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Entrevista a Miguel Orts - Cómo enfrentan las bodegas familiares la crisis por la pandemia

Nos encontramos con Miguel Orts, uno de los fundadores del proyecto bodeguero familiar Mas de Sella en la Sierra de Aitana, Alicante, en tiempos de incertidumbre provocados por la pandemia causada por el COVID-19

Es indudable que el sector vitivinícola es uno de los más afectados por su relación estrecha con sectores tan sensibles como la restauración y el turismo:

 

¿Cómo ha afectado la crisis del Coronavirus a las bodegas?

Propiamente el trabajo físico en bodega y laboreo en cultivo no se debiera ver afectado por esta inesperada situación de pandemia puesto que el contacto entre personas tiene lugar en espacios bastante amplios y despejados. Pero sí es cierto, que el estado de alarma decretado por el gobierno hace que los desplazamientos y justificaciones administrativas sean más exigentes.

La sensación que percibimos por el confinamiento y la hibernación es que todos los procesos son más pausados.

Si nos referimos a la parte comercial, el parón producido ha sido tremendo. El flujo de cobros va a sufrir, y deberemos adaptarnos y colaborar entre todas las partes implicadas. Hay que tener en cuenta que la venta de vinos de calidad se desarrolla principalmente a través del canal HORECA: hostelería/restauración/cafetería.

Las bodegas hemos tenido pedidos de los distribuidores, y estos se han servido y entregado regularmente hasta la declaración del estado de alarma. Pero el producto ya servido, no se ha podido consumir en los establecimientos públicos, cerrados por las medidas sociales tomadas por los gobiernos, tanto nacionales como extranjeros. 

Esta situación, seguro va a derivar a una rotura del los flujos de pago por motivos involuntarios que hay que gestionar para que afecten de la menor manera posible a la tesorería de las empresas.

Por otro lado la venta en tiendas especializadas continúa pero a un ritmo más lento y no sustituye los ingresos esperados en el canal HORECA.

Por último, las ventas ONLINE, que aunque crecientes, realmente representan sólo un porcentaje relativamente pequeño del volumen total de cada bodega. 

¿El efecto ha sido igual en bodegas de pequeño tamaño?

Yo no me plantearía los efectos por el tamaño de la bodega, aunque efectivamente las grandes disponen de más recursos y diversificación del negocio. 

Personalmente creo que las bodegas que llamo de especulación y con mucho apalancamiento económico van a pasarlo mal. Salvo las ayudas que puedan recibir del gobierno, ayudas que finalmente tendrán a costa de futuros márgenes de beneficio, si es que los obtienen; creo por tanto se verán en aprietos. 

Otras bodegas cuyo objetivo es mas a largo plazo, espero que a pesar del bache de ingresos, serán capaces de resistir y esta pandemia será historia. Si te fijas en el mercado las grandes bodegas, no solo por su tamaño, tienen  añadas muy antiguas, es decir han vivido todo tipo de avatares antes de llegar donde están. Un buen proyecto de bodega se ha de plantear a décadas vista. 

En todo caso me plantearía, si el proyecto es especulativo a la búsqueda de la oportunidad del momento, o si el proyecto es más tradicional, con la vista puesta a varias décadas. Creo que las especulativas van a desaparecer del mercado mientras que las tradicionales, sufriendo, volverán a ocupar su espacio.

¿Cómo lo está viviendo Mas de Sella en particular?

Nuestros clientes saben que Mas de Sella es un proyecto familiar. No buscamos el rendimiento económico en primer término, sino la excelencia.

Siempre decimos que nuestros vinos son de guarda, pero el mercado los consume más rápido de lo previsto. Con el paso del tiempo nuestros vinos van mejorando, y la pausa que nos ha dado el decreto de alarma, permitirá que nuestros vinos reposen mejor antes de consumirlos.

Producimos un volumen muy pequeño, somos una bodega boutique, de manera que el problema de flujo económico es relativamente manejable. Así que tenemos toda la confianza en salir de esta circunstancia y poder contar a nuestros nietos como pasamos esta guerra sin balas

Este parón del sector de la hostelería y el turismo puede llegar a parar el sector viti-vinícola?

Sí seguro.

Parte de los que están en el sector se verán afectados. Como en toda crisis, el mercado se limpia de excesos. Desaparecerán aquellos que han entrado como especuladores. Pero volverán...

¿Os habéis re-inventado? ¿De qué manera?

En Mas de Sella como empresa elaboradora, siempre estamos pensando y aprendiendo a cómo conseguir lo mejor de nuestra producción para poder ofrecer a nuestros clientes aquello que vamos descubriendo en nuestras uvas y en los procesos de elaboración. 

Este proceso no se lleva a cabo de un mes para otro, porque la elaboración del vino requiere tiempo, tiempo y más TIEMPO. En este sentido ya trabajamos en proyectos de nuevos vinos para próximos años que están en proceso y que espero vean la luz.

Con referencia los canales de distribución no debemos ser extraños al mundo ONLINE, y lo estamos reforzando sin olvidar el esfuerzo que hacen nuestros distribuidores y plataformas internacionales. 

Partimos de un concepto ecológico y nos gusta el Km 0. Aunque hemos crecido y somos reconocidos internacionalmente, siempre procuramos que sean nuestros distribuidores quienes atiendan al cliente por proximidad y de esta manera ahorrar CO2 en el transporte y distribución. 

Pero en cualquier caso, allí donde no llegan nuestros distribuidores, tenemos nuestra web con el enlace para hacer pedidos y ayudarles a conseguir nuestros productos. 

¿Cómo os ha afectado en el ámbito del enoturismo? 

Tuvimos varias visitas previas al confinamiento... La época en que suelen venir a bodega y viñedo es más de primavera que se está perdiendo, y otoño que seguro ya podrán realizar actividades eno-turísticas. Como avanzan todos los especialistas tendremos un periodo, no se sabe a ciencia cierta cuan largo, en que el turismo será principalmente nacional.

No te sabría decir cómo se desarrollará. El turismo es uno de los sectores económicos que experimenta una mayor incertidumbre en este momento. Aunque animo a todos a solicitar visitas, al campo, a la bodega, en pequeños grupos, y la experiencia será inolvidable.

¿Pensáis como nosotros que quizás esta actividad pueda retomarse antes que la de la hostelería y la restauración?

Yo pienso que irá todo en conjunto, sería lo mas lógico.

Y volviendo al aquí y el ahora ¿Cómo es vuestro día a día en estos tiempos de confinamiento en la finca?

Muy metódico. La viñas son como los seres vivos, despiertan, comen, crecen, se reproducen y duermen, independientemente de los vaivenes sociales, y hay que atenderlas en sus necesidades y cuidarlas.

Las viñas empezaron a brotar más tarde que en cualquier otro viñedo de la región. Los meses de enero y febrero fueron tan cálidos que pensábamos que se iba a adelantar la brotación, pero, desde mediados de marzo hasta mediados de abril, ha habido muchas lluvias y han bajado las temperaturas, lo que ha ralentizado el crecimiento y recargado el terreno de agua para pasar los meses que se esperan tan calurosos de este próximo verano.

Por el momento únicamente estamos haciendo laboreo, conducción de alguna cepa replantada, y mimarlas.

¿Y en bodega?

Desde hace tiempo nuestros vinos se elaboran con levaduras propias y el proceso de maloláctica es espontáneo, así que nuestro trabajo es de observación. También hemos aprovechado para realizar embotellados y atender pedidos.

En la zona que vivís hay muchos residentes extranjeros que si no estoy equivocada eran grandes consumidores de vuestros vinos ¿siguen siéndolo? ¿ha cambiado de alguna manera su patrón de consumo?

Nuestros clientes principales son belgas y suizos que aunque tienen una segunda residencia en la Comunidad Valenciana, el confinamiento lo están viviendo en sus propios países. Afortunadamente cuando se fueron, cargaron con buen suministro de Mas de Sella así que sus bodegas -de momento- las tienen bien servidas, pero lo que echan de menos es venir aquí, ya nos están diciendo que tienen muchas ganas de volver por España, espero que antes de terminar la primavera los veamos cerca.

Los que sí encuentro algo mas distanciados son los nórdicos... 

Se dice que el consumo de bebidas alcohólicas durante el confinamiento, incluyendo el vino, ha aumentado exponencialmente ¿Ha afectado únicamente al vino de supermercado? 

Los datos macroeconómicos indican esa tendencia de aumento, pero yo creo que los datos únicamente muestran lo que ha aumentado en la compra en supermercados. Y tengo mis dudas de que cubra la bajada de ventas en el canal HORECA. 

¿Cómo se podría conseguir que las cadenas de supermercados apostaran por vinos de proximidad como ya lo hacen con productos hortifrutícolas?

La dificultad de listar productos en las cadenas de supermercados reside en el proceso de selección de nuevos productos y el ratio de reposición de los mismos en las estanterías. Si los sumilleres o encargados de compras consiguen convencer a sus mandos al respecto de productos de gama alta con baja rotación, sería una gran ayuda. 

También creo que con el cierre de los restaurantes y cafeterías, se va a producir un incremento de la venta de comida a domicilio. De ello se deben estar dando cuenta los supermercados, con comida preparada de calidad, que por ende, la acompañarán con vinos de mas calidad. 

¿Qué otras estrategias se te ocurren para enfrentar esta crisis?

En primer lugar colaborar con toda la cadena del sector para sortear el flujo monetario. 

Y en segundo lugar y muy importante aún, hacer hincapié en la formación de los consumidores.

Como elaboradores nos enfrentamos a una excelente oportunidad: los consumidores disponen ahora de mucho tiempo para fijarse en los productos, disponen de toda la información que podemos ofrecerles al situarse ante una pantalla de ordenador o una tablet y no ante un lineal de tienda. 

El consumidor va a hacer una compra más consciente y menos impulsiva y ahí es donde podemos poner en valor nuestros productos.

¿Y para salir de ella?

Sin duda crear fidelidad con la cadena del sector y los consumidores.

¿Qué conclusiones podemos extraer? ¿Qué podemos aprender? 

Sinceramente esta crisis es nueva y principalmente nos está haciendo cambiar hábitos de conducta, muy intensos ahora, pero que se irán relajando, aunque quedarán añadidos a los que ya teníamos.

Creo que la comunicación ONLINE va a ser el gran cambio porque definitivamente se va a establecer de manera generalizada.

 

© Mara Funes Rivas - Mayo 2020

 


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