Cognac grande champagne premier cru delamain.
Juan Cuatrecasas
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"Nuestros cognacs permanecen en viejas barricas de roble – llamados roux lo que implica un prolongado envejecimiento, superior a las prácticas normales...", con esta lapidaria frase la casa Delamain vende sus excelencias en el mundo del cognac, algo que ni siquiera es necesario afirmar por cuanto desde su simple apertura, la botella de pale and dry comienza a demostrar aromas de soberbia expresividad.
Las barricas de roble del Limousin donde se cría el Delamain le proporcionan una personalidad impactante, convirtiéndolo en uno de los más deseados por los amantes del extraordinario destilado madurado que se elabora a partir de del vino de uva blanca de las cepas cultivadas en Charente, localidad de suelos calizos, que sin duda contribuyen a la calidad del producto.
Mezcla de cognacs con veinticinco años de edad y cuarenta grados de alcohol.
Su cata me aportó las siguientes reflexiones :
Color ambarino brillante, con reflejos amarillos pálidos. En nariz es muy aromático, con recuerdos a avellana tostada y pétalos de rosa marchitos, orquídeas y miel seca. La madera le aporta un empaque extraordinario por vía nasal. Boca de fruta seca y muy licorosa, sensaciones de madera. Paso de gran elegancia. Gran estructura y final suave pero firme. Enamora. Los recuerdos finales en boca devuelven la madera y una avellana seca mezclada con miel. Largo postgusto. No cometan el error de enmascararlo con cafés, sería un crimen.
“Nuestra concepción del cognac, descansa en el respeto a su origen, los componentes de su nacimiento y en su desarrollo. Nuestra tendencia perfeccionista nos conduce a sobreponer la calidad, y por tanto, a situarnos en el concepto de producciones limitadas”.
Las frases de Delamain, bien trazadas, simplifican mis esfuerzos por afirmar que estamos ante una deliciosa receta con la que premiar grandes sobremesas y momentos de lectura delante del fuego del hogar.
Una exquisitez que todos debieran probar, siquiera una vez.
