Victorino 2008
Vino Victorino 2008
FICHA TÉCNICA
Bodega
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Tinto
Graduación (vol):
14,50%
Varietales:
Tinta de Toro plantada en pie directo
Precio aproximado
Precio Aprox:
De 30 a 49,9 €
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
8.93
/
95
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
7,8
Opiniones de Victorino
OPINIONES
24

97!! Puntos Peñin!! mejor vino de la DO Toro. Y la verdad es que se lo merece en todos los aspectos.
Un color rojo rubí con lagrima fina y perfecta.
en nariz intensos aromas a frutos rojos y una madera sútil.
En boca muy intenso, matices de moras, pimienta roja y madera fresca, perfecto equilibrio, buena acidez y tan redondo y carnoso que disfrutas cada tragito.
Es un vino para guardar dos o tres años.
Perfecto para carnes rojos.

VISUAL: Capa alta, picota violáceo.
OLFATIVA: Muy complejo y equilibrado, con muy buena intensidad, tiene fruta madera, notas balsámicas, minerales, pero también golosas como de regalices, hay cacaos, tostados, cassís, olivadas, tostados finos, barrica muy fina, al agitarlo más goloso, con caramelos, notas de farmacia, …
GUSTATIVA: Boca fresca, con cuerpo y volumen, muy buena acidez, regalices y cacaos, muy largo y elegante a la vez que potente, tanino integrándose y muy vivo.

Catado a la par con un "primo" suyo riojano: San Vicente.
Picota granatoso en copa, de capa bastante alta.
Viendo y leyendo algunas notas de veremeros, coincido en buena medida en ciertas impresiones que algunos de ellos han recibido con este vino. También tengo que decir que era mi primer Victorino y no puedo comparar con otras añadas.
La nariz, al igual que con el San Vicente, no oculta la mano y "marca de la casa": el dominio de la madera. No obstante, no resulta tan evidente como en otros vinos y, comparativamente al San Vicente, este Toro me resulta mucho más suave: el tostado no está tan marcado, el café es más suave; hay más láctico e incluso la fruta madura se presenta más fácilmente en esta fase, ante nosotros. Ésta es una de las impresiones compartidas que citaba anteriormente.
Este Toro está muy bebible y domado actualmente.
Siendo un 2008 no apabulla y eso, en boca, se percibe así. Tiene cierta carnosidad, pero el tanino está bien "sujetado". Es un poco más frutal y de nuevo láctico que el San Vicente (y ya puestos, que otros Toros de este nivel). Mantiene un buen nivel de acidez pero, y ahí vuelvo a los comentarios de otras notas de cata de este tinto, le falta alguna cosa más para llenarme.
No obstante, no le puedo negar suficiencia y agrado como buen tinto de la familia Eguren.

En esta ocasió, ya van tres , me ha resultado algo decepcionante. No me ha impresionado, o no he sentido el vino pletórico de otras ocasiones y añadas. En nariz se muestra frutal, pero sin la potencia esperable a un vino Eguren, más apagado y discreto. Algo herbáceo, tampoco encuentro matices complejos que lo agranden, especiado, madera seca, cafés. En boca es estructurado, carnoso pero ductil, con un postgusto frutal almibarado excelente. Bueno pero sin impresionar

bueno,bueno,interesante vino aunque ,es demasiado potente!!!!
vino de color moderno y de cepas viejas,capa altísima,con leves vóláceos
muy aromático,con excesiva presencia de madera y leve fruta en los inicios,después ésta va apareciendo entre los toques de la madera.
boca potentísima,con mucha fruta y levemente amarga, con final secante que aconseja una estancia en botella

Visual:

Se presenta con un picota oscuro, ribete violáceo, media capa que se torna algo mas alta con el paso de las horas y una bonita lágrima que tinta ligeramente la copa.

Olfativa:

Su primer impacto es de un vino bravo con fruta negra a granel, matices animales de cuero, vegetales de caucho, pimienta blanca, piedra lavada, lácteos, levadura y almizcle. Con su evolución la pimienta blanca se convierte en negra y aparecen con fuerza las moras.

Gustativa:

Estamos ante un vino potente, envolvente, elegante, bien estructurado y armónico. Un vino cremoso y aterciopelado, equilibrado, con una incansable evolución, camaleónico, con un juego contínuo entre fruta negra a roja, se percibe mucha cereza la cual aparece y desaparece, vuelve la fruta negra en compota, algo de fruto seco como la avellana, ligeramente balsámico con notas de eucalipto. Vino con una agradable acidez y que deja algunas credenciales salinas. Un vino de los que dejan huella. La despedida muy dura de digerir, y como siempre se marchó, no sin antes darnos un efusivo abrazo de chocolate y menta.

Vino de capa muy intensa, color rojo picota, casi morado, con ribetes de carmín oscuro. En nariz aparece fruta roja con notas balsámicas, mezcladas con un ahumado que, tras los primeros movimientos, está mucho más presente. Aparecen también algunos ligeros aromas de frutos secos tostados. En boca se presenta con entrada bastante potente, acidez elevada -es un vino todavía joven- que le aporta un frescor no muy propio de los vinos de la zona. El tanino ya es elegante, aunque presagía una buena evolución en botella. Notas de fruta negra madura (moras, bayas), vainilla, café torrefacto, cuero y trazas de alcanfor. Paso en boca medio-largo. Un vino, en suma, elegante, para mi gusto mejor que los Numanthia que elaboraba Marcos antes de la venta de la bodega y del inicio de esta aventura de Teso la Monja; éste es mas sutil, menos potente, quizás mira un poco mas hacia el norte (aporta un frescor que podría recordar una mencía del Bierzo) que no a los vinos de Toro más tradicionales.
Seguramente mejorará en botella; comprado a la avanzada cuando estaba en fase de maduración en bota, guardaré la que me queda para dentro de dos años...

Potente vino de Toro, agradable. Color rojo picota muy oscuro y con mucha capa. En nariz buenos aromas a frutas, a tostados, a buena madera y mineral. En boca entra amplio y con volumen. Los taninos están domados y deja un sabor completo fresco y compacto. Me ha gustado.

Igual que la anterior añada, opino que es un gran vino, pero le falta algo para sorprenderme.
Destacan en nariz los balsamicos y la fruta ( moras),la crianza se deja ver por los finos ahumados.
En boca lo mas destacable es su gran frescura y su elegante final con una mineralidad marcada.
Como dato anecdotico , a estado tres dias en la vinoteca abierto y no a perdido nada, un dato a su favor.

Precioso color picota muy oscuro, con algún matiz azulado. Ribete Burdeos. La capa es completamente opaca. Limpio y brillante. Al agitar la copa, ésta se tiñe durante largo rato, y se forma una desordenada, densa y lenta lágrima.
En nariz es un vino muy intenso, balsámico y aromático. Sobresalen aromas a moras, ciruelas, cerezas amarenas, aceitunas negras, lavanda, chocolate y alguna nota láctea.
En boca es de una corpulencia que llama la atención, casi se mastica y aparecen tonos a frutos rojos, cacahuete y almendra, madera tostada y cacao, todos ellos con un buen toque mineral y salino. Buena acidez.
Final astringente, muy potente y algo dulzón.
Poderoso, tánico y goloso, ya muestra unas excelentes formas y se bebe de maravilla. Quizá, con dos o tres años en botella se limarán ciertas asperezas, y los sabores se irán conjuntando algo más. Añada calificada en la zona de "excelente". Hacía mucho tiempo que no disfrutaba así de un vino de Toro.

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