El joven Baco

La Vendimia en un lugar de La Mancha

Tras unas cortas pero emocionantes vacaciones en la isla de Formentera he vuelto a la dura realidad, es decir, a los madrugones, a las carreras por el metro, a la búsqueda insaciable de los titulares más sensacionalistas, etc. Vamos, el día a día de una periodista intrépida y achispada como yo. Y por eso, por la tenacidad demostrada en los últimos años, mi jefe me ha premiado con un reportaje de lo más divertido. ¡Ir a la vendimia de un pueblo de Castilla La Mancha!

Sí, sí, tal cual os lo estoy contando. Será el próximo fin de semana “en un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme” Momentáneamente he olvidado el nombre pero según me ha dicho mi jefe es en una localidad con una larga tradición vitivinícola.

Vendimiar no es cualquier cosa

Mis compañeros de trabajo dicen que la vendimia es dura y que, aparte de ser un trabajo que demanda mucha concentración, requiere estar en plena forma física. Sinceramente creo que están exagerando y lo que quieren es que me eche atrás. ¡Pues no, de eso nada! Tempranilla Jones va a ir a vendimiar con esas manitas tan bonitas que Dios le ha dado.

Las uvas y el vino me esperan así que no les voy a defraudar. Sé que me han encargado este trabajo por mi afición al vino y mi gran profesionalidad, de manera que no van a conseguir que me retire de esta aventura.

Vendimia chardonnay

Caja de vendimia con uvas

Además, estoy casi segura de que habrá algún tipo de celebración por la noche, por ejemplo, en la plaza del pueblo es fácil que haya una cata de vino organizada por alguna famosa bodega, e incluso también también alguna degustación de quesos y/o jamón ibérico, ¿no? ¿A caso no habrá una fiesta de la vendimia?

Por otro lado, supongo que en algún momento del día habrá que pisar uva, ¿no? Vendimiamos un poco, luego pisamos uva, una paradita para comer (acompañada con vino) e incluso puede que dé alguna cabezadita en la sombra de algún árbol. Todo pinta bien, va a ser divertido.

La preparación de la vendimia

La vendimia es a mano, así que he pensado en hacer algo de ejercicio no vaya a ser que mis compañeros tengan razón en lo de el estado físico. A ver, en forma, lo que se dice en forma, no estoy pero esta noche me pongo a comer verduritas hervidas acompañadas con vino para acometer la vendimia con una buena dosis de vino en las venas, y listo. También he pensado que de aquí al viernes me puedo levantar un poco antes para hacer abdominales, por ejemplo, 50 abdominales. Bueno, 30 ó quizá sean muchas, ¿15? Uf, no sé, dejémoslo para más adelante.

¿Cortar uva no puede ser tan difícil, no? Al fin y al cabo me dejarán unas tijeras, bueno, supongo. Yo por si acaso me llevo unas de casa, con las que me corto el pelo -que son de las buenas- Si me llevo esas tijeras seguro que no me cansaré tanto. Y además, es una forma de demostrar que voy preparada y sobre todo, ¡con muchas ganas!

Tijeras

Tijeras caseras

Mi idea es vendimiar desde las 5 a.m. hasta la tarde, no me parece que sean tantas horas, y tampoco me parece que ser la única mujer de la viña que no vaya al gimnasio a diario vaya a suponer ningún problema. ¡Mi espalda es más fuerte que la de muchos hombres que conozco! Aunque pase más horas sentada y tumbada que nadie, un poco de aire libre y estar en contacto con la naturaleza mientras te agachas unas cuantas veces, no creo que vaya a suponer el fin del mundo. ¡Son todos unos exagerados!

¿Y qué me pongo ese día?

Una cosa en la que ya estoy pensando muy seriamente es la ropa que me voy a poner ese día, y creo que ya lo tengo claro: como no sé qué tipo de animales (bichos para que nos entendamos) me puedo encontrar en la viña, he pensado que lo mejor es ponerme un pantalón largo viejecito ya que imagino que me lo engancharé y ensuciaré. 

El calzado está claro, unas botas que me compré en Decathlon hace muchos años cuando salía con una chico al que le gustaba hacer excursiones por la montaña. Que por cierto, tras la segunda cita campestre, decidí que si no se podía fumar ni tampoco beber, ese chico no era mi tipo.

Por otro lado, como hará un sol tremendo, me voy a llevar un sombrero que tengo por casa. Es ideal, en Formentera me lo puse y fue un éxito, así que me lo llevaré para causar sensación entre los vendimiadores.

Sombrero playa

Sombrero de playa

Y por último, un repelente para insectos. ¡Odio los insectos y no quiero que se me acerque ninguno! En concreto lo que menos me gusta de todo son las avispas, espero que no haya muchas. Porque eso sí que supondría un grave problema.

Ya os contaré qué tal la vendimia, las uvas, mis compañeros vendimiadores y mi entrada triunfal en la plaza del pueblo al caer la noche durante la celebración de la fiesta de la vendimia.

  1. #1

    pepecano

    Este domingo voy también de vendimia yo, ya te contare

  2. #2

    Tempranilla Jones

    en respuesta a pepecano
    Ver mensaje de pepecano

    Mucha suerte pepecano. ¡Seguro que vale la pena el esfuerzo! Eso, cuéntame la semana que viene.


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