Grupo de Cata Mediterráneo

Visita a Bodegas y Viñedos Heretat de Cesilia - Juego De Los Aromas - Cata de vinos mediterráneos



VISITA A BODEGAS Y VIÑEDOS HERETAT DE DE CESILIA
Grupo de Cata Mediterráneo – 6 de junio de 2009

La actual Finca Casa Sicilia fue fundada en 1707, en época del tercer Marqués de la Romana, como casa de labor dedicada a la producción de frutas, vinos y aceite de alta calidad.
En 1998 nace el actual proyecto vinícola de la mano de los socios de la sociedad S.A.T. nº 5685 CASA SICILIA. Su objetivo es elaborar un gran vino, combinando lo mejor de la artesanía con los más modernos medios tecnológiocos para lograr un resultado único en la zona.
Esta Bodega y Viñedos se llama “Heretat de Cesilia” en memoria al antiguo nombre, de origen valenciano, de la actual finca. Está situada a 240 metros sobre el nivel del mar, en el término de Novelda (Alicante), un importante centro de producción agrícola en la comarca del Medio Vinalopó, a través de cuyo valle se extiende la finca, en los Pagos de la Mola, Ledua, Sicilia y Alcaydías.



El Grupo de cata Mediterráneo tuvo ocasión de visitar en autobús esta estimable bodega. En nuestra particular apuesta por los vinos de acá, los mediterráneos, por la madurez que otorga el sol en estas lindes, por la reivindicación de una forma de producir y elaborar néctares vinícolas de calidad; tras una invitación ad hoc nos hemos decidido a conocer de primera mano el trabajo que Sébastien Boudon, enólogo de Bodegas y Viñedos Heretat de Cesilia, está llevando a cabo en Novelda, conduciendo un proyecto fundado en 1998, compartiendo ilusiones con Joaquín Arias, propietario de la bodega y destacado empresario alicantino
En muy pocos años (el proyecto se inicia en 1998, pero recibe un impulso muy importante más adelante con la llegada de Sébastien a la bodega), Heretat de Cesilia se ha aupado a los primeros puestos de calidad en la producción de vinos mediterráneos frente a importantes competidores con años de trabajo tras de sí.
Casa Sicilia consta de 80 hectáreas de viñedos propios con variedades, autóctonas algunas y otras bien adaptadas al terroir: Monastrell, Tempranillo, Merlot, Cabernet Sauvignon, Syrah, Macabeo, Sauvignon blanco y Chardonnay, y algunas variedades que hasta hace pocos años se cultivaban en prueba como el Petit Verdot, Albariño y que ya están dando réditos enológicos.
El cuidado de la uva y los controles de suelos, desarrollos de cepas, estado fitosanitario y tratamientos se realizan con esmerado cuidado, a niveles ecológicos, produciendo como resultado vinos de gran calidad y muy naturales. La vendimia se realiza en perfectas condiciones de higiene, recogiéndose la uva en pequeñas cajas de 15 kg, siendo inmediatamente inspeccionadas en mesa de selección manual. En la elaboración de los vinos se aplican las técnicas más avanzadas con todos los controles para obtener el mejor vino de las mejores uvas, con un máximo respeto al producto. La casa apuesta por la singularidad de sus vinos, bajas producciones por cepa, la recuperación la cultura vinícola autóctona, la tradición y la innovación tecnológica.
Sébastien Boudon nos recibió amablemente en la finca, invitándonos a visitar inicialmente los viñedos de cabernet y petit verdot situados a 500 metros de la entrada principal de la bodega. Allí nos facilitó información sobre las características de la planta, cuidados, poda y vendimia... todo el trabajo in situ, en el terreno, que ha de cuidarse al máximo para elaborar vinos de calidad.
Una vez en bodega nos facilitó información sobre el tipo de elaboración de algunos de sus vinos, sobre los que por cuestiones de espacio no podremos extendernos en demasía.
Tras la preceptiva visita, tuvimos ocasión de catar directamente de barrica algunas elaboraciones, en esta ocasión vinos blancos, los dos muy interesantes, cuyas notas de cata aparecen al pie de esta crónica. Asimismo, durante la comida de cierre de la jornada, tuvimos oportunidad de catar el interesante rosado de la bodega y un par de tintos de calidad, entre ellos el afamado AD GAUDE 2005. Por cierto, el vino AD GAUDE 2004 fue premiado hace un par de años por este grupo de cata con el galardón VINO ESPLENDOR MEDITERRÁNEO.


Pero lo más interesante que Sebastièn pudo organizarnos fue una singular cata vertical del extraordinario vino dulce CARDENAL ÁLVAREZ, añadas desde 2008 a 2004:
La añada de 2008; un vino joven, con notas de higos, pasas regaliz, en la que predomina una buena acidez. Vino fresco y afrutado, con potencia tánica.
El 2007, notas suaves de cacao, con buena concentración, pasas, arrope….
El 2006, se aprecian sobre todo las notas balsámicas, destacando también por una acidez marcada, tratándose de un vino dulce.
El 2005 de Cardenal Álvarez, es un vino redondo, que precisa cierta aireación, muy bien ensamblado, con volumen en boca.
Y el 2004 es todo un AMOR. Vino trabajado con corazón: se trata de una barrica que conserva lo esencial de dicha añada; las mermas de la misma se han ido cubriendo con añadas más recientes, en régimen de solera. Y ¡qué vino!. Amplio, graso, concentrado, profundo y muy largo. A medio camino entre un PX y un Fondillón. Una rara avis.

Como cierre de este trabajo, mostraros notas de cata de algunos de los vinos catados en la bodega. Gracias a todos los compañeros participantes, y muchas gracias a la bodega por permitirnos realizar la visita.



Vino Señor de la Sirera Blanco Selección Barricas 2008. Blanco
Catado de barrica.
Presenta una ligera turbiedad debido a que no ha sido filtrado completamente. En nariz, notas de piña y otras frutas tropicales, cítricos, banana. Asimismo se perciben algunas notas ahumadas y otras que evidencian su paso por barrica. En boca entrada muy grata, buena acidez, fresco, con estructura, untuoso y buen recorrido en boca. Necesitará reposo y calma en botella unos meses más, mejorando tras ello.

Vino Azal 2008. Blanco.
Amarillo pálido. Notas frescas que recuerdan a hierba, flores... recuerdos de fruta exótica (piña). Buen recorrido, franco, agradable y buena acidez. Estupendo vino para un aperitivo.

Cesilia Rosado 2008.
Se aprecian las notas de fruta roja: grosellas y cereza, caramelo y monte bajo. Muy aromático. En boca magnífico recorrido, muy agradable y fresco. Post-gusto largo. Es cuestión de aprobar este vino dentro de unos meses con algo más de botella y reposo.

AD Gaude 2005. Tinto
Picota oscuro, ribete violáceo. Algo cerrado en primera instancia. Olfato: Higos y otra fruta madura, algarroba, notas herbales, maderas, ahumados, café, especias y orejones. En boca: vino goloso con excelente recorrido, taninos dulces, buena acidez y frescura, potente y con aromas persistentes. Gran vino.


© 2009, Alberto Bermejo
Grupo de cata Mediterráneo



JUEGO DE LOS AROMAS – CATA DE VINOS MEDITERRÁNEOS 15 JUNIO 2009 SALONES CLUB CAM

LOS AROMAS DE LOS VINOS





El análisis olfativo es al más ponderado en casi todas las escalas de valoración de vinos, lo que introduce un sesgo discutible en su valoración. En cualquier caso es el que permite la apreciación de mayor número de matices.
Para oler una sustancia es necesario que esté en estado gaseoso: El aroma del vino lo proporcionan las sustancias volátiles que se desprenden de él. El olor se percibe en la pituitaria, mucosa situada en la parte superior de la nariz, y cuya superficie es de 250 a 500 mm. Hay que tener también en cuenta que a la pituitaria llegan los olores tanto por vía directa , a través de los orificios nasales, como por vía indirecta o retro nasal, es decir, por detrás del velo del paladar.
Los aromas que desprende un vino nos proporcionan información sobre la variedad de uva con la que se ha elaborado, el proceso de elaboración y crianza, la edad del mismo y su evolución
Para detectarlos existen dos vías:
La vía nasal directa, mediante la inspiración por la nariz
La vía retronasal , que se refiere a los aromas percibidos al tragar el vino
Nos encontramos en el vino con sensaciones positivas (aromas) y sensaciones negativas (olor)
Después de esta breve introducción al mundo de los aromas, comentar lo que fue la sesión del pasado 15 de junio, lunes en los salones del Club.
Nos planteamos un pequeño juego, ¿quién sabría acertar una veintena de aromas que podemos encontrar en los vinos y que facilitaríamos a los participantes?. Pues de eso se trató, de jugar y de aprender.
La relación de aromas y una introducción al mundo de los mismos fue distribuida entre los socios y amigos del grupo de cata Mediterráneo
Los participantes, una veintena de compañeros del Grupo de cata Mediterráneo, demostraron sus habilidades para captar todos los aromas. Finalmente, los ganadores, María de los Ángeles y Juan Carlos, obtuvieron su premio, un par de botellas de los vinos que a continuación cataríamos.





CATA DE VINOS MEDITERRÁNEOS


Acabado el divertido juego de los aromas tocaba la parte seria, o no tan seria, de proceder con la cata de los vinos que habíamos decidido catar esta tarde. Y no eran otros que unos vinos Mediterráneos; pensamos en lo mejorcito que podríamos encontrar. ¿Y qué elegimos?. Tres enormes vinos, que han salido al mercado durante este año 2009, si nuestras cuentas no nos fallan. Catamos el BERYNA 2007, LAVIA+ 2005 Y 12 VOLTIOS 2007. Los tres gustaron enormemente, pero el más apreciado por la concurrencia fue el BERYNA 2007, excepcional en todos los sentidos. Vino que marcará un antes y un después en el trabajo en Bodega de Rafael Bernabé.
Como colofón a este repaso de los vinos más atractivos de Alicante, Rafa nos trajo de su bodega particular, tres botellas del vino BERYNA SELECCIÓN 2004, a mi parecer uno de los mejores vinos de 2004 elaborados en la Comunidad Valenciana.
Siguen a continuación las notas de cata:

12 VOLTIOS 2007. TINTO CON CRIANZA. MALLORCA.

Picota oscuro, irisaciones violáceas. Fruta roja y negra, muy expresivo. Sotobosque, mineral, pedernal, notas caramelizadas, vainilla. Necesita aireación y meses de mejora en botella, pero estamos ante un vino particularmente especial, que demuestra todas las virtudes y características de un grande mediterráneo. En boca es algo secante, taninos presentes, agradable, con carácter, final amargoso. Atractiva complejidad. Me gusta.

LAVIA+ 2005. TINTO CON CRIANZA. BULLAS.

Vino de capa no muy alta, color cereza. Fruta, fresca, en nariz, frambuesa y ciruela negra. Es un Monastrell muy fresco, sin las típicas notas maduras de la variedad. Recuerdo de pastelería, con notas de regaliz, grafito, balsámicos y tofes. Una boca elegante, de un vino redondo y largo. Goloso, con buena acidez, y bien estructurado. Muy buen vino que aplaudirán muchos paladares.

BERYNA 2007. TINTO CON CRIANZA. ALICANTE.

En nariz, aromas de moras, grosellas,... la frutalidad está bien presente. Notas especiadas como el clavo, o como la vainilla. O balsámicos. Recuerdo mineral y torrefactos.
En boca es un vino muy agradable, fresco, con peso en boca, sabroso, con una personalidad especial, aterciopelado. Los taninos están ahí, pero no son taninos en exceso astringentes.
Es un vino que mejorará en los próximos meses, muy bien compensado, que tiene un poquito de todo lo que puede mostrar un buen vino. Y se redondeará mucho más...
Se puede gozar ya este vino dese este instante. Se hablará mucho de él.

BERYNA SELECCIÓN 2004. TINTO CON CRIANZA. ALICANTE.

Picota de capa media-alta, irisaciones cardenalicias; denso, al agitar la lágrima mancha la copa mostrando líneas y manchas a modo de cuadro abstracto en la copa. En nariz predominan las notas frutales, con predominio de las moras; recuerdos de violetas. Se aprecian los balsámicos de la madera y la mineralidad del caldo; también notas especiadas (canela y vainilla). Toffees. En boca se muestra carnoso y sabroso con un conjunto de sensaciones gustativas equilibrado, teniendo en cuenta que con un poco más de botella los taninos se pulirán un poco más. Postgusto largo. Un excelente vino, para brindar por los mejores éxitos para su bodega, R.Bernabé Navarro.

© 2009, Alberto Bermejo y Rafa Rodríguez
Grupo de cata Mediterráneo Alicante

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