La Despeña

Cristiano van Zeller. Sueños hechos realidad.

Sueños hechos realidad. Con esta frase Cristiano comenzó la presentación de sus vinos en la UEC. No voy a negar que nos pareciera un poco ñoña, y que  cuando sugirió que sirvieran todos los vinos secos para hablar delante de ellos sentimos un cierto alivio. Sin embargo, cuando vimos como este hombre iba desgranando la historia de los vinos de Porto, y como un grupo de “transgresores” se embarcaron en la empresa de hacer tintos de calidad inicialmente con las uvas que no se destinaban a hacer oporto, fue ganando nuestra atención e interesándonos por conocer un poco más su trabajo.


No nos vamos a extender en la vida de Cristiano, no porque esté exenta de interés sino porque consideramos que es muy fácil acceder a esa VZinformación, y que es mucho mejor dedicar estos minutos en que captamos vuestra atención a contaros que nos dijeron sus vinos. Si que nos gustaría transmitiros una breve idea de su “filosofía del vino”.


Es un hombre para el que el vino está íntimamente ligado a la comida y a la compañía de amigos. En su trabajo no concibe hacer vino sin tener un control absoluto desde la tierra a la planta, pasando por la exhaustiva selección de la uva y por supuesto de todo el proceso de vinificación. Fue una gozada escucharlo, aunque cierto es que le gusta mucho hablar y eso fue en detrimento de la cata de sus oportos que tuvimos que hacer en escasos quince minutos, tiempo que aunque Jay Miller considera suficiente a nosotros, pobres mortales, se nos antojó algo escaso.


Van Zeller desde hace tres años lleva las riendas de la compañía familiar que lleva su apellido, y en la que producen vinos blancos, tintos de calidad, algún rosado y desde el 2009 oportos. En España también está embarcado en un proyecto en Toro. Pero pasemos a lo que realmente es interesante: sus vinos. Estos fueron los que catamos:


VZ 2009. DOC Douro. (Arinto, gouveio, malvasía fina y verdelho). Cristiano lo definió como un vino de guarda. La fermentación se realizó en barricas bordelesas a temperaturas entre 12 y 20 grados, embotellándose en julio de 2010. Es un vino aromáticamente muy complejo en el que inicialmente destacan aromas de humo, panadería y aceituna verde, va abriéndose cada vez más frutal trayéndonos recuerdos de manzana reineta y flor de manzanilla, con unas ligeras notas minerales (concha mojada). En boca se muestra con una acidez comedida y recuerdos cítricos. Buen volumen, graso y con una cierta salinidad. Permanecen en boca durante largo rato los recuerdos de panadería.


Quinta Vale D. MariaCasa Casal de Loivos 2008. DOC Douro. (Hasta 15 variedades autóctonas del Douro entre las que se encuentran tinta amárela, rufete, tinta barroca, tinta roriz, touriga francesa, touriga nacional, y sousao). El vino tiene una crianza de 18 meses en barricas de roble francés, de las cuales el 50% son nuevas. Su aroma es de intensidad media baja, en el que destacan la fruta roja (ciruela madura) y la violeta estrujada, con notas minerales a pizarra. Evoluciona continuamente trayendo posteriormente recuerdos  de chocolate blanco y cerezas en licor. Es un vino carnoso, de acidez contenida y tanicidad presente pero bien integrada aunque queda un recuerdo ligeramente astringente.


Quinta Vale do Maria 2008. DOC Douro. (Tinta amarela, rufete, tinta barroca, tinta roriz, touriga francesa, touriga nacional, sousao). Sus aromas de intensidad media nos traen recuerdos de fruta roja madura (frambuesa) y flores azules (lavanda), tiene un deje balsámico, mentolado. Buen volumen y acidez presente pero muy bien integrada, es elegante en boca. Vino vertical que va ganando en su paso por boca.


Una vez catados los vinos del Douro pasamos a su nuevo proyecto en Toro. Ilustró la presentación con fotos de cepas centenarias, que según indicó son las que le han llevado a embarcarse en una empresa fuera de su ámbito habitual de actuación. Los vinos fueron:


Terra D'UroHacienda Terra D’uro tinto roble 2009. DO Toro. (Tinta de toro 100%). Las uvas proceden de viñedos de 14 años. En su aroma destaca la fruta roja no muy madura, y tras  de ella aparecen notas de regaliz y balsámicas. En boca se hacen muy presentes matices herbáceos que desdibujan un poco el vino.


Hacienda Terra D’uro Selección 2008. DO Toro. (Tinta de toro 100%). Uvas de viñedos de 14, 80 y 140 años. Criado durante doce meses  en barricas de uno a tres años de uso. Muy complejo en nariz destacando con gran elegancia fruta licorosa sobre chocolate negro, con notas de mentol y minerales (piedra mojada).En boca se muestra algo goloso con taninos muy bien integrados en la fruta, muy fresco y ligeramente astringente. Un vino que sin duda seguiremos.


Y finalmente llegó el tiempo de los oportos, tiempo algo escaso para poder apreciarlos con la tranquilidad que nos gusta. Nos dio la impresión de que no son los “niños bonitos” de Cristiano que se detuvo muchísimo más con sus tintos secos. Trajo una buena muestra de sus vinos que fueron:


Quinta Vale D. Maria 2009 Porto Vintage. DOC Vinho do Porto. (Tinta amarela, rufete, tinta barroca, tinta roriz, touriga francesa, touriga nacional, sousao). Muestra de barrica. Aromas muy agradables y atrayentes a fruta pasificada, mora negra, ciruelas maduras y flores marchitas. En boca destaca su suavidad y su cuidada estructura con una acidez muy bien integrada. Los taninos están algo verdes, como corresponde a un vino aún en proceso de crianza.


Quinta Vale D. MariaQuinta Vale D. Maria 2006 LBV. DOC Vinho do Porto. (Tinta amarela, rufete, tinta barroca, tinta roriz, touriga francesa, touriga nacional, sousao). Nariz elegante en la que destacan la fruta pasificada sobre fondo de miel. En boca es suave, goloso, con un volumen medio y una gran persistencia frutal.


VZ 10 YEAR OLD TAWNY PORT. DOC Vinho do Porto. Destacan en nariz las maderas nobles, con matices de orejones, frutos secos (nueces) y casis. El vino se va adueñando de la boca con gran elegancia y suavidad, creciendo poco a poco en volumen.

 

Aprovechó los últimos segundos Cristiano para informarnos que sus vinos portugueses los distribuye en España Alma Vinos Únicos, por lo que los madrileños estamos de enhorabuena, ya que los podremos encontrar en La Tintorería.


Finalizó la cata con un poco de prisa, pero quedó el recuerdo de unos vinos que permanecerán en nuestra memoria y en nuestras cavas. Tal vez la frase del principio fuera un poco sensiblera, pero desde luego estos vinos son realidades que te llevan hacia los sueños.


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