Blog de Jordi Melendo

Le Mesnil-sur-Oger, un terroir de ensueño


 

Los champagnes de Le Mesnil-sur-Oger son especiales, por diversos motivos. La reducida producción de uvas de la variedad Chardonnay y las virtudes incomparables del vino resultante, suscitan el aprecio de profesionales y aficionados del mundo del vino. Su situación geográfica y geológica lo convierten en lo que se ha llegado a definir como la milla de la Champagne. La famosa Cotê des Blancs y su única "craie" (yeso) champenoise aportan a estos champagnes unas cualidades incomparables. Otros factores de importancia son la exposición al sol, la pendiente, la profundidad de la "craie", los caprichos puntuales de una meteorología versátil y los usos y costumbres de cada pueblo. Las uvas de Mesnil están altamente cotizadas. Las Casas de Champagne poseen 104 hectáreas en propiedad. La mayoría de los 500 viticultores venden sus uvas a grandes productores de primer nivel. Unos 50 producen y venden al año 1.500.000 botellas y casi ellos todos elaboran vinos monovarietales de Le Mesnil y algunos Grand Cru vecinos como Avize y Oger. El vino de Le Mesnil cuenta con dos factores que determinan su tipicidad: Una mineralidad excepcional que aporta finura y elegancia a un Chardonnay nacido en un terruño muy profundo en "craie", y a quien también favorece una meteorología generalmente agradable y con una buena insolación. Gracias a estas condiciones se obtienen unos vinos con un gran equilibrio azúcar-frescura, favoreciendo una larga longevidad de los mismos.

 


 

Cuando llegué la primera vez a Le Mesnil, quedé seducido por el paisaje. Ya había tenido oportunidad de probar algún champagne originario de Le Mesnil, pero realmente, probar uno de sus vinos "in situ" me produjo una sensación especial. Desde entonces quedó despierto en mi un interés constante por conocer más y mejor sus champagnes. Este interés se mezcló con un viejo sueño: Elaborar mi propia cuvée de champagne. Y aquí surgió la suerte que a veces te depara el destino. Había mandado más de 150 cartas a casas de toda la Champagne, del Valle de la Marné hasta Epernay y de Reims hasta el Aube, y una de las que había contestado favorablemente a mi inquietud me respondió favorablemente: La Maison Philippe Gonet. Desde



 

2005 mi viajes a Le Mesnil han sido constantes (aprovechando cada uno de ellos para conocer otras cavas de toda la región). La familia Gonet me abrió sus puertas y el resultado será un Blanc de Blancs, Grand Cru 100%, que saldrá al mercado el próximo mes de marzo de 2008. En estos últimos años, en mis estancias en Le Mesnil, he conocido y convivido con algunos de los más destacados productores del lugar y guardo entrañables experiencias como degustar vinos de los depósitos escuchando las explicaciones del productor o abrir botellas ancestrales en las galerías subterráneas después de cenar y pasar veladas siempre regados con champagne de Le Mesnil. Estas vivencias quedan impregnadas en mi cuvée y han sido determinantes en las decisiones del camino a seguir. Todas las Maisons de Le Mesnil merecen la mayor consideración. Pero me voy a permitir empezar por Philippe Gonet, mi segunda casa.


 

Philippe Gonet


Pierre Gonet y Chantal Brégeon-Gonet, junto a su madre Denise Gonet, representan la 7ª generación fiel espíritu tradicional de la familia. Pierre Gonet es responsable del viñedo, de las vinificaciones y de todo el proceso que culmina en unos champagnes cuidadosamente elaborados que seducen por su personalidad. Chantal Brégeon-Gonet es responsable del marketing y la comercialización. La familia posee 19 hectáreas y la producción ronda las 150.000 botellas. Su champagne más alto de gama lo definen como un "champagne de espíritu" y es un homenaje al Rey de Vinos y Vino de Reyes. Se trata del Roy Soley, un Blanc de Blancs puro Chardonnay de Le Mesnil y cuyo vino base a si envejecido en barricas de roble nuevo (en barricas tradicionales champenoises de 600 litros). El 30% de la cosecha pasa por madera, mientras que el resto es vinificado en depósitos. Los aromas de madera quedan bien integrados en un vino fino y ligero. Uno de sus champagnes más populares es el Blanc de Blancs Brut, también 100% Chardonnay con uvas procedentes de Le Mesnil-sur-Oger y Montgueux. Los primeros seis meses, el vino los pasa en depósitos de acero inoxidable o de resina, para una posterior crianza en botella durante dos años. Al final del proceso se le añaden 5 gr. de azúcar por litro. El resultado es un champagne amarillo paja, con aromas de avellanas tostadas, mantequilla fresca, con una fina efervescencia, ligero, armónico, bien equilibrado con un agradable final.

 


Salon
 

Philippe Gonet está ubicada en el número 1 de la rue de la Brèche de Oger, y en el número 5 de la misma calle se encuentra el champagne que más fama y reputación internacional le ha dado a Le Mesnil, a la Côte des Blancs y a toda la Champagne: Salon. La Maison Salon fue fundada en 1921 por Eugenio Aimé Salon, quien había hecho fortuna en el sector de la piel. Actualmente Salon pertenece al Grupo Laurent-Perrier. La casa esta dirigida por Didier Depond, uno de los más destacados enólogos de toda la Champagne. Desde 1921, solamente 32 millésimés se han comercializado. Salon representa la expresión más noble de la Côte des Blancs, una referencia para la Champagne. Los champagnes Salon envejecen una media de 10 años, tiempo en el que van adquiriendo complejidad y finura antes de salir al mercado. mundo. El Salon 1996 nos conduce hacia sensaciones que confinan lo más sublime: Aromas sutiles y finos de manzana y pera, de kiwi y de cítricos. Su mineralidad y su precisión se imponen con una nobleza desconcertante, con una riqueza que no tienen límite y que lo convierten en uno de los pocos champagnes de élite. En Le Mesnil, junto a Salon se encuentra Delamotte, su casa hermana.

 


 

Delamotte
 

Delamotte fue fundada en el año 1760 por François Delamotte, propietario de viñedos en Le Mesnil-Sur-Oger. Es la 6ª casa más antigua de la Champagne. En el año 1988 se asoció con Champagne Salon y pasó a formar parte del grupo Laurent Perrier. Delamotte se ha especializado en la elaboración de Blanc de Blancs. El Pinot Noir y el Pinot Meunier, se utilizan para la elaboración del Delamotte Brut y el Rosé. Las uvas para elaborar estos últimos proceden de los viñedos de Bouzy, Tours-sur-Marne y Ambonnay. Actualmente la marca está representada en los mejores restaurantes y vinotecas de más de cincuenta países de todo el mundo. El Delamotte Blanc de Blancs 1999, es fruto del ensamblaje de 50 % Chardonnay, 30 % Pinot Noir y 20 % Pinot Meunier. Fino, poderoso, pero no agresivo, con una frescura agradable, redondo y con un final limpio al paladar. Tiene un mínimo de cuatro años de crianza (el mínimo legal para el Champagne Brut son 18 meses). Agradable, bien equilibrado, con un color ligeramente dorado.

 



Krug Clos du Mesnil



Krug Clos du Mesnil es uno de los mejores champagnes que existen. Elaborado de un solo viñedo, de una sola variedad y de una sola cosecha. Este champagne seduce por la pureza del Chardonnay y de los aromas minerales del terroir, con una discreta nota de miel, característico distintivo del Krug Clos du Mesnil. El Clos du Mesnil es un pequeño viñedo de 1,85 hectáreas, ubicado en el mismo corazón del pueblo de Le Mesnil-sur-Oger. Amurallado desde 1698, el Clos du Mesnil cuenta con un micro clima ideal, ya que esta situado en la vertiente sureste de la pequeña colina, quedando protegido de las heladas en primavera. Cuando estoy en Le Menil me gusta pasear y obsevar este Clos. Tuve la suerte de visitarlo junto al enólogo responsable del Clos du Mesnil, Nicolas Audebert, y también he tenido la suerte de probarlo en tres ocasiones.



 

Guy Charlemagne


La casa Guy Charlemagne pertenece a una familia de viticultores, que han ido transmitiendo sus conocimientos y su pasión por la calidad, de padres a hijos, desde 1892. Solo cosechan uvas fruto de sus propios viñedos. Produce cerca de 130.000 botellas al año, de las que el 60 % se venden en Francia y el 40 % en el extranjero. La divisa de la Maison es "Calidad es mi Verdad",

 


 

lo que para la familia Charlemagne supone una preocupación de cada día. Están rodeados de un personal cualificado y todos trabajan con un mismo objetivo: Compartir los valores del prestigioso terruño, privilegiado en calidad y la autenticidad. La gama de productos elaborados esta formada por el Brut Extra, el Réserve Brut, el Cuvée Charlemagne, el Mesnillésime, el Demi-Sec y el Brut Rosé. Probando el Mesnillésime nos encontramos ante un champagne aliado a la autenticidad y a la búsqueda de una calidad perfecta. Con un envejecimiento de 3 a 4 años en las galerías subterráneas, este Champagne encarna la excelencia de la casa. La cepa Chardonnay única sublima el equilibrio, la armonía y la pureza de este Mesnillésime. Un Champagne especial para momentos inolvidables.

 

Pierre Peters


Descendiente de una importante familia de viticultores, Pierre Peters reagrupó la empresa separada en 1940, casi cien años después de su creación. Originaria de Luxemburgo, esta familia, atraída por la viña, llegó a Le Mesnil para implantarse en el corazón del viñedo champenoise. Hoy por hoy, François Peters se encuentra a la cabeza de un hermosa propiedad de 17,50 hectáreas. Recuerdo durante una vendimia un largo "desayuno" en el que destacaban embutidos y quesos típicos franceses, en compañía de varias botellas de Pierre Peters, junto a François, quien me comentaba interesantes anécdotas que complacerían la curiosidad de cualquier amante de los buenos vinos. Destacar también que François Peters es Presidente de la Cofradía de Saint-Vincent de Le Mesnil, en cuyo comité también estan presentes Didier Depont y Pierre Gonet, entre otros. Estos son los productos que se elabora la Maison Pierre Peters: Cuvée de Réserve, Perle du Mesnil, Extra Brut, Brut Millésime y Cuvée Spéciale. El Cuvée de Réserve es un champagne equilibrado, suave y afrutado. Presenta un color amarillo con reflejos dorados, burbujas pequeñas y abundantes, con aromas de cierta intensidad y con notas de manzana. Se aprecia el carbónico bien integrado, con una acidez agradable y buena persistencia. Se distingue por su mineralidad, típica de los vinos de la zona y se le augura larga vida.



Claude Cazals




 

Esta explotación familiar fue fundada en 1897, por Ernest Cazals. Sus viñedos se extienden únicamente sobre los terruños clasificados Grand Cru y Premier Cru. Esta Casa puramente familiar posee 9 hectáreas en las que solo está cultivada la variedad Chardonnay, la mejor garantía de una calidad y finura incomparable. Claude Cazals posee igualmente una propiedad en Oger, donde está enclavado un especial terruño con un micro clima favorable para la máxima maduración de las uvas. Michèle y Delphine, la hija de Claude, han heredado el "savoir faire" que siempre ha caracterizado a esta Maison. De entre sus elaborados hemos catado la Cuvée Vive Grand Cru, elaborado sin añadidura de licor de expedición. Tiene un color dorado limpido y brillante. Sus aromas tienen una delicadeza extrema y descubre aromas ligeramente tostados con toques de miel y de albaricoque confitado. En boca es puro y extraordinario, con una franca vivacidad.



 

 

Michel Turgy


La Maison Turgy fue creada 1881 por Emile Turgy, esposo de Eugénie Doiselet, ya propietaria de un pequeño viñedo. Su hijo Maurice fue el sucesor de esta tradición y sacó al mercado la marca Turgy, allá por 1920 e inició la vinificación en sus propias instalaciones. En 1955 Michel Turgy tomó el relevo de su padre y desarrollo la marca durante 40 años. Actualmente es Jean-Michel, quien perpetua la tradición y la expansión de la Maison Turgy, fortalecido por la experiencia que le han transmitido sus predecesores. La sucesión está asegurada por su hijo Thibaut, quien ya está apasionado por este Champagne delicioso y misterioso. He probado el Champagne Turgy con Jean-Michel y he encontrado una referencia de un periodista inglés que lo describe de una manera muy singular: "¡Qué golpe de gracia! Este vino va todavía en pantalones cortos y será durante algún tiempo. Nos hemos quedado mudos por su juventud resplandeciente y por su vigor. Ahora está impresionante, pero están por llegar cosas maravillosas".

 

Los más prestigiosos champagnes contienen vino elaborado con uvas de Le Mesnil
 


No es casual que los más prestigiosos elaboradores de la Champagne, utilicen Chardonnay de Le Mesnil para culminar sus mejores y más elitistas producciones. Dom Perignon, La Grande Dame de Veuve Cliqcuot Ponsardin, Bollinger, Bruno Paillard -a quien por cierto, conocí personalmente en Le Mesnil-, Laurent-Perrier -distribuido en España por Marqués de Riscal-, o Duval-Leroy (Torres Import en España), entre muchísimos otros, aportan a los ensamblajes de sus mejores vintages y milléssimes, Chardonnay de Le Mesnil-sur-Oger. El compromiso de Dom Perignon es un compromiso a la creación y una búsqueda de la excelencia. De cada vendimia de Dom Perignon se obtiene un vino exclusivo. La Grande Dame, la cuvée de prestigio de Veuve Cliqcuot, forma parte del reducido círculo de las cuvées míticas de la Champaña, siendo el más asequible. Impresiona con su complejidad aromática, su finura y su extraordinaria persistencia. La casa de Champagne Bruno Paillard está situada en Reims. Su propietario, Bruno Paillard, empezó 1994 cuando adquirió su primer viñedo en Oger. La casa ahora posee 25 hectáreas de viñedo, una parte de los cuales están en Le Mesnil-sur-Oger. Bollinger utiliza también estos vinos para su ensamblage de sus productos de más alta gama. El ensamblaje del Grande Année 1996 está compuesto por un 70 % de Pinot Noir y un 30 % de Chardonnay. Duval-Leroy, en la vecina localidad de Vertus elabora con una parte de vino de Le Mesnil su Blanc de Chardonnay, mientras que Laurent-Perrier, hace lo propio con sus más prestigiosos vintages.


 

Una copa para cada vino

 




Riedel diseña cada copa para dirigir exactamente la bebida hacia las "zonas gustativas" adecuadas de la lengua, de modo que los catadores consigan un equilibrio perfecto al degustar un vino. Esta innovación tan brillante proporciona al placer que produce la degustación, una dimensión que muchos aficionados al vino desconocían. Riedel recomienda servir el champagne seco en copas de boca estrecha dado que realzan los aromas más delicados de los vinos de alta calidad utilizados como base para producirlo. Lamentablemente, muchos aficionados al vino desconocen por completo este bouquet tan espléndido, dado que el champagne se sirve con mucha frecuencia en copas o vasos demasiado pequeños que se llenan, hasta el borde (y no pueden transmitir, por lo tanto, sus aromas). La copa Champagne Vintage, de forma estilizada, al llenarla con 110 ml de champagne, aproximadamente, concentra el bouquet con un toque de levaduras que caracterizan al champagne de gran calidad y destaca al mismo tiempo su textura cremosa en el paladar, e impide que las burbujas predominen, al integrarlas en el conjunto del placer que sentimos. La copa Riedel Champagne Vinum Extreme es el resultado del progreso que se ha hecho en las características y la calidad de la producción a máquina en la viticultura, cosa que ha contribuido a la inspiración de esta copa elaborada con las últimas tecnologías. La copa Champagne Vinum tiene forma clásica y ha sido creada para degustar champagnes secos, frescos y ligeros. Su diseño permite sentir en la punta de la lengua el cosquilleo maravilloso de las burbujas delicadas que hacen famoso al champagne.

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