Blog de Álvaro Moreno

Ester Nin, esencia del Priorat

 

Hablar de Ester Nin es hablar de una de las grandes hacedoras del mundo de vino de nuestro país, sin lugar a dudas es uno de los más prometedores exponentes del panorama vitivinícola español, que más alegrías tiene que darnos en los próximos años.

Su personalidad serena, discreta, cargada de sensatez, la llevan a no identificarse con el ramillete de enólogos laureados del país y sin embargo por reconocimiento internacional y calificaciones de sus vinos podemos situarla en lo más alto de la enología nacional.

Ester es hija de un viticultor tradicional de la región del Penedés y según nos cuenta, desde niña tareas como la poda, el deshojado, la vendimia,… han constituido quehaceres habituales  en sus fines de semana y vacaciones escolares. Con esos precedentes decidió estudiar Biologia en Barcelona para posteriormente trasladarse a Tarragona a estudiar Enología. Allí coincidió con Sara Pérez, otra de las insignes jóvenes mujeres del vino, hija de Jose Luis Pérez (uno de los 5 culpables del renacimiento del Priorat y gran referente de la enología española). Está relación la sirvió a Ester para comenzar su andadura profesional en el Priorat, primero en la bodega familiar de los Pérez, Mas Martinet, y después con Jose Luis en el asesoramiento de las múltiples bodegas que este dirige enológicamente.

                                                                                     

Pero Ester tenía otros propósitos e inquietudes, quería aplicar a sus vinos el concepto de ecológico y biodinámico y fue ni más menos que Dafhne Glorian (Clos Erasmus) quien la dio esa oportunidad. Ester comienza a trabajar en Clos y Terrasses en el año 2004 y a su vez inicia su proyecto personal en ese mismo año, “Nit de Nin” aprovechando las instalaciones de Erasmus. Su inicio fue fulgurante, Clos Erasmus consiguió en ese año 2004 (y en 2005) los 100 puntos Parker, algo nunca antes conseguido por un vino español. Pero Nit de Nin no se quedó a la zaga, en su primera añada obtuvo 98 puntos en la publicación del gurú americano. Esto catapulto la carrera profesional de esta joven enóloga.

Hoy en día Ester sigue trabajando en Clos Erasmus, siendo sin duda pieza fundamental ante las continuas ausencias de Dafhne (que tiene su residencia en USA, es esposa del gran distribuidor de vinos americano Eric Salomon con el que colabora), en ella confía sobre todo el cuidado de sus preciados viñedos en Gratallops de los que elaboran Clos Erasmus y Laurel. Además participa en otros proyectos en Priorat (como Terra de Verema) y elabora unos fantásticos Xarel.lo fermentados en barrica en Penedes, Improvisació y Nun Vinya dels Taus,  creo que pueden llegar a convertirse en unos de los grandes blancos españoles. Recientemente cate Improvisació 2010 quizás algo falto de frescura en mi modesta opinión en esta añada, aun por pulir en botella, con recuerdos marcados de su paso por barrica, pero con trazas de gran vino. Pero donde Ester tiene puesto todo su empeño, sueños e ilusiones es en su proyecto personal en Porrera junto con su socio, cómplice y pareja Carles Ortiz (otro de los grandes “gallos” en la sombra).              

                                          

Conocí a Ester recientemente, una fría y soleada mañana de finales de enero en el Priorat, quedamos en el pequeño, precioso y enológico pueblo de Porrera, en el que se ha multiplicado la creación de pequeñas (en tamaño) bodegas en poco tiempo. Ester desde el primer minuto transmite sosiego, humildad, pasión y un gran conocimiento de la actividad a la que se dedica. Habíamos quedado para conocer su proyecto y como no puede ser de otra manera la visita comenzó y se centró básicamente en el viñedo. Tuvimos la fortuna de recibir una clase magistral en la que pudimos adentrarnos en las características del terroir prioratino, en particular del pueblo de Porrera.  Viñedos muy viejos de suelos pizarrosos (licorella), en laderas de gran inclinación (costers como allí los llaman), trabajados con gran mimo, aplicando una viticultura totalmente ecológica, respetuosa con el medio ambiente, siguiendo los parámetros de biodinámica, en ausencia de mecanización (el trabajo de la viña se realiza con mulo). Ester nos llevo, en un largo trayecto por caminos poco transitables, hasta una de las viñas más espectaculares que personalmente haya visto, en la zona más alta del término de Porrera. Una vieja viña que llevan algunos años trabajando en régimen de alquiler, de la que extraen parte de su Nit de Nin, con una pendiente de vértigo, que a buen seguro no es fácil de trabajar, pero desde la que tienes una panorámica absolutamente espectacular del Priorat, con la Sierra del Montsant de fondo. Lugares mágicos e inolvidables como este son los que apuntalan si cabe aun más la pasión que siento por esta disciplina y me llevan pensar en ella como forma de vida.                                           

Visitamos posteriormente las instalaciones de Clos Erasmus en Gratallops, sede de la antigua bodega de Alvaro Palacios, en la que además de los vinos de Dafhne, Ester elabora los vinos de su proyecto personal. Se trata de una modesta instalación, con los medios y el espacio justo, sin grandes alharacas, donde destaca un gran repertorio de fudres, depósitos de madera de tamaño medio (2.000 litros) en los que se elaboran gran parte de sus vinos (sobre todo las garnachas). Catamos algunas muestras tanto de Laurel, mostrando quizás mayor potencia otorgada por el clima de Gratallops (uno de los más cálidos del Priorat), y sobre todo los vinos personales de Ester, tanto el básico Planetes de Nin, un vino elaborado con sus viñas más jóvenes, que muestran tanto la frescura del terruño de Porrera, como la finura, la elegancia y la naturalidad de los vinos que Ester y Carles pretenden elaborar.

                                            

Nit de Nin, es el vino que Ester y Carles  tienen en su cabeza, es el fiel reflejo de la pasión y el respeto con el que conciben el trabajo de la viña. Un vino que proviene de dos grandes viñedos viejos de garnacha y cariñena (el típico binomio prioratino) de la localidad de Porrera, con una producción muy limitada que en su mayoría se destina a la exportación, lo que provoca que no sea todo lo conocido en nuestro país como debería. Atractivo, elegante, algo hermético de inicio, con una mineralidad marcada que refleja el terruño del que procede, fresco, envolvente, hermosa combinación de carácter y finura. Un pequeño tesoro a guardar en la bodega particular de todo apasionado del buen vino. Una pena que sea difícil encontrar una botella por menos de 50 €, a cambio podemos resarcirnos con el resto de vinos más accesibles que llevan la firma de Ester.

No olvidéis este nombre Ester Nin (y Carles Ortiz, tanto monta monta tanto).

  1. #1

    JavierLopez

    Alvaro, me alegra leer este articulo sobre Ester Nin, cuando tengo tan reciente mi encuentro con ella en la "7 edición de La música del vi".Tuve la oportunidad de probar el "Laurel 2009" de nariz y boca muy delicadas y el "Clos Erasmus 2009" que por supuesto me encanto,mostraba una nariz perfumada de monte bajo, incluyendo en el, las frutas, las flores, las hierbas aromáticas y la "licorella". En boca, se mostró profundo y mineral, una delicia.
    El trato de Esther fue muy agradable y profesional, comparto contigo las notas del "Planetes" y del "Nit" de Nin que tuve también la suerte de probar.

    Un saludo.

  2. #2

    alvaro-sg

    en respuesta a JavierLopez
    Ver mensaje de JavierLopez

    Lástima Javier que no podamos abrirnos muchas botellas de estos grandes vinos, sin duda serían la mejor forma de describir el Priorat más auténtico.

    Un abrazo fuerte.



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