vendimiando cada una en su mejor momento de maduración y vinificando por separado. Contino es un vino de mezcla de variedades y eso es algo que tiene una capital importancia sobre todo por el uso de castas mejorantes tan importantes como el mazuelo, la garnacha y sobre todo el graciano, varietal de gran trascendencia en este productor y responsable de otorgar su singular personalidad a muchos de sus vinos. En bodega son tradicionales sin renunciar a la modernidad, algo que indudablemente se nota en los vinos, vinos que al fin y al cabo son siempre los que tienen que hablar y los que vamos a comentar.   Leer más

Conterno, ilustre apellido en Barolo

En la historia que vamos a contar hoy hablaremos de uno de los apellidos más señeros a lo largo de la historia del Barolo y que ya contemplan 5 generaciones, los Conterno. Si bien hay documentos que certifican que los Conterno ya vendían vino allá por 1700, es con Giacomo Conterno cuando la familia alcanza la excelencia en el vino. Giacomo nació en Tucumán, Argentina, donde su padre había emigrado, y cuando regresan al Piamonte su objetivo no es otro que elaborar un Barolo que supere en calidad al resto, surgiendo en 1920 el Barolo Monfortino. En 1961 Giacomo reparte las viñas de su propiedad entre sus dos hijos, Aldo Conterno y Giovanni Conterno, dejando al primero las viñas de la Bussia Soprana (Monforte) y al segundo las de Serralunga.

Cantine Giacomo Conterno fue fundada en 1908 y pese a que existen informes sobre un Monfortino 1912, lo cierto es que es 1920 el primer Monfortino que se conoce con total seguridad. Se partía de una uva comprada a viticultores de confianza y este primer Monfortino procedía de uvas del pago Le Coste, situado en Monforte d’ Alba. Había dos versiones, una “normal” y otra “riserva”, esta última elaborada solamente en los grandes años, siempre a partir de uvas compradas de viñas de Monforte. En 1974 compran un excelente viñedo en Serralunga, la Cascina Francia, con 16 has y situada en la parte más alta de la comuna, siendo 1978 el primer Monfortino elaborado con uvas de este viñedo. En la actualidad elaboran dos Barolos a partir de este pago, un Cascina Francia y el propio Monfortino Riserva, que procede de una selección de las mejores uvas del viñedo solamente en las añadas que la casa considera que reúnen las características de calidad reseñables. Roberto Conterno, hijo de Giovanni, es quien está al frente de los destinos del productor manteniendo el estilo meramente clásico y tradicional de elaboración con largas maceraciones y crianzas en toneles de roble de Eslavonia. Además de los Barolos Cascina Francia y Monfortino Riserva, la casa produce igualmente una Barbera d’ Alba y un Nebbiolo d’ Alba cuando en añadas malas desclasifican el Barolo. En 2008 Roberto compra el viñedo Cerretta en Serralunga, muy distinto en sus características a la Cascina Francia y del cual se elabora una Barbera, un Langhe Nebbiolo y un próximo Barolo. Habrá que estar atentos.   Leer más

Nueve grandes vinos para celebrar un aniversario

Siempre es una buena noticia que una tienda de vinos cumpla años y más en tiempos tan complicados como los que estamos viviendo. Hace dos años abrió una pequeña tienda en el madrileño barrio de la Fuente del Berro llamada Latintorería y lo cierto es que han conseguido poco a poco ir haciéndose un hueco en el espectro vinícola de la siempre complicada plaza de Madrid, basándose en buscar pequeños productores que ofrecen vinos marcados por el signo de la calidad y de la autenticidad. No es nuestra intención desde este espacio el hecho de publicitar ninguna tienda o distribuidor en concreto y más en este caso, pues conocemos desde hace mucho tiempo a gente como Flequi, César o Nacho, prácticamente desde nuestros inicios como aficionados el vino cuando formaban parte de un proyecto que rompía en aquellos años como era Lavinia, simplemente pensamos que es justo destacar el buen trabajo que están realizando y que se está viendo reflejado con cada vez más nuevos proyectos bajo su batuta. Dentro de los eventos que han programado para celebrar este segundo aniversario destacaba una cata con Paco Berciano, el alma mater de este proyecto y un personaje que no requiere presentación, un hombre que tiene tras de sí toda una vida dedicada al vino. El objetivo de la cata no era otro que compartir unas horas con Paco y catar nueve de sus vinos preferidos, vinos marcados por la personalidad de sus productores, vinos que fueron desgranados y sobre todo interpretados de forma magistral y divertida, contando múltiples anécdotas sobre cada uno de los elaboradores y haciendo de la sesión algo más, mucho más, que una cata digamos convencional. Pero como el objetivo de este espacio es hablar de vinos, de los vinos que nos gustan, hablemos de cada uno de los nueve catados, nueve vinos que sin duda dieron la talla de forma sobrada para celebrar este aniversario.   Leer más

Mugneret-Gibourg: hermanas y residentes en…Vosne Romanée

En nuestro artículo anterior les comentábamos que pocas formas hay de comenzar una semana mejores que catando unos Champagnes y otra cuando menos a su altura puede ser desde luego disfrutando de unos excelentes pinot noir de Borgoña, un perfecto plan de lunes que nos propusieron Delia e Iñaki para reunirnos en su vinoteca La Fisna alrededor de unas cuantas botellas de Mugneret-Gibourg, un Domaine claramente en ascenso y que se encuentra entre los más destacados de la Borgoña tinta en la actualidad, a juicio de los grandes expertos.

Como ocurre con muchos otros productores de la zona, este Domaine tiene una bonita historia por detrás en la que la unión de varias familias de viticultores sumó talento y trabajo. Nos vamos al siglo XIX cuando el padre del Dr. Georges Mugneret se casó con una joven de la familia Gibourg que se había trasladado a Vosne-Romanée. En esta primera parte de la historia del productor ya disponían de viñas comunales y pequeñas parcelas en Echézeaux y Clos de Vougeot. El Dr. Georges Mugneret era un insigne oftalmólogo y ello le ayudó a tener una independencia económica en una época en la que el vino de Borgoña no alcanzaba el éxito y los precios de la actualidad. Esa primera parte del Clos de Vougeot se vendió en 1930, año en que el doctor compró una casa y bodega que compartiría con Anne Gros a la vez que fue adquiriendo más viñedo, elaborando vinos que etiquetaría como Domaine Georges Mugneret para distinguirlos de los originales, que se etiquetarían como Mugneret-Gibourg. En la actualidad todo se embotella como Domaine Georges Mugneret-Gibourg. Hay que reseñar que esta división tenía su importancia puesto que los viñedos originales se cultivaban de forma compartida y el Domaine recibía la mitad de la producción y teniendo en cuenta que el doctor tenía que ejercer la medicina, era estrictamente necesario revisar y controlar esos acuerdos de compartición en la viña. En la actualidad las hermanas Mugneret controlan personalmente todo el trabajo en los viñedos.   Leer más

Descubriendo “vignerons” de Champagne: Bernard Brémont y José Dhondt

Complicada de verdad la jornada el pasado lunes 24 de octubre en la capital de España. La esperada lluvia hizo aparición tras unos meses de sequía y resultó un alivio por la elevada contaminación que estábamos padeciendo, pero convirtió la hora punta de la mañana en un auténtico infierno de accidentes y atascos. Llegas tarde y enfadado al trabajo, capeas como puedes una anodina y aburrida jornada laboral más y con otra cara en el cuerpo vuelves a casa con la satisfacción de que espera un final de jornada de los que nos gustan, compartiendo buenos vinos con mejores amigos, máxime cuando los vinos a compartir van a ser unas botellas de nuestro amado Champagne. Esta vez Delia e Iñaki nos iban a presentar en La Fisna dos productores de gran interés, dos de esos pequeños vitivinicultores de la zona que tanto nos gustan por su trabajo preciso en la viña y en la vinificación, dos productores llamados Bernard Brémont y José Dhondt. Catamos 4 vinos del primero y 3 del segundo junto con algunas viandas entre las que destacaron esos impagables tomates que sirve el amigo David en su restaurante El Padre y que por desgracia ya están fuera de temporada, así que como se pueden imaginar, no hubo una forma mejor de terminar aquel caótico y desastroso lunes. No existe mucha información sobre ambos, prácticamente desconocidos en España aunque muy apreciados en los cerrados y exclusivos círculos de los “wine geeks” neoyorquinos. Por algo será.   Leer más

Salón de los mejores vinos de España 2011

Qué rápido pasan los años. Raudo y veloz, de nuevo en los albores del otoño, con la salida al mercado de la Guía Peñín del año siguiente, llega una nueva edición del Salón de los mejores vinos de España. Llevamos acudiendo puntualmente a este salón durante los últimos 7-8 años y lo cierto es que siempre resulta un gran acontecimiento, no solo en lo meramente vínico sino también en lo puramente social. Dos novedades principalmente este año, comenzando por el hecho de celebrarse en dos días, el primero con el formato normal para invitados por la organización y bodegas participantes y el segundo para el  público en general previo abono de una entrada. El lugar de celebración fue de nuevo el amplio pero vetusto salón principal del Palacio de Congresos de Castellana, cuyas instalaciones de climatización sufrieron una dura prueba ante la gran asistencia (más de 2000 personas) y el calor que hemos padecido en Madrid durante esos días de medio octubre. El viernes fue otra cosa, menor asistencia, menos calores, más tranquilidad…mucho mejor. La segunda novedad fue que la nota de corte para poder estar presentes bajaba un punto, de los 94 puntos pasaba este año a 93, con lo cual el número de bodegas y vinos en liza aumentó, habiendo en nuestra opinión más vinos de los que debería haber, pero bueno, lógico que tengamos discrepancias con las puntuaciones de la guía, casi siempre mucho más generosas que las nuestras.   Leer más

Fratelli Oddero, un clásico que resurge

Nunca hemos ocultado nuestra pasión por el Barolo, por ese tradicional vino de Las Langas que sabemos que por su color apagado, por su poca presencia frutal, por su elevada acidez y por su tanino feroz no va a ser casi nunca comprendido por el gran público, pero que nosotros, siempre radicales en nuestros gustos vinícolas, veneramos porque pocos vinos tintos en el mundo son capaces de transmitirnos la tradición de un pueblo y el sabor de una tierra como lo puede hacer un viejo Barolo clásico. Sabemos que tampoco es oro todo lo que reluce y tenemos claro que no todo lo que está etiquetado como Barolo es grande, como en todas las más importantes zonas vinícolas del mundo hay buenos y no tan buenos productores, incluso hay algunos que tras muchos años de trayectoria han sufrido diferentes altos y bajos.   Leer más

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