Whisky de malta

La nueva destilería de Macallan

Cuando llegamos a Macallan, situada en una colina sobre el río Spey, vemos un gran conjunto de almacenes, de color marrón y aspecto muy funcional – en nada parecidos a los tradicionales almacenes de piedra.  Debido a la gran demanda de whisky cada año se construye un nuevo almacén y así durante los próximos ocho años.  Actualmente atesoran nada menos que 350.000 barricas.

Cuando nos adentramos en la propiedad podemos vislumbrar las nuevas instalaciones diseñadas por el equipo de Rogers, Stirk, Harbour y Partners. Un complejo, formado por cinco cerros – que recuerdan a la morada de Bilbo Baggins o los Telettubies - muy integrados en el paisaje.  La nueva destilería fue inaugurada en verano de 2018 y costó unos 140 millones de libras esterlinas – el equivalente a unos 156 millones de Euros.  Las cifras en Macallan son mareantes y es fácil perder la perspectiva y dimensión de todo.

Con esta ampliación se aumentó la producción de manera considerable y de paso se relacionó la destilería con grandes nombres de la arquitectura y con un diseño innovador sin perder la conexión con la tradición - como lo han hecho muchas bodegas de vino (ver artículo del blog de Verema).

Una amplia rampa nos lleva hasta el interior de uno de los cinco cerros, donde se encuentra la recepción por los visitantes. Es un espacio amplio, más acorde con la estética de un museo que la de un centro donde se producen 15 millones de destilado al año.

El piso superior es espacioso, poco compartimentado, de una longitud de unos 120m y busca el equilibrio entre el espacio industrial y el espacio turístico.
En el espacio turístico y encontramos un bar con más de 900 referencias de Macallan, un museo con más de 800 botellas emblemáticas de la firma, una galería fotográfica, una cafetería, una tienda...

En la zona industrial, de estética futurista más que tradicional, vemos todo el gran complejo de destilación. Los elementos más evidentes son 36 alambiques, dispuestos en tres círculos de 12 cada uno.
Posteriormente, de vuelta a la zona destinada al turismo podemos conocer de manera interactiva todo el proceso de envejecimiento del whisky y como Macallan consigue disponer de un gran número de barricas de jerez para asegurar la maduración de su producción.  Una historia la de Macallan y el jerez que merece una entrada propia por su singularidad.

En definitiva esta fue una visita diferente, con toques futuristas y de diseño de una firma emblema de la elegancia y la distinción.

  1. #1

    Josep_Gallego

    Gracias, magníficas instalaciones desde luego y como dices con cifras que marean. Lo de Macallan y Jerez parece un tema muy interesante. Saludos


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