Bodega Pago de Carraovejas

Bodega Pago de Carraovejas en Peñafiel
Teléfono

País: España

D.O./Zona: D.O. Ribera del Duero

Distribuidores: Vila Viniteca, Casvi Exclusivas

Localidad: 47300 Peñafiel (Valladolid)

Dirección: Camino de Carraovejas, s/n

Viñedo: 200 Ha.

‘Milsetentayseis’, una viticultura al límite que reinterpretará la Ribera del Duero

Alma Carraovejas amplía su presencia en la Ribera del Duero con un nuevo proyecto en la zona de Fuentenebro

El objetivo de Milsetentayseis será recuperar un viñedo y una zona de tradición vitivinícola donde la altitud y la identidad propia de cada parcela son protagonistas

Tras más de doce años trabajando en la zona, la familia Ruiz Aragoneses da el salto y lanza un nuevo proyecto enclavado en el área de mayor altitud de la Ribera del Duero: Fuentenebro.

‘Milsetentayseis’, nombre del nuevo proyecto, es fruto del conocimiento de este terruño al límite en el que la altura supera en muchos casos los mil metros y en el que la singularidad de cada parcela será fundamental para la elaboración de sus vinos.

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El comienzo 

En los años 70 José María Ruiz, un joven segoviano lleno de inquietudes y curiosidades inició lo que hoy es este gran proyecto de la Ribera del Duero ligado a la familia Ruiz Aragoneses. José María Ruiz, fundador de Pago de Carraovejas, es llamado para representar a España en el Primer Concurso Mundial de Sumilleres, celebrado en Milán.

La cultura vitivinícola en España no gozaba en aquellos años del prestigio y el reconocimiento popular y profesional del que se disfruta hoy en día pero José María Ruiz, junto con el otro representante español “Pedraza”, consiguen un meritorio quinto puesto entre más de 60 países. Aquella experiencia supuso el inicio de la fermentación de unas ideas: su deseo de poner en marcha su propio restaurante, junto con sus propios cochinillos y su propio vino. Lo que tenia claro era que su ilusión era elaborar un vino diferente que fuera el gran aliado del cochinillo.

En 1987 José María Ruiz encabeza junto con un grupo de segovianos amantes del vino el proyecto de crear una bodega en una buena zona de vinos tintos. El lugar elegido fueron las laderas de Carraovejas, en Peñafiel, debido principalmente a tres motivos primordiales: el primero de ellos, por ser el gran centro histórico de los vinos de la Ribera del Duero y por ser la zona con más futuro de los vinos de España. El segundo, por su proximidad geográfica a Segovia. Y el tercero, y quizás el más importante, porque las laderas de Carraovejas eran recordadas por los mayores del pueblo como el mejor maduradero de la comarca. Sólo había que añadir un componente de calidad y vanguardia que optimizara las favorables condiciones que a todos los niveles puede ofrecer esta zona. 

Sólo así se consiguió que fuera el primer vino de la Ribera del Duero con 25 % de Cabernet Sauvignon, en una época en la que el Tinto Fino era el rey absoluto. Así mismo fueron pioneros en la utilización de roble francés en la Ribera del Duero y en instalar riego por goteo en toda la finca, un sistema que permite aportar el agua necesaria, de una forma racional y específica, mejorando la calidad de la uva tinta destinada a crianzas y reservas.

Presente y futuro

En 2008 Pedro Ruiz Aragoneses, hijo de José María, vuelve a la empresa familiar para hacerse cargo de la Dirección General de Pago de Carraovejas. La evolución de Pago de Carraovejas en los últimos diez años, bajo la dirección de Pedro Ruiz, muestra su potencial de liderazgo y sentido estratégico. Los buenos datos se han desarrollado paralelamente a nuevos reconocimientos como ser identificado como caso de estudio de éxito por el IE Business School (primera empresa de Castilla y León), o como una de las mejores 100 bodegas del mundo por la prestigiosa revista Wine & Spirits.

En 2013 la familia adquiere la Bodega Ossian en la provincia de Segovia. Desde entonces, Pedro Ruiz dirige también esta bodega, donde se elabora uno de los blancos de guarda de referencia en el mundo vitivinícola nacional e internacional.

Pago de Carraovejas

La primera cosecha de Pago de Carraovejas fue en 1991, fruto de los apenas 70.000 kilos que dieron las 25 primeras hectáreas en producción. En los años siguientes, viña y bodega irían aumentando en sucesivas ampliaciones a través de un continuo pero también pausado y meditado crecimiento, regido siempre por el criterio de no perder ni un ápice de calidad, alcanzándose actualmente las 200 Ha. A esta superficie de viñedo, hay que sumar los más de 14.000 m2 de edificaciones con las que contamos en la actualidad. Unas instalaciones donde se unen tradición y vanguardia, con las más modernas tecnologías y un profundo respeto por los procesos naturales, buscando siempre la mejora continua a través de la inversión en diferentes proyectos de investigación, desarrollo e innovación.

La bodega

El conjunto de instalaciones que forman nuestra bodega supera los 26.000 m2 de extensión con preciosas plazas junto al edificio donde se divisan, desde el suroeste, vistas incomparables al valle y al castillo de Peñafiel. Estas instalaciones, siempre en constante renovación con el principal objetivo de mejora y para mantenernos en la  evolución y vanguardia que marca nuestro tiempo, han sido diseñadas y construidas para respetar al máximo los procesos de elaboración natural por gravedad y las características originales de la materia prima. También se cuenta con una nueva zona de punto limpio en el exterior de la bodega y en el futuro se acometerán las nuevas naves agrícolas junto al viñedo, así como nuevas zonas sociales donde conocer y disfrutar en mayor profundidad del conocimiento sobre los viñedos y nuestros vinos.

Sistemas de fermentación

En la bodega se lleva a cabo un especial sistema de fermentación particularmente innovador, diseñado por el enólogo Basilio Izquierdo en Rioja, y adaptado a estas instalaciones en la Ribera del Duero. Este novedoso sistema se basa en el uso de un puente grúa y un pequeño depósito llamado OVI, que llenándose por gravedad, es elevado hasta la misma boca de entrada del depósito de destino. Antes de la entrada en la bodega, la uva pasará la noche en cámaras frigoríficas especialmente adaptadas para conseguir la humedad y la temperatura adecuadas. De esta manera la materia prima comenzará la fermentación alcohólica con 5 grados de temperatura, ideal para garantizar las propiedades presentes en la misma y el desarrollo de una fermentación lenta y controlada. La preocupación por mantener las cualidades físicas de la uva se refleja en todos los movimientos, prescindiendo de cualquier sistema que origine presión a la pasta como el uso de bombas o tuberías, que provocarían la ruptura del hollejo antes de la entrada en el depósito.

La uva que llega en cajas de vendimia y supera la mesa de selección entra, por medio de un sistema de cintas transportadoras, a la misma boca del depósito donde se despalilla en el momento de caer por gravedad. La nave de fermentación está equipada con depósitos de acero inoxidable, especialmente diseñados para conseguir una maceración más eficaz debido a su gran superficie de sombrero, y tinas de roble francés, con una capacidad de 150 Hl para fermentación alcohólica y de 200 Hl destinadas a fermentación maloláctica. Todos los depósitos están dotados con tecnologías de control de vanguardia que permite mimar los procesos de fermentación alcohólica y maloláctica al detalle. 

La sala de fermentación en madera incorpora las tecnologías más modernas, utilizando los sistemas de gravedad que respeten al máximo las cualidades de la materia prima. Se utilizan pequeños OVIS transportadores que mediante un sistema de vuelo traslada la uva desde la entrada a cada uno de los depósitos, donde los vinos llevarán a cabo las fermentaciones, especialmente “El Anejón” y el famoso “Pago de Carraovejas Cuesta de las Liebres”.

Mediante un prolongado estudio de I+D han sido capaces de seleccionar y elegir su propia cepa de levaduras así como de bacterias lácticas para caracterizar y diferenciar ya desde la fermentación sus vinos, lo cual, unido a la calidad en la materia prima, permite conseguir la personalidad y singularidad de los vinos de Pago de Carraovejas. 

La crianza

La crianza impone que la madera de las barricas sea, junto con la uva, la otra gran preocupación de nuestra bodega. La selección de las más de 3000 barricas se hace tras muchas pruebas y controles. Las barricas se disponen en un solo nivel para facilitar los trabajos de relleno y análisis de las mismas con el objeto de vigilar sus perfectas condiciones sanitarias. Los vinos pasan por barricas nuevas y seminuevas de roble francés y americano con una vida máxima de tres años. Tras su paso por barrica, estos vinos son clarificados con clara de huevo natural. El embotellado se realiza siempre en primavera y la permanencia en las botellas va desde seis hasta veinticuatro meses.

El viñedo

La finca

El viñedo se halla a una altitud media de 850 m, sobre una ladera perpendicular al río Duero que atraviesa la localidad de Este a Oeste. El terreno es suavemente ondulado, llano en el centro del valle; escarpado y abrupto conforme ascendemos. En nuestra finca se cultivan tres variedades de vid: Tinto Fino (Tempranillo), Cabernet Sauvignon y Merlot con diferentes sistemas de cultivo: Doble Cordon Royat y eje vertical, con dos tipos de viticultura adaptadas a la orografía de la finca que se puede definir como viticultura tradicional en el valle y viticultura de montaña, en unos casos con pendientes superiores al 20% y en otros con un sistema de terrazas en las laderas con excesiva pendiente. 

Para ello, y basándonos en el concepto de la viticultura de precisión, se continúa en una permanente reestructuración y modernización de la finca. Se homogeneizan variedades en parcelas que consideran necesario, se cambian los patrones originarios por otros más aptos para el tipo de suelo, se reorientan las parcelas buscando mayor insolación, se usan sistemas de conducción en el viñedo con nuevas estructuras, pero siempre con el objetivo final de mejorar la calidad y conseguir el equilibrio en el conjunto de las cosechas.

Todos estos factores, sumados a los trabajos que a la sombra de los viñedos realiza toda la plantilla y tras una sigilosa y minuciosa elaboración de los vinos, definen el sello “Pago de Carraovejas”.

Microclima

Ubicada a tres kilómetros de Peñafiel, en la solana de los valles del río Botijas, un apéndice del valle del Duero, del que tan sólo le separan cuatro kilómetros, la finca goza de un microclima en el que se conjugan los efectos dulcificadores del río Duero, los vientos dominantes del Oeste, que favorecen la buena sanidad de la uva, y la orientación Sur de sus laderas de suaves pendientes, protegidas del dañino viento del Norte, así como de las heladas primaverales y otoñales.

Es de este modo, con esta ubicación estratégica junto con la intervención humana, mediante los molinos antihelada que posee la finca y los sistemas de riego con los que está dotada, que mitigan los efectos de la helada negra y evitan el congelamiento interno de la vegetación como se consigue lo que necesita un buen viñedo: sol y aire, convirtiendo a la finca en un baluarte con una uva extraordinaria.

Los vinos

El Anejón 2014

Vendimia manual en pequeñas cajas después de un exhaustivo seguimiento durante el ciclo de maduración y tras una primera selección en el viñedo. La uva pasó por cámara de frío y mesa de selección y entró en bodega mediante gravedad. Fermentó en pequeñas tinas de madera con levaduras autóctonas para realzar las características del origen y la añada. La fermentación maloláctica, con microbiota autóctona, se desarrolló en las mismas tinas y pasamos el vino por gravedad a barricas nuevas de roble francés de grano extrafino. En ellas permaneció 12 meses. Esta cosecha 2014 del Anejón fue embotellada en la primavera de 2017.

Cuesta de Las Liebres 2014

Como en cada añada, y tras una primera selección en el viñedo, vendimiamos a mano y trasladamos la uva en cajas de reducido volumen hasta la bodega, donde pasó por cámara de frío y mesa de selección. Movimos la uva usando exclusivamente la fuerza de la gravedad. Las fermentaciones alcohólica y maloláctica se llevaron a cabo en pequeñas tinas de madera, con levaduras autóctonas y microbiota de nuestra finca para mostrar y re- saltar la personalidad del terruño. El vino permaneció 24 meses en barricas nuevas de roble francés de grano extrafino. La cosecha de Cuesta de las Liebres 2014 fue embotellada en la primavera de 2017.

Pago de Carraovejas 2016

La uva de Pago de Carraovejas 2016 fue recolectada a mano después de un seguimiento exhaustivo durante su ciclo de maduración y tras una primera selección en el viñedo. Pasó por cámara de frío y mesa de selección. Se encubó sin estrujado previo, a fin de preservar sus aromas más puros y frescos.
El mosto se movió por gravedad. Fermentó con levaduras propias bajo un minucioso control y posteriormente hizo una fermentación maloláctica con microbiota autóctona de nuestra finca. En diciembre de 2016 abrimos las puertas de la bodega: el frío del exterior ayudó a afinar el vino para su paso a barrica de roble francés y americano, donde permaneció en torno a 12 meses. Todo el proceso estuvo definido por el sosiego, la meticulosidad y la fuerza de la gravedad. Pago de Carraovejas 2016 fue clarificado con clara de huevo natural y embotellado en la primavera de 2018.

Ambivium

En marzo del 2017 y fruto de su apuesta por aunar tradición y vanguardia, inaugura la nueva apuesta familiar: el Restaurante Ambivium que se encuentra enmarcado en la propia bodega Pago de Carraovejas. Ambivium armoniza el cuidado por el detalle con la innovación en sus elaboraciones y la máxima calidad de sus productos con una exquisita atención al cliente para ofrecer la mejor experiencia de enoturismo en la Ribera del Duero

Ambivium

Cocina del Restaurante Ambivium

La cocina acristalada hace partícipe al cliente de la elaboración de cada plato y da protagonismo al fuego de la parrilla, uno de los elementos claves de la cocina de Marina de la Hoz. Elegancia y sofisticación es lo que define a la barra de coctelería a cargo de Luis de Miguel Aragoneses. Con zonas de trabajo independientes, es otro de los exponentes de las instalaciones del Restaurante Ambivium.

Bodega Pago de Carraovejas - Peñafiel (logo)

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