Blog de Eugenio Saenz

Unas vacaciones muy vinícolas

Una vez incorporado a las tareas rutinarias tras haber disfrutado de tres semanitas de vacaciones y después de haber ordenado ideas y asimilado conceptos no es otra mi intención que compartir con vosotros algunas de mis vivencias de estos días de asueto relacionadas obviamente con el vino y la gastronomía que al fin y al cabo son el objeto de este foro.

Durante la primera semana estuve en Cantabria, concretamente en Villacarriedo, donde acudo todos los veranos siempre unos días. Y por supuesto visitamos en dos ocasiones a Andrés Conde. Debo confesar que acudo a La Cigaleña como un melómano empedernido lo hace a la Scala de Milán, un aficionado a la pintura clásica al Museo del Prado o un aficionado al turf a Epson o a Longchamp, no digo ya que un aficionado al fútbol al Bernabéu, pues últimamente y por desgracia no vemos mucho fútbol por allí. Así pues, acudo expectante, sabiendo que algo especial va a ocurrir.

Y ocurrió. El día 14 de julio, fiesta nacional francesa, celebramos Mercedes y yo nuestros cumpleaños, que fueron el 15 y el 13 de julio respectivamente. Siempre recomendados por Andrés, comenzamos con un champagne que se encuentra entre mis favoritos por su elegancia, profundidad y vinosidad, el Egly-Ouriet Blanc de Noirs VV que como siempre está fantástico, se trata de un homenaje a la Pinot Noir espumosa.

(http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=9974)

Para después y teniendo en cuenta lo especial de nuestra celebración quería tirar la casa por la ventana y probar un Vega Sicilia antiguo. Andrés, que es un gran conocedor de los vinos de la mítica bodega ribereña, me recomendó antes que un único de añada antigua un Reserva Especial “Unico” de los que se embotellaban hace años, ya que estaban elaborados con el coupage de 3 añadas de 40 años de antigüedad. “Ese es el Vega Sicilia antiguo y genuino por excelencia, no te arrepentirás”, me señaló.

Bajó a la bodega y subió con un Reserva Especial del lote de 1990 ya con 17 años en botella por tanto. Siguiendo sus cálculos debíamos estar hablando de una mezcla de vinos de finales de los 40 y principios de los 50.

Se trata sencillamente del mejor tinto que he probado en mi vida: (http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=12697).


Nunca antes había experimentado estas sensaciones de complejidad en nariz, longitud y profundidad en boca con un vino tinto, sólo con grandes Champagnes o los más viejos vinos de Jerez o Montilla. Un vino inolvidable, sin duda uno de esos recuerdos que se quedarán grabados para siempre. Me comentó Andrés que, aunque tiene su estilo propio y definido, este vino puede estar a la altura de míticas añadas de Margaux o Petrus o de La Tâche.

Con el postre tomamos un Madeira de Henriques y Henriques, en este caso el Malsmey (Malvasía) de 15 años:


(http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=17762).

Elaborado con el sistema de soleras y criaderas, se puede asemejar a un oloroso dulce solo que con menos volátil y alguna nota varietal. Un vino extraordinario.

La segunda visita fue el Sábado 21 esta vez para cenar. Por una vez (y sin que sirva de precedente) no comenzamos con Champagne, sino con un Dönnhoff Niederhausen Hermansholle Spätlese Trocken 2002 en media botella:
(http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=8718).

Le costó mucho abrirse en nariz, casi comenzó a hacerlo al final de la cena (guardé una copa). En boca en cambio se mostraba con todo el esplendor que esperas del gran productor alemán. Seguimos con un Volnay 2004 de Domaine Comtes Lafon un extraordinario Village de un productor más conocido por sus míticos blancos. Fantástico vino.
(http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=18811),

Y como el tema iba de Borgoña pues Andrés me recomendó un Vosne Romanee Clos du Château 2005, monopole del Domaine Comte Liger-Belair. (http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=18812om/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=18812).

“Podemos tomarlo ahora mismo, porque en breve se cerrará y habrá que guardarlo muchos años”, señaló Andrés. Totalmente cierto, ahora mismo es una bomba frutal y especiada en nariz y un prodigio de elegancia y profundidad en boca. Impresionante. Sin duda el vino con mejor RCP de este elaborador, autor entre otros del inalcanzable “La Romanee”.

Para el postre le comenté que no se complicara y trajera algún vino que ya tuviera abierto para tomar una copa. Bueno, pues ni corto ni perezoso se me presenta con tres botellas que fueron un Kientzheim-Kaiserberg Riesling GC Schlossberg VT 1997 (http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=18813), algo oxidado por el tiempo que llevaba abierto pero que transpiraba la calidad de un excepcional viñedo, la Bota de PX de Rojas ya catado en otras ocasiones y que es uno de los más grandes PX que he probado y un Madeira Henriques & Henriques 15 años Sercial (http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=17739), vino de solera muy similar a un oloroso seco jerezano, siempre con menos volátil. Excelente. Menos mal que esa noche nos quedábamos a dormir en Santander, en casa de un familiar...

Permitidme además reseñar otros dos restaurantes de Cantabria que creo son destacables, el primero es “Las Piscinas”, en Villacarriedo. Independientemente de que Fonso (gerente) sea amigo mío y pueda parecer parte interesada, creo que es un restaurante recomendable y muy curioso para un pueblo de apenas 300 habitantes. Y lo es sobre todo por el vino, aunque la cocina es muy honesta y sabrosa. Fonso ha construido una fantástica bodega subterránea donde descansan grandes tintos españoles y cada vez más buenos blancos y algún champagne de prestigio (¡que bien!). En mis dos visitas tomamos un Champagne Egly-Ouriet VP (http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=15894), catado en otras ocasiones y que está excelente, un curioso Syrah sudafricano,
Luditte 2002 (http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=6450) que me sorprendió muy gratamente y dos tintos españoles que no fallan nunca, el berciano Bembibre 2003 y el riojano Contino Reserva 2001, que ahora mismo me parece que está en un impresionante momento.

El otro es El Serbal. Situado en Santander es para mí hoy por hoy el mejor restaurante de Cantabria (con permiso del Cenador de Amós). Fernando Sáinz de La Maza, chef, está en momento creativo impresionante. Su menú degustación (55 euros) me parece uno de los mayores chollos de la “Alta Cocina” española. Consta de un aperitivo (con invitación a un Moët & Chandon Rosé), cinco platos y dos postres. Con una regularidad asombrosa y sin altibajos. Esa vieira confitada con percebes me parece un prodigio de delicadeza y finura. Sólo una carta de vinos quizá algo escasa para un restaurante de estas pretensiones le puede restar algún entero para una más que merecida segunda estrella de Michelín.

Con el menú pedimos un Riesling Rüdesheim Estate 2005 de Breuer, su Riesling básico que, en una excelente añada, se muestra serio y profundo, pero a la vez fresco y jovial. Perfecto maridaje con todo el menú salvo quizá con el cordero final. Y con el postre, un conocido del foro, el Riesling Aphoteke Auslese GK 1990 de Grans-Fassian, un vino para convertir a la religión del riesling a los no crédulos.

Destacar además la visita a Ignacio Abajo, viticultor del Barrio de Tuebre, en Bárcena de Cicero. Ignacio es un aficionado al vino que ha cumplido un sueño que podemos tener todos: elaborar su propio vino. Es un hombre entregado al cuidado de ese precioso viñedo que tiene alrededor de su casa y en Moncalián. Casi toda la viña es de tres variedades: Riesling, Gros Manseng y Gewürztraminer. Y el vino, Viña Lancina, es un coupage de las tres que elabora en el garaje de su casa. La riesling le otorga su inigualable elegancia y acidez, la Gros Manseng ese punto de estructura y alcohol y por fin la Gewürtz. esos aromas florales que le dan frescura.

Y esta añada 2006 es un paso adelante con respecto a 2005. Fresco, con una fantástica acidez y mucha elegancia en nariz, es un vino a probar y descubrir. Y sobre todo esa mañana que compartimos con él, su hijo y un amigo en la terraza de su casa tomando este vino con unos lomos de bonito en conserva que elaboran ellos mismos. Si señor, hay buenos vinos en Cantabria.
Tras la semana en Santander y previa escala en Madrid, nos desplazamos hacia Salobreña (Granada) para pasar los siguientes 15 dias. Y cerca, muy cerca, en Nerja se encuentra otro forero al que también visito con todas las ganas del mundo: Rafael Luque (Podolski en el foro).

Acudí dos noches a cenar a su restaurante, en la primera, tras quedar maravillado con esa encantadora terraza, un lugar para dar rienda suelta a todos los sentidos, tras dos copas de ese fabuloso fino Inocente de Valdespino, pedimos un champagne de esos que quedan en la memoria por su excelsa calidad: un Krug Vintage 1988

(http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=5398).

Nada más abrirlo y servirnos las copas ya se veía algo especial. Unos aromas de otro mundo y una boca que asusta por su potencia, acidez, juventud y persistencia. Uno de los grandes vinos mundiales, de esos que hay que probar una vez en la vida y que afortunadamente no son imposibles. Yo ya he cumplido. Lo que sí le notamos es una vida casi eterna, ahora mismo, con casi 20 años, es todo un niño con mucha, mucha vida por delante. Finalicé con uno de esos maravillosos whiskys que tiene Rafael en su armario: un Bowmore Darkest Islay.

En la segunda noche nos acompañó Enrique, un compañero de mi antigua peña de cata (El Sarmiento). Comenzamos con el fino Macharnudo Alto (saca 2006) que sigue su evolución a mejor, un champagne de excelente RCP, un André Clouet Grande Reserve que nos gustó mucho, nos sorprendió por su buena calidad y después, un fantástico Barolo Runcot 2001 de Elio Grasso, que ya caté hace algún tiempo con Juancho Asenjo y que me parece extraordinario. Es un Barolo moderno, criado en barricas de 225 litros, pero que tiene toda la complejidad, elegancia, acidez y estructura intrínsecas a estos maravillosos vinos del Piamonte. Un valor seguro.

Terminamos con un Moscatel de Ordóñez & Co, la reserva Nº1 (http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=17224), un excelente vino elaborado por el gran Alois Kracher. Más adelante intentaré probar los Nº2 y Nº3 que deben ser un prodigio de complejidad. Y no se me olvida esa increíble Grappa de Barolo…

Entre las dos cenas, quedamos una mañana con el objeto de visitar alguna bodega en La Axarquía. Rafael eligió Bodegas Bentomiz. Allí nos recibió Clara Verheij, alma mater de este proyecto. Clara es una holandesa inquieta, con buenas ideas y que tiene las cosas muy claras. La nueva bodega está en construcción y la inversión ha sido importante. El objetivo es llegar a producir unas 30.000 botellas. Tenía yo muchas ganas de ver algún viñedo por allí y lo cierto es que son de los viñedos más bonitos de toda España. Esto sí que son laderas de pizarra y viñas casi inaccesibles por medios mecánicos.

Y así son los vinos, claro, fiel reflejo del terruño que los ve nacer. Catamos el Ariyanas Seco de 2005 y 2006, buen vino, muy varietal y mineral en nariz y muy fresco y seco en boca. No me termina por convencer la moscatel seca, pero en esta zona da muy buenos resultados. Después catamos un tinto que elaboran con uva de Ronda, con Cabernet, Tempranillo y la autóctona Romé. Todavía un proyecto y no terminado, pero con una nariz muy primaria y frutal. Habrá que seguirlo. Terminamos con los moscateles dulces, primero el Naturalmente Dulce del 2005 al que le advertí algún recuerdo de botrytis (extraño) en nariz y mucha redondez en boca y después el Terruño Pizarroso de 2005 y del 2006 en muestra de barrica. Este es un vino de primera categoría, mineral, profundo, extraordinario. Uno de los grandes vinos dulces naturales de España y que puede competir con homólogos extranjeros. Fabuloso. Este vino es más que un vino de la Axarquía, es la propia Axarquía embotellada, ahí tenemos esa pizarra y esas laderas casi verticales.

Por último, destacar la comida que compartí con la gente de Akatá en Mulse, en Rincón de La Victoria, un local que merece la pena ser visitado. Lo cierto es que la crónica que ha escrito Antonio Jesús en su blog está tan clara y refleja tan bien el evento que poco puedo añadir (http://www.verema.com/blog/akata.html). Simplemente que pasamos una tarde muy agradable y que repetiremos.

Y en cuanto a los vinos, pues decir que el Casalobos 2004 me gustó más de lo que esperaba, el Alta Pavina 1999 resultó agradable y maduro, el Regajal 2005 me volvió a convencer y ese Taberner Nº 1 2005, un vino con buenas hechuras y que muestra que en Andalucía hay terruño para elaborar buenos tintos. Terminamos con una sorprendente malvasía de Viñátigo y con un buen cava, el Kripta 2001 de Agustí Torrelló, quizá un poco caro para su calidad.

Bueno, pues esto ha sido todo amigos. Ya queda menos para el próximo verano. A seguir bebiendo y disfrutando.

Un saludo,
© Eugenio Sáenz de Miera Arnau (EuSaenz)

Herramientas del blog


Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar