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La Rioja Alta: un paseo en el tiempo con Viña Ardanza

75 años de historia nos esperan

Arrancaba la Experiencia Verema Valencia 2017 el viernes 24 de febrero y el encargado de la presentación de la cata inaugural fue Juan Such, CEO y socio co-fundador de Verema, quien destacó el caracter de bodega centenaria de La Rioja Alta que además ahora celebra el 75 Aniversario de uno de sus vinos más emblemáticos, Viña Ardanza¡Sabíamos que iba a ser una gran manera de empezar esta Experiencia!

Los orígenes de La Rioja Alta

La cata fue dirigida por Julio Sáenz, enólogo de la bodega, que empezó situando la bodega y sus viñedos y explicando los orígenes de la misma.

La Rioja Alta se fundó en 1890, en el mítico Barrio de la Estación, un enclave de la ciudad de Haro que cuenta con el mayor número de bodegas centenarias del mundo. La Rioja Alta se originó como consecuencia de la crisis de la filoxera que arrasó los viñedos franceses y europeos. Las bodegas Europeas se vieron obligadas a buscar en España el vino que no tenían para poder abastecer su mercado de exportación.

Fue tal la demanda de vino por parte de las bodegas extranjeras que impulsó de manera drástica la fundación de una serie de bodegas nuevas, entre ellas La Rioja Alta. Estas nuevas construcciones tenían como principal objetivo la venta de vino a bodegas internacionales utilizando las técnicas de cultivo y elaboración que les enseñaron los mismos enólogos franceses, ya que querían mantener en estos nuevos vinos el estilo clásico francés. Este es el motivo de por qué La Rioja ha sido conocida durante muchos años como una zona elaboradora de vinos finos debido, fundamentalmente, a la similitud con los vinos de origen francés.

Julio Saénz

Una de aquellas bodegas que se fundaron pertenecía a la familia Ardanza, que en 1904 se fusionó con La Rioja Alta para dar lugar a la actual empresa La Rioja Alta S.A. La fusión empresarial, que tuvo lugar en 1904, quiso recordar y homenajear este hecho dándole un nombre a un vino con el año de creación de la nueva compañía. De aquí surgió el vino 904. Sin embargo, no fue hasta el año 1942, cuando se registró la marca de Viña Ardanza.

A principio del siglo XX existía la costumbre de etiquetar los vinos indicando el estilo del vino (si era suave, fuerte, fino) para orientar a los consumidores. De esta manera, el consumidor tenía una idea de cómo iba a ser el vino antes de probarlo. Así que, como La Rioja Alta elaboraba vinos similares a los que se bebían en Francia, se decidió embotellar Viña Ardanza en botellas del estilo borgoña; una manera muy elegante de dar a entender el estilo de vino que había en el interior de la botella. En la etiqueta no aparecía nada en especial pero el envase ya daba a entender el tipo de vino fino que se podía encontrar en su interior. Sin duda, La Rioja Alta, ya destacaba por aquel entonces por su discreción y elegancia. 

Viña Ardanza: los cambios, sin prisa, siempre son buenos

Los vinos de La Rioja Alta siempre han sido vinos finos y muy bien considerados, sin embargo, llegó un punto en que los enólogos de la bodega quisieron darle un cambio al estilo del vino que se había elaborado hasta entonces. Consideraron que sus vinos necesitaban algo más de estructura, corpulencia y grado de alcohol para que la crianza tuviese una mejor evolución.

Tras darle muchas vueltas a este asunto, optaron por incorporar la variedad garnacha a los coupages de Viña Ardanza. Este cambio se haría de manera lenta, gradual y, por supuesto, sin perder de vista sus orígenes. Se iba a innovar para darle más opulencia al vino pero no querían desviarse de la finura y elegancia de la que siempre habían hecho gala, y lo sigue siendo, caracterísitca en La Rioja Alta, y en Viña Ardanza. 

Cata vertical de Viña Ardanza 

Los allí presentes tuvimos la oportunidad de percatarnos de la constante evolución de esta marca. Viña Ardanza es un ejemplo de la búsqueda de una mejora continua. Esto mismo hace que Viña Ardanza sea una marca noble, pues ha sabido mantener sus característicos aromas especiados -debido que se sigue elaborando en barricas de roble americano- y los cambios que ha realizado a lo largo de los años, como lo es ya su habitual coupage, formado por un 80% de la variedad tempranillo y un 20% de la variedad garnacha, los ha hecho de manera pausada y distinguida.

Para esta cata la bodega eligió hacer una vertical empezando por el vino de la añada 1989 y finalizando con la cosecha 2008.

Cata Viña Ardanza

Vino 1: Viña Ardanza 1989

El año 1989 fue una cosecha marcada por un clima difícil y mucha lluvia; en especial el último mes antes de la vendimia, que como sabéis es crítico, y pese a ello, nos encontramos un vino espectacular, bien evolucionado y con estilo. 

El vino Viña Ardanza 1989 está compuesto por un 70% de tempranillo, un 25% de garnacha y un 5% de graciano y mazuelo. Es uno de los vinos de la cata que más proporción de garnacha tiene. Los que estuvimos presentes en la cata tuvimos la suerte de probar este vino rico en garnacha de Tudelilla (La Rioja Baja) pues teníamos ante nosotros un vino de 28 años que presentaba unos elegantes tonos caobas y ambarinos pero que, pese a tener esos matices de vino evolucionado, mantenía un color vivo y brillante como el primer día.

Este vino no fue decantado, solamente se abrieron las botellas media hora antes de empezar la cata para poder disfrutar el vino en la copa y ver cómo evolucionaba desde que se sirvió hasta la inevitable caída que sufren los vinos al ponerse en contacto con el aire. Este formidable vino permaneció 42 meses en barrica, periodo que se irá reduciendo en las posteriores añadas. Pura emoción.

  • La crianza.  El vino realizó la fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable, posteriormente permaneció durante 9 meses en tinas mientras realizaba la fermentación maloláctica. Se pasó a las barricas entre los meses de verano y otoño del año 1990. Tuvo una crianza de 42 meses de barrica. Y finalmente se embotelló  en abril/mayo del año 1994.
  • La cata. En nariz predominan los aromas de cuero, tabaco, tofee, aromas ajerezados y, sin embargo, estos aromas estaban envueltos por un toque fresco procedente de los aromas balsámicos. Se trata de un vino aún vivaz y muy fino. En boca mantiene una buena estructura con una excelente acidez que le da una frescura tremenda. Vuelve a salir el tabaco, es fino y muy elegante. En definitiva presenta una boca golosa y amplia. El final es muy agradable y deja un sabroso sabor de boca. 

Vino 2: Viña Ardanza 1995

El vino Viña Ardanza 1995 es uno de esos vinos que se elaboró en una de las añadas consideradas como excelentes en La Rioja.

En La Rioja coinciden las añadas de gran producción con las de mejor calidad, así como pasó en 1995

En este vino encontramos reducida la cantidad de garnacha al 20%, dejando el 80% de la composición de la mano del tempranillo. El motivo de la reducción de la cantidad de la garnacha no fue otro que el hecho de que en los Años 90 se sustituyeron muchas de las cepas viejas de garnacha por nuevas cepas de la variedad tempranillo ya que el tempranillo es una variedad más productiva que la garnacha.

  • La crianza. Permaneció durante tres años y medio en barricas de roble americano y fue embotellado en octubre de 1999. 

Tiene una capa más intensa que el Viña Ardanza 1989 pero, al igual que el primer vino, también se encuentra evolucionado, a la par que brillante y con lágrima densa.

  • La cata. En nariz es se nota algo más tostado, con notas de café, especias con toques de pimienta negra y más intenso. En boca muestra una mayor estructura, buen volumen y tiene un punto de tanicidad, que nos deja ver ver que más tiempo en botella no le va a perjudicar sino que, quizá, todo lo contrario. 

Cata Viña Ardanza

Vino 3: Viña Ardanza 2000

A partir del año 2000 La Rioja Alta se puso como objetivo conseguir vinos más frescos y decidieron reducir el tiempo en barrica y cambiar muchas de ellas. En La Rioja Alta, hasta esa fecha, tenían barricas de una media de edad de 18 años. ¡Se podía encontrar muchas barricas de finales de los años 80! ¡Casi nada!

La cosecha del 2000: la última cosecha del S. XX fue una cosecha difícil, sin pretensiones pero que al final logramos hacer un gran vino

  • La crianza. Recibió una crianza de 36 meses en barricas de roble americano, y la edad de estas barricas era de 4 años de media. Durante el periodo de crianza se trasegó en 6 ocasiones y en marzo del año 2004 se embotelló.

Viña Ardanza 2000 está elaborado con un 80% de uvas de la variedad tempranillo y un 20% de la variedad garnacha.

  • La cata. En la fase visual se encuentra un poco más de color que en el anterior, se trata de un vino menos caoba, es más rojo aunque siguen dominando los tonos de color teja. En nariz más corto y menos complejo, más dulce con notas de caramelo como de crema catalana. Tiene aromas balsámicos que lo hace más fresco y más vivo. Aunque en este vino ya se aprecia el cambio de tendencia de la bodega los clásicos aromas especiados característicos de Viña Ardanza lo acompañan para no perder su personalidad más marcada. En boca se percibe como un vino mucho más vino, amable fresco, con volumen y una gran estructura. Podríamos decir que se trata de un vino que desprende alegría.

Vino 4: Viña Ardanza 2001

Viña Ardanza 2001 Reserva Especial es el resultado de una mítica añada, considerada la mejor añada de ésta generación.

Lo único que tuvo que hacer el enólogo era interpretar como una partitura escrita, una cosecha muy completa con buena maduración de las uvas, muy equilibrada, muy bien envejecida a la que el tiempo le ayudaba tanto en barrica como en botella

En esta añada, se suman muchos cambios encaminados a la dirección de darle más frescura a los vinos. Uno de esos cambios es que La Rioja Alta se embarca en el mundo de la elaboración propia de las barricas. Otro cambio también importante y que repercutirá en el producto final, es que la fermentación de la garnacha es 6 meses más corta.

También se modificó el momento de hacer el coupage, que desde el año 2001, las mezclas de los vinos se realizan justo antes del embotellado dándole al vino unas notas más alegres y frescas.

  • La crianza.  Estuvo durante  36 meses en roble americano para el tempranillo, con una media de edad de las barricas de cuatro años, y la garnacha permaneció durante 30 meses en barricas de roble americano de edades comprendidas entre dos y tres años. Viña Ardanza 2001 se embotelló en el mes de septiembre del año 2005.

  • La cata. En vista se percibe una capa de color mucho más intensa que el resto de vinos catados hasta el momento, aunque también con tonos ambarinos en el borde. La primera impresión en nariz recuerda al Viña Ardanza 1995, con notas de eucalipto especias y pimienta negra. Afloran aromas que recuerdan a caja de tabaco, y tiene mucha  fuerza e intensidad. En boca encontramos un vino con mucho cuerpo que llena la boca. Más goloso que el 2000 y con un paso mucho más largo. Es corpulento, tánico y con un final largo y amable.

Cata Inaugural XVI Experiencia Verema Valencia

Vino 5: Viña Ardanza 2005

La añada 2005 también fue una añada excelente, predecida por dos años malos en los que ni siquiera se elaboró Viña Ardanza. En esta casa tienen un estricto control de calidad en las añadas, de manera que si la excelencia no se alcanza tras una cosecha, el vino Viña Ardanza no se elabora.

El vino Viña Ardanza 2005 mantiene la fórmula que se mantiene en La Rioja Alta en los últimos años, es decir, el 80% pertenece a la variedad de uva tempranillo y el 20% es de la variedad garnacha.

  • La crianza. El tempranillo permaneció durante 36 meses en barricas de roble americano de una edad de cuatro años, y la garnacha fue sometida a 30 meses de crianza en barricas de roble americano de edades comprendidas entres los dos y los tres años de edad. Viña Ardanza 2005 se embotelló el mes de julio de 2009.

  • La cata. En vista el vino muestra un bonito color rojo rubí de una capa media alta con ligeros ribetes de color teja. En nariz encontramos un vino un poco cerrado al principio, levemente encogido, pidiendo un poco de tiempo más en la copa. Tras darle unos minutos, el vino se abre y comienza a salir aromas muy complejos, tostados muy elegantes y combinados con fruta roja madura. En la boca recuerda al de 2001 pues tiene potencia y tanicidad pero Viña Ardanza 2005 es un poco más joven lo que hace que a su vez pida más tiempo en botella para acabar de ensamblarse y tener un tanino más amable. Se trata de un vino voluminoso y con gran estructura en boca.

Vino 6: Viña Ardanza 2008

Por último, y con el motivo de la celebración del 75 aniversario de Viña Ardanza, tuvimos la oportunidad de catar el vino Viña Ardanza 2008. Como curiosidad, diremos que este vino salió al mercado una semana antes de presentarlo en la XVI Experiencia Verema Valencia.

Con este último vino, tuvimos la suerte de ser testigos de la evolución de Viña Ardanza, ya que es el primer vino de toda la historia de hecho 100% de uvas provenientes de viñedos en propiedad de la bodega. Estos viñedos de garnacha se empezaron a plantar en la finca La Pedriza en el año 1999, y nueve años después, La Rioja Alta ya comenzó a utilizar esta uva para el coupage de Viña Ardanza. Esta plantación propia, ha dotado a este coupage de mayor frescura y complejidad, mejorando el color ya que en la actualidad los tonos oxidados han desaparecido, dando lugar a un vino más Borgoñón.

  • La crianza. El tempranillo permaneció 36 meses en roble americano de cuatro años de edad, y la garnacha permaneció durante 30 mesesen barrica de roble americano de edades comprandidas entre dos y tres años. Fue embotellado en maroz de 2003.

  • La cata. En vista el vino viste un color rojo rubí de capa media-alta y lágrima densa. En nariz, las primeras impresiones demuestran más alegría, con ausencia de notas de cuero y de tabaco. El vino crece y salen aromas balsámicos, especiados y frescos. La boca sorprendió por su elegancia, la finura, la complejidad y lo goloso que se mostró desde el principio, un vino sin duda para disfrutar.

Cata inaugural de La Rioja Alta

Viña Ardanza: evolución y fidelidad 

En el tramo final de la cata se pudo comparar la evolución inversa del Viña Ardanza retrocediendo desde el de 2008 hasta el 1989 con los vinos un poco más aireados en la copa, así se observa cómo les ha afectado el paso del tiempo. De esta manera podemos pensar hacia dónde van los vinos más jóvenes, la tendencia que seguirán vinos como los del 2005 y 2008.

Por último se habló de la personalidad de La Rioja Alta, que ha seguido fiel al estilo de cada vino, dejando pasar las modas por alto, siempre pasajera, ya que estos vinos seguirán estando ahí con los años.

Avanzar solamente hacia la mejora, no hacia las modas

Desde Verema queremos agradecer la dedicación y la exclusiviad de los vinos traídos a la XVI Experiencia Verema Valencia. Esperamos volver a teneros con nosotros dentro de poco. ¡Muchas Gracias y Feliz Aniversario!

La Rioja Alta S.A en la Experiencia Verema Valencia 2017 

 

Vídeo resumen de la Experiencia Verema Valencia 2017

 

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