Solera Pedro Ximenez Viejo

Vino Solera Pedro Ximenez Viejo

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
98
Puntuación Media:
9,6
Calidad-precio:
-

Bodega: Osborne
D.O./Zona: D.O. Jerez y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda
País: España
Tipo de vino: Dulces y Generosos
Graduación (vol): 17,00%
Varietales: 100 % Pedro Ximenez del Pago Montilla.
Precio aproximado: Más de 100 €
Descripción
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Elaboración: Vejez media: 30 años. Crianza mediante el sistema de soleras y criaderas: Solera + 3 Criaderas. Este viejo PX procede de una exclusiva solera que fue fundada en 1905 y está situada en la bodega de La Palma. Como curiosidad, la solera está formada por un único tonel y 3 criaderas de 9-7-7 botas.

Varietales: 100 % Pedro Ximenez del Pago Montilla.

14 Opiniones de Solera Pedro Ximenez Viejo

De color caoba oscuro con ribete ambarino. Intenso y untuoso.

Nariz licorosa y muy intensa que recuerda a frutas confitadas(higos, dátiles) con adornos cítricos golosos, notas de jarabe. Matices de bota vieja, tabaco rubio y especias exóticas.

Boca sabrosa y elegante que goza de buena intensidad, con apuntes confitados de fruta, caramelo, avellana, flan de vainilla y algo de salitre. Fondo amargoso con recuerdos de farmacia, con buena acidez que refresca la boca y final muy largo y equilibrado.

Saca del 2003.
Botella que ya venía abierta. Con notas más jóvenes que la saca anterior (2002), marca del refresco de la solera, acompañando a la profundidad y vejez de aromas que lo caracterizan. En boca un punto más goloso pero, como siempre, terriblemente elegante y equilibrado.

Sigue siendo un PX maravilloso.

La nota del 16/01/2005 corrresponde a la saca del 2001.

Esta es del 2002.
Botella casi acabada. Negro zahíno a la vista, totalmente opaco, denso, tinta la copa de yodo de forma casi permanente. En nariz es muy complejo, con el alcohol perfectamente integrado, recuerdos de miel industrial de caña, hierbas de monte, frutos secos. En boca es muy elegante, equilibrado gracias a una perfecta acidez. Eterna persistencia.

El mejor de una cata de 20 PX, que incluía una saca del 2003 de este vino (pero no la del 2001 que creo que es excepcional al igual que este).

Negro zahino totalmente opaco, con ribete yodado, lágrima estática. Tinta la copa de forma duradera. Nariz intensa, evolucionada, punzante, profunda. Avellanas, algas marinas, higos secos, miel industrial de caña, boniatos asados. En boca es muy denso, extra dulce pero con una acidez que compensa el paso por boca y un amargor debido a la concentración que aporta elegancia al conjunto. Aromas en boca a café, marrón glacé, frutos secos. Muy persistente.

Perfectamente integrado.

Impecable, sublime, magnífico. Un nectar de dioses.

Ebano, opaco, con ligeros ribetes ambarinos. Nariz ensoñadora donde aparecen uvas pasas, higos y dátiles secos, café y chocolate negro. Hay un perfecto acompañamiento de notas de ceniza de puro y de iodo. La boca es muy dulce, aterciopelada, carnosa, con un equilibrio perfecto entre el azúcar y el alcohol. Muy largo. Mucho.

Ebano oscuro, denso y brillante como un astado. El morlaco presenta una nariz de esas que te impacta, elegante, cálida, con suaves toques de tabaco y barniz, con recuerdos a mueble viejo y pronto con su habitual carácter goloso, pasas, dátiles e higos secos y un sensual fondo tostado. En boca también entra bravo, es consistente, armonioso, elegante, con personalidad, muestra suave amargosidad, excelente acidez y un notable recorrido.

Color ébano brillante y de aspecto compacto. Nariz intensa y expresiva donde aparecen las notas de uva pasa, dátiles, ceniza de puro, barniz, dátiles y azucar quemado. En boca es rotundo, más que redondo.... esfércio, multidimensional, con excelente acidez, largo recorrido, armonioso contraste entre acidez y dulzor y tremenda densidad. Impactante.

De color negro opaco, con borde ambar yodado. Sólo servirlo ya percibimos su densidad. La nariz no es su mejor baza, aunque es posible que no le dieramos suficiente tiempo:
dátiles, higos secos, pasas, café, ceniza... Aunque el alcohol aparece y molesta ligeramente, así como una ligera sensación de barniz. En boca es excepcional, con buena acidez, muy dulce, denso como jarabe, con una potencia extraordinaria. Largísimo y con una retronasal en la que predominan notas algo amargas de café y azucar quemado.

Victor lo ha definido perfectamente. Sólo añadiría que es tremendamente complejo, tanto en nariz como en boca. Que su paso por boca es realmente espectacular, muy dulce pero nada empalagoso y con un equilibrio y armonía perfectos. Para acabar, que no sólo su persistencia es enorme sinó que deja grabado un enorme recuerdo. 12 horas después todavía aparecen gratas sensaciones de este vino. Magnífico.

Bot. nº. 118. L-13602. De color opaco negruzco, y borde yodado. Lagrima que tinta totalmente la copa, inmóvil. En nariz, despliega aromas de excelente calidad a higos, dátiles, tabaco, cafe molido, balsámicos (barniz), mueble antigüo...
En boca es increíble, higos en miel, regaliz, café en grano, una frutosidad muy agradable (dátiles, higos en miel), super denso, el líquido se mastica gracias a una acidez sencillamente extraordinaria. La persistencia es sin duda apababullante, no se acaba nunca, dando notas que van del caramelo en leche, al café torrecta al grano de café con ese punto amargo y acabando al cabo de unos minutos en una excelente frutosidad. Genial con unos bunyols y también con helado de vainilla.
Temp. serv. 16 º. Copa de volumen medio, creo que debería ser algo superior a la Afnor. Este vino se muestra muy cerrado, necesita abrirse un par o tres de días sacando algo de volumen líquido para volver a tapar. O decantarse si es necesario.

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