Graham´s porto vintage 1998 quinta dos malvedos.
Juan Cuatrecasas
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Me anunció Curro días antes de presentar este vino en cata, que ibamos a cometer un infanticidio. Lo cierto es que usando el lejano símil de los chanquetes andaluces, esos pequeños peces que se comen como las pipas y cuyo consumo está prohibido por el Ministerio en base a una defensa del crecimiento de la especie, más apta para el comercio libre en edad adulta; lo del Vintage 1998 de Graham´s Quinta Dos Malvedos suponía de antemano un atractivo aliciente. Estos vinos de Oporto, aún adolescentes para la boca del catador, son en todo caso una joya, frescos y alegres.
El oporto tinto se hace a partir de uvas Tinta Roriz, Tinta Barroca, Touriga y Tinta Çāo.
Su color purpúreo brillante me cautivó. Bela imagem.
Muy vinoso, su aroma a fruta madura y la sensación de estar ante una compota, incluso delante de un plato de frutos rojos muy maduros bañados en vino con azúcar, llenó de esplendor mis fosas nasales. En boca se mostró no muy cálido, ampuloso y denso.
No tuvo muchos adeptos, pero lo curioso es que tras una segunda cata, el Quinta Dos Malvedos mostró mucha más personalidad. Taninos más aterciopelados, cierta boca a caramelo y la sensación de que es un vino que necesita abrirse para enseñar su verdad.
El infanticidio, finalmente, no estuvo tan mal. Al menos a mi modesto entender.
La única pega que le encontré es un exceso de dulzor, no desorbitado, pero sí suficiente para terminar resultando ligeramente empalagoso.
Siempre es un lujo catar al lado de alguién que expone de un modo brillante las características de los vinos probados. El anfitrión de la botella nos trasladó ciertas peculiaridades de este tipo de vinos lusos, destacando el modo de servicio. Lo cuál causó, en quienes quisimos seguir el protocolo, ciertos quebraderos de cabeza, sin duda llevados por las prisas en catarlo.
