Ariyanas Terruño Pizarroso 2006
Vino Ariyanas Terruño Pizarroso 2006
FICHA TÉCNICA
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Dulces y Generosos
Graduación (vol):
13,00%
Varietales:
100% Moscatel de Alejandría
Precio aproximado
Precio Aprox:
Desconocido
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
9.45
/
97
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
9,0
Opiniones de Ariyanas Terruño Pizarroso
OPINIONES
3

.-Fase Visual: amarillo dorado intenso, brillante, luminoso, limpio. ¿Se puede embotellar el sol de la caída de la tarde de la Axarquía? Nunca lo hubiese creído pero parece ser que sí se puede. Lágrima abundante y tan lenta que no desciende... se recrea acariciando el cristal. Pesa en la copa y deja ver que es un vino con cuerpo y presencia.
.-Fase Olfativa: la generosidad en aromas y en intensidad es abrumadora. Intensísimo en nariz. Enamora a la primera inspiración y casi parece que te quieras dormir con la nariz allí. No se acaban los diferentes aromas. Te recibe la uva moscatel madura como anfitriona e hilo conductor. Te presenta aromas a plátano, manzanas asadas, mango, miel. Aparecen a saludar notas cítricas de limones y mandarinas que evitan que te satures y te agobies ante tatos olores. Por aquí aparecen nísperos maduros y flores blancas junto a azahar marchito. Moviendo la copa nos saludan aromas amielados, madera integrada, avellanas tostadas, toques ahumados y, por supuesto, esos toques minerales de pizarra; esa pizarra sobre la que se crían las cepas, la que da nombre a este vino.
.-Fase Gustativa: todavía queda más... equilibrado en boca. Es denso, graso, acariciador. Frescura, acidez y dulcedumbre, las tres juntas y en armonía como las Tres Gracias aquellas que pintara Rubens. Mineralidad, notas amieladas, frutas maduras de las que nos saludaron en la nariz, cítricos. No empalaga, no satura, te deja queriendo otro sorbo, y otro... y uno más. Es una golosina deliciosa. Y al final, cuando se despide, te deja una tarjeta de visita en forma de larguísima persistencia y abrumador retronasal que te trae al recuerdo toda la experiencia de la cata en una bocanada.

A ciegas sin duda se puede confundir con un dulce de bortritis, la nariz se asemeja a un Tokaji, con aromas de menbrillo, de albaricoque, amielados, con aromas florales, y mucha mineralidad.
En boca marca mas la mineralidad, es sabroso, para nada empalagoso, frutal, no es alcoholico, buena acidez, muy fresco y con un final largo, larguisimo donde te vienen todos los recuerdos y sensaciones de la nariz.

La visual es de un dorado de joya, precioso, limpio y brillante, con una pátina dorada que da pié a la contemplación sosegada de la copa. La lágrima es densa y lenta en su caída, denotando su carácter glicérico y graso que se advertirá luego en la boca.

La nariz es un derroche de aromas, notas, colores, y acordes muy diversos, en una armonía y equilibrio magistrales. La fruta es la base de la paleta aromática, con notas de fruta compotada, dulce de membrillo, manzanas asadas y plátano muy maduro. Miel de tomillo. Al mismo tiempo, aparecen aromas de frutas cítricas, que refrescan el conjunto. Hay sensaciones florales, de flor blanca y flor marchita. Los frutos secos, con notas de almendra tostada, le dan al mismo tiempo, profundidad. La madera surge con moderación y amabilidad otorgando sensaciones cremosas, ligeros ahumados y tostados. Nuevamente, como en todos estos vinos, hay una increíble sensación de mineralizad, de pizarra. En general, un gratísima complejidad y equilibrio en nariz.

En boca, hay miel, cítricos, fruta en compota, frutos secos y notas tostadas y minerales. Muy buena intensidad y amplitud. Llena la boca, con una textura que es maravillosa, con un paso graso y glicérico. El equilibro entre notas dulces y frescas es una de las mejores virtudes de este vino, que invita a seguir bebiéndolo. Tremendamente largo, nos deja durante mucho tiempo sensaciones de todo el conjunto aromático.

Un vino para la meditación y el deleite de los sentidos.

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