Blog de Eugenio Saenz

Seis interesantes vinos de Sauternes y Barsac

Como continuación a la cata de seis vinos de Burdeos de la añada 2001 de la que les hablamos hace unos días hoy le toca el turno a una cata más específica de la zona, pues entran en juego otros seis "vins licoreux" de las apelaciones de Sauternes y Barsac, en este caso de la añada 1996, en una cata que fue organizada por la UEC y dirigida por el veterano periodista Bartolomé Sánchez, uno de los decanos de la prensa vinícola en España y ante todo un enorme conocedor de la zona y defensor de sus vinos, de los que es un auténtico apasionado.

La magia que obra el milagro de la botrytis proviene de las nieblas matinales que se generan a finales del verano o primeros del otoño por el contraste térmico de las temperaturas de las aguas de los ríos Ciron y Garona, frías las primeras y cálidas las segundas, densas nieblas que hacen que los rayos de sol apenas incidan y consiguen que el hongo suelte sus esporas que germinan y penetran libremente hasta el interior de la uva. Cuando a mediodía las nieblas se disipan, el crecimiento del hongo continúa a costa de los azúcares y los ácidos de la uva y la acción del sol va sobremadurando la fruta evaporando su líquido, con la correspondiente concentración de azúcares y un ligero aumento del Ph. Una vez que haya comenzado al ataque controlado del hongo la vendimia puede comenzar y se desarrolla en varias pasadas llamadas “tries”, que pueden llevar uno o dos meses y cuyo objetivo no es otro que seleccionar los granos cuya podredumbre sea más noble, hay que tener en cuenta que la botrytis es muy irregular y en un racimo puede haber granos con distintos tipos de carga. Hay ocasiones en las que la variedad sauvignon blanc se vendimia sana, sin botrytis, para conseguir equilibrar con su acidez y aromas varietales. Por lo general cada pasada o “trie” se vinifica por separado y es monovarietal, procediéndose al ensamblaje de los diferentes vinos, aunque esta no sea una práctica seguida en todos los Château. Se suele fermentar en barricas o tanques de inox, con duraciones en torno a las 2-4 semanas y entre 20-22º, desapareciendo las levaduras sin que lleguen a consumir todo el azúcar, o de forma digamos forzada, una vez se consiga llegar al grado de alcohol deseado. Se suele criar en barricas de roble entre 18 y 24 meses, con maderas de diferentes edades dependiendo de muchos factores.

Las AOC de Sauternes y Barsac comprenden 5 comunas que tienen un total de 1800 has cuyos rendimientos máximos deben ser de 25 hl/ha, con medias reales entre 12 y 20 y unas producciones medias de 33.000 hl. Están situadas en el departamento de la Gironda. Las principales variedades son tres, en primer lugar la Sémillon, originaria de la zona y que ocupa entre el 75 y el 90% del viñedo total. Variedad de piel fina que le hace especialmente sensible al hongo y que por sí sola resulta algo inocua, pero que gana enormemente con la acción de la Cynarea. En segundo lugar tenemos la sauvignon blanc, originaria del valle del Loira, con un 10-20% de la superficie total. Variedad de buena aromática y viva acidez, de piel fina y que complementa con sus virtudes los defectos de la Sémillon. Y en tercer lugar tenemos la Muscadelle, que nada tiene que ver con la moscatel, con un 5% del viñedo y que destaca por su delicadeza aromática. Los suelos son de muchos tipos, en Barsac es más calcáreo, agrietado y permeable y en Sauternes calcáreos, arenosos, con margas y arcillosos, según la subzona  y comuna. En la zona existe una clasificación que data de 1855, en la cual hay un Premier Grand Cru Supérieur (Yquem), 11 Premier Grand Cru (Climens, Giraud, Riussec, Suiduraut entre otros), 14 Deuxiéme Grand Cru (Filhot, De Malle, Broustet entre otros) y alguno que no está clasificado pero que lo merece por calidad (Fargues, Raymond-Lafon, Gillette o Cru Barrejats).

Como nos podemos imaginar el concepto de la añada resulta fundamental en estos vinos, pues todo depende de cómo y cuándo se haya desarrollado la botrytis. La añada 1996 está considerada como clásica en la zona, ni entre las grandes ni entre las malas, con un verano muy lluvioso pero que se arregló en septiembre y en octubre cuando tuvo lugar la vendimia. Los vinos de esta añada se caracterizan por ser concentrados y frescos, ya que fue un buen año para la sauvignon, con porcentajes en coupage superiores a otras añadas. Pero claro, todo esto de forma general ya que como siempre cada terruño y cada Château tuvieron sus propias reglas.

Procedamos pues a repasar los vinos de la cata:

Château de Myrat 1996

Barsac 2eme Grand Cru classé. Dispone de 22 has con 20 años de edad media y una superficie de un 88% de Sémillon, 8% de Sauvignon y 4% de Muscadelle. Los rendimientos oscilan sobre las 10-17 hl/ha y los suelos son arcilloso-calcáreos sobre calizas.

Château de pasado glorioso, fue reconstruido por la familia Demirat en 1730 y pertenece en la actualidad a la familia de Pontac, replantándose toda la viña en 1988. Hay que tener en cuenta por tanto que en el 96 las viñas apenas contaban con 8 años y eso se nota en el vino, no muy complejo y que se encuentra en estos momentos en su cénit de consumo, aunque perfectamente disfrutable y con buena calidad. Este productor está ahora comenzando a recuperar su esplendor de antaño. A revisar en sus añadas más recientes.

Château Doisy-Védrines 1996

Barsac 2eme Grand Cru classé. Con 27 has totales de viñedo de las cuales un 80% son de Sémillon, el 15% de Sauvignon y el 5% de Muscadelle. La edad media del viñedo es de 35 años y los rendimientos entre 10 y 18 hl/ha. Los suelos son arcilloso-calcáreos sobre calizas.

El Château procede el siglo XVI y es parte de la escisión de primitivo Doisy en tres (Daëne, Dubroca y Védrines) y hace referencia a los caballeros de Védrines, que fueran propietarios del mismo. Actualmente la propiedad pertenece a la familia Boireau. Nos encontramos ante un vino serio, muy joven, de largo recorrido. Complejo, con clase, equilibrado, un vino que todavía tiene que dar lo mejor de sí mismo, pero que ya puede disfrutarse perfectamente. Un buen vino y fiel representante de su zona que gustará por su logrado balance.

Château de Malle 1996

Sauternes 2eme Grand Cru classé. Posee un total de 51 has, 28 en Sauternes, con una superficie dividida en un 69% de Sémillon, 28% de Sauvignon y 5% de Muscadelle. La edad del viñedo oscila entre los 30-40 años y los rendimientos sobre los 12-15 hl/ha. Los suelos son de arcilla y gravas sobre subsuelos silíceos.

Se construyó a iniciativa de Charles de Malle a principios del siglo XVIII y está reconocido como monumento histórico. Siempre ha pertenecido a la misma familia, los Condes de Bournazel, renovándose profundamente a partir de los años 50 del pasado siglo a manos de Pierre Bournazel. Este vino nos sorprende gratamente, se muestra joven, profundo, equilibrado, balanceado, delicioso. Un vino que comienza a vivir, con importantes perspectivas de mejora y evolución, que sin duda y si tenemos en cuenta su ajustado precio (para tratarse de esta zona, claro) fue una de las grandes sorpresas de la tarde, quizá  junto con el Rayne Vigneau. Un vino francamente interesante, un Sauternes de muy buena calidad.

Château Suduiraut 1996

Sauternes 1er Grand Cru classé. Con 92 has de viñedo, un 90% de Sémillon y un 10% de Sauvignon, la edad media del viñedo es de unos 30-40 años. Los rendimientos medios oscilan entre los 2 y los 10 hl/ha y los suelos son de gravas arenoso-arcillosas.

El señorial edificio fue reconstruido por el conde Blas de Suduiraut en el siglo XVIII, aunque la familia era propietaria desde 1580. Cambió de manos en varias ocasiones, perdiendo parte de su esplendor pretérito, siendo ya con Leopold-François Fonquernie en los años 40 del pasado siglo cuando poco a poco va resurgiendo. Son los hijos de Leopold quienes lo venden a su propietario actual, la compañía aseguradora AXA. Se trata indudablemente de uno de los grandes nombres de la zona, tanto por historia como por calidad. El vino nos gustó mucho, con todo su desarrollo todavía por llegar, joven, apretado, con una materia de una enorme calidad todavía pendiente de eclosionar. Un vino para guardar un buen tiempo más, aunque ya muestra toda la clase que lleva dentro. A tener muy en cuenta.

 

Château de Rayne Vigneau 1996

Sauternes 1er Grand Cru classé. Disponen de 80 has de viñedo, un 74% de Sémillon, 24% de Sauvignon y 2% de Muscadelle. La edad media del viñedo es de unos 30 años y los rendimientos medios en torno a los 20 hl/ha. Los suelos son de gravas arenosas sobre zócalos arcillosos.

El castillo actual data del siglo XIX y fue construido por Michel Garros. Si bien Gabriel de Vigneau es su primer titular, es con la familia Pontac cuando adquiere su actual nombre. Va pasando de manos por generaciones y es George Raux quien lo vende a la compañía Mestrazet, consiguiendo un mayor prestigio. Actualmente y desde 2004 es propiedad de Credit Agricole Grand Crus, que a su vez gestiona otros Châteaus en el Haut-Médoc. El vino nos pareció soberbio, ahora mismo el mejor de la cata. Un vino pleno, balanceado, equilibrado, profundo, de gran clase, elegante, muy accesible pero sin perder encanto. Perfecto para tomar ahora y con importantes perspectivas de evolución. Nuestro preferido sin duda y un vino francamente recomendable.

Château Guiraud 1996

Sauternes 1er Grand Cru classé. Superficie de viñedo de unas 100 has, 85 dedicadas a Sauternes, con un 65% de Sémillon y un 35% de Sauvignon. La edad media del viñedo es de entre 30 y 40 años, con rendimientos medios de 12 hl/ha. Los suelos son de gravas arenosas con partes de gravas arcillosas.

La construcción del edificio se realizó entre los siglos XVIII y XX, pero la propiedad se explota desde el siglo XV. Pierre Guiraud adquiere la propiedad en 1766. Tres generaciones de la familia Guiraud la convierten en una prestigiosa casa, pero a mediados del siglo XX entra en declive y es el canadiense Franck Narby quien la moderniza tras su adquisición en 1981. En la actualidad está controlado por la familia Peugeot y recientemente han obtenido el certificado de agricultura biológica. El vino nos desconcertó un tanto ya que en principio era el más prestigioso de la cata, sin embargo un color más subido y unas notas más oxidativas en nariz no nos engañaron en boca, mostrándose más “fofo” y cansado que los demás. No parecía tener un defecto, pero tampoco pensamos que este vino debería mostrar tanto declive en estos momentos, incluso pensamos en un problema de conservación de botellas, aunque las dos estaban iguales. No sabemos si lo volveremos a ver, en cualquier caso la duda queda ahí.

En líneas generales la cata nos pareció muy interesante, con vinos de muy buena calidad como el Rayne Vigneau, el Suduiraut o el Château de Malle y ninguna decepción salvo quizá el Guiraud. Además los vinos de esta añada y estos productores pueden adquirirse en precios digamos razonables, al fin y al cabo no todo en Sauternes y Barsac se ciñe a Yquem y Climens, hay otros productores que hacen bien las cosas, con mucha historia por detrás y con vinos relativamente asequibles. Aún así y a la hora de la verdad, casi nunca los vinos de esta zona están entre nuestras preferencias, básicamente porque como bien sabrán los lectores de este espacio somos adictos al riesling alemán, y habiendo Ausleses del Mosela y Nahe los Sauternes son siempre una segunda opción, pero eso no significa que los obviemos o que no los tengamos en cuenta. Hay cosas muy interesantes y a esta cata nos remitimos. Compren, descorchen, beban y forjen su opinión, que esa es la que vale. Nosotros ya hemos dado la nuestra. A seguir bebiendo.

Un saludo,

Eugenio Sáenz de Miera Arnau

(EuSaenz)

 

(*) Las fotografía de los granos de uva botrytizados es de es.wikipedia.org, la del Château de Malle de su página web www.chateau-de-malle.fr/ y la de Château Suduiraut de http://www.thewinedoctor.com/bordeaux/suduiraut.shtml

  1. #1

    saguibial

    Hola Eugenio:
    La verdad es que eres un libro abierto.Espectacular articulo.Te felicito.
    saludos
    Alejandro

  2. #2

    EuSaenz

    en respuesta a saguibial
    Ver mensaje de saguibial

    Muchas gracias Alejandro. La verdad es que siempre contamos con una buena documentación para este tipo de catas, documentación que trato de resumir y expresar con mis palabras. Tiene su trabajo, así que me alegro de que os guste. La próxima entrega, sobre Champagnes "de terroir" y la siguiente, los grandes del Véneto.

    Saludos,
    Eugenio.

  3. #3

    Capitaine Tomate

    Excelente explicación sobre los Sauternes. Probé hace menos de un año el Rayne Vigneau 1996. Coincido con lo dicho. Muy buen vino. En estos días, caerá el Rayne Vigneau 2000, aunque por lo que he leído es probable no esté a la altura del 1996. Cosa de probar y opinar.

  4. #4

    EuSaenz

    en respuesta a Capitaine Tomate
    Ver mensaje de Capitaine Tomate

    Gracias Capitaine. A mí me gustó mucho ese Rayne Vigneau, ya sabes que la 2000 no fue precisamente una gran añada en Sauternes (al revés que para los tintos del Medoc), pero seguro que cumple expectativas.

    Saludos,
    Eugenio.

  5. #5

    Garnatxito

    Pues mira, yo tengo guardado un Brotritys Gerwustraminer de Irurtia traido de Uruguay. El dia que lo abramos para la cata de vinos uruguayos que tenemos pendiente en el grupo de cata LAudio(Riaul, Goxo goxo entre otros...) y te comento.

    Espero este bueno, 20 lereles al cambio la botellita de medio litro.

  6. #6

    EuSaenz

    en respuesta a Garnatxito
    Ver mensaje de Garnatxito

    Bueno, ya me dirás, a mí la Gewürtz no es una uva que me convenza mucho por su falta de acidez y por su excesiva fragancia, además fuera de Alsacia o Alemania apenas consigue resultados decentes, pero bueno, lo mismo el vino está bien y os gusta. En esto las sorpresas son afortunadamente numerosas.

    Saludos,
    Eugenio.


Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar