Monte Real Reserva 1998

Vino Monte Real Reserva 1998

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
93
Puntuación Media:
8,5
Calidad-precio:
9,5

Bodega: Riojanas
D.O./Zona: D.O.Ca Rioja
País: España
Tipo de vino: Tinto
Graduación (vol): 13,00%
Varietales: Tempranillo (80), Mazuelo (15), Graciano (5)
Precio aproximado: Desconocido
Descripción
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Elaboración: Entre 24 y 30 meses en barricas de roble americano. Un mínimo de 12 meses más en botellero.

Varietales: Tempranillo (80), Mazuelo (15), Graciano (5)

31 Opiniones de Monte Real Reserva

Sin duda es la mejor añada que he probado. Me he topado varias veces con acidez desbocada, y poca integración. Este tiene un equilibrio entre tanino y acidez que pocas veces lo he visto en un vino. Hay fruta roja, cuero fino, tierra y a medida que evoluciona sale una nota de champiñon muy interesante. Muy, muy sabroso.

En estos momentos este vino está pletórico. En nariz es una fiesta de aromas: hidrocarburos (neumáticos), lácteos, aromas de frutos rojos, vainilla, especias, frutos del bosque... Buena intensidad y buena acidez, si bien se queda algo corto, le falta algo de aporte de cremosidad del roble.

Un buen vino a tener en cuenta. Un clásico pero sin caspa.

Está magnífico e impresionante. Elegante, fino, sutil, armonioso. Toneladas de sabores en boca. Nos hemos premiado con una botella a la vuelta de un largo viaje. Vivan los clásicos ¡¡

Rubi oscuro. Aromas de buena intensidad a fruta roja; cereza, con notas de cacao y ligeras notas animales. Paso de boca de cuerpo medio, con buena acidez, con la fruta roja en retronasal, los taninos bien pulidos y una buena persistencia. Buen Rioja.

Degustado después de un más potente tinto de Campo de Borja de la misma añada, le cuesta "subir" a la contundencia de lo que muchos denominamos "Rioja clásico". Pero no se entienda como una crítica; me ha resultado un reserva elegante, muy equilibrado, y con una correctísima acidez. Se puede beber con generosidad, tanto sólo como en comida, y tiene capacidad para agradar a muchísima gente.

Segundo tinto de la noche, en esta ocasión totalmente de acuerdo con lo dicho tanto por Dani como por el resto de integrantes de la Peña, presentes en esta cata.
Solo añadir, que aun siendo “A priori” un Rioja Clásico, el resultado no es para nada el de un Rioja de la vieja escuela, y este es uno de los puntos que mas te sorprende y llama la atención.
Muy interesante!

Color rojo picota con ribete atejado, lágrima elegante y limpia.
En nariz destaca la presencia de fruta negra madura, cacao, algarroba, coco, tierra húmeda, vainilla y pimienta negra, curtidos, cuero y un recuerdo metálico que persiste por detrás de estos aromas.
En boca presenta marcada acidez, muy buena, es carnoso, presencia de fruta madura junto con los torrefactos, guindas en aguardiente y taninos bastante pulidos, pese a que la vida de este vino es larga.

En nariz es un clásico rioja muy correcto, pero en boca presenta matices más modernos, sorprendente en esta fase.

Segundo tinto de la noche. IV cata de la peña.

Color rojo cereza oscura con borde anaranjado, glicérico.
En nariz detectamos fruta negra muy madura, melón maduro, flores, hojarasca, cacao, notas metálicas, vainilla, clavo, tierra húmeda,zahón engrasado y silla de montar. Aromas de coco cuando la copa evoluciona.
En boca presenta un buen ataque ataque ácido, es carnoso, corpulento, frutal, fresa fresca, café cacao, taninos depurados, mantequilla. Retronasal de curtidos y endrinas.
Copa seca cuero y heno.

Copa Riedel Shyraz 446/30

Color picota de capa media, con ribete atejado. Brillante. Aromas de frutillos del bosque, cuero, civet, piel, tabaco, especiados, balsámicos... Paso en boca sedoso y vivo, pero conservando cierta amplitud. Retronasal a frutos del bosque en licor, especiados, balsámicos, etc... Muy rico.

Rojo cereza de buena capa. Nariz de primer golpe con buena - media base frutal y especiada, con apuntes de tostados que hacen aumentar la intensidad aromática del vino. También hay hojarasca, cacaos, balsámicos y una sensación como mineral férrea en su final ( llaves oxidadas – metal frió ) que con la aireación va a más. En boca es amplio, con buena fruta negra madura, tostados y notitas de cacao. De recorrido medio y buena acidez, con buena estructura frutal y unos taninos bien ensamblados y ricos. Buen vino riojano, con una carnosidad y estructura por encima de la media y que lo aleja del clasicismo, aunque la marca esté enmarcada en ese estilo que en retronasal lo confirma. Rico, aunque desconcierta un poco esa sensación de oxido y metal. Aguantará y mejorará con los años.

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