Monte Real Gran Reserva 1970

Vino Monte Real Gran Reserva 1970

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
98
Puntuación Media:
9,6
Calidad-precio:
10,0

Bodega: Riojanas
D.O./Zona: D.O.Ca Rioja
País: España
Tipo de vino: Tinto
Crianza: Con crianza
Varietales: 75% tempranillo, 15% mazuelo, 5% garnacha, 2% graciano, 3% otras (viura, malvasía riojana)
Precio aproximado: Desconocido
Descripción
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Elaboración: Permanece durante 12 meses en viejos tinos de madera de 20.000 litros en los que realiza la fermentación maloláctica y se estabiliza antes de ser trasegado. Posteriormente descansa durante 72 meses en barricas usadas de roble americano de 225 litros con trasiegos regulares cada 8 y 12 meses. Ensamblaje de los vinos en depósito y posterior estabilización entre 6 y 12 meses. Un mínimo de 6 años de guarda en botellero en los calados de la bodega antes de ser comercializado.

Varietales: 75% tempranillo, 15% mazuelo, 5% garnacha, 2% graciano, 3% otras (viura, malvasía riojana)

4 Opiniones de Monte Real Gran Reserva

Y tras leer las valoraciones de más abajo acerca de este vino no hemos podido resistir la tentación. Abrimos la botella después de tenerla tres días en posición vertical. Presentaba un nivel de líquido un pelín bajo, como unos tres cms por debajo del corcho que se nos partió en dos al intentar usar el abridor estándar de tijeras (estaba como soldado a la cara interna del cuello). Posteriormente la dejamos oxigenándose durante tres horas y media antes de proceder a su valoración a 18°C.

VISUAL: Color rojo cereza, brillante y limpio, con una capa media-alta y de ribete amplio en tonos ocres y teja. Presenta una escasa lágrima, gruesa, lenta y transparente (93).

OLFATIVA: Los primeros aromas que percibimos son de fruta en sazón y de flor marchita. Al agitar la copa encontramos especiados dulzones de canela y vainilla, balsámicos de eucalipto, fúngicos trufados, herbáceos de té negro así como todo un desfile de fragancias viejunas, desván, polvorilla, naftalina y crin de caballo. Al final asoma un delicado fondo licoroso y amaderado de duelas envinadas de gran elegancia. Espectacular bouquet, por su riqueza, por la perfecta definición de cada matriz y por su intensidad media-alta después de 50 años de evolución y casi 4 horas abierto (96).

GUSTATIVA: En boca es todo un ejemplo de los grandes vinos riojanos del 70, punch colosal, alta acidez y gran amplitud. Los taninos están dulcificados de un modo indescriptible, qué sedosidad y que finura!. El paso por boca es lácteo y tremendamente amable desprendiendo aromas retronasales a compota de ciruelas y de montebajo mediterráneo. La sensación de "estado mesetario" es sublime, esférico y totalmente equilibrado, con un post-gusto dulcecito, pasificado, con cuerpo y muy largo (tres minutos y 40 segundos) lo que lo hace enormemente disfrutable. Magia riojana de nuevo, simbiosis perfecta de la fruta y la madera en este ente vivo que rebosa elegancia por doquier. Cada sorbo te deja noqueado, sin palabras, transportándonos a un nivel casi orgiástico. Menuda obra de arte amigos, todo lo que nos muestra en boca es algo que difícilmente podré olvidar... pura armonía. Botellaza, cercana a la perfección!! (98).

La RCP fue excelente, la compramos (una sola por desgracia) allá por 2018 por 24 euros... sin comentarios.

MARIDAJE: Como viene siendo costumbre la repartimos en tres ágapes. El primero fue una pierna de pollo de corral a la salvia con unos trigueritos. Después acompañó dos suculentos bistecs cuencanos con ajitos y pimienta negra y nos la terminamos con un surtido de jamón y embutidos ibéricos con queso curado de oveja. La verdad es que en las tres ocasiones gozamos con nuestro viejuno, de ese equilibrio colosal, de su sedosidad y redondez pero nos quedamos con los jugositos bistecs. Apuntes sanguíneos y especiados en absoluta armonía con las notas acompotadas del vinazo. Por Dios qué maravilla!!

Salud-os!!

Para mi cata 400 he querido que este vino, bueno, esta obra de arte, sea el protagonista. Un vino tremendo, emocional, auténtico, de esos en los que no captas aromas y sabores, sino historia.... Una historia que se escribe con letras atejadas, de trazo y lágrima fina, con aromas de champiñón y guindas en sus inicios, pero que conforme avanza el relato, se torna frutal, licoros, con unas flores marchitas, lacas, cueros, trufa, tabaco, muuuuuuchas especias como clavo, pimienta jamaicana, sotobosque, tierra húmeda, vainilla... Tremenda la historia, que parece no tener nunca fin.

Y no lo tiene, ya que te deja un sabor cargado de leyenda, con unos taninos aún vivos, una fruta licorosa, especiada, larga y seca.... La acidez se convierte en el hilo conductor, dándole una trama impresionante, acompañando a la trufa, el amargor, sotobosque, flores... Y un postgusto larguísimo cierra un capítulo de esta historia que se quedará para siempre en mi mente: mi primer Rioja Viejuno.

Un placer el haber participado de esta gran historia, cargada de emosciones, sensaciones que no se pueden describir y respeto, mucho respeto. Repetiremos ;-)

Vino color picota con ribete rojizo teja y destellos amarillos, poco cubierto, limpio, brillante y lágrima fina, pura delicia verlo bailar en copa, ni rastro de posos.
En nariz con buena intensidad y nada más descorchar, notas de champiñon, como gran rioja viejo que es, que desaparecen al airearlo y que empieza a mostrarnos una fruta roja madura en conjunción con flores marchitas y especias dulces, perfumado, elegante, bien hecho, que nos va pidiendo aire para dar lo mejor de sí, aparecen caramelos ácidos y suaves tostados, para disfrutar sin prisa y con buen recorrido.
El paso por boca, suave, amable, afrutado, redondo, buena acidez, equilibrado, cuerpo medio, sabroso, incita a beber, amplio, expresivo, bien pulido, maduro, redondo y con un tanino bien pulido.
Retronasal, afrutado-floral
Postgusto, medio y muy bueno.

De color rubí marronoso de capa media-alta, más extraído que otras cosechas del mismo periodo. Limpio, con un ligero pricipitado en el fondo de la botella. Reflejos cobrizos y anaranjados, brillante. Borde amplio, atejado.

Qué nariz!!! Monte Real de principio a fin y además con una potencia extrema que acentúa todas las virtudes de este gran vino. Al abrir dominan los apuntes de piel curtida, animal, faisandaje, lacas, resina, con un punto asilvestrado, que van dando paso en pocos minutos a la reducción más fina y elegante que se pueda encontrar en un vino: trufa negra, tabaco inglés, cuero ruso, tierra húmeda, sotobosque... Salen notas tostadas, a foudres viejos, envinados, cedro, polvorilla, tizones, que juegan a idas y venidas con un fondo ahumado y especiado de aúpa (pimienta jamaicana, clavo, vainilla). Llenísimo de información.

En boca es fresco y austero, compacto, seco, firme. Los taninos están ahí, presentes, rocosos, vivos, y todo ello regado con una nerviosa acidez que va a dar guerra durante décadas. Tiene un espinazo tremendo aunque carece de la ligereza del Monte Real de 1973. La gran referencia de Bodegas Riojanas sigue mostrándose en plenitud y apuntándose nuevos registros cada año que pasa en botella. Vinazo, vinazo, vinazo!!

Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2014/10/monte-real-1970-gran-reserva.html

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