Opiniones de Vallegarcia Viognier
OPINIONES
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Amarillo dorado, limpio y brillante. Frutas blancas, manzana, pastelería, cítricos suaves, ligeramente licoroso en nariz,. Buen paso por boca, untuoso, redondo, ligeramente secante, con muy buena acidez. Recuerdos a manzana y toques minerales.

Visual muy varietal amarillo oro intenso con irisaciones limón. Notas de pastelería fina y azúcar glass acompañado por ligeras notas de mantequilla y fruta madura, graso de fondo. En su final muestra la acidez y un toque ligeramente picante, con buen volumen.

Catado durante tres sesiones vinos de tres notables empresarios de nuestro pais. Los Valdepusa de D. Carlos Falcó, los Arrayan del desaparecido Jose Maria Entrecanales y del que hablamos de Alfonso Cortina. Un denominador comun, serios y muy bien elaborados. Muy equilibrado, su acidez es hilo conductor para aportar frescura a su untuosidad, resultando muy agradable al paladar y frutal con toques cítricos en nariz.

Esta bodega me está conquistando. Aromas minerales, frutas tropicales y herbáceos componiendo una intensa y virtuosa nariz con gran complejidad. En boca es graso, con cuerpo, elegante y con regusto amargoso y recuerdo de hinojos. Gran vino blanco de variedad muy singular por estas latitudes. Estupenda RCP

Amarillo limón/dorado brillante.

Aparecen primero los toffes y ahumados ligeros sobre un fondo vegetal y frutal. La fruta es golosa(albaricoque y pera williams), los matices vegetales de hierba fresca y aparecen flores blancas muy elegantes: petunia y magnolia. Es un vino muy complejo y muy potente, pero con una gama muy equilibrada en su conjunto y tras los tostados iniciales llega la potente carga frutal y floral al rescate. Bastante conjuntado y equilibrado, lo cual no es nada fácil con la viogner.

El paso por boca es graso y untuoso, muy carnoso y glicérico pero con un contrapunto ácido muy agradable (y dificil de encontrar en la viogner de nuestras tierras). Es un vino ámplio y largo con un leve amargor final, también agradable. Para platos melosos por afinidad (un arroz meloso) o con un punto ácido por contraste (agridulces, de cocina oriental). Reconozco que es un gran trabajo con una muy difícil variedad foránea.

Tras probar la añada de 2005 sigo fiel a este vino que año tras año sigue sin defraudarme. Este blanco aporta tipicidad, originalidad y terruño, algo digno de elogiar en los tiempos que corren. Bonito color dorado, lágrima densa, oleosaque resbala por la copa lentamente. Nariz compleja y de intensidad alta, con predominio de las notas de barrica en un primer momento con aromas tostados, de bollería y mantequilla. Después estos tostados se integran a la perfección con aromas cítricos, fruta de hueso (albaricoque y melocotón), flores blancas y frutos secos. Con la tempertura las frutas se transforman en melón, melocotón en almibar, pera y frutos secos, todo ello bien cubierto por una elegante mineralidad. En boca es carnoso, pura mantequilla, sedoso con una destacable acidez y un punto finla picante (algo similar a la efervescencia de un peta zetas) que rebaja su graduación y untuosidad, haciéndolo sumamente agradable y refrescante.

Nuevamente Vallegarcía nos muestra su regularidad, un vino con presencia frutal en boca, de inicio los amoras de barrica se perciben más en boca -vainílicos, lácteos, levadura- siempre acompañada por frescura cítrica y buena acidez. Aparecen toques leves picantes que le aporta chispa. Aterciopelado en boca y con buen final.

En su visual presente un color amarillo brillante con una pinzelada verdosa, en nariz repostería debido a sus lías ,vainilla y bollería, perfume de flores y debido a su barrica destaca ahumados. En boca al principio pasa desapercibido pero cuando se mantiene unos segundos se nota consistente, amplio , graso, mantequilloso pero muy agradable de tomar, digamos que entra en el concepto del vino para un público que quiere notar algo diferente.

Maridaje propuesto: Arroces en su variedad de bogavante o mariscos.

Amarillo pajizo con ribetes dorados. Brillante, transparente, algún cristal de sales en las paredes de la copa. Gota robusta, cadenciosa, regular.
Nariz intensa, expresiva, compleja. Tierra mojada, orejones de melocotón, manzanas asadas, pero sin embargo no pierde frescura. Si agitamos eucaliptos y piñas, mucha frescura pero si mantenemos la copa parada un largo tiempo descubrimos complejidades tostadas de sutiles pimientos.
Paso de boca ágil de acidez comedida. Melocotón y exóticas elegantes. Punto amargo que redondea sensaciones. Blanco de La Mancha de altos vuelos.

Amarillo muy limpio con reflejos verdosos. Intensidad alta, potente, fruta amarilla, meloso, mineral, goloso, toques florales, avainillado, complejo. Boca untuosa, grasa, largo, acidez equilibrada

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