Enoturismo - Turismo del vino

Descubriendo El Bierzo de la mano de Bierzo Enoturismo

Nada mejor para empezar una semana con buen pie, que vivir la cultura vinícola, la gastronomía y el paisaje de uno de los rincones más ricos de España en todos los sentidos. Estoy hablando de El Bierzo, y de los pasados 4 y 5 de noviembre, días en los que estuvimos de visita enoturística por El Bierzo, gracias a Bierzo Enoturismo.

El enoturismo lo es todo para una región dedicada en cuerpo y alma al vino. Enoturismo no es solo vino, enoturismo es también paisaje, pueblos, gente, cultura, fauna, flora, clima, gastronomía, restauración, experiencias, familias, y familias dedicadas al vino día y noche.

Mirador de Corullón, El Bierzo

El Bierzo es una zona que ya conocíamos, al menos esos vinos tan personales de Mencía, y Godello que en ella se elaboran. Es una región con carácter propio, situada a caballo de Galicia, Asturias y Castilla y León, pero con ciertas marcas y rasgos que la hacen única.

El Bierzo es una región con muchísima tradición vinícola pero enoturísticamente joven, ya que fue 2012 su año clave, año en el que fue avalada como Ruta del Vino de España, y año también en el que la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León, además de permitir la Godello y Doña Blanca para los vinos rosados, aumentó los límites de graduación alcohólica en sus vinos, buena baza para los bodegueros bercianos para conseguir vinos de mejor maduración y calidad.

Bierzo Enoturismo en La TroneraTodo ello muestra una región en continuo cambio para adaptarse a las peticiones de sus elaboradores siempre experimentales y muy jóvenes, para elaborar cada vez más vinos de mejor calidad, sin perder nunca esa personalidad berciana que les caracteriza: producción natural, con métodos tradicionales heredados de generación en generación, respetando la viña, mimando todo el proceso de elaboración del vino, y volviendo a los orígenes, tal y como lo hacían sus antepasados. 

Sin embargo, es una zona conocida por pocos principalmente por sus vinos y desconocida por muchos en otras zonas de España. Esa ha sido la gran labor de Bierzo Enoturismo, aunar todo lo que el enoturismo conlleva para formar una oferta sin precedentes en El Bierzo.

Una oferta donde el vino y la gastronomía son los motores principales, y en la cual bodegas, restaurantes, casas rurales, hoteles, bares, comercios, museos, etc. van de la mano, conformando una oferta enoturística donde perderse y tener 1 minuto para pensar no está entre los planes del visitante.

Nuestra experiencia en El Bierzo

Nada más entrar en León, nos encontramos con una región menos fría de lo que imaginábamos, con niebla y algo de viento. Pero, en líneas generales la meteorología se portó durante los dos días, y eso que estamos en pleno otoño.

De los muchos municipios de los que consta El Bierzo, pudimos tocar su capital (Ponferrada), pueblos muy pequeños como Pieros o Valtuille de Abajo, y otros menos pequeños como Cacabelos o Corullón, y por supuesto, Villafranca del Bierzo, localidad que pudimos vivir más de cerca, donde se une el río Burbia al río Valcarce, y donde nos alojábamos (Posada Las Doñas del Portazgo).

Fue en Villafranca del Bierzo donde pudimos degustar por primera vez en el viaje la gastronomía de El Bierzo. A través del menú Degustabierzo en el Restaurante Casa Méndez, comimos croquetas caseras de cecina, lacón casero con pimiento asado de El Bierzo, chipirones en su salsa y ensaladilla rusa de entrantes. Como plato principal, un buen osobuco. Todo ello acompañado del Luna Beberide 2012, un excelente vino joven de Mencía. De postre, peras al vino Mencía.
Un menú sencillo, tradicional, potente y consistente para comenzar las dos jornadas con buen pie.

Restaurante Casa Méndez, menú Degustabierzo

La primera visita a bodegas fue en Bodegas Ledo, regentada por el mismo Alberto Ledo, generación de generaciones de una familia dedicada a la fabricación de almíbares y conservas, fundada en 1818, y que desde que Alberto tomó su control, se ha reconvertido a la producción de vinos de Mencía y de Godello, sin dejar atrás lo que llevan haciendo casi dos siglos. Tuvimos la oportunidad de probar castañas bercianas en almíbar junto al Ledo.8 2007, un 100% Mencía pasado de 8 a 12 meses por barrica de roble, y del que se producen solo 7.800 botellas, su vino estrella. Para rematar la visita, nos mostraron la planta superior, un museo dedicado por completo a la producción de conservas.

 Bodega Ledo, vino Ledo.8 Bodega Ledo, El Bierzo

Nuestra siguiente parada fue Bodegas Godelia, en la cual vivimos un tremendo contraste de lo más familiar de la bodega anterior (15.000 botellas de producción) a una bodega de mucho mayor tamaño (250.000 botellas), con un equipo consolidado de más de 10 personas. Nos recibieron gustosamente su enóloga Olga Verde y su responsable de comunicación Josep Serra. Fuimos testigos de su elaboración y crianza, la cual nos llamó la atención por el uso de ánforas de arcilla, que según nos explicaron Olga y Josep, le dona al vino mayor equilibrio, frescura y armonía. Vimos solo unas pocas, pero su proyecto futuro se basa en la crianza en arcilla de toda su producción, justo como se hacía antaño.
Pudimos catar su Godelia Blanco 2012 (80% Godello, 20% Doña Blanca) y su Godelia Tinto 2012 (100% Mencía). Además, descubrimos un vino muy especial, Libamus 2011, tercera añada de un vino tinto dulce 100% de Mencía.

 Ánforas de arcilla en Bodegas Godelia  Olga de Bodegas Godelia

Más tarde, iríamos a la Bodega Castro Ventosa, bodega familiar y casa del gran enólogo Raúl Pérez, el cual se encontraba de viaje, pero estuvimos acompañados de sus hijos y sobrinos, auténtica juventud al frente de la bodega. Pudimos charlar con ellos, y conocer el secreto de sus vinos tan pulidos: producción muy limitada, viñas de cepas viejas, gran altitud, y saber hacer de generación tras generación. Destacar su Castro de Valtuille Mencía 2012, un vino joven que ya catamos en Verema no hace mucho, y que en bodega volvió a sorprendernos.

Bodega Castro Ventosa, El Bierzo  Vinos de Castro Ventosa

Para finalizar la primera jornada, visitamos el Palacio de Canedo, más conocido como Prada A Tope, un enclave sin igual, datado del siglo XVI. Allí pudimos conocer de lleno su corta historia de la mano de Manuel López, iniciada desde la adquisición del Palacio de Canedo por José Luis Prada en 1987, y ligada también a la industria de las conservas, las cuales tienen un fuerte peso en la producción de la bodega (30% de su producción total).
De la mano de su enólogo José Manuel Ferreira, pudimos probar su vino de maceración carbónica de la nueva añada 2013 que saldrá en unas semanas, pura golosina y fruta roja en boca.

José Manuel Ferreira, enólogo de Prada a Tope  

Para finalizar la visita y la jornada, pudimos disfrutar de otro menú Degustabierzo en el mismo Palacio de Canedo, cómo no, con algunas de sus conservas en él: queso camembert con mermelada de tomate, ibéricos y embutidos, bacalao al pil pil con pimientos bercianos,  costilla de matanza de cerdo con castañas en almíbar, y de postre, trufa de chocolate, castañas en almíbar, crema de cítricos, y olivas en aguardiente. Todo ello maridado con su peculiar Prada Rosado 2012 de Mencía y Godello, su tinto maceración carbónica 2012, y un dulce de 100% Godello, Pardoxin Dulce 2011, unión de untuosidad natural en boca y frescura y mineralidad características de esta variedad en nariz.

Palacio de Canedo, menú Degustabierzo

A la jornada siguiente, después de desayunar en la Posada de Las Doñas del Portazgo, nos esperaría una jornada de cuatro grandísimos contrastes. Un paisaje sin igual desde el Mirador de Corullón, una bodega perteneciente a un gran grupo bodeguero como es Dominio de Tares, una pequeña cooperativa bodeguera como Viñas del Bierzo, y para rematar nuestra ruta berciana, nuestro último menú Degustabierzo, una experiencia gastronómica maravillosa de la mano del chef Miguel Martínez en su restaurante La Tronera.

Nuestra primera visita fue a la bodega Dominio de Tares donde nos recibieron Ana Centeno, Laura Vázquez y Paula Fernández. Nos deleitaron con una gran cata con sus cinco vinos: Godello Fermentado en Barrica 2012, Baltos 2011, Dominio de Tares Cepas Viejas 2009, Tares P3 2008 y Bembibre 2008.
Todo ello armonizado con música de Bach para cello en directo, una experiencia única, cada vino acompañado con la música que mejor lo representa, y su enóloga y creadora, Paula, explicándonos cada detalle de cada caldo. Nos cautivó el Godello Fermentado en Barrica por su gran cuerpo, fruta blanca y cítricos maduros; y el Tares P3 por su gran equilibrio y elegante personalidad Mencía.

Paula Fernández, enóloga de Dominio de Tares

No se concibe a El Bierzo sin, entre otras cosas, el Camino de Santiago, y tampoco se concibe el Camino de Santiago sin pasar por El Bierzo a hacer una parada. Viñas del Bierzo es una cooperativa formada por casi 600 cooperativistas que se dedica en gran parte a la venta de vinos por encargo a terceros a través de la gestión de las viñas de los cooperativistas. Nos recibieron aquí con una sonrisa de oreja a oreja, su responsable de comunicación, Zulaica Fernández, y su enóloga y encargada de ensamblar todos los mostos procedentes de viñas muy dispares, Lorena Crespo.
Viñas del Bierzo es sobradamente famosa por acoger cada año a 6.000 peregrinos que pasan por ahí a hacer un alto en el camino y beberse una copa de vino y una empanada berciana.

Viñas del Bierzo

Para terminar nuestras dos intensas jornadas, llegó el turno del Restaurante Hotel La Tronera, donde nos esperaba un menú de cocina de autor creada por el chef Miguel Martínez. Por supuesto, cocina típica de El Bierzo:

  • Sopa fina de castañas y Godello con Corn Flakes de parmesano, maridado con El vino de los Cónsules de Roma 2011.
  • Huevo roto con setas y foie, maridado con el vino Altos de Losada 2009.
  • Pulpo lacado en jugo de carne, carbón (yuca en tinta de pulpo) y pera conferencia, maridado con un el vino Tebaida 2009.
  • Botillo La Tronera, con el Carracedo 2010.
  • Niguiri de lomo marinado de trucha con caviar de pimiento del Bierzo, maridado con el vino Tilenus La Florida 2007.
  • Para acabar, marquesa de chocolate.

Restaurante La Tronera, menú DegustabierzoMiguel Martínez, La Tronera

Vinos en La Tronera

Hablo en primera persona del plural porque en este especial viaje nos acompañaron otros aficionados y comunicadores del vino y la gastronomía, y mi compañero Rubén Adán.
 

  1. #1

    Marta Calabuig

    Que pasada de vistas, comida y buen vino! Por lo que veo en El Bierzo os han cuidado muy bien!Menuda envidia me dais pareja! A la próxima me apunto :-)

  2. #2

    Victor Gil

    Un reportaje genial! Se nota que habéis disfrutado mucho con la visita! ;D

  3. #3

    Pompilio

    Excelente artículo, pero aún queda mucho del Bierzo y sus vinos por decir.Esto es sencillamente "un pequeño aperitivo".

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