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Alexander Barzen, su Mosel, su Riesling, su Diva

Bodega Barzen, Weinhaus Barzen, MoselHan pasado justo hoy 2 meses desde que aquel fin de semana del 26 y 27 de octubre nos decidimos en ir a visitar a nuestro amigo Alexander Barzen, un bodeguero casi de a pie que tiene su bodega en Reil, un pequeñísimo pueblo a orillas del río Mosel, en pleno valle del Mosel, casa y reino de la uva Riesling, más conocida como La Diva.

El valle del Mosel es de sobra conocido, además de por la Riesling, por grandes bodegas que saben tratarla y que elaboran grandes vinos con ella, como por ejemplo Dr. Loosen, Egon Müller o Prüm.

Entre todas ellas, encontramos a Weinhaus Barzen, una bodega familiar con 500 años de tradición vitivinícola que trabaja la Riesling en viñedos en espaldera de terrenos pizarrosos, en la que a día de hoy es prácticamente Alex Barzen quien se lo trabaja todo, desde la vendimia de sus 2 hectáreas de viñedo, hasta el prensado, la fermentación, la crianza, el embotellado y el etiquetado de las botellas.

 

Primero nos recibió en su casa con un desayuno alemán, más conocido como Frühstück Sekt consistente en embutidos y fiambres con pan, tostadas, mantequilla, mermeladas, café, y su Sekt, espumoso de Riesling. Después nos mostró su bodega de primera mano, situada prácticamente en su casa, qué digo, en su casa. Formada por una sala de fermentación con algunas tinas de acero, varias barricas y algún fuder; una sala de etiquetado y embotellado, y una sala de guarda, donde encontramos grandes reliquias de la familia, incluso vinos de las primeras añadas de Alexander (allá por el año 2000, año en el que terminó su carrera de enología) y algunos vinos de sus predecesores Günther Barzen o Peter Barzen.

Dani Cervera con Alexander Barzen  De los primeros vinos Riesling de Barzen, añada 2000

Después de todo aún le queda tiempo para seguir investigando sobre sus vinos, incluso desarrollando nuevas formas de elaboración, como la que el bautizó como Goldkugel, un vino fermentado espontáneamente en esferas de cristal Schott, dotado de muy buen dulzor natural.

Barzen Goldkugel Riesling 2011

De la nueva añada 2013 probamos directamente de la tina de acero el mosto del Riesling Qualitätswein Trocken, procedente de la primera vendimia del año, y mantenido en frío sin fermentar todavía. Una añada que para posteriores vendimias parecía parcialmente perdida por aquellos días en los que fuimos donde el tiempo no acompañó para nada con mucha lluvia, niebla y viento, pero que días después (tal y como el propio Alex nos contaba plenamente feliz) brilló el sol durante casi todo noviembre, permitiendo a esta añada botritizarse correctamente y poder ofrecer vinos de gran calidad.

Qualitätswein de Barzen, añada 2013  Vistas desde la bodega de Alexander Barzen en Reil, Mosel

Por supuesto, hicimos varias catas verticales de algunos de sus vinos, un placer poder comparar las características del mismo vino, dependiendo de las características de cada añada. Nos encontramos con algunas añadas de los mismos vinos realmente sorprendentes:

Las catas verticales con los Riesling de Barzen, de Alte Reben Trocken a Eiswein

Barzen "Edition Alte Reben" Trocken

Como su nombre indica, este vino proviene de viñas viejas de más de 120 años de edad, plantadas en 1886 por la familia Barzen, y, que además son apadrinables. Al ser Trocken, hay que tener en cuenta que será de un corte más seco.

Vinos Alte Reben Trocken de BarzenComenzamos con la añada 2009, un año caluroso que ha dado a este vino grandes rasgos de fruta de hueso muy amielada, integrado con notas balsámicas de hierba húmeda.

La añada 2011 fue menos cálida que 2009, dando un vino más vivo en color, también con fruta de hueso en nariz, pero esta vez untuosidad de mantecados, y más frescura gracias a esas notas de flores blancas.

Finalmente, la añada 2012, una añada notablemente fresca durante la primavera y el verano, y un otoño con noches frescas y días soleados de temperaturas moderadas.

Destaca por su fruta blanca y sus vainillas, su gran frescura, sus balsámicos verdosos, sus cítricos y sus minerales en nariz, reflejo del terroir pizarroso. De boca aún por redondear, ofrece una entrada algo carbónica y una acidez de mejor carácter que sus hermanos mayores.

De estas 3 añadas, solo la 2011 y 2012 han tenido paso por barrica de roble en contacto con sus lías durante unos 6 meses. De ahí que quizás con respecto a la 2009, tuviesen esos recuerdos mantecados y avainillados. Pienso que, tanto la 2011 como la 2012 evolucionarán muy bien en botella de aquí a un tiempo.

Barzen Spätlese Trocken

Un vino de “vendimia tardía seco”, como su nombre indica, conservando su acidez característica. Las viñas son más jóvenes,  alrededor de 40 años de edad. Con este vino, el recorrido de la cata fue inverso, de la añada más joven (2012) a la más vieja (2004), donde hubo un salto muy grande en años ya que solo pasamos por la 2011 y la 2010.

Con la añada 2012, nos encontramos un vino muy fresco, salino, mineral y cítrico con alimonados en nariz, gracias a ese clima fresco que caracterizó la añada.

En la añada 2011, más cálida, tenemos una nariz de fruta de hueso confitada, mantequillas y balsámicos de herbáceos anisados. Sin embargo, menos fresco que su hermano pequeño. La boca ofrecía una acidez de corte más picante, menos redondez, pero a su vez más expresividad.

Vinos Spätlese Trocken de Barzen

Curioso que de entre estas dos añadas consecutivas, destaquen por expresividad, la 2012 por su boca y en la anterior lo haga su nariz.

El 2010 fue un año frío, más fresco incluso que el 2012, aunque en características sus vinos serían comparables en aromatismo a la 2012. Este Spätlese Trocken 2010 ofreció buenos contrastes en nariz con fruta de hueso verde, minerales, salinos, anisados y un conjunto fresco. Como era de esperar de un año frío, en boca dio una acidez con carácter, pero con finura, haciéndolo muy marcado.

Y aquí viene el gran salto, añada 2004, muy destacable después de casi 10 años por su gran nariz frente al resto. Fruta blanca madura, hidrocarburos, balsámicos, y hierba húmeda, equilibrado perfectamente con una untuosidad de vainillas tostadas excelente.

Barzen Spätlese Feinherb

Se trata de vinos también de “vendimia tardía”, pero como de corte más “afrutado”. Tuvimos la oportunidad una vez más de comparar dos añadas frescas como la 2012 y la 2010, una añada cálida como la 2011, y otro salto en el tiempo, llegando a un 2005 de este mismo vino.

Tanto la añada 2012 como la añada 2010 han donado también en este Feinherb esa mineralidad, frescura y salinos típicos de estas añadas frescas en los vinos anteriores. También fruta de hueso y ciruelas blancas comunes a estas vendimias tardías, pero además, en ambos, notas agradables de lichis, flores y frutas tropicales, gran rasgo de estos Feinherb.

Vinos Spätlese Feinherb de BarzenLa añada 2011 por su parte se decanta más por una menor frescura y mayor untuosidad. Fruta de hueso y tropicales confitadas, flores blancas, y algo de vainillas y mantequilla. En boca da una mayor redondez, mayor melosidad y menor acidez, dándole a este hermano mediano un mejor cuerpo .

La añada 2005 de este vino estaba llamada a triunfar por dos motivos, por lo bien que evolucionan estos vinos en botella, y por ser una añada extremadamente buena, según nos comentó Alex. Y así fue, un vino pleno de fruta de hueso y fruta blanca maduras con grandes registros de anises, mantecados y toffees ligeramente tostados. En boca, conserva totalmente esa acidez con carácter, que no deja atrás esa sensación untuosa en boca dando contraste con su frescura.

Barzen Riesling Auslese

Llegados a este punto nos acercamos cada vez más a la máxima excelencia. Un Auslese (“selección”) es ni más ni menos que una vendimia seleccionada racimo a racimo. Pudimos probar dos añadas, 2003 y 2001. La primera de Riesling, y la más antigua, de Riesling y Kerner, un vino pasado por barrica de una variedad autóctona poco conocida que Barzen decidió arrancar en su día y ya no ha vuelto a plantar. Dejamos los vinos por encima de los 11,5% vol. de alcohol, entrando en vinos que “sacrifican” ese alcohol por un mayor dulzor.

El Riesling Auslese 2001 destacó por sus notas confitadas, pero sobre todo por sus amielados, lichis y tostados de vainilla y toffee, ayudados por la barrica.

Por su parte el monovarietal de Riesling 2003, deja esos tostados, para volver a la fruta madura acompañada de balsámicos, flores y hierba húmeda.

Barzen Riesling Auslese "Edition Alte Reben" 2010

Añada 2010 de un viñas viejas de vendimia seleccionada donde lo predominante es además de la fruta de hueso madura, esos cítricos maduros, anisados, minerales y salinos, propios de un año frío y de un terroir pizarroso con tantos años. Vino ya estupendo en el cual solo han pasado 3 años, y cuantos más pasen, mejorará exponencialmente.

Barzen Riesling Beerenauslese

Beerenauslese es una “vendimia seleccionada baya a baya”, es decir seleccionando los mejores racimos y de estos, las mejores uvas botritizadas. Aquí rozamos el máximo cuidado y excelencia.

Pudimos catar primero la añada 2005, que ya solo con oír esta añada tan buena y oír que era un Beerenauslese, se ponían los ojos como platos. Así fue, redondez en nariz marcada por fruta de hueso y cítricos muy maduros. Pasteles y yogures de frutas tropicales y un conjunto muy complejo de balsámicos.

La añada 2011, en este caso un Alte Reben, da mucho contraste entre frutos secos, almendras, balsámicos, cítricos verdes, minerales y notas metálicas. Entramos pues en una añada más joven todavía por evolucionar y que también fue más cálida.

Barzen Eiswein

Barzen Riesling Eiswein 2002Claramente con el vino de hielo estamos hablando de palabras mayores. Estamos ante lo que es para mí la máxima excelencia del vino alemán. La máxima extracción de la uva congelada hecha vino dulce, la esencia, Néctar de Dioses que dicen algunos.
Probamos primero el Eiswein 2002, qué añada, qué evolución en botella y ¡qué vino! Claramente, probando después la añada 2012, se puede decir que unos años de botella a este Eiswein le sientan de maravilla.

Qué cantidad de amielados, toffees, vainillas y galletas tostadas, orejones, almíbares, y un sinfín de registros muy complejos en la añada 2002, después de 11 años en botella. Su boca, qué decir, entrada de dulzor tostadito, con un paso untuoso, fácil y muy ligero.

Cómo cambia la cosa, la añada 2012 por su parte, frutas de hueso confitadas, flores blancas, almíbares, balsámicos suaves, mantequilla ligera, y sobre todo, frescura.

Y con todo esto hicieron 18 vinos de una sentada que nos hizo disfrutar de La Diva como nunca.

Es increíble cómo de una bodega tan pequeña pueden salir vinos blancos de tal calidad y variedad a partir de una única uva reina, la Riesling.

Agradecer estos momentos alrededor del vino al propio Alexander Barzen y a mis compañeros de viaje, Dani Cervera, y Rubén Adán. Además de buenos vinos y buena compañía, hubo buen ambiente y sobre todo, muchas risas.

Cata vertical con vinos Riesling de Barzen 

18 vinos Riesling de Alexander Barzen

  1. #1

    Dani C.

    Lo pasamos genial Santi, la verdad es que fue un viaje fantástico con un anfitrión de lujo. La zona del Mosela es un pequeño paraíso del que muchos amantes del vino se olvidan.

    Alexander fue un guía y un anfitrión de lujo. Aún recuerdo ese federweisser con la zwiebelkuchen (riesling a mitad fermentar y torta de cebolla) en pleno viñedo alemán, cayendo una lluvia ligera y escuchando a Wagner en un pequeño transistor. Como decía Woody Allen, entraban ganas de invadir Polonia.

  2. #2

    elozanog

    Que buena pinta,
    una lastima no poder estar alli con vosotros, la próxima me apunto

  3. #3

    J_de_Castro

    Gracias por la crónica Santi. Un viaje muy interesante y unos vinos estupendos. Estaba deseando probar el Goldkugel y es muy interesante. Tiene un perfil aromático muy discreto aunque atractivo, pero en boca es magnífico. Tiene un equilibrio entre acidez y dulzor natural impresionante con un paso glicérico y aterciopelado. Tenemos que ir a comprar una cepa y traer más botellas.

  4. #4

    Ardovino

    Yo estuve hace un par de años en Alsacia y flipé, y con vuestro reportaje, he vuelto a revivir esas sensaciones ... mínima intervención en el viñedo, sin tanta maquinaria ni bodegas de diseño u hormigón, más bien sencillas, pero con unos vinos espectaculares.

    Enhorabuena por el reportaje. Seguro que lo pasasteis genial.

  5. #5

    Santi Albert

    en respuesta a elozanog
    Ver mensaje de elozanog

    Por supuesto! En marzo-abril en cuanto vuelvan los vuelos veraniegos a Frankfurt-Hahn :D

  6. #7

    Santi Albert

    en respuesta a Ardovino
    Ver mensaje de Ardovino

    Muchas gracias. Lo pasamos en grande :)
    Verdaderamente, lo que comentas, vinos espectaculares, elaborados casi de ir por casa, y a qué precios...

    Un saludo!

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