Château la bécasse pauillac 2005 (roland fonteneau).
Juan Cuatrecasas
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Vino ensalzado por Robert Parker, salido desde una pequeña propiedad de cuatro hectáreas que goza de viñas de treinta y cinco años de antiguedad, situada en las cercanías de la exquisita propiedad del Château Lynch-Bages, famosa por sus vinos Grand Cru Classé del mismo nombre. El viticultor Roland Fonteneau nos presenta en su edición de 2005 un vino bien estructurado, con una graduación de 12´5% y una mezcla equilibrada de cabernet sauvignon y merlot, que en nariz se presenta lleno de matices frutosos, recordando a frambuesas e incluso a ciruela roja. Leve toque mineral en última instancia. En boca es profundo, revelando unos taninos pulidos y redondos. Ligera permanencia en boca y cierta potencia retronasal. Estamos ante un vino francés desde la primera aproximación, que resulta ideal para escoltar platos de caza, carne roja, cordero y legumbres guisadas. Muy representativo del terroir que le ve nacer, entregado a la cabernet sauvignon, y al agneau princier, cordero de los príncipes, que se cría en una docena de granjas de Pauillac, y cuya degustación casa de maravilla con este sabroso vino. Es curioso que el vino y el cordero de Pauillac tienen una estrecha relación histórica, pues según documentos del pasado, se permitía a los corderos pastar libremente entre los viñedos, lo que se consideraba la manera más ecológica y económica de abonar y limpiar los terrenos vinícolas. Los corderitos se quedaban en los establos y sólo se alimentaban de leche materna, con lo que su carne era perfecta y muy sabrosa para un opíparo asado. Hoy en día, y aunque esta costumbre está anulada, el magnífico cordero de Pauillac compite en elogios con el soberbio vino que se elabora en la región aquitana. Muy meritorio.
