Abreunvinito

Lo que deberías saber antes de irte de vacaciones en el puente de diciembre: mejor en buena compañía.

El puente de diciembre es tradicionalmente la primera salida de ski de la temporada, con todo lo que ello conlleva: tráfico en las carreteras de montaña,  cadenas por hielo, hoteles caros, restaurantes llenos por las noches, servicio estresante, y con frecuencia mala nieve en pistas, mucha gente y pocas zonas o estaciones abiertas….

Por el contrario, no surge la opción de irnos a una casita en medio del monte. Pero claro en un puente de diciembre sin demasiado frío, la opción de turismo rural se convierte también en  tráfico en las carreteras de montaña,  cadenas por hielo, hoteles caros, restaurantes llenos por las noches, servicio estresante, etc, etc, etc....

así que.....        dale al play que nos vamos!

Entre la opción A y B decidimos "encerrarnos" en una villa rural, en medio del monte, pero en un destino nada frecuentado en invierno, por lo que los precios desproporcionados, las aglomeraciones y el estrés quedan relegados para otros: nos fuimos a Ibiza.  El plan se completa con buena compañía para sentarse a la mesa, y las maletas llenas de joyitas de la bodega, esas que están al fondo, reservadas para momentos especiales.

 

El puente lo convertimos en un viaje en el tiempo, empezamos por las viejas añadas míticas de Rioja: Faustino I Gran Reserva 1964 Por aquella época no estaban afamadas bodegas actuales, y bodegas que ahora parecen de segundo nivel fueron las que iniciaron el valor de Rioja actual. Este vino actualmente solo se puede comprar en subastas de coleccionismo (entre 100€ y 145€ aproximadamente), y fue también algo mítico en la bodega con una crianza de 30 meses en barrica, sin prisas, que ha permitido llegar hasta hoy aun bebible.

La siguiente cosecha excelente fue 1982 y gran representante del momento era Muga. Fuimos a su punto mas alto: Muga Gran Reserva 1982.También su antigüedad hace que sólo sea factible comprar en subastas, incluso internacionales, sobre 150€. Nos sorprendió su conservación y su punto de acidez que hace pensar que aún aguantaría algún tiempo más, con lo que la tercera botella de la caja comprada hace años, volvería al fondo de la bodega. No sé cuanto resistirá...

La cata del día central del puente quiso ser una mezcla de lo mejor de Ribera y lo mejor de Rioja, de antiguo y de menos antiguo. Los elegidos fueron un Tinto Valbuena 5º Año de 1975 y un Artadi Grandes Añadas 2001.

Del primero creo que llegamos tarde a probarlo, incluso para un Vega Sicilia y eso ya lo anunciaba la merma de vino que había en la botella; también el vino había evolucionado haciéndose algo embocado. Me parece que los vinos de esos años, en Rioja consiguieron mayor longevidad que en Ribera.

El segundo nos hizo remontar el vuelo y venirnos arriba  de nuevo, un grande entre los grandes, un gran rioja: Artadi. Una auténtica obra de arte, con 98 puntos Parker y que se espera que dure hasta 2027; no creo que mi única botella que resiste en la bodega, llegue tan lejos porque ahora está espectacular.

Se acercaba el último día del puente y de catas históricas (antes del regreso), así que unas cervezas mientras las brasas progresan. Elegimos unos tintos, necesarios para tanta proteína a la brasa: mejor en compañía.

Los vinos de este día entre, comida y cena, fueron una mezcla de grandes viejitos y grandes estrellas actuales. Entre los más actuales, uno de los que más me gustó en la pasada cata Peñín de 2012 fue el Anejon de Pago de Carraovejas 2009: para sus 70-75€ me parece, a mi gusto, uno de los buenos, muy buenos. Pasar al Cuesta de las Liebres te vale un 50% más, y, a mi parecer,  no llega a compensar la diferencia, al menos lo probado de últimos años.

Por la noche ya algunos se borraban del "forfait que sacamos el primer día", y como suele  ocurrir en el ski, solo unos pocos hicimos las últimas bajadas a la bodega. El jamón  empezaba a plantar cara, el embuchado y la sobrasada no se les veía final, los quesos cantaban Asturias patria querida...  y tuvimos que mojarlo todo para que pasara mejor.

 

Entró en escena otra gran bodega actual, pero también con añitos de experiencia: Pago de Capellanes y el vino de su Finca El Picón en su cosecha  de 1999. Tiene un precio entre 100 y 140€, ya que no hay en circuitos comerciales; ahora es justo buen momento de beberlo.  

Siguiendo hacia atrás en las añadas de este día de invierno-primaveral en la casa, le dimos matarile a un Castillo de Ygay Gran Reserva Especial de 1994, también de las antiguas de Rioja, que han sobrevivido manteniendo un buen nivel durante más de 160 años, y ya son años. Es una definición de la Rioja clásica, al igual que La Rioja Alta Gran Reserva 890  que está sobre los 70€ (doble precio que su hermano pequeño el Reserva 904). Nuestra cosecha fue la de 1989 (justo la anterior al centenario de la bodega), y que sólo se elabora en  añadas excepcionales: muy recomendado, está en un gran momento.

Nunca llegamos a los digestivos y eso que teníamos un buen Ice Wine de Canadá (traído en mano desde Montreal) con muchas i, w y k en su nombre. Tengo que confesar que, para salir un poco de la vivienda, nos escapamos hacia algunos de nuestros restaurantes favoritos de la isla, pero solo en dos ocasiones: 

Cas Milà y Yemanja 

cas milàyemanja

Teníamos ganas de revisar el fondo de la bodega, ver como aguantan los vinos el paso del tiempo, y contactar con alguno no tan viejo pero igual de especial. Iniciamos muy temerosos del resultado final porque habían muchas apuestas ya arriesgadas, pero el resultado fué para haberlo firmado antes de empezar: un puente de diciembre en buena compañía.

el mejor vino es el que se comparte

abreunvinito

  1. #1

    Garrofero

    Maedéu, quina companyia...!

  2. #2

    Abreunvinito

    en respuesta a Garrofero
    Ver mensaje de Garrofero

    La verdad es que la foto final impresiona. Muchos años de espera han estado esos vinos, pero llega el momento de todo.


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