Masdevinos

Another BIG Day Niepoort

Cuando te invitan a un evento internacional relacionado con el mundo del vino siempre es una alegría. Si para llegar al lugar donde se celebra dicho evento te dan como indicaciones unas coordenadas GPS, lo menos que se te ocurre es: “¿dónde diablos va a ser esto?”. Ya cuando estás aún a más de 60 km del lugar que te indica el TomTom,  siempre tan seguro de sí mismo, y a ambos lados de la carretera prácticamente no ves un solo metro cuadrado en el que no haya una viña, te tranquilizas y piensas: “debo ir bien”. Y cuando estás agarrando con fuerza el volante entre curvas por las que no caben dos coches en paralelo y la pantalla del trasto ese indica que quedan seiscientos metros y estás en medio de la nada, ya no sabes qué pensar…
Pero, después de esos seiscientos metros en los que se te pasa de todo por la cabeza empiezas a ver coches aparcados de cualquier forma en la cuneta y poco más allá unas bonitas –y pequeñas- edificaciones de piedra. Efectivamente es allí.

Vista satélite de Quinta de Nápoles


Calculas la gente que habrá por el número de coches y te salen, a bote pronto, unas cuatrocientas personas. El siguiente cálculo que haces, quieras o no, es el de los metros cuadrados que puede tener esa Quinta y te imaginas cómo debe ser un vagón de metro en Tokio en hora punta.
Bajas por un camino flanqueado de jardines y ya intuyes el paisaje que se abre detrás de la Quinta: una caída espectacular hasta los meandros del río Tedo. Y muchos, muchísimos viñedos. Las puertas del edificio principal están abiertas. Dos personas te buscan en la lista y surgen esos dos segundos de duda hasta que allí aparece tu nombre. Te hacen pasar a la única estancia que se ve en el edificio y vas a otra mesa en la que reparten las acreditaciones. Luego otra mesa en la que te dan una preciosa copa Zalto con una etiqueta colgando con tu nombre. Y allí estás, copa en mano, entre no más de veinte personas. Será aún pronto, piensas mirando el reloj. Pero después te acuerdas de la cantidad de coches que hay fuera y algo no te cuadra.
En mitad de la sala, en el suelo, hay un cristal con el logotipo de Niepoort y se ve luz debajo. Y a un lado, Foto en la Cave don Vinhouna trampilla que se abre automáticamente y descubre una escalera de caracol. Ves que alguien sale de allí, así que como no conoces a nadie, para hacer tiempo, bajas con cierta cautela. Es una cava espectacular. Hecha a medida por la empresa portuguesa Cave do Vinho, de forma ovalada, toda en negro y con una claraboya en el techo que no es otra cosa que el cristal que vimos antes con el logotipo Niepoort. Allí hay botellas de todas las añadas de todos los vinos que hace la bodega. Realmente impresionante.


Después de sacar unas fotos vuelves a subir y descubres que aún hay menos gente que cuando has llegado, y justo aciertas a ver cómo alguien desaparece por detrás de un muro de piedra que casi se confunde con la pared. Te asomas y encuentras una estrecha escalera que desciende hasta un precioso pasillo en hormigón en el que del techo cuelgan cientos de llaves antiguas. Atraviesas el pasillo hasta una puerta metálica y allí mismo entras en el Another Big Day de Niepoort

 

Acreditación del evento
Tuve la suerte de poder asistir a este evento con Goxo Goxo y creo que hablo también por él cuando digo que ya estamos esperando al del año que viene. El Another Big Day es una gran fiesta que organiza Dirk Niepoort para presentar sus vinos y los de otras bodegas portuguesas y francesas en su mayoría. Solo el hecho de poder visitar la bodega ya merece la pena. Es impresionante: 3 plantas escavadas en la roca para que la gravedad impere en el proceso de elaboración. Lo que podemos ver desde el exterior simplemente es la punta del iceberg. Pero es que además de asombrarnos con la bodega, tuvimos la oportunidad de probar algunos de los mejores vinos de Portugal y joyas francesas, austriacas, y como no, españolas.

 


La bodega:
Como decíamos, son 3 plantas excavadas en la montaña donde la gravedad manda en todo el proceso del traslado del vino. La primera planta, a la que las visitas acceden a través de aquel espectacular pasillo de las llaves, es una sala rectangular, muy alargada, que está dedicada a albergar grandes tinos de madera y de acero inoxidable. En la siguiente, en orden descendente, se encuentra la parte superior de los depósitos de inoxidable, y es una sala absolutamente funcional. En la última planta hay dos divisiones, una en la que se encuentran la parte inferior  de los depósitos que veíamos en el anterior piso, y otra destinada a las salas de barricas. Impresionantes por la cantidad y tipos de barricas.
Entre filas y filas de barricas se colocaban los stands de las diferentes bodegas invitadas.


Los vinos:
Obviamente, quien más vinos presentó fue Niepoort. Entre los vinos propios de la bodega y los proyectos que tiene Dirk fuera, había una amplia representación. Nos llamaban la atención los vinos franceses, entre los que teníamos especial interés en probar los Armand Rousseau y los Domaine Roulot. Yo particularmente tenía muchas ganas de probar, ya que me los habían recomendado, los vinos de Quinta do vale Meão, Quinta das Bágeiras y los de Luis Pato. También sabíamos que iba a estar Raúl Pérez con las últimas añadas de alguno de sus vinos, por lo que no era fácil elegir por dónde empezar.

Nos decantamos por empezar por Borgoña y nos dirigimos al fondo de la sala al stand de Rousseau, presidido por el propio Éric Rousseau, que nos sirvió uno a uno para que pudiéramos probar… no, mejor dicho disfrutar, los siguientes vinos:


Gevrey-Chambertin 2008: muy floral, con notas de fruta roja, ligeramente verde y amargo, con un paso por boca espectacular, pura seda y un final levemente lácteo que te dejaba salivando.
Gevrey-Chambertin 1º Cru Lavaux-St-Jacques 2008: más floral y con más fruta roja aún que el Village, con más peso en boca del que aparentaba, ciertas notas de regaliz y una mineralidad marcada. El final es largo y con mucha fruta roja.
Clos de la Roche Grand Cru 2008: espectacular, como todos, pese a ser una añada muy reciente para estos vinos. Mucho más intenso y complejo que los anteriores. Muchísima fruta, mineralidad muy marcada, una acidez brutal y esos toques lácteos que tanto me gustan a mí personalmente. Un Vinazo con mayúsculas.
Tuvimos la suerte de probar también el Chambertin 2008: una auténtica delicia a pesar de su juventud. Mucha fruta roja, regaliz, con buena estructura, equilibrio perfecto, suave, sedoso… Y pensar que no empezará a mostrar su verdadero potencial hasta dentro de por lo menos diez años. ¡No puedo ni imaginarme cómo estará entonces!

Stand de Armand Rousseau


Fue un auténtico placer poder probar estos vinos aunque les falte mucha botella y escuchar los consejos de guarda directamente de sus elaboradores. Por si alguien se lo pregunta, ahora que está tan de moda en Verema la cuestión: no, no escupimos nada.
Después de subir al cielo con los vinos de Rousseau quisimos ir directamente a probar los blancos de Roulot, pero en ese momento en ese stand había demasiada gente, lo cual en estos casos suele ser muy buena señal, pero decidimos seguir hacia adelante y volver más tarde a probar estos blancos de Borgoña.
En una sala en la mano derecha, entre el stand de Niepoort y el de los Projectos Niepoort, nos encontramos con la mesa de Raúl Pérez, en ese momento completamente solo. Así que aprovechamos la ocasión para hablar un poco con él y probar alguno de sus vinos prácticamente recién embotellados.
Siempre habíamos oído hablar de Raúl como alguien muy cercano y muy amable, y de verdad que esa fue nuestra impresión. No dejó de responder a ninguna de nuestras preguntas y nos contó un poco acerca de la elaboración de todos sus vinos, a pesar de que según pasaba el tiempo se iba acercando más y más gente a su mesa. Simpático de verdad.


El primer vino que probamos fue el Sketch 2009, embotellado exactamente el Domingo de Ramos, prácticamente dos semanas antes del evento. Un albariño riquísimo, muy fresco, con una acidez perfecta. Un vino para beber y beber.
El siguiente vino que nos sirvió para probar (le pedimos a él que por favor eligiese el orden) fue La Tentación 2009, un pinot noir de León con un color precioso, muchísima fruta roja, intenso, goloso, con muchos lácteos y una sedosidad y elegancia en boca impresionante.
Pasamos a la mencía del Bierzo y empezamos por el Ultreia de Valtuille 2008. Según el propio Raúl, ésta ha sido su mejor añada del Valtuille.  Yo sin probarlo en una vertical no me atrevería a asegurarlo, pero sí que estaba espectacular. Entre la gente que lo ha probado hay disparidad de opiniones, pero si él lo dice, al menos habrá que tenerlo en cuenta. Es un vino elaborado con el 100% del raspón, con más de tres meses de maceración con pissage cada tres días, procedente de un viñedo de suelo arenoso. Es un vino goloso, muy mineral y con un punto de mencía “crujiente” muy agradable. Muy rico.
Otra mencía: el Ultreia Paluezas 2008, de un viñedo con orientación Norte y suelo de pizarra. Destaca por una nariz muy frutal y atractiva, y una boca muy suave y sedosa, con estructura y muy buena acidez. Un vino muy disfrutable desde ya mismo que según el propio Raúl muchas veces gusta más que el siguiente que probamos, el Ultreia la Cova de la Raposa 2009. Y lo dijo mostrando cierta sorpresa. Éste último es de un viñedo también con suelo arenoso que en este caso da un vino con nariz menos intensa quizá que el Paluezas, con fruta negra madura y esa misma sedosidad en boca. Tiene la madera bien integrada a pesar de la juventud del vino y posiblemente tenga más vida y recorrido que el anterior. Ligeramente astringente en estos momentos.


El Pecado 2009: otro vino que estaba prácticamente recién embotellado. Elaborado con un 40% de raspón de uva procedente de un viñedo de Pedro M. Rodríguez (Guímaro). De este mismo viñedo, en la zona norte, elabora Niepoort el Ladredo. De las añadas que he probado (y teniendo en cuenta que llevaba dos semanas solamente embotellado), me parece la más floral y quizá la más fina. En boca presenta un ligero amargor en estos momentos que lo hace muy interesante. Notas minerales, de pizarra, con los taninos marcados aún por pulir, pero muy rico y muy largo. Como siempre se ha hablado tanto de las variedades que lleva este vino se lo preguntamos directamente a Raúl y nos comentó que el 95% es mencía, y el resto caiño, merenzao, sousón y alicante bouschet, todas ellas vendimiadas a la vez.
Nos preguntó después Raúl si habíamos probado el Saint Jacques 2009 y aunque le dijimos que sí, nos sirvió un poco para catar. Nos comentó que los primeros lotes que se embotellaron eran más irregulares y que él estaba más satisfecho de cómo habían salido los últimos embotellados. A diferencia de lo que yo particularmente había probado da la sensación de ser más frutal, con muchas más flores en nariz y en general, más “joven”. Realmente rico. Como curiosidad, nos comentó que sólo hace diez mil botellas al año para no perder dinero. Siempre ha querido hacer un vino joven divertido con mencía y a buen precio, pero que realmente no puede hacer más cantidad por no quitar más uva para el resto de proyectos.


Probamos después el que será el Ultreia Villegas 2004. Lleva años embotellado pero no consideraban que en aquel momento tuviese nivel para salir al mercado. La evolución en botella ha sido buena y ahora lo van a sacar. A mi modo de ver, es un vino con más extracción de lo que suele ser habitual en los vinos de Raúl, con más notas de madera y con predominio de los tostados sobre la fruta en nariz.
Luego catamos un vino que es muy difícil de encontrar ya, si no imposible: el Mayorazgo de Ardai 1999, que en su día salió alrededor de los 5 euros. Si no recuerdo mal, fue el primer vino de Raúl Pérez. Capa media alta, de ribete algo evolucionado, con fruta muy madura en nariz y notas de café muy marcadas. En boca es amplio, redondo, con buena acidez aún, con recuerdos a fruta muy madura, guindas y especias. Da la sensación de estar decayendo ya pero aún es disfrutable.
Cuando ya nos íbamos nos volvió a llamar Raúl para preguntarnos si queríamos probar el Ultreia de Douro y cómo íbamos a negarnos. Elaborado a partir de un viñedo muy cercano a Quinta de Nápoles, con diferentes variedades tintas presentes en el viñedo, es un vino de capa alta y borde granate. Nariz en estos momentos con notas de reducción, aparecen recuerdos a fruta negra y torrefactos. En boca tiene muy buena acidez, muy buen paso y cierto amargor final largo y persistente muy agradable. Un vino completamente diferente a lo que nos tiene acostumbrados el enólogo berciano. Habrá que seguirle la pista cuando salga al mercado.
 

Stand de Raúl Pérez

Realmente fue un auténtico placer charlar con Raúl Pérez y probar sus vinos. Nos llevamos una gratísima impresión por su cercanía y amabilidad. Siempre atento y sonriente a pesar de la muchísima gente que se acercó a probar sus vinos.


De allí, a un metro escaso, los vinos de Niepoort. Y detrás de la mesa Luis Prieto que también muy amable nos dio a probar muchísimos vinos y respondió a todas nuestras preguntas. Dejamos, por supuesto, que fuese él el que eligiera el orden en el que debíamos probarlos, y empezamos por el Tiara 2009, un vino blanco de fermentación muy lenta, como le gustan a Niepoort, con cuatro o cinco meses en depósito de inoxidable y levaduras autóctonas. Es un vino que no realiza la fermentación maloláctica, con una nariz cítrica y notas de manzana, con una leve mineralidad que se repite en boca y con un paso untuoso y una acidez perfecta que al final gira a recuerdos de pera dulce. Empezamos con el listón alto.
Seguimos después con el Redoma 2009 Blanco, un coupage en el que la variedad principal es la rabigato pero que lleva al menos veinte variedades diferentes. Con una nariz compleja, fruta blanca, vainillas y una boca muy agradable con notas lácteas y minerales. Muy buena estructura y muchísimo equilibrio. Riquísimo.
Nos pasamos de la mano de Luis a los tintos y empezamos con el Redoma 2008: un vino de capa alta y con una nariz muy intensa y compleja. Mucha fruta roja y recuerdos de yogur de fresa que se repiten en boca, con un paso amplio y bastante cuerpo. También probamos de este mismo vino la añada 2005, esta vez en formato magnum. Un vino más hecho, con fruta muy madura y notas balsámicas en nariz que sorprende en boca con una muy buena  acidez. Mucho más disfrutable que el aún joven 2008.


El siguiente vino que probamos fue el Batuta 2008, otro tinto con casi dos años en barrica después de haber pasado dos meses macerando en depósito de inoxidable sin haberlo trabajado en absoluto. El resultado es un vino de mucha capa con notas de fruta negra, tostados y especias, y con una boca muy elegante y sedosa que se vuelve muy fresca debido a la buena acidez que presenta.
Pasamos a uno de los vinos que más nos llama la atención de Niepoort y no nos decepcionó en absoluto. El Charme 2008, un vino que mira a la Borgoña, de capa baja, con notas lácteas, tabaco, ahumados y todo ello sobre un fondo de fruta roja. En boca es absolutamente elegante, redondo, sedoso, con un final largo que va desgranando recuerdos de yogur y pinceladas minerales. Una delicia de vino que, nos cuenta Luis, se ha pisado en lagar a la antigua usanza, con el 100% del raspón.
Pasamos a otro de los vinos que nos apetecía mucho probar, sobre todo al amigo Goxo Goxo: el Robustus 2007, que pudimos catar en premier porque no saldrá a la venta hasta setiembre. El Robustus es un vino elaborado a partir del fruto de viñedos muy viejos que pasa cuatro años en barricas de 2000 litros de roble francés. Utilizan barricas de entre ocho y diez años para no enterrar la fruta en madera y obtienen con ello un vino de capa alta, con una nariz espectacular, golosa, con notas de fruta negra madura, balsámicos y tabaco. En boca es un vino potente pero muy fresco, con muy buena acidez y esos recuerdos balsámicos que se percibían en nariz. Un final largo y mineral redondea un grandísimo vino que habrá que buscar cuando salga al mercado.
El último vino que probamos en el stand de Niepoort fue el Bastardo 2009, un  monovarietal de esta variedad que particularmente cada día me gusta más. Es un vino accesible en precio en el que se han tomado muchas molestias, porque se ha seleccionado la uva de dos viñedos diferentes (Vinha do Carril y Quinta de Nápoles) en el que hay entremezcladas más de quince variedades diferentes. Se marcaron una a una todas las cepas de bastardo para vendimiarlas por separado. Esto da una idea de las ganas que tenían de elaborar un monovarietal de esta uva tan complicada pero tan elegante. Y precisamente eso es lo que han conseguido transmitir en este vino, pura elegancia. Se presenta con capa baja, nariz con mucha fruta roja y lácteos, y una boca suave suave,  muy sutil, donde se repiten esas notas lácticas que notábamos en nariz y una acidez final espectacular. Riquísimo.
No podíamos irnos del stand de Niepoort sin probar alguno de sus Oportos, en concreto un vintage del 95 y un mucho más joven 2001, los dos impresionantes dentro de sus lógicas diferencias.

Se nos fue la mañana de las manos y la gente empezó a subir a la primera planta porque empezaba la comida. Para no variar con el ambiente en el que se había desarrollado la mañana, espectacular.


La comida:
En un extremo de la primera planta se podía ir degustando una serie de embutidos cortados en una preciosa máquina antigua a manivela, y en el otro extremo un sushiman hacía salivar a los aficionados a la cocina japonesa. En el centro, junto a una cristalera que ofrecía una increíble vista de los viñedos próximos, seis personas abrían ostras con una rapidez asombrosa, casi tanto como la velocidad a la que se vaciaban las bandejas y se amontonaban las conchas vacías. En la zona central, mesas con diferentes vinos de la bodega (Vertente, Redoma, Tiara…) en todo tipo de formatos (magnum, doble magnum…) seguían calmando la sed de los asistentes.Goxo Goxo durante la comida


Dirigida por Rui Paula, chef del Restaurante DOC, la comida resultó sobresaliente. Como era imposible ubicar a cuatrocientas personas en una mesa, un ejército de camareros iba repartiendo los platos por la sala, cada uno de ellos con su pinza para sujetar la copa en el propio plato.
Empezamos con una riquísima açorda de lubina, una especie de sopa espesa típica del Alentejo pero que habitualmente se sirve con bacalao. Estaba impresionante. Seguimos después con un confit de pato con puré de patata y crema de hongos y foie, y después nos hicieron pasar a otra sala en la que había preparada una degustación de postres y quesos. Más tarde, por si nos hubiéramos quedado con hambre, se repartieron platos de tatín de manzana con helado de vainilla. Y terminamos en la terraza aprovechando que la lluvia que había caído persistentemente a lo largo de la mañana había dejado paso a tímidos rayos de sol, y disfrutamos con unos oportos viejos y una última sorpresa: una Garrafeira de moscatel de 1977 que detrás de un color que recordaba al óxido de hierro escondía un vino con una nariz y una boca espectacular.


Por cierto, fue durante la comida cuando pudimos conocer a Dirk Niepoort, el organizador y alma mater de este evento. Un hombre muy cercano y sencillo (de hecho destacaba entre los invitados precisamente por eso) al que se le notaba que disfrutaba viendo disfrutar a sus invitados.

Vistas desde la terraza de Quinta de NápolesNos quedaba muchísimo por probar y poco tiempo. Después de la comida volvimos a bajar y seguimos probando cosas prácticamente solos. Únicamente en los stand de Niepoort seguían Luis Prieto y João Rico dando a probar sus vinos. El resto de mesas estaban casi vacías, pero algunos aficionados como nosotros no querían dejar pasar la oportunidad de probar los vinos que a lo largo de la mañana no les había dado tiempo a catar.
Allí probamos vinos de los Baga Friends (Quinta das Bágeiras, Luis Pato, Quinta da Vacariça…) que tratan de defender los vinos elaborados con esta variedad autóctona portuguesa. A mí particularmente uno de los que más me sorprendió fue el AM (Abofado Molecular) tanto en tinto como en blanco. Son vinos dulces que Luis Pato presentó en formato magnum para la ocasión, a los que se les ha cortado la fermentación añadiéndoles azúcar. Estaban realmente riquísimos. Una pena que no sea sencillo conseguirlos por aquí.
Probamos también vinos de Quinta do Vale Meão, que no nos resultaron sencillos, aunque yo pude probar al día siguiente una botella que nos sobró de la cena posterior y que me gustó mucho, concretamente el Meandro 2007.


Muchos muchos muchos vinos, entre los que destacaría, para ir terminando, uno de los mejores albariños (alvarinho) portugueses, el Soalheiro 2009, que me pareció realmente sabroso y fresco; los beerenauslese de Fritz Haag que nos encantaron con el equilibrio que presentan entre la acidez y el dulzor; los sorprendentes blancos de Jean-Marc Pillot, que no conocíamos; el Bourgogne Blanc básico, que fue lo único que pudimos probar de Roulot; y, por citar alguno de los de Telmo Rodríguez, El Transistor o el Molino Real 2003, el vino dulce que hace en La Axarquía.

Fue una maravilla haber podido asistir a este evento. Un auténtico derroche de medios para una fiesta, que lo fue con mayúsculas para nosotros, simples aficionados-amantes a este mundo del vino. A lo largo de este artículo, inconscientemente, aparece la palabra “espectacular” hasta en doce ocasiones. Por algo será.


Ojalá podamos repetir el año que viene…

Logotipo Niepoort

  1. #1

    EuSaenz

    Este Dirk es una auténtica apisonadora, hace maravillosos vinos, importa productores muy selectos, organiza una "saraos" de escándalo, en fin, una máquina. Magnifica la selección de Rousseau, probablemente mi productor preferido en Gevrey. ¿Al final probasteis los Roulot?

    Saludos,
    Eugenio.

  2. #2

    Jose_J

    A quien hay que matar para ir el año que viene?
    A los Rousseau les tengo ganas, todavía no he probado nada de ese productor.... y es uno de los grandes.
    Probaste los quinta de bageiras? Yo compré algunos, tras ver los comentarios de descorche, y me parecieron muy auténticos, son vinos de muy larga guarda, con una tremenda acidez(de la buena).
    excelente crónica. Una pregunta, cómo te acuerdas de todo? tomas notas o tienes una buena memoria para lo que te interesa?
    Un abrazo

  3. #3

    Riaul

    en respuesta a Jose_J
    Ver mensaje de Jose_J

    Jeje, pues espero que no haya que matar a nadie. Si tienes oportunidad no te lo pierdas. Fue una auténtica gozada. Los Rousseau merecen la pena todos, desde lo más básico. Una delicia. Pura elegancia.
    De Quinta de Bageiras probé un garrafeira blanco que me dejó a medias... no le acabé de coger el gustillo. Fue a última hora y tampoco estaba a buena temperatura. Me hubiera gustado probarlo con más tiempo, más calma y mejores condiciones... Ya me contarás qué has probado tú porque tengo intención de ir buscándolos...
    Ah! y lo de acordarme de todo, mitad y mitad. Procuro apuntar muchas cosas pero es verdad que parece que la memoria es selectiva, porque ya me gustaría acordarme de otras cosas como me sigo acordando de detalles concretos de ese día...
    Una gozada. De verdad.
    Un abrazo Jose!

  4. #4

    Jose_J

    en respuesta a Riaul
    Ver mensaje de Riaul

    Donde se consiguen invitaciones?
    De bageiras blanco probé el reserva especial del 94, muy bueno
    https://www.verema.com/vinos/53561-quinta-das-bageiras-reserva-especial-1994
    y un tinto reserva del 2001
    https://www.verema.com/vinos/57886-quinta-das-bageiras-reserva-2001
    y un colheita 2004
    https://www.verema.com/vinos/57301-quinta-das-bageiras-colheita-2004
    tienen unos precios excelentes para su tremenda calidad.
    Un abrazo

  5. #5

    Diego Descorche

    Estaba convencido de que no te gustaban los tintos de Borgoña ;-))) ¿qué es lo que te hizo cambiar de opinión? ;-)))))
    Rousseau??? quién es Rousseau????

  6. #6

    Riaul

    en respuesta a Jose_J
    Ver mensaje de Jose_J

    Uf! lo de las invitaciones es complicado. Creo que hay una lista de espera terrible para 400 personas de aforo. Yo acabé allí por una conjunción de casualidades... :-)
    El garrafeira del 94 no lo he probado, pero todo el mundo allí hablaba maravillas de él.
    Les echaré un ojo. Muchas gracias Jose!
    Un abrazo

  7. #7

    Riaul

    en respuesta a Diego Descorche
    Ver mensaje de Diego Descorche

    Mi problema es que me gusta -casi- todo :-)
    El año que viene te voy a tener que llevar para que me sigas mostrando el camino. Eres mi gurú :-)
    jeje
    un abrazo.
    Rousseau? como decía Pazos... no, mejor que te lo diga él:
    http://www.youtube.com/watch?v=-iajoi9fCh4&feature=related

  8. #8

    Goxo Goxo

    Segun voy leyendo el relato, la boca me empieza a salibar, como bien sabes mío fue el placer de compartir esa gran jornada que esperemos repetir el año que viene.
    Tengo pendiente subir las notas de catas. Se nos acumula el trabajo.
    Un saludo.

  9. #9

    Goxo Goxo

    en respuesta a EuSaenz
    Ver mensaje de EuSaenz

    Que quieres que te diga, la inconsciencia nos llevo a peder la oportunidad de probar uno de los mejores elaboradores de blancos de borgoña,tengo que mirar las notas pero si no recuerdo mal probamos un genérico suyo que no estaba ni etiquetado, era una muestra de barrica, si tengo tiempo este fin de semana lo miro y te cuento.
    Respecto a Niepoort realmente una sorpresa sus vinos no esperaba tanto, pero tenía vinos de una calidad precio impresiosantes.
    Un saludo

  10. #10

    Goxo Goxo

    en respuesta a Diego Descorche
    Ver mensaje de Diego Descorche

    Gracias por tus recomendaciones. Hombre de pocas palabras pero bien elegidas.
    Lo dicho muchas gracias.
    Un saludo.

  11. #11

    Goxo Goxo

    en respuesta a Jose_J
    Ver mensaje de Jose_J

    Uff! Rousseau, despues de probarlo dificil de olvidar.
    Esto por cierto prepara la billetera, aunque los billetes estarán bien invertidos EMHO.
    Un saludo

  12. #12

    Riaul

    en respuesta a Goxo Goxo
    Ver mensaje de Goxo Goxo

    Allí estaremos!! :-)

  13. #13

    Javierbb

    Sana envidia Raúl...... Felicidades por la cata y por divulgarla para los pobres mortales que no llegamos a estos eventos...

    Un abrazo,

    Javier

  14. #14

    Jose_J

    en respuesta a Goxo Goxo
    Ver mensaje de Goxo Goxo

    Por eso no lo he probado....
    Mi límite psicológico es de 60€ la botella(quitando ocasiones muy especiales), no se si hay algo de Rousseau a ese precio.
    Un saludo

  15. #15

    Jose_J

    en respuesta a Riaul
    Ver mensaje de Riaul

    el branco reserva del 94 es un vino tremendo....
    Un abrazo

  16. #16

    Goxo Goxo

    en respuesta a Jose_J
    Ver mensaje de Jose_J

    El village esta a 67 leuros en una web q lo he encontrado. Si te interesa te cuento.
    Un saludo

  17. #17

    Jose_J

    en respuesta a Goxo Goxo
    Ver mensaje de Goxo Goxo

    Cuentame......
    Un saludo

  18. #18

    Goxo Goxo

    en respuesta a Jose_J
    Ver mensaje de Jose_J

    Pues aquí lo puedes encontrar:
    http://www.niepoort-projectos.com/categoria2.php

  19. #19

    Garnatxito

    Enhorabuena por el reportaje y por lo que disfrtutasteis perretes....;-)

  20. #20

    Riaul

    en respuesta a Garnatxito
    Ver mensaje de Garnatxito

    Disfrutar disfrutamos como enanos. Gracias a ti. Saludos

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar