Blog de Eugenio Saenz

Nueva quedada Veremera en Cantabria

Algo más de un año después del éxito que supuso la convocatoria de la primera quedada con los foreros cántabros en el ya desaparecido Restaurante Cúrcuma, lo cierto es había ganas de realizar una nueva reunión y tras el mes vacacional por excelencia que es agosto, nos pusimos en marcha para poder organizarla. El lugar estaba claro desde un principio y no era otro que el Restaurante Las Piscinas en Villacarriedo. Sobre este restaurante ya hemos hablado largo y tendido en este espacio y lo cierto es que por encima de todo es un lugar donde nos sentimos bien, donde nos sentimos como en casa y donde nunca salimos decepcionados, además de la amistad personal que tenemos con Fonso, gerente del restaurante, a quien conocemos desde que éramos niños. No fue tampoco muy complicado ponernos de acuerdo en una fecha y el pasado día 10 y con una asistencia récord de 11 personas y todos los habituales de la zona en liza pasamos unas horas de lo más ameno en ese acogedor comedor privado que hay en el local, horas que vamos a resumir en lo meramente gastronómico y vínico en la siguiente crónica.

La cita era a las dos de la tarde y lo cierto es que a esas horas ya estaba prácticamente todo el mundo presente, con una puntualidad casi Suiza. El tiempo era fantástico, por lo visto los meses de julio y agosto, en especial el primero, han sido de lluvia prácticamente continua pero estos primeros días de septiembre resultaron veraniegos a más no poder. Tras una cerveza de rigor para hacer tiempo e ir abriendo botellas, entramos en el comedor y nos acoplamos, como siempre magnífico el despliegue de copas que nos proporcionó el restaurante tanto por cantidad como por calidad. Comenzamos con una ensalada de queso de nata y anchoas, algo que puede pasar desapercibido si no se tiene en cuenta lo que está en liza, un queso de nata de la zona de una finura y delicadeza excepcionales, que incluso a nosotros que no somos nada queseros nos entusiasmó, junto con las impresionantes anchoas Nuevo Libe, que están entre las mejores que conocemos. Acompañamos con un buen champagne, un Francis Boulard Mailly Grand Cru NV, un champagne basado en pinot noir con un poco de chardonnay, viñas procedentes del Grand Cru de Mailly en plena montaña de Reims y vinificado en acero y barricas. Un champagne de corte algo maduro, vinoso, pleno, con una burbuja bien integrada y un final de frutos secos, nos sorprendió un poco notarlo bastante maduro pues su degüelle era reciente y las añadas una mezcla de 2005, 2006 y 2007, así que sin ser el vino que más nos ha gustado de este interesante productor, lo cierto es que cumplió bien en el inicio.

Llegan a la mesa unos sesos de cordero rebozados, de fina y delicada textura y marcado sabor, no un plato del gusto de todo el mundo, pero un bocado siempre original. Un blanco de carácter debe ser siempre un buen acompañante y así el Carlos Serres Onomástica Reserva 2004 que había en la mesa les hizo el honor. Un 100% Viura fermentado en acero y con 24 meses de crianza en barrica francesa y americana que sin duda representa ese estilo del blanco riojano que siempre nos ha gustado y que poco a poco se va recuperando. Nariz compleja e intensa, en boca un poco más apagado pero mostrando fuerza y dejando una buena persistencia de frutos secos. Un buen vino que tiene pinta de ir ganando en botella y que no hace sino confirmar ese renacimiento del blanco riojano que todavía debe darnos muchas alegrías. Llegó el momento estrella de la comida, el “momento bocarte”. ¡Qué buenos! Lo que al principio eran dos raciones al final se convirtieron en 4, y es que el bocarte de la costera de este año es toda una exquisitez mundial que aquí preparan sin mayor secreto que abiertos y desespinados, rebozados en el mejor huevo campero. Imposible cansarse de esto, oiga, frescos, grasos, una delicia. Como otra delicia resultó ser el blanco con el que los homenajeamos, un Rara Avis 2007 de Raúl Pérez. Este es uno de esos vinos de producciones microscópicas que realiza Raúl en el Bierzo, basado en este caso en la uva albarín, de la cual conocíamos su existencia y el hecho de que hay algunos vinos en Asturias, pero nunca habíamos catado uno. Lo cierto es que el vino gustó mucho, bien elaborado, con la madera justa, buena acidez, largo, un vino en perfecto estado de consumo y que acompañó perfectamente al excelente pescado azul. Lo cierto es que estas elaboraciones de Raúl Pérez son en muchos casos vinos que añaden a su condición de personalidad y autenticidad una calidad de elaboración fuera de toda duda basada obviamente en un gran trabajo de viña. Un blanco francamente interesante, lástima las exiguas producciones.

Dos clásicos del recetario del restaurante serían los siguientes protagonistas, en primer lugar esos lomos de bonito en escabeche, realizados con una delicada emulsión de vinagre balsámico. La costera del bonito este año está siendo tardía pero está llegando un género excepcional. Un plato siempre complicado de armonizar con vino, incluso se pensó en la opción de un vermouth, pero el champagne y los vinos de Jerez siempre son un seguro para este tipo de preparaciones y el Billecart-Salmon Brut Rosé se portó de maravilla como siempre. Este es un vino del que ya hemos hablado en múltiples ocasiones y que todos los años revisitamos varias veces, pues lo consideramos como uno de los mejores en su gama de precios. Otro clásico son esas soberbias albóndigas de buey, delicadas y contundentes a la vez, sabrosas, de una textura formidable, que representan el triunfo de la sencillez. Para este tipo de preparaciones, un oloroso jerezano no muy viejo resulta indudablemente una magnífica opción. Y pocos vinos hay en el mundo que respondan más y mejor al puro concepto de RCP que el Oloroso Gobernador de Emilio Hidalgo. Vino complejo pero a la vez ligero, transcendente pero a la vez comprensible, con vejez pero con espíritu joven, este vino siempre nos ha resultado muy gastronómico y lo cierto es que en pequeños sorbos, su armonía con las albóndigas resultó sencillamente magistral. Si encuentran en el mundo un vino mejor que este por menos de 10 euros, por favor, díganmelo. Yo no lo conozco.

Rara es la vez que no culminamos con esos estupendos chuletones de vaca vieja que resultan tan finos como pantagruélicos, quien ha probado esta carne sabrá de lo que hablamos ya que en nuestra opinión es de lo mejor que se puede encontrar, pura concentración de sabores pasiegos. Habrá quien no le guste el clásico sistema de la piedra pero muchas veces y para comer la carne en el punto que a uno le gusta y asegurarse de que esté en su temperatura perfecta al llegar al plato, es la mejor opción a pesar de los molestos humos. La tanda de tintos con la que acompañamos la carne fue quizá la menos interesante de la sesión, no ya por la calidad de los vinos, sino porque últimamente las tandas de tintos siempre son las que menos interesantes nos resultan en una cata de este estilo. Comenzamos con un Coppola Pinot Noir Votre Santé 2007, una pinot de la costa de Sonoma elaborado por la bodega del cineasta Francis Ford Coppola. No tenemos un gran bagaje en vinos del nuevo mundo, pero cierto es que casi siempre que probamos uno, al menos en gamas medias como este, siempre nos dejan las mismas sensaciones: vinos impecables en sus formas pero carentes de alma. Nos encontramos ante una pinot académica, floral, frutal, chicle de fresa, redondito, con acidez, redondo, un vino fácil de beber y comprender, pero que se queda ahí. Nadie va a hablar mal de este vino pero tampoco es de los que se recuerdan. El segundo fue un clásico del Priorato, un Clos Mogador 2005. Un Priorato académico y magníficamente elaborado, profundo, mineral y austero. Muy joven todavía, resultaba excesivamente tánico y agreste en el final, un vino más para catar que para comer con él. A revisitar en un tiempo, aunque no hablamos del tipo de vino tinto que más nos gusta en estos momentos. Finalizó la tanda con un Cathedral de Zamora Vino de Autor 2004, un vino zamorano elaborado por la familia Fermoselle basado en las uvas tinta de Toro y Juan García y que sorprendió por sus buenas maneras dentro del estilo potente de la zona, un vino con una nariz con cierta profundidad y paso por boca bastante equilibrado, con acidez y un tanino presente pero sin avasallar, un buen vino.

Con el postre no nos complicamos y pedimos una “barra libre” de helados variados muy ricos, además de uno excepcional de polkas que aportaron los Sres. Cofrades del hojaldre de Torrelavega. Eso sí, la tanda final de vinos fue de antología, lo mejor de la sesión. Comenzamos con un excepcional Domaine Huet Le Mont Moelleux 1er Trie 2008, un portento de vino. ¿Joven? Muy joven. ¿No es una gran añada en la zona? No es la mejor. Pero la categoría de este productor supera toda expectativa y año tras año se supera elaborando vinos que rozan la perfección en lo puramente técnico y enamoran por su finura y la carga de terruño que atesoran. ¡Y cómo envejecen! Nunca olvidaremos aquel Le Haut Lieu Moelleux 1945 que catamos hará un par de años y que era todavía un adolescente. Para guardar, para tomar ahora, para contemplarlos, para disfrutarlos, Huet hace vinos democráticos, de clase mundial y accesibles para todo el mundo, en nuestra opinión una de las grandes bodegas del planeta vino. El siguiente vino fue un clásico del Mosela, un Von Othegraven Kazemer Altenberg Auslese 1994, además se trataba de una botella de la subasta del Grosser Ring del año 95. Von Othegraven fue uno de los primeros productores alemanes que conocimos, con más de un Auslese del 93 y del 85 que probamos en su día, sus vinos petrolean un poco más de la cuenta pero siempre con elegancia y solemnidad, este tiene una nariz realmente compleja aunque en boca denotaba ya un cierto cansancio, le faltaba esa acidez, ese “punch” de distingue a los buenos, como es von Othegraven, de los mejores. En cualquier caso, una magnífica muestra de Auslese del Mosela ya maduro.

Por último llegó la estrella de la tarde, un Grans-Fassian Riesling Eiswein 1990. Hablamos de una bodega que siempre nos ha gustado, en especial su trabajo en los vinos dulces, vinos que envejecen muy bien por norma general. Este eiswein es un espectáculo, un vino complejo, profundo, armónico, de paso ligero pero serio, largo, persistente, marcando un justo dulzor, un vino en plenitud al que solo cabe rendir pleitesía. Siempre se comenta que los eiswein no son vinos para envejecer y puede ser, pero este desde luego que se muestra pletórico a sus 21 años y con cuerda para rato. ¡Un auténtico vinazo!

La tarde invitaba y salimos a la terraza a tomar café y destilados, en nuestro caso repetimos con la ginebra Martin Millers Westbourne, que tanto nos gustó la última vez, eso sí, con ginger ale, que nos apetece más que con tónica. A pesar de que somos “malteros”, este verano hemos probado una serie de ginebras como Bulldog, Blue Ribbon, las dos Martin Millers, Nº3 o las clásicas Seagram’s y Xoriguer y lo cierto es que hay cosas muy majas y con una magnífica calidad de destilado como base, un mundo este de las ginebras quizá demasiado de moda, pero interesante al fin y al cabo. Así pues, ente copas  y amigos pasó la tarde y con ella esta nueva quedada. Repetiremos.

Como nosotros nos quedamos un par de días más por allí teníamos la intención de repetir comida el lunes, con el único problema de que obviamente casi todos los compañeros trabajaban y que la hostelería suele cerrar domingos y lunes a mediodía, lo cual imposibilitó acudir al templo vinícola de La Cigaleña, pero bueno, ya tenemos buena excusa para volver lo antes que se pueda aunque al final pudimos reservar en El Nuevo Molino, un clásico de Cantabria que cuenta con una merecida estrella Michelín. No vamos a comentar lo que comimos –muy satisfactorio- pues ya figura en el correspondiente comentario, pero sí lo que bebimos, francamente interesante.

En primer lugar un Champagne La Closerie Les Beguines de Jerome Prevost, una de las mejores expresiones de la pinot meunier que existen y elaborada por uno de los más aventajados discípulos del maestro Anselme Selosse. Vino de bajo dosage, complejo, vínico y mineral, muestra una meunier más austera, con mucha carga de terruño. Champagne de corte oxidativo pero sin pasarse y tremendamente gastronómico, lo cierto es que su armonía con un tataki de bonito resultó excepcional. Uno de esos vinos que todo buen bebedor de Champagne debe probar. Después llegó el turno de un excepcional Domaine Roulot Meursault Les Vireuils 2005. Son ya muchas veces las que hemos señalado a este productor como uno de nuestros preferidos, no solo en Meursault sino en la Borgoña blanca y de todo el mundo. Su estilo austero, mineral, fino y delineado nos encanta y este “lieu-dit” no es más que una muestra de ello, incluso en una añada cálida como 2005, más apropiada a priori para los vinos tintos que para los blancos. El vino es un portento de limpieza y delineación, da gusto beberlo por su equilibrio entre amplitud y longitud. Un grande Roulot. Terminamos con un gran Chateauneuf-du-Pape, en concreto un Clos des Papes 1998. No es ni mucho menos la bodega de Paul Avril nuestra preferida en la zona ya que representa un estilo más moderno e internacional, pero este 98 sí que daba muestras de Chteauneuf clásico con mucho toque animal y un paso por boca ya pulido y manteniendo acidez, con un final noblemente tánico. Una gran añada en la zona y para este vino, aunque es cierto que sufrió ante el nivel del champagne y sobre todo del Roulot, luego nos arrepentimos de no haber cerrado con el Clos de la Barre de Comtes-Lafon en vez de con el tinto, y es que el poder blanco cada vez conquista y nos conquista más, cada vez tenemos más claro que con un gran blanco siempre se sorprende más que con un gran tinto.

De nuevo tarde de destilados por Torrelavega - magnífico el ambiente de lunes en la segunda población de Cantabria – y vuelta al pueblo para terminar donde todo comenzó, con el amigo Fonso en su restaurante Las Piscinas, donde dimos buena cuenta de una tabla de ibéricos regada por un siempre cumplidor Billecart-Salmon Brut Reserve, un Champagne que siempre recomendamos por su alto nivel y más en relación a su precio, además este degüelle estaba realmente bueno.

En fin, que como siempre aprovechamos al máximo muestras breves escapadas por Cantabria y que igualmente deseamos volver más pronto que tarde. ¡Hasta la próxima, compañeros!

Un saludo,

Eugenio Sáenz de Miera Arnau

(EuSaenz)

  1. #2

    Jlggg

    Como siempre Eugenio, magnifica crónica, da gusto leerte. Una así todos los días.

    Saludos

    José Luis Giner

  2. #4

    Gabriel Argumosa

    Eugenio: gracias.

    Como siempre, un articulo que se ajusta a lo vivido de forma magnifica.

    Hasta cuando quieras, en esta tu tierra, para vivir otra jornada de las cuales eres el artifice.

    Gabriel

  3. #5

    Moongoose

    Genial resumen de una pantagruelica comida en donde Fonso, lo pasamos fenomenalmente. A ver cuando repetimos.

    Por cierto, el Onomastica no era de Dinastia Vivanco? No sé porqué me quede con esa copla.

    Nos vemos

  4. #6

    Gabriel Argumosa

    en respuesta a Moongoose
    Ver mensaje de Moongoose

    Espero que Javier (Jacomur)nos lea, pero creo que nos dijo que lo creo Dinastia Vivanco y lo comercializo el grupo Carlos Serres.

    PD: para el que no lo sepa, Jacomur sabe de vinos españoles un h u e v o (no por ser amigo mio)hay gente que parece que sabe mucho y hay gente en la sombra y en Cantabria llevamos años sin sol je je

  5. #7

    Moongoose

    en respuesta a Gabriel Argumosa
    Ver mensaje de Gabriel Argumosa

    Puede ser, ahora que lo comentas.

    En breve nos sacarán de dudas.

    Se nos han quedado en el tintero los riñoncitos a la plancha. Espectacular el Gobernador con albondigas y el Grans-Fassian.

  6. #8

    Gabriel Argumosa

    en respuesta a Moongoose
    Ver mensaje de Moongoose

    Los riñones a la plancha con el oloroso de E Hidalgo, para mi excelentes.

    Pero ¡los bocartes¡ por encima de todo aunque hubiese sido sin vino.

    Estas reuniones no tienen parangón, a ver si los de las regiones vecinas se apuntan( y los no de tan vecinas tambien, que nuestra capacidad de organizacion esta en fase de sorprender muy gratamente). ¿quien se apunta?

  7. #10

    Gabriel Argumosa

    en respuesta a Diego Descorche
    Ver mensaje de Diego Descorche

    Con socios como tu me apunto ahora mismo.

    Saludos y un abrazo, junto a las gracias de todos los que te visitamos.

  8. #12

    EuSaenz

    en respuesta a Jlggg
    Ver mensaje de Jlggg

    Gracias José Luis, buff, todos los días imposible, estas cosas llevan un tiempo y además estas reuniones deben ser de vez en cuando, así se pillan con más ganas.

    Saludos,
    Eugenio.

  9. #13

    EuSaenz

    en respuesta a Gabriel Argumosa
    Ver mensaje de Gabriel Argumosa

    No hombre, gracias a vosotros por estar ahí, ya sabes que yo encantado de ir por allí a pegarnos semejantes homenajes. Habrá más, seguro. Y es verdad, hubo riñones antes de las albóndigas. Muy ricos, jeje, no me acordaba.

    Saludos,
    Eugenio.

  10. #14

    EuSaenz

    en respuesta a Moongoose
    Ver mensaje de Moongoose

    Gracias Juan, como última incorporación al grupo creo que debutaste con todos los honores. A ver qué nos dice Javier, pero yo me quedé con la copla de que era un Onomástica de Carlos Serres, en cualquier caso un interesante Rioja blanco.

    Saludos,
    Eugenio.

  11. #15

    jacomur

    en respuesta a Moongoose
    Ver mensaje de Moongoose

    Muy buena esta crónica. Como siempre, Eugenio lo vuelve a vivir en Madrid. El vino es de Rafa Vivanco. Iba a ser un hermano de sus vinos tintos de alta gama, pero a final hemos tenido la suerte de que lo comercialice Carlos Serres. Es una producción muy pequeña y ahora mismo es un vino que está agotado. Era mi última botella. Cuando salga la nueva, que espero sea en breve, tendremos la oportunidad de probarlo.

  12. #16

    jacomur

    Ya puse en marcha la próxima quedada. No hay ningún problema de celebrarla en el Redoble (Antiguos dueños del Cúrcuma). El próximo jueves hablo con Gustavo, con José ya lo hice.

  13. #17

    jacomur

    en respuesta a Diego Descorche
    Ver mensaje de Diego Descorche

    Eso está hecho y así probais los hojaldres de Torrelavega. Muy bueno lo del otro día en Santiago.

  14. #19

    Kintiman

    Como siempre, otra excelente cronica de lo acontecido.
    Sin duda lo pasamos bestial, haber si coincidimos pronto y liamos otra, jeje.
    Cuidate.

  15. #20

    EuSaenz

    en respuesta a jacomur
    Ver mensaje de jacomur

    Gracias por la aclaración sobre el vino, Javier, la verdad que me pareció muy interesante.

    Un saludo,
    Eugenio.

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