El Alma del Vino

Bodegas lan-salón bizkai vinos 2011.










El lunes 14 de febrero los pasos me llevaron, acompañado de mi esposa, hasta la XIII edición del Salón Bizkai Vinos, celebrado en el incomparable marco del bilbaino Palacio Euskalduna. Organizado como siempre en perfecto orden y concierto por el inagotable Manu Martín, el Salón contaba con una amplia oferta de propuestas que harían las delicias de cualquier catador.
Invitados por José Luis Gobantes, jefe de ventas de Bodegas Lan, hombre afable y curtido en el universo vitícola; mi mujer y yo compartimos con él los primeros instantes de nuestra visita, paladeando los vinos de la bodega de Fuenmayor.

José Luis, gran anfitrión, puso a nuestro alcance toda la gama de vinos que Lan ofrece al mercado. Nos decidimos, aconsejados por él, y catamos primero el albariño Santiago Ruiz, creado a partir de un coupage de uvas Albariño (70%), Loureiro (15%), Treixadura (10%), Caiño Blanco y Godello (5%).
Un vino blanco espectacular, nacido de las viñas de O Rosal en Pontevedra.
Color amarillo verdoso, con un tono brillante bello y amable al ojo. Nariz compleja, que desarrolla una colección de aromas que van desde un inicial toque de manzana golden unida a limón, ampliándose a hierba recién cortada y resina de pino. Boca con equilibrio entre dulzor y acidez, recorrido intenso y profundo, fresco y sabroso. Persistencia alta. En su postgusto volvemos a encontrar notas de limón, esta vez terminadas con hierba y helecho. Magnífico.
En segundo término llegó el vino que yo más deseaba catar. Llevaba tiempo detrás de él. El Lan D-12 Primera Edición 2007, un monovarietal de tempranillo, con uvas recogidas en dos fincas de la bodega, situadas en las localidades riojanas de Fonzaleche y Villalba, criado durante no más de diez meses en barricas de roble americano (65%) y francés (35%).
Mi espera había merecido la pena. Color cereza con reflejos violáceos, en nariz se mostró pleno. Fruta y madera unidas con nitidez y maestría. A cerezas y fresas se le unen notas de regalicia y un toque justo de chocolate. La boca me pareció sencillamente genial, con los taninos presentes pero redondos, un vino sabroso, que aporta la sensación de fruta de un modo amable y elegante. Recorrido fácil, sedoso, dotado además de una persistencia larga y sensorial. En el postgusto aprecio la incontestable sensación de un correcto ensamblaje entre fruta y madera. Final en donde la fruta roja madura compite en perfecta amistad con notas de café y regaliz negro. Muy recomendable.

Para rematar la faena, nuestro maestro de ceremonias nos premió con el Lan Gran Reserva 2002 y no quiso dejarnos marchar sin presentarnos al vino con más galones de la bodega, el Culmen Reserva 2005.
El primero no entraba dentro de mis cálculos, porque entre otras cosas he aceptado ser una especie de detractor de los grandes reservas. El vino estaba correcto, porque aunque en los últimos tiempos no dejo de toparme con envejecimientos un tanto descontrolados por parte de algunas bodegas riojanas, en este caso las condiciones eran óptimas para el consumo. No obstante, descubro mis cartas afirmando que no soy un eufórico seguidor de este tipo de vinos. Coupage de tempranillo (85%), mazuelo (10%) y garnacha (5%), con crianza en barricas de roble americano y francés durante 24 meses, y posterior mantenimiento en botella durante un plazo de 36 meses más.
Color cereza agranatado y ligeros reflejos violeta. El aroma me otorgó recuerdos de fruta madura y cuero. Boca equilibrada, con un poco más de protagonismo a la acidez. Recorrido tirando a tradición riojana. Algunas notas de jerez al final. No es mi tipo de vino favorito, pero repito que estaba correcto. Postgusto que aporta más cuero, junto a una ligera memoranza a tabaco.
Broche de oro con el Culmen Reserva 2005.
Un vino que agradó especialmente a mi mujer, con un coupage de tempranillo (90%) y graciano (10%), construido a base de uvas nacidas en cepas con una edad entre 40 y 60 años. Maloláctica en roble nuevo francés Allier y crianza de 20 meses. Terminada durante 18 meses adicionales en botella. Sólo se elabora Culmen con añadas excelentes. El resultado da un color rojo apicotado brillante, con una nariz entusiasmada por la amplia gama de matices que se genera. Fruta roja madura, escoltada por canela, café y cacao, terminando en un recuerdo de tierra mojada. Boca golosa, con un punto de dulzor muy aparente y un recorrido jugoso, fresco y pulposo. Es un vino tinto con alma golmajera, donde la fruta impera sobre la madera, pero resultando equilibrado. Llamado a enamorar a juveniles espíritus enópatas. Su postgusto es franco, con evidencias claras de fruta y un perfil prendido de esencias torrefactas. Muy recomendable.

En suma, una oportunidad de saborear los vinos de Bodegas Lan, que debo agradecer a José Luis. Grata velada para fructíferas catas. Mis sinceras felicitaciones a Lan por sus productos, su amabilidad y por contar en sus filas con tan excelente conductor.
  1. #1

    anonimo

    muy bueno, me gusta mucho todo esto! cada día com más seguidores esto vá ser um gran éxito, estoy pasando para conferir las novedads, antes de ir me a mi país me gustaria hacer un curso básico de gastronomia española y de vinos, ya que para estudiar el curso de enologia lleva mucho más tiempo y lo quiero solo para engrandecer mi cultura.kkk que tengas un buen dia.

  2. #2

    Juan Cuatrecasas

    Gracias.
    Cualquier duda que tengas sobre vinos, ya sabes donde encontrarme.
    Un abrazo y buen día para ti, también.
    Juan.

  3. #3

    anonimo

    Siempre es un honor recibir tu reconocimiento Juan. Y siempre es de agradecer el tratamiento tan profesional que proporcionas a los vinos. Enhorabuena por ello.

    José Luis Gobantes

  4. #4

    Juan Cuatrecasas

    Mil gracias Jose Luis. Siempre hago lo posible por estar a la altura de enólogos y bodegas. Ellos me merecen todo el respeto del mundo, porque amo el vino.
    Espero seguir siempre en esa línea.
    Un abrazo y hasta pronto.
    Juan

  5. #5

    anonimo

    You have a beautifully descriptive prose when detailing the wines. It is very enjoyable to read.

  6. #6

    Juan Cuatrecasas

    Thanks Mina, I will continue...
    Juan



"La comida es la parte material de la alimentación; el vino, la parte espiritual" (Alejandro Dumas).
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