Paternina Gran Reserva 1962

Vino Paternina Gran Reserva 1962

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
98
Puntuación Media:
9,6
Calidad-precio:
10,0

Bodega: Bodegas Federico Paternina
D.O./Zona: D.O.Ca Rioja
País: España
Tipo de vino: Tinto
Crianza: Con crianza
Graduación (vol): 12,00%
Varietales: 60% tempranillo, 25% garnacha, 10% mazuelo y graciano, 5% viura
Precio aproximado: De 50 a 99,9 €
Descripción
Otros vinos catados de esta bodega

Elaboración: Selección de uva de diferentes parcelas de la Rioja Alta cercanas a Ollauri y de pequeños productores locales relacionados con la bodega desde principios de siglos. Todas las variedades se vinifican conjuntamente. Permanece entre 12 y 18 meses en grandes tinos de madera de la época fundacional y en depósitos de cemento en los que completa las fermentaciones y se estabiliza antes de ser transvasado para su posterior crianza. Criado en barricas usadas de roble americano de 225 litros (y otras medidas) entre 54 y 72 meses. Sometido a diversos trasiegos manuales, de barrica a barrica, de forma periódica, hasta la fecha de su embotellado, entre mediados de 1968 y 1970. Un mínimo de 12 meses de guarda en botellero en los viejos calados de Ollauri antes de su comercialización.

Varietales: 60% tempranillo, 25% garnacha, 10% mazuelo y graciano, 5% viura

3 Opiniones de Paternina Gran Reserva

Casi dos años después tenemos la dicha de poder volver a disfrutar de este viejuno que nos dejó alucinando. El nivel de la botella estaba un poco justito, como medio cm. por debajo del cuello. La abrimos y dejamos respirar por espacio de 4 horas. El tapón salió enterito con el abridor de lamas a pesar que estaba íntimamente adherido al vidrio. Servimos a 18°C:

VISUAL: Presenta un color rojo cereza de capa media-baja (menos intenso que la de 2015), brillante y con un amplio ribete teja anaranjado (85).

OLFATIVA: A copa parada encontramos un vino muy vivo, con aromas a compota de higos y a finos tostados. Al agitar el líquido nos embriaga con sugerentes especiados de canela y vainilla, notas de montebajo (tomillo), balsámicos mentolados y una amplia pátina de apuntes viejunos: rosas marchitas, desván, fúngicos de trufa negra, crin de caballo, polvorilla y alcanfor. Es toda una odisea para las pituitarias sin cesar en su empeño de mostrar en lo que se ha convertido. Potentes terciarios de cuero curtido, tabaco inglés, café en grano, duelas envinadas y el omnipresente toque de maderas nobles y ebanistería. Un portento de complejidad y de intensidad media-alta pese a sus 4 horas de aireación. Un bouquet memorable una vez más (96).

GUSTATIVA: En la boca de nuevo esa explosión pasmosa, intenso, de acidez superlativa y tremenda amplitud que te hace alucinar al pensar que tiene 56 años. Los taninos dulces y maravillosamente ensamblados en el alma del vino confiriéndole un fino tacto sedoso y lácteo. Con un retronasal embelesador a mermelada de frambuesa, chuches de fresa, té negro, clavo y vainilla. Persistencia de 4 minutos intensos, con un post-gusto amable donde los haya, amaderado y frutoso, desconcertante y provocativo, quasi sexy diría... Un clásico que muestra el potencial de una añada tapada por la del 64 aunque sin duda le va muy, muy cerca. Excepcional vino una vez más, obra maestra riojana que nos aficiona más aún si cabe a este maravilloso mundo viejuno (97).

La RCP fue excelente pues esta botella la pudimos conseguir por 30 euros.

MARIDAJE: Estos fueron los platos con los que disfrutamos de nuestro vino: Solomillo de cerdo macerado en jugo de papaya con alcahofas y setas; Lomo de pez espada en salsa de zanahoria con nuez moscada y tomillo; y un rica paella de pollo y costilla. Con el cerdo fue una grata experiencia, carne suave y jugosa en perfecta armonía con los apuntes acompotados. Respecto a la combinación con el pez espada y esa salsita de zanahoria resultó una delicia, notas herbáceas a tomillo y especiados en una increíble simbiosis. Y con nuestra habitual paellita qué decir, los apuntes fúngicos del vino y los cárnicos del arroz maridaron espectacularmente. Tres ágapes con un denominador común... un vino estratosférico, protagonista de todas y cada una de las comidas y que deseas que nunca se acabe. Enorme disfrute!!

Salud-os!!

Llegamos al tramo final previo a las vacaciones de Junio-Julio para el cual nos hemos guardado un par de viejunos de los que esperamos mucho. El primero es este Paternina gran reserva de 1.962, botella con buen nivel de líquido que presagia un gran disfrute. Comentar que en su contraetiqueta indica "Crianza"...sí, de más de 70 meses!!!

Intentamos abrirla con el abridor de lamas pero el corcho estaba íntimamente soldado a la botella por lo que al final con la ayuda del de tijeras conseguimos nuestro objetivo aunque algún cachito de corcho nos cayó. Dejamos reposar por dos horas antes de la cata y lo servimos a 18°C:

VISUAL: De intenso color rojo picota de capa alta, brillante, con un ribete rubí atejado y de lágrima escasa, lenta, gruesa y transparente. Para nada denota 54 años de edad (94)

OLFATIVA: Tras las dos horas de aireación es como si tuviéramos un ambientador en el comedor, bárbaro como ha aromatizado la sala. A copa parada la primera impresión es impactante, de fruta negra en compota, mermelada de higos así como notas fúngicas de trufa negra. Al agitar derrocha matices variados: hojarasca húmeda, arcilla mojada, flores marchitas y variopintas notas especiadas de pimienta negra, clavo y nuez moscada. Asoman herbáceos de estragón y alcaravea, un delicioso toque balsámico y un recuerdo como de alcanfor. Los terciarios también reclaman su espacio y nos deleita con aromas de cuero curtido, caja de puros, cacao y café torrefacto. Posee una intensidad impresionante en donde todos los aromas están perfectamente armonizados, una delicia para las pituitarias(95).

GUSTATIVA: En boca presenta un buen ataque, amplio y opulento, con un paso por boca suave y de tacto cremoso. Su acidez es brutal y los taninos dulces en donde el paso del tiempo ha conseguido redondear maravillosamente el conjunto. Su estructura es la de un gigante, hercúleo, con un músculo que impresiona, parece que sea de este siglo. En retronasal hay notas dulzonas de fruta en sazón, recuerdos de duelas envinadas, ahumados, notas de cacao y finos especiados avainillados. Un ejemplo de lo que los Paterninas de los 60´s eran, pura armonía y una delicia para los sentidos. Toda una experiencia que queda grabada a fuego en nuestra memoria, uno de esos viejunos imposibles de olvidar. Qué barbaridad de vino amigos!!(97).

La RCP excelente pues esta botella la conseguimos hace un par de años por 25 euros...casi insultante...

Maridamos la joyita con un suculento entrecotte a la plancha con alcachofas salteadas y zanahoria rayada con nuez moscada. Una combinación acertada en donde esa descomunal acidez desgrasó la jugosa carne y maridó a la perfección tanto con las alcachofitas como con la zanahoria especiada. Qué decir tiene que este grandioso vino resaltó por encima de todo y se erigió en único protagonista de la velada, enorme disfrute, Rioja mágica.

Precioso color rojo rubí con ribetes rojizos y capa media. Limpio, sin precipitados.

Nariz de media intensidad y que nos sorprende por su increíble limpieza y definición, con una franqueza que impresiona. Profundo, con notas de frutas rojas en licor, especias, clavo, nuez moscada, tonos herbáceos y balsámicos, un sutil recuerdo mineral, pólvora y grafito, ahumados, piel curtida. Siempre vivaz y expresivo.

En boca es una delicia que destaca por su proverbial finura, porque se bebe de maravilla y se disfruta desde el primero hasta el último trago, marcada acidez, frescura, longitud, paso redondo y armónico, final que nos deja recuerdos de frutas en licor y especias, con un punto ahumado y mineral. Tanino perfectamente integrado y vino totalmente esférico. Persistente.

En más de una ocasión hemos señalado que los mejores vinos del 62 están como mínimo a la altura y si no superando a los de la mítica añada 64 y es que si bien la 62 quizá no tuvo tanta regularidad, sí que es cierto que los mejores vinos tienen un equilibrio de año grande. Y este Paternina es uno de ellos, ya que nos parece tan bueno como el 64 pero en un registro de mayor finura y ligereza, un vino de gran nivel. Soberbio.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar