Blog de Eugenio Saenz

Salón de los mejores vinos del España

El Salón es sin duda uno de los acontecimientos vinícolas nacionales. Hasta este año se venía celebrando allá por el mes de Abril en los salones Neptuno del clásico y suntuoso Hotel Palace. Los vinos que se presentaban eran los que habían sido premiados por un comité de expertos dirigido y seleccionado por el propio Peñín. Pero este año se ha cambiado por completo el formato del salón. Retrasado hasta el mes de Octubre, los vinos presentados son ni más ni menos que los premiados con 94 puntos o más en la Guía Peñín del 2008.

También se cambió el lugar de celebración que pasó a ser la discoteca MOMA, un local adecuado como lugar de ocio, pero no para celebrar un salón de estas características. Demasiado pequeño para el número de asistentes y con una luz muy intensa y artificial que daba un cierto calor y desvirtuaba el color de los vinos.

En cualquier caso lo más destacado de la jornada (18 de octubre) fue como siempre el poder ver y saludar a la gente del vino. Los bodegueros, viticultores, enólogos, catadores, periodistas, foreros, etc, que pude saludar y las animadas charlas que mantuve con ellos se revelaron sin duda como los momentos más destacables del día. Y pasando a los vinos pues aquí os dejo un resumen lo más esquematizado posible, teniendo en cuenta que no pude, ni mucho menos, catar todos los vinos presentados.

BLANCOS

Un valor seguro se muestra siempre el Belondrade y Lurton 2005, un verdejo graso, estructurado y todavía con ciertas aristas y algo de madera. No es mi favorito, pero no está mal. El Enate UNO 2003 es una de las estrellas por su precio y mínima producción. Un Chardonnay muy nuevo mundo, muy Californiano, complejo, profundo, graso, potente y muy largo. Muy bueno, pero no es mi estilo. De Chivite pruebo el Colección 125 Chardonnay 2004, que no está en concurso pero que me gusta más que otros años. Equilibrado, fino, varietal, con la madera mucho mejor integrada. Muy bueno. Del gran stand de Orowines (muchos vinos premiados), cato el Nora da Neve 2006, un albariño limpio, mineral, largo y bien elaborado y el Naiades 2006 de Rueda, una verdejo fresco y varietal, pero con un punto graso que no termina por convencerme del todo. No obstante, buen vino. Sin salir de Rueda (aunque no en la DO) vamos con el Ossian 2006 que muestra la calidad de un gran viñedo (que comparte con el Blanco Nieva Pie Franco) y que va mejorando con respecto a 2005. Elegante, integrado y equilibrado, aunque pierde alguna nota varietal. La combinación verdejo-madera me sigue sin enamorar, pero este es el vino más logrado. Por último vamos con As Sortes 2006 que también me parece muy bueno, complejo, mineral y fresco. Madera bien trabajada. Un vino interesante que mejorará en botella.

Como resumen, lo mejor para mí fue el de Chivite (auque no estuviera premiado), el As Sortes y el Nora da Neve. No hubo grandes decepciones, quizá el Enate pero más que nada por su intolerable precio. En esta categoría no me dejé ningún vino importante sin catar.


TINTOS

Me resultaron interesantes por su tipicidad zonal los vinos de Bernabé Navarro, el Beryna 2005 (premiado) además del Casa Balaguer 2005 y el Beryna Selección 2004. Vinos muy mediterráneos, aromáticos y algo cálidos. Necesitan botella, pero cuando menos son lo que te esperas. Vinos mediterráneos. Con tipicidad. De Mas Romaní probé La Creu Alta 2005, un Priorato cálido, maduro, mineral, bastante sabroso y especiado. Bueno, pero como casi todos los Prioratos, muy caro. De Artadi presentaban el Pagos Viejos 2005 (no premiado) que me gustó mucho por su elegancia y profundidad. El Pisón 2005 también tiene unas excelentes hechuras, presentado una gran limpieza y mineralidad. Ojo a los 2005 de Rioja que vienen magníficos. Clos Mogador presentaba el Clos Manyetes 2004 (no premiado) que me gustó más en nariz que en boca (algo común en casi todos los tintos) mostrándose mineral y especiado y el Clos Mogador 2005 (el premiado 2004 está agotado) que se mostraba limpio, mineral, profundo y con buen equilibrio de registros. Bastante bueno.

Mención aparte merecen los vinos de pago del Dominio de Atauta. Si bien el básico nunca me ha gustado, estos viñedos muestran una excelente expresión de terruño, cada uno en su estilo. Tanto La Mala 2005, como Valdegatiles 2005 y sobre todo el finísimo Llanos del Almendro 2005 (máxima puntuación en tintos de Peñín con 98 ptos.) me gustaron mucho. Caros y escasos, pero con mucha personalidad. Siguiendo con la Ribera probamos el Flor de Pingus 2005 (no premiado) que se muestra pleno, carnoso y expresivo y el Pingus 2005 una magnífica expresión del tempranillo, con una gran clase. Buenos vinos los dos pero a unos precios (en especial Pingus) no justificados. Siguiendo con los vinos ribereños, el Malleolus de Valderramiro 2004 resulta muy profundo y complejo en nariz pero decepcionante en boca donde está todavía muy duro.

Volviendo a Rioja cato los vinos de Finca Allende, el Allende 2005 (no premiado), Calvario 2004 y Aurus 2004. El que más me gusta es el primero, un vino elegante, equilibrado y accesible. Calvario tiene una gran expresión de terruño en nariz, pero no me gusta en boca donde se muestra muy tánico y Aurus es un vino muy “exagerado”, de gran profundidad en nariz y muy concentrado y poderoso en boca. Muy bueno, pero de momento no es mi estilo favorito. De Sierra Cantabria / Viñedos de Páganos probé El Puntido 2004, correcto aunque todavía por integrar en boca, La Nieta 2005, con buen equilibrio de registros, muy mineral y elegante y Finca El Bosque 2005 con gran expresión en nariz, pero todavía muy cerrado y tánico en boca. Y cerrando Rioja una referencia a mis favoritos, los vinos de Contino. Caté el Graciano 2004 (no premiado) con una excelente expresión frutal tanto en nariz como en boca, el Viña del Olivo 2004 que tiene una excelente materia aunque necesita mucha botella y el Viña del Olivo 2005 (todavía no lanzado) que está mucho más expresivo y abierto, con una finura excepcional. Ojo a este 2005. Además Chus Madrazo ofrecía el Pagos de Viña Real 2004, un tinto moderno de CVNE de excelente factura. Me gustó mucho.

Finalizando con los tintos, de Finca Sandoval catamos el Finca Sandoval 2005 que me resulta decepcionante sobre todo en boca por su falta de integración y la Cuvée TNS 2004 que me gusta mucho más. Muy buena interpretación de la Touriga en plena Manchuela. De Orowines probé los dos vinos de Jumilla, a saber el Clio 2004 (no premiado), un encantador vino muy mediterráneo, cálido y equilibrado y El Nido 2004, que es un Clio al cuadrado con mucho de todo y mucho por integrar. No me gustó. También caté los vinos de Sara Pérez en Monsant, el Dido 2006 y el Venus 2005 (no premiado). Notas de reducción y caballería en nariz. Algo deslavazados en boca. No me convencen. Por último destacar los vinos de Alonso del Yerro, tanto Alonso del Yerro 2005 como la cuvée María Alonso del Yerro 2005. Los dos bajo el mismo patrón, magnífica nariz (sobre todo el segundo) y boca falta de integración. Ahora mismo no están para beber.

Resumiendo, los vinos que más me gustaron fueron los vinos de pago de dominio de
Atauta (sobre todo el Llanos del Almendro), el Contino Viña del Olivo 2005, el Artadi Pagos Viejos 2005, el Finca Sandoval TNS 2004 y el Mogador 2005 además del Pagos de Viña Real 2004.

Decepciones sobre todo los de Alonso del yerro, Malleolus de Valderramiro, Finca Allende, Finca Sandoval, Finca El Bosque y el Nido. Pingus está bueno, pero el precio es una locura, aunque los fije el mercado. En general todos los tintos estaban muy jóvenes y faltos de estancia en botella.

Me dejé algunos vinos en el tintero algunos porque los he probado hace poco (el magnífico Contador, Dalmau, Pago de Santa Cruz), otros porque no me acordé y otros porque no los ví por allí (Vega Sicilia Unico y R.E. y L´Ermita).

GENEROSOS

Una vez más (y van…) fueron los vinos más destacados del salón. La lista premiada me merece varios comentarios. Por un lado no entiendo ausencias como Valdespino (aunque estaba el Macharnudo), Osborne, González Byass o Lustau que elaboran algunos de los mejores vinos del mundo, pero aplaudo la inclusión de los vinos del Equipo Navazos que tienen una mínima distribución nacional así como la de Barbadillo.

Comenzando con esta última probé la Manzanilla en Rama Saca de Otoño, que viene esplendorosa, plena de fuerza y matices salinos, el Palo Cortado VORS (no premiado) un vino de bandera por su profunda complejidad y el impresionante Amontillado Reliquia, de las soleras más viejas de la casa y que es un prodigio de fuerza y equilibrio. El mejor vino del salón. Del equipo Navazos probé los tres vinos que aunque ya conocidos, volvieron a mostrar su excelsa calidad. Tanto el Fino Macharnudo Alto, la Manzanilla Las Cañas y el exclusivo Palo Cortado Bota Punta rayaron a la altura de los vinos más grandes. Y de Domecq catamos el siempre fantástico Fino La Ina que venía en plenitud, y dos de sus VORS, el Oloroso Sibarita que es uno de mis favoritos y el PX Venerable, uno de los grandes de Jerez y que ofrece una gran regularidad.

Aquí no tengo que decir lo que más me gustó porque me gustó todo, cada uno en su estilo. Me dejé en el tintero los PX Don Juan, La Cañada y el Solera 1830 de Alvear que son vinos que ya he catado recientemente. El de Alvear es uno de los mejores vinos del mundo, máxima nota de Peñín junto con Macharnudo y Bota Punta (98 ptos.).

DULCES

Esta vez pudimos catar una buena representación de estos vinos, comenzando por el Alma de Reboreda 2004 un curioso vino de Ribeiro de Treixadura asoleada. Complejo en nariz con un bouquet de miel y con una magnífica acidez en boca. De Insulares Tenerife catamos el Humboldt 2001 que no me convenció sobre todo en boca donde se mostró un poco plano. Esperaba más de este vino. De Chivite probé el siempre fiable Colección 125 Vendimia Tardía 2005 que se muestra frutal, expresivo y complejo con una boca elegante y equilibrada. Muy bueno. Y de Orowines probamos dos auténticas joyas como el Ordóñez & Co. Viñas Viejas 2005 tanto en su cuvée Nº2 como en la Nº3. Dos estupendos moscateles dulces con toda la mineralidad que ofrece la zona. Más equilibrado el Nº2 y más denso y largo el Nº3.

En esta categoría destaco los vinos de Ordóñez, aunque salvo el Humboldt me gustaron todos. Quedó por probar el Molino Real 2004 y el D´Or 2003.

Bueno, pues esto es lo que dio de sí la jornada. Mucha gente, muchos vinos y ante todo un buen día acompañado por buena gente. Hasta el año que viene.

Un saludo,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau (EuSaenz).


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