Peña La Verema

El txakoli es un buen vino, punto pelota.

Txakoli porque sí

Con este epígrafe empecé en mi cabeza a pensar en la cata de la Peña La Verema que me tocaba en el mes de julio, un mes perfecto para estos vinos blancos, sencillos y afrutados que se beben en vaso chato en cualquier taberna del Norte. ¡Las narices! 

Pues de eso se trataba, de desmontar mitos, y a alguno le costó incluso después de la cata, pero eso ya es harina de otro costal. 

Con el run run en la cabeza de montar esta cata me puse en contacto con Arrutzi Nájera, buen conocedor de los vinos de su tierra y una persona formidable, no sólo por la asesoría, sino por prestarse a la gestión. Mil gracias desde este post por la sencillez de lo que se me antojaba una tarea complicada, comprar txakoli de calidad fuera de la zona que no fuera caer en la marca que todos tenéis en la cabeza (sin desmerecer). 

cata-de-vinos-txakoli

 

Saltándome los estándares del grupo de catas, añadí un quinto vino a ciegas. Los elegidos fueron: Doniene 2010, Doniene Fermentado en Barrica 2012, Bengoetxe 2010, Údico 2014 y Domaine Arretxea Hegoxuri 2013. Buscaba aquí el juego de añadas y zonas de producción, metiendo además una especie de gazapo, según se mire claro está, con el último vino del Euskal Herria al otro lado de los Pirineos de la AOC  Irouléguy . 

Ya lo he explicado algunas veces pero nosotros catamos a ciegas y luego decimos los vinos que hay, bueno, las características, sin decir la bodega o vino en concreto. Se trata de casar las copas que tenemos delante con la información recibida. Pero antes de empezar a dar datos planteamos preguntas, como cuál es el hilo conductor de la cata o si hay vinos extranjeros, tienen crianza, etc. 

Es curioso el tema de los prejuicios, absurdo diría yo, pero ahí están. Algunos pensaron que se trataban de blancos del Sur Francia, no estaría mal y no andaban muy desubicados, sobre todo por su carácter atlántico.  Otros comentaban que parecían sauvignon blancs, pero bien hechos, dijo alguno. Hasta vinos suizos llegaron a decir. 

Sin embargo cuando empecé a desvelar las distintas denominaciones de origen más de uno torció el morro y ya pensó en el txakoli de taberna, lo que le hizo bajar la nota automáticamente. Alguno hasta dijo que el txakoli no era vino, ¡y qué es entonces! 

cata-vinos-chacolis-txakoli

Resultado de la cata de txakoli 

  1. Calificación: 8,14 puntos

Doniene 2012 fermentado en barrica 100% Hondarribi zuri de viñedos de la zona de Bakio, por tanto de la D.O. Bizkaiko Txacolina. Para su elaboración s e hace una criomaceración con nieve carbónica y  se fermenta en barricas nuevas de roble francés con removido de lías durante 4 meses . Había que ver qué tal sentaba la barrica a estos vinos y la verdad es que le sienta perfectamente. No es el vino que más me gustó personalmente pero sí al conjunto de la peña. Un vino donde la madera suma, matiza y da carácter, aunque tal vez sea el vino más alejado de lo que, al menos yo, tengo en la memoria como un txakoli al uso. 

Su precio ronda los 16€, portes al margen porque desde luego cerca de casa no lo tengo.

  1. Calificación: 8,04 puntos

Údico 2014. Es la apuesta del vigneron Roberto Oliván de Tentenublo Wines por recuperar el hacer de los antiguos txakoli de la zona. En este caso nos vamos a la D.O. Arabako Txakolina y 100% hondarribi zuri en s uelo de origen aluvial con depósitos marítimos y fluviales. Se produce una f ermentación espontánea en barricas de castaño de 600 litros, sin desfangar previamente durante 3 meses. Una elaboración cuanto menos singular que da como resultado un vino con mucha personalidad. El único 2014 de la cata que presentaba todo el vigor de estos vinos recién embotellados. En lo personal diré que fue el vino que más me gustó. 

Cuesta unos 22€. Es el primer año que se elebora y apenas se producen unas 1300 botellas. 

  1. Calificación: 7,9 puntos

Domaine Arretxea Hegoxuri 2013 Gros manseng mayoritariamente, petit manseng y petit courbu, variedades típicas de la D.O.  Irouléguy . La gros y petit manseng la asociaba a los vinos del Jurançon y me sorprendió verla aquí, aunque por lo visto se utiliza también en el País Vasco mezclada con la hondarribi zuri. La petit courbu es la denominada tb hondarribi zuri zerratia, aproximándonos de nuevo a las variedades típicas del txakoli.  Más de uno se preguntará qué hace este vino en esta cata.  Siempre me gusta meter algún gazapo, pero que tenga que ver con el hilo común, es ese concepto del    Macguffin hitchcockiano que da sentido a las catas a ciegas. Pero en este caso creo que está más que justificado, pues es el concepto del txakoli en la zona de  Irouléguy o Irulegi (en euskera), elaborado con las variedades típicas de la zona. Para mí una grata sorpresa y el despertar del gusanillo que ahora tengo por conocer los vinos de esa zona del Ipar Alde que, según constatan otros foreros, bien merece la pena. 

El vino más caro de la cata, cuesta 22,5€ y aún así me parece que la relación calidad precio es más que aceptable. 

  1. Calificación: 7,81 puntos

Bengoetxe 2013:  Hondarrabi zuri mayoritariamente y gros manseng, sí ,esa que acabamos de comentar típica de la  Irouléguy AOC. Pero además de cambiar de coupage, cambiamos a la D.O.  Getariako Txacolina. En el Caserío   Bengoetxe se practica una viticultura ecológica, además de dejar reposar sobre lías estos vinos sin realizar ningún trasiego, lo que permite conservar el pequeño burbujeo en el tanque, donde se deja sedimentar de forma natural. El resultado es un vino fresco, muy al uso de los que txakoli que he probado, con esa frescura, esa fruta marcada, pese a no ser de la añada actual, y esa acidez tan rica.

El vino cuesta sobre 11€, lo que me parece una muy buena relación calidad/precio, aunque la estética no ayuda demasiado a la venta.  

  1. Calificación: 7,67 puntos

Doniene 2010 100% Hondarribi zuri y también de la D.O. Bizkaiko Txacolina. Para su elaboración s e hace una criomaceración y una crianza sobre lías durante 6 meses en depósitos de acero inoxidable. Con este 2010 lo que quise es demostrar que estos vinos se pueden guardar, pero no sólo porque aguanten, sino porque mejoran, porque evolucionan muy favorablemente dando matices muy ricos. Aún así es posible que en la cata comparativa la pérdida de frescura respecto al resto le pasara factura a la hora de ser puntuado. En lo personal me parece un vino que está en un buen momento de consumo, con matices muy interesantes que no presentas los vinos del año, más inmediatos pero más sencillos. 

Aunque saqué de la cata un sexto vino, el Doniene 2014, el que actualmente está en el mercado, lo metí en la cena para poder comparar. Sin duda el txakoli joven es un buen vino, fresco y fácil de beber, pero ojo cuando estos vinos se guardan y se dejan envejecer porque mejoran notablemente.

El precio del 2010 es de 16€ y el del 2014 13€.

Taco de rabo de toro¿De quién es la culpa de que el txakoli esté tan denostado? Pues sin duda del mal uso y servicio que se hace de este vino en la zona, sobre todo a los foráneos. Tengo varios amigos vascos que saben muy bien de las bondades de estos vinos, y no me refiero a frikis del vino, esos por supuesto. Pero cuando los turistas llegamos allí, lo que nos sirven no es precisamente de lo mejor que puedes beber. Hace falta entrar en algún restaurante de mediana calidad para poder disfrutar de estos vinos que, más allá de la creencia popular, son buenos vinos y hay vida más allá del vaso de sidra.

Para la cena escogimos el restaurante Tavella, donde Pablo Chirivella nos hizo disfrutar con esos pescados a la brasa y esa cocina de raíces valencianas sin corsés. Mención especial para el rodaballo a la brasa que maridamos con el Doniene 2014 y con un Beronia Gran Reserva 1978, sin duda todo un lujo el poder disfrutar del sabor de la brasa junto a este clásico tan hecho, tan balanceado ¡y tan vivo! 

Durante la cena volvimos a poner a prueba más tópicos y a alguno casi le da una embolia al descubrir cómo de buenos pueden estar los verdejo bien hechos, como es el caso de El Barco del Corneta y el Cu-cú, así como descubrir nuevos champagnes como el Bauchet Sedution Rosé o el René Geoffroy Expression Brut Premier Cru.

              Cu-cú, además de descubrir algún que otro champagne interesante como el René Geoffroy Expression Brut Premier Cru o el Bauchet Seduction Rosé. 

 

El rodaballo a la brasa del restaurante Tavella

  1. #1

    elozanog

    Muy buena descripcion de lo bebido y comido. Un verdadero disfrute

  2. #2

    J_de_Castro

    Excelente cata. Yo soy uno de los despistados porque las referencias de Txakoli que tenía eran muy diferentes, frescos, frutales y fragantes y estos Txakoli eran complejos, florales y minerales, muy redondos. Pablo, como siempre, magnífico y un Beronia excepcionalmente vivo y elegante. Estupenda velada.

  3. #4

    jose

    Me has dejado a cuadros con ribetes verdes =8-/ Si entre nos, que se nos presupone sinceros aficionados al vino hay quienes no les parece vino el chacolí, ¿qué podemos esperar de los demás? Sorprendente y triste.

    Y Doniene... ¡pero qué rebueno está su tinto!

    Saludos,

    Jose

  4. #5

    Gastiola

    Razón tienes en la culpa de muchos. Yo también me subo al carro. En mi pueblo es difícil, muy difícil encontrar "vida" más allá de los cuatro típicos txakolis. Pero es que tampoco hay demanda. Y mira que nos lo bebemos todo afortunadamente. Gracias por este trabajo que es un paso más en esa "lucha" para que algunos dejen de pensar lo que piensan. No voy a entrar en otros aspectos que también tienen mucho que ver, este no es el lugar.
    Buen "ayudante" te has echado. Ese sí que sabe beber cosas ricas. Un saludo.

  5. #6

    Dani C.

    en respuesta a jose
    Ver mensaje de jose

    No veo lo de los ribetes verdes, imagino que serán reflejos... Pero no veo el error!!!!

    Sí, es muy triste... en fin. Se me quedó un poco de mal cuerpo, porque a la gente les gustaron, pero luego no se podía admitir que el txakoli es un vino bueno. Qué cosas lees y oyes.

  6. #7

    Dani C.

    en respuesta a J_de_Castro
    Ver mensaje de J_de_Castro

    No Javier, eso creo que no es despiste, es incultura, entre la que me incluyo. Al final lo que llega por estas tierras son productos de corte. A parte de Itsasmedi, ¿qué txakoli encuentras por aquí?

  7. #9

    Dani C.

    en respuesta a Gastiola
    Ver mensaje de Gastiola

    Gracias Jon. Sobre todo el sector vasco, que vivís de cerca este mundo, sois los más afectados. Nosotros por no tenerlos, pero vosotros por ser difícil encontrarlos de calidad, o al menos eso me decís todos.

    ¡Arrutzi es un crack!

    Saludos
    Dani

  8. #11

    jose

    en respuesta a Dani C.
    Ver mensaje de Dani C.

    Estoooo.... "a cuadros con ribetes verdes" es el superlativo de "a cuadros". Es algo así como "alucinar pepinillos" como superlativo de "alucinar" :-p

    Saludos,

    Jose

  9. #12

    Dani C.

    en respuesta a jose
    Ver mensaje de jose

    Joerrrr... y yo buscando mis notas de cata a ver dónde había colocado ribete verdoso :-))))

    Es que usted es tan culto que me obnubila con su vocabulario.

  10. #13

    jose

    en respuesta a Dani C.
    Ver mensaje de Dani C.

    En efecto, soy tan culto que oscurezco al Rey Sol, pero en esto caso quizá sea un "madrileñismo" :-p

    Saludos,

    Jose

  11. #14

    G-M.

    Qué lejos quedan ya esos tiempos de la sabrosa anécdota que no sé si te he contado... La vuelvo a contar.

    Años 60 o así, Cestona (Zestoa) en esos momentos era un destino turístico de la alta sociedad de esa época, pues ahí acudía a "tomar las aguas" a su celebérrimo Balneario.

    Uno de ellos, un cordobés fino de estirpe, después de los baños de rigor, se dejó caer por el pueblo y pidió un blanquito en una taberna (no recuerdo ahora el nombre, pero la conozco, de hecho mañana me tomaré ahí un par de cacharros). Los de la taberna le sirvieron el mejor vino que tenían: un txakoli. Ya sabes que su zona, digamos "natural", es la de Zumaia-Getaria-Zarauz, a escasos km de Zestoa.

    El andaluz lo probó y dijo muy serio:

    -"¿Qué es esto?"

    -"Txakoli", le contestaron

    Y ahí va su legendaria respuesta, la cual profirió serio y calmado:

    -"Es el mejor vinagre que he probado en mi vida"

    He tenido ocasión de reírme a carcajadas con la anécdota varias veces, al oírsela contar al hijo o yerno del dueño de entonces, que sigue regentando el bar y se ríe con ganas también al contarla.

  12. #15

    Dani C.

    en respuesta a G-M.
    Ver mensaje de G-M.

    Jajajaja, es muy buena, pero en esa época más de un vinagre había por ahí que se bebía de lo lindo ;-) ¿El vino que se hacía antes? Me quedo con el de ahora y el bueno de antes.

    Y ahora que pasas por allí, ¿cómo está el txakoli que te sirven?

  13. #16

    Risi

    en respuesta a Dani C.
    Ver mensaje de Dani C.

    El chacolí habaeguido un proceso no muy diferente al de los blancos gallegos, ha pasado de ser un vino peleon a ser un vino en condiciones en cuanto la gente ha visto y aprendido como tratar subdesarrollo. Todavia encontraras mucho euskaldun que te dira que es un brebaje inbebible, pero nada mad lejos de la realidad. La diferencia esta en que en Euskadi creo que no van a entrar al trapo como estan haciendo con los albariños gallegos que ya resuenan en las barras donde no saben si te sirven un buen albariño de rueda, un huevo de rebeco, o unas criadillas de mingorra....
    Saludos!

  14. #17

    Dani C.

    en respuesta a Risi
    Ver mensaje de Risi

    Sí, como en tantas otras zonas. Por eso le comentaba a Aurelio lo de los vinos de hace unos años. La mayoría infames, salvo los grandes de la grandes zonas que aún hoy podemos beber y siguen tan vivos.

    Lo que está claro es que hay base y materia prima para hacer un buen vino.

    Saludos
    Dani

  15. #20

    G-M.

    en respuesta a Dani C.
    Ver mensaje de Dani C.

    Después de dos días de estudio de mercado por Zestoa sobre todo, y algo por Zumaia, te cuento:

    - Se bebe txakoli, cómo no, pero menos que antes. En eso coincidieron los 5 taberneros a los que pregunté.

    - Han entrado con fuerza los ruedas y el Enate chardonnay. Tienes estas tres opciones de blanco en casi todos. Si pides "un blanco", nunca te sacarán el txakoli (te sacarán cualquiera de los otros, preferentemente el rueda). Para ello tienes que pedir expresamente "un txakoli".

    - Amigos míos zestoarras, de 50 años de edad aprox, coincidieron muchos de ellos en decirme que ellos ya hace años que no toman txakoli, que bebían unas cuantas copas diarias (antes sólo lo servían por botellas, no podías pedir un chatillo) y que con el paso del tiempo, después de muchas botellas, se dieron cuenta de que les sentaba mal y lo dejaron. No han vivido la evolución que han tenido este vino durante estos años, ni les interesa en absoluto, han pasado página y se han entregado al chardonnay o al rueda, que les sienta muy bien.

    - "Si te tomas dos o tres... pase, pero más... no".

    - "Ahora que, para el marisco, no hay nada mejor en el mundo que una copita de txakoli"

    - Todos coinciden en decir que "los vizcaínos han sido más listos que nosotros y los venden mejor". Que "tiene alguno que no está mal". Y luego está "el tema de las etiquetas, ellos son más zorros". Lo dicen siempre con mucho cariño, ya sabes que tienen muy buen rollo entre ellos.

    - Los que sacan por la zona objeto del estudio de campo, son todos Getariako Txakolina, de lo más variado, cada bar tiene uno, uno sólo, y no suele coincidir con los demás. Son agradables, fresquitos, con la acidez más contenida que antes, económicos. Así, probé: Amestoi, Arregi, Katxina y alguno más que no recuerdo. Conocen, por supuesto tal como digo, la Bizkaiko Txakolina, pero sin embargo de la Arabako Txakolina no han probado nada, alguno ni siquiera sabía que por allá abajo hacían txakoli.

    - Los suelen servir muy bien de temperatura, en vaso de estos vascos tipo chato pero más grande, como uno de sidra cortado por la mitad. Tienes que pedir copa si lo quieres en ella.

    - Los "baten" siempre. No conciben otra manera de tomar txakoli.

    - Les parece una barbaridad que Arguiñano cobre 18€ por su txakoli. Lo catalogan de siempre como un vino de precio muy inferior.

    Pues eso, que la conclusión que extraje fue que, vaya contradicción, que ahora que estos vinos se comienzan a valorar y comprender fuera de Euskadi, parece que allá, en la "zoma madre", es lo contrario (siempre con el respeto y amor a su tierra y a todo lo que sea de ella, pero sin complejos).

    Mis conclusiones no pueden tomarse como fruto de un estudio riguroso, todo lo contrario, pues estoy hablando de dos días (muy intensos, eso sí, jeje).

    P.D.: a mí no me sentó nada mal... y me tomé más de tres copas ;-)

Herramientas del blog


Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar