Grupo de Cata Mediterráneo

VISITA DEL GRUPO DE CATA MEDITERRÁNEO A BODEGAS BOCOPA, ALICANTE



- Ahora – dijo el conde-, ¿queréis tomar alguna cosa? ¿Un vaso de Jerez, de Oporto, de Alicante?
- De Alicante, puesto que os empeñáis; es mi vino predilecto.
- Le tengo excelente, con un bizcocho, ¿no es verdad?...

De esta manera ofrecía el Conde de Montecristo, al Mayor Cavalcanti, un vino de Alicante, en un pasaje de la conocida novela de Alejandro Dumas. Otros grandes autores universales han hecho referencia al vino de Alicante en sus obras: Emilio Salgari, Dernboswxky, Davallier y otros, inmortalizando la excelencia del vino de estas tierras mediterráneas.
34 miembros y acompañantes del Grupo de Cata Mediterráneo, de la zona de Alicante del Club CAM, nos desplazamos el pasado sábado 10 de junio en autobús a Elda, para comprobar de primera mano la calidad de los vinos más vendidos de la provincia, los elaborados por BODEGAS BOCOPA, los responsables del conocidísimo MARINA ALTA (del que venden 1.000.000 de botellas anuales) elaborado con una finísima Moscatel de Alejandría (nos recomendaron tomarlo muy, muy frío, casi granizado...).
La producción de BOCOPA se centra particularmente en la cuencas media y alta del río Vinalopó, donde realizan la crianza de sus vinos y en la Marina Alta, en la que producen blancos secos y dulces de Moscatel.
Nuestra visita a BOCOPA comenzaba con un paseo previo por algunas de las viñas que sus cooperativistas tienen en SAX. Allí recorrimos viñedos de Monastrell (muy envejecidos), Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Chardonnay. Durante la visita, David Llopis, uno de los enólogos del grupo BOCOPA nos ofreció detalles e información sobre los viñedos, sus cuidados, nos presentó las distintas características de tal y cual variedad, descubrimos algunos secretos de la poda y la vendimia y en definitiva, nos llamó la atención sobre el hecho fundamental del necesario cuidado de la materia prima para obtener vinos de calidad.
Después del paseo, regresamos en autobús a la bodega, para participar en un mini-curso de cata, con degustación de algunos de los caldos más afamados de la bodega. Nos recibió muy amablemente Encarni, responsable comercial y de Marketing de la Bodega. El taller lo dirigió David, ofreciendo información sobre la elaboración de los distintos tipos de vinos y profundizando en algunos aspectos y características de los vinos mediterráneos que ellos producen. Se llevó a cabo en las instalaciones profesionales de que dispone la bodega, utilizadas con frecuencia para impartir cursos y seminarios en torno al mundo del vino, para presentaciones a comerciales, etc..
Los vinos que catamos en esta ocasión fueron los siguientes:
MARINA ALTA 2005. Un vino joven, buque insignia de la bodega, con 15 años a sus espaldas, sin el cual BOCOPA no habría podido llegar a los estándares de calidad y de producción actuales. Producen 1000000 botellas anuales de este vino, que se elabora con uva Moscatel de Alejandría. Es un vino seco, pero con notas aromáticas con recuerdo a miel de azahar, suave en el paladar, muy fragante (flores y frutos blancos) y muy agradable.
LAUDUM CHARDONNAY 2005. Elaborado con uvas 100% de la variedad. Es un vino blanco que tiene pocos años de existencia y por el cual la bodega está apostando fuertemente. Se fermenta en barricas nuevas de roble Allier y Nevers permaneciendo en ellas hasta el momento de ser embotellado. En la cata, son apreciables las notas de pomelo, piña, melocotón y mango (en nariz). En boca tiene muy buen paso, buena acidez y recuerdo de la barrica donde fermentó. Vino muy fresco ideal para las épocas de calor mediterráneo.
TERRETA ROSÉ 2005. Con este rosado la bodega se ha superado a sí misma. No recordamos un rosado de tal calidad por estas tierras como éste, elaborado con uva Monastrell. Los enólogos de BOCOPA se han esmerado produciendo un vino suave, con buen ataque y muy equilibrado. En nariz las notas finísimas de frambuesa y fresas están presentes con buena intensidad. Ha recibido importantes premios en diferentes concursos. ¿Quién dijo que los vinos rosados son para olvidarlos?
ALCANTA CRIANZA 2002. Las mejores viñas de Monastrell y Tempranillo se escogen para elaborar este crianza. Reposa en barrica 12 meses, afinándose en la botella posteriormente como mínimo 12 meses más antes de su salida al mercado. Es un vino seco, con recuerdos de madera, especiado (se aprecian las notas de clavo, vainilla y pimientas) que evoluciona rápidamente (no hay que retenerlo mucho en bodega). Los aromas torrefactados son también característicos de este Alcanta Crianza.
LAUDUM RESERVA 2001. Tinto emblemático de la bodega, elaborado con Cabernet Sauvignon, Merlot y Monastrell y criado en barricas de roble americano y francés. Es un vino mediterráneo, con fuerte personalidad, estructurado y buen soporte tánico. De nuevo vemos muy presentes las notas especiadas, los balsámicos y los recuerdos de madera. En la boca es sabroso y redondo, con buen recorrido. Excelente para degustar con carnes y platos contundentes. En la comida degustamos un Laudum Reserva 2000 en tamaño Magnum, que encontramos algo más maderizado y menos frutal que el 2001, pero igualmente estructurado y aromático.
MOSCATEL SOL DE ALICANTE. El último vino del mini-curso de cata fue el moscatel especial que elabora la casa, premiado en distintos concursos. Fino, elegante y profundo. En boca, untuoso y dulce. Uno de los mejores moscateles de la Comunidad Valenciana.
Tras este especialísimo taller-degustación, Encarni y David invitó a todo el grupo a visitar las instalaciones de la bodega, desde la planta de embotellado de alta tecnología hasta las cavas de crianza, comentando todos los aspectos de interés en cada área de elaboración.
Al finalizar el recorrido por la bodega, nos dirigimos a “la Sacristía”, el lugar reservado para acontecimientos especiales, donde ofrecen degustaciones y la posibilidad de comer en la bodega, con vistas a la sala de barricas.
En “la Sacristía” el grupo degustó un menú (con los vinos de la bodega) a base de platos mediterráneos: tomate y “all-i-oli”, embutidos de la región, salmón ahumado, ensalada templada y para finalizar “arròs negre” y “arròs abanda”, finalizando con pan de calatrava, postre que degustamos con dos delicias licorosas de la casa:
DULCE NEGRA – Licor de Monastrell. Elaborado naturalmente con uvas de Monastrell sobremaduradas de agricultura ecológica, de las que extraen el color y su especialísimo aroma y sabor. Predominan aromas pasificados, recuerdos de fruta negra. Buen volumen e intensidad en boca, carnoso y con un retrogusto muy largo. Un vino de licor extraordinario, difícil de encontrar en comercios especializados, pues la producción es muy limitada.
FONDILLÓN ALONE. Vino típico de Alicante, rancio y ligeramente o suavemente abocado, oriundo de las antiguas huertas alicantinas. Se elabora con uva Monastrell maduras. La crianza se alarga más allá de los 8 años en barricas de roble de 1500 litros. Un fondillón Alone ganó hace no mucho tiempo una cata ciega de vino fondillón de distintas bodegas alicantinas, realizada por VEREMA. Este Alone es fragante, de color rojizo amarronado, lo que denota su larga edad, aromas característicos. Limpio y muy untuoso. Un vino extraordinario que disfrutamos mucho durante los postres.
Tras la comida, la bodega tuvo la deferencia de regalarnos algunas muestras de sus productos que sorteamos entre los miembros del Grupo de Cata.
Al acabar esta jornada, nos despedimos cordialmente de los amigos Encarni y David y tomamos de nuevo el autobús para volver a Alicante, conservando en el recuerdo la grata jornada vivida en una de las bodegas más distinguidas de nuestra querida Alicante.

GRUPO DE CATA MEDITERRÁNEO
Club de Empleados CAM – Zona de Alicante

© 2006, Alberto Bermejo

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