Blog de Eugenio Saenz

Entre grandes vinos, entre amigos...Entrevinos

No suelen ser las navidades una época en la que bebamos y disfrutemos de grandes vinos, ya que son momentos donde predominan otro tipo de reuniones familiares o con amigos donde la compañía y la charla se sitúan por delante del hecho del puro disfrute vinícola, sin embargo este año sí que hemos podido disfrutar de varias reuniones con buenos amigos y compañeros que aprecian y gustan del buen vino tanto como nosotros y por tanto reuniones que quedan marcadas como momentos siempre especiales, como momentos a recordar.

Una de esas reuniones tuvo lugar al principio de las tres semanas puramente navideñas en una taberna vinícola madrileña a la que acudimos siempre muy a gusto por su cercano ambiente tabernario, su buena carta de vinos y sus raciones variadas, bien ejecutadas y nada caras para lo que por desgracia prima en la actualidad capitalina: Entrevinos. Allí nos reunimos seis compañeros de fatigas vinícolas, tres de los cuales se marcaron unos cuantos kilómetros para acudir a la cita, con la premisa únicamente de llevar un par de grandes botellas bajo el brazo, de esas botellas que nos guste compartir con gente que sabemos que las va a apreciar por lo menos igual que nosotros. Así que sin más preámbulo vamos a repasar los vinos que disfrutamos en una velada de esas que estamos deseando repetir, no ya por los vinos sino sobre todo, por la compañía.

Louis Jadot Montrachet 1999

Fundada en 1859 es una de las más importantes casas “negociánts” de Borgoña, con 154 has en explotación desde la Côte de Nuits hasta el Maconnais, que incluyen varios de los más prestigiosos viñedos. Y si existe un viñedo prestigioso, probablemente el que más dentro de la Côte de Beune ese es Le Montrachet. Situado a caballo entre Chassagne y Puligny, de sus 8 has salen un total de unas 47.000 botellas y están divididas entre 18 propietarios. El número de elaboradores es superior, ya que hay algunos propietarios que abastecen de uva a varios productores.

La maison Louis Jadot vinifica este pago en barricas de roble y prolonga la crianza entre 18 y 20 meses. Cuando abrimos la botella el color del vino no nos tranquiliza, un poco más oscuro de lo habitual, algo que confirmamos en una primera aproximación. ¿Oxidación prematura? Lo cierto es que el aire le viene bien, pero predominan en efecto los toques de un vino demasiado maduro para tener 11 años, es un vino profundo, serio y estructurado, pero demasiado “fofo” y algo carente de personalidad. El tema de la oxidación prematura es serio y afecta en especial al Borgoña blanco. Esperemos que los elaboradores vayan poniendo cuidado con los corchos, las microoxigenaciones, los “battonages”, las cargas de sulforoso, etc. Porque a los precios que cotizan estos vinos no es de recibo encontrarte con este tipo de problemas. Además notamos igualmente un protagonismo de la elaboración sobre el terruño, algo que ocurre mucho en estas grandes casas “negociants” y que nos recuerda la importancia de una elaboración que respete las características del viñedo sobre un estilo de vinificación. Una pena que un viñedo tan prestigioso haya sufrido una vinificación tan intrusiva. En cualquier caso, el vino estaba ahí e iba poco a poco desarrollándose en copa, pero nunca terminó por estallar en ese vino de emoción que uno espera de tan ilustre apellido.

Grand Vin de Château Latour 1989

El segundo de la noche resultó una delicia por su elegancia y por su clase, y es que no esperábamos menos de tan prestigioso productor. Se trata de uno de los cinco premiers del Médoc en 1855 y un vino considerado como un auténtico Pauillac, por su porcentaje de Cabernet Sauvignon del  75%, que le confiere una enorme solidez y capacidad de envejecer. Su viñedo, de unas 78 has, es uno de los mejores de Burdeos y recibe una gran influencia climática del río Garona, que actúa como regulador de temperatura. El Grand Vin nace de la mejor parte del viñedo llamada “Grand Enclos”, con algunas viñas centenarias, se cría unos 18 meses en barricas nuevas y su producción total es de unas 220.000 botellas.

El 89 está considerado como un gran año por la casa y lo cierto es que nos pareció un vino sedoso y elegante como pocos, realmente encantador. Parecía un poco entre dos mundos, como un vino que ha dejado su fase primaria y de crecimiento y va entrando en una fase de madurez y estabilización, fase que tiene pinta de durar una buena cantidad de años por la acidez y la estructura del vino. Complejo y cambiante en nariz, mostrando un continuo desarrollo, con un paso por boca redondo y de enorme distinción. Sin lugar a dudas un gran vino en fase de madurez y que muestra algo de lo que no tenemos dudas: que estos grandes vinos de Burdeos son de los mejores del mundo y que nos da mucha rabia no poder disfrutar de más botellas de estas, pero afortunados somos de tener buenos amigos con quien compartirlas y podemos disfrutar así mucho más de ellas.

Sassicaia 1998

El tercero de la tarde fue este “supertoscano”, el más famoso entre los de su especie junto con Ornellaia, y que posee actualmente DOC propia como Bolgheri Sassicaia. El marqués Piero Incisa della Rocchetta, un noble italiano aficionado a los caballos de carreras, estableció una estrecha relación con los Rothschild, que le enviaron esquejes de cabernet desde Pauillac para plantar en Bolgheri. Fueron su sobrino Piero Antinori junto el viticultor Giacomo Taschis y el insigne enólogo Emile Peynaud los que comenzaron seriamente con el proyecto, y en 1968 ya elaboraron 3000 botellas. A partir de aquí se fue generando lo que hoy es Tenuta San Guido y que además de Sassicaia produce dos vinos, Guidaberto y La Difese.

El “grand vin” está elaborado al más puro estilo bordelés, con un 85% de cabernet sauvignon y un 15% de merlot, fermentado en tinos y criado 24 meses en barrica francesa. Esta añada 98 sin ser de las más grandes en la zona, puede considerarse como una buena añada y lo cierto es que el vino se encuentra en un perfercto momento de consumo, casi podríamos decir que ideal, ya que todos sus elementos (acidez, peso, tanino, volumen, longitud) se encuentran perfectamente ensamblados, dando lugar a un tinto que da gusto beber por su redondez. No es un vino para guardar mucho más, pero lo cierto es que ahora se disfruta mucho. Tampoco hablamos de un vino de gran personalidad, pero cuando la calidad está ahí, lo de la personalidad muchas veces pasa a un segundo plano, siempre preferimos un gran vino con menos personalidad como este mismo o el anterior Latour que un vino con mucha personalidad pero con poca calidad. Muy rico este Sassicaia y muy agradable de beber, y más con buena comida y conversación.

Roberto Voerzio Barolo “Cerequio” 1993 (mágnum)

Y si del vino anterior destacábamos su calidad por encima de su personalidad, lo cierto es que este Barolo andaba más que sobrado de esta última. Roberto Voerzio es uno de los más meticulosos viticultores de Italia y su credo se basa en buscar los rendimientos más bajos posibles y la mayor calidad en la uva, respetando al máximo las características de cada uno de los viñedos que explota. Podas severas, productos orgánicos, abonos con humus, tratamientos con sulfato de cobre son solo una parte de su manual de la viticultura, realizando una vinificación en acero y crianza en barricas, algo que le hace figurar entre los “modernistas” de Barolo, pero en otra escala de clasificación por la legendaria calidad de sus vinos.

El viñedo Cerequio es su pago más equilibrado, se encuentra en comuna de La Morra y Roberto posee 1,5 has con una densidad de plantación de 4000 cepas por ha y viñas de entre 15 y 30 años de edad media. La exposición es sur a una altitud de 250 metros y los suelos son arcilloso-calcáreos. La añada 1993 fue fría en la zona, de maduración lenta y tardía, con vinos que necesitan mucho tiempo de botella y que en  muchos casos no terminaron por madurar del todo, pero siempre con honrosas excepciones que recordamos, como un Colonnello de Conterno y este vino, claro. Al principio se muestra esquivo y cerrado, lo cual nos obliga a decantarlo, y muy poco a poco nos va mostrando las capas aromáticas que esperamos de un gran Barolo, siendo poderoso en boca, con una acidez fresca y un tanino todavía firme, resultando largo y persistente en el final y mostrando la concentración y la seriedad de los vinos de Roberto. Este es un vino que todavía no se encontraba en su momento perfecto de consumo, máxime al ser un mágnum, probablemente hubiera necesitado cinco añitos más, pero al ir de menos a más, lo cierto es que cada copa nos iba gustando más, llegando a mostrar su grandeza como uno de los mejores Barolos que existen. Seguimos prefiriendo el clasicismo del maestro Giacosa de entre los grandes, pero desde luego que los vinos de Voerzio poseen alma y clase y transparentan como pocos el espíritu de los viñedos de los que proceden.

Imperial Gran Reserva 1982 (mágnum)

En una cata con grandes vinos del mundo, los mejores representantes nacionales posibles son sin lugar a dudas los vinos tradicionales andaluces, los grandes Riojas clásicos y por supuesto, Vega Sicilia. Así que en esta cata tuvimos un ilustre representante de los segundos, uno de los nombres sin los cuales no puede entenderse la historia del vino riojano, el Imperial de CVNE. En aquella época de finales de los 70 y principios de los 80, al frente de la bodega se encontraba uno de los grandes enólogos de la zona, Don Basilio Izquierdo, que realizó alguno de los mejores vinos de la historia de la centenaria bodega, recordamos entre otros los 81 tanto de Imperial como de Viña Real y de Contino, como tres vinos de lo mejor que hemos catado en tintos nacionales.

Así pues las credenciales de este 82 en mágnum no podían ser mejores. Sin embargo lo cierto es que el vino no terminó por explotar, siempre estuvo muy cerrado, con muchas reducciones, sin aparecer esa complejidad aromática que uno espera de estos vinos, y aunque en boca sí daba más la talla tampoco nos pareció que llegara a la grandeza esperada. Es probable que la botella no estuviera en las más perfectas condiciones, lo cual nos recuerda siempre que con unos años no hay grandes vinos sino grandes botellas. Y también nos recuerda que el tiempo ha terminado por encumbrar a la añada 81 sobre la mucho más mediática en su día del 82, aunque hay honrosas excepciones como un enorme Gran Reserva 890 de La Rioja Alta que tuvimos la fortuna de degustar hace no mucho tiempo.

Château d’ Yquem 1986

El último vino de la gran noche procede de un elaborador que no requiere mayor presentación pues se trata de una de las más importantes bodegas del mundo. Como sabemos estamos hablando del gran mito de Sauternes, con unas 100 has de viñedos mayoritariamente de Semillon y Sauvignon blanc. Sus viñedos son los más altos de la AOC y por tanto los primeros donde desaparece la niebla, indispensable para que la botrytis, el hongo milagroso, pueda desarrollarse. Las vendimias duran entre 6 semanas y dos meses y pueden constar de hasta 6 pasadas, finalizando a fines de noviembre, algunos años incluso a primeros de diciembre, para intentar realizar siempre la mejor selección posible de las uvas. Se fermenta con levadura natural y parando el proceso enfriando en vino, con crianzas en roble nuevo y que han ido reduciendo los tiempos hasta los dos años actuales.

La añada 86 no fue una de las más grandes para el productor, pero sí puede ser considerada como una buena añada típica de Sauternes con una vendimia tardía (del 6 de octubre al 10 de noviembre en 5 pasadas) y mucha niebla matinal, dando lugar a una uva muy concentrada y rica en matices. El vino está desde luego en un perfecto momento de consumo, da la sensación de haber entrado en una fase de equilibrio y elegancia que durará muchos años con incluso un margen de mejora. Se trata indudablemente de un gran vino, profundo y complejo, perfectamente balanceado, con acidez, largo y persistente, deliciosamente armónico en el final y con una persistencia kilométrica, aún así debemos reconocer igualmente que no llegó a emocionarnos, todavía no hemos probado un Yquem que nos haya llegado al corazón, aunque este 86 es quizá el que más se ha acercado.  Seguimos pensando que a los Sauternes les falta acidez en boca y en ese sentido seguimos encontrando más atractivos a los grandes riesling botrytizados alemanes, en especial los del Mosela. Pero bueno, eso es otra historia muy diferente, ahora hablamos de este maravilloso Yquem que disfrutamos como se merece y con el que cerramos una noche de las que se recuerdan, con grandes vinos y con mejor compañía y con la que cerramos un maravilloso año de vinos que resumiremos en la próxima entrada.

No quiero finalizar esta crónica sin enviar un fuerte abrazo a nuestros compañeros de mesa en esta cata, tres de los cuales llegaron desde diferentes puntos de España con el consiguiente esfuerzo para poder compartir tan magnos vinos. Ya saben que les debemos una visita y se hará lo más pronto que se pueda. Hasta entonces, a seguir descorchando.

Un saludo,

Eugenio Sáenz de Miera Arnau.

(EuSaenz)

  1. #1

    CarlosGonzalez

    Que bonita es la etiqueta del Voerzio!
    Pregunta: ¿con qué evolución te quedas, con la de un burdeos o con la de un rioja clásico?

  2. #2

    EuSaenz

    en respuesta a CarlosGonzalez
    Ver mensaje de CarlosGonzalez

    Son parecidas. Durante la cena hablábamos de que estos grandes vinos tintos (Burdeos, Riojas, Barolos, Borgoñas) tienden a converger con el paso de los años en vinos sedosos, elegantes, señoriales. Cada uno con sus características y dependiendo de la añada, de la conservación de la botella, de la zona y del productor, pero los mejores van poco a poco convergiendo en la misma maravilla. Para mí una buena botella de un Imperial del 81 no tiene nada que envidiar al Latour del 89, lo que pasa es que el otro día la botella de Imperial del 82 estuvo por debajo. Y para qué hablarte de un Viña Real del 81 que probamos en La Cigaleña, eso podría pasar por un Borgoña de los grandes. En fin, que es un tema bonito de estudiar y de comentar, siempre con buenas botellas sobre la mesa.

    Vamos hablando la semana que viene, OK?

    Saludos,
    Eugenio.

  3. #3

    CarlosGonzalez

    en respuesta a EuSaenz
    Ver mensaje de EuSaenz

    Perfecto Eugenio.


Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Aceptar