Ardovino

Victoria 2007

 

Esta es una serie de encuentros con los vinos que me gustan, los vinos de mi bodega, ...

 

 

Victoria 2007

 

 

 

Nota de cata Victoria 2007

 

Limpio y brillante, de color rojo picota precioso con ribetes granates, que van dejando paso a una ligera madurez y evolución hacia tonos chocolate ... en nariz presenta una intensidad alta, muy intensa, compleja, concentrado, con peso de fruta madura, mermelada de fruta roja en compota, sensaciones lácticas, regaliz, cacao, torrefacto y vainilla penetrante por su integración con la madera - 12 meses en barrica francesa - , mentolados y especiados ... todo un catálogo de sensaciones.

En boca, la entrada es sedosa, con una acidez domada, goloso, equilibrado, con un tanino de excelente calidad; estructura en plena madurez, con cuerpo y finura, al estilo de los grandes tempranillos de rioja, amplio y con un retrogusto en el que vuelven a aparecer todas las sensaciones percibidas en nariz. 

 

El maridaje de este vino puede abarcar cualquier tipo de plato elaborado con carnes rojas, guisos y estofados, queso ...

 

Temperatura de servicio, en torno a 16º - 18º en copa Riedel serie `Vinum Tempranillo´.

 

 

Diez-Caballero es una pequeña bodega situada en Elciego, en Rioja Alavesa. Tiene una larga historia y tradición familiar. Inició sus primeros vinos embotellados en 1979, ya que con anterioridad la producción se vendía a granel en el mercado de La Alhóndiga de Bilbao, y el primer reserva que comercializa es en 1987.

 

 

Hoy en día elaboran 5 tipos de vino, en sus 25 has. de viñedo propio.

En tintos, Crianza, Reserva, Vendimia Seleccionada y el Victoria; y en blanco, un fermentado en barrica de Viura.

 

 

 

 

 

Desde el primer momento se unió al proyecto, el maestro de Rioja Manuel Ruiz Hernández, biólogo que ha trabajado en la bodega desde sus años de Universidad. 

Para conocer mejor el perfil de su cabeza visible, Victoria Cañas, he elegido este pequeño extracto de una entrevista que le hicieron en Madrid con motivo de la pasada `Mercedes Fashion Week´ de moda, el pasado 15 de septiembre.

 

¿Qué valora más, los premios y reconocimientos a su trayectoria empresarial, o que sus vinos se vendan en la Gran Manzana?

El día a día te come y eso, a veces, te deja sin perspectiva para poder analizar la dimensión de todo. Que te compren y reclamen tu vino en Nueva York es muy gratificante, pero igualmente me llena de orgullo verlo en los bares de Bilbao, Getxo, la costa Norte... Porque si en algún lugar se entiende de vino, es en Bilbao y en Euskadi. Aquí se sabe de vinos y se sabe disfrutarlos.

¿Qué maridaje nos propone para disfrutar de sus vinos?

Yo siempre digo que el vino se acompaña y el mejor acompañamiento de una copa de vino es una persona inteligente. El vino desinhibe un poco, te hace mostrar la parte más amable, y que eso ocurra en medio de una conversación en la que surjan temas e historias que merezcan ser escuchadas y ser contadas, engrandece notablemente la experiencia. Dicho esto, gastronómicamente el vino no es nada difícil de acompañar. Aunque también pienso que, a veces, cuando se tiene una gran botella de vino, hay que restarle importancia a la comida y quedarse tan sólo en un picoteo cuidado, que favorezca la tertulia. Por supuesto, en una gran celebración nunca puede faltar un buen vino, pero disfrutar de una botella puede ser un acto mucho más sencillo: un poco de pan, queso, foie y jamón ya nos permiten disfrutar de un vino.

Su pasión por el vino es contagiosa. ¿Quién se la contagió a usted?

Creo que en mi casa hemos sido siempre unos enamorados del vino. Recuerdo que mi padre no nos permitía beber vino sin comentarlo. Quería que supiéramos que al beber vino estábamos haciendo algo que nos implicaba porque era parte del negocio familiar. Y eso me hizo ver que catar un vino era una liturgia interesante pero que, sobre todo, es un momento de reflexión que implica pararse con el vino en la nariz, en la boca, incluso con la vista para examinarlo en la copa, y buscar las palabras más adecuadas para describirlo o comentarlo. Aquí a veces pasamos por alto esa reflexión. En Francia, cuando uno va a cenar a una casa, el anfitrión siempre presenta a sus comensales el vino que va a servir y no lo hace para presumir, sino para que el invitado sepa que le tienes en gran consideración y quieres compartir con él un vino que a ti te gusta.

¿Cuándo se dio cuenta de que la empresa de vinos a granel que regentaba su familia podía ser algo más?

Lo que más me gusta en este mundo es hacer lo que quiero y veía que tenía a mi alcance los elementos necesarios para llevar a cabo el proyecto. Me hacía una gran ilusión ver que aquello que era de mi familia tenía posibilidades de convertirse en algo más. El que ni mi padre ni mi marido lo vieran tan claro como yo, y viendo todo el trabajo que había que hacer, y que hay que seguir haciendo, sólo significa que... ¡tenían razón! Y es que una bodega es como un hijo, siempre te está pidiendo atención. El sector vitivinícola es un mundo en el que el fallo es muy fácil pero, en cambio, conseguir una realidad de calidad que merezca la pena cuesta mucho y es fruto de un esfuerzo continuo.

Y sus hijos, ¿qué piensan de este mundo?

La tradición familiar tendrá continuidad ya que mis dos hijos trabajan en la bodega. Mi hija mayor, Victoria Díez-Caballero, hizo Sociología y esta formación le sirve para manejar los tiempos y los comportamientos sociales, algo que es muy interesante a la hora de anticiparse a las necesidades de los clientes. Antonio Díez-Caballero, mi segundo hijo, es biólogo lo que le hace entender el vino como un ser vivo al que hay que atender desde la viña para que llegue a la copa en toda su plenitud de aromas y sabores.

 

Para la edición limitada de Victoria 2010 Diez-Caballero, se ha pretendido hacer una magnífica obra en la que tanto el diseñador como la ilustre bodeguera han sabido expresar su concepción de vino y moda. Un inmejorable ejemplo de dos actividades en la que arte, creatividad y placer se expresan en un lenguaje sensorial y visual.

“No existe mayor garantía de valor ni técnica más sofisticada y moderna que pueda superar la perfección de las manos de un modisto artesano modelando y entallando los tejidos para crear piezas de autor.” En el trabajo realizado para la bodega Diez-caballero Ion Fiz ha demostrado que el trabajo ha superado la perfección.

 

MARÍA VICTORIA CAÑAS, BODEGUERA

 

 

 

Extracto de una entrevista en `El Correo´ el 3 de abril 2011

María Victoria Cañas, propietaria de los vinos Diez-Caballero, transformó el negocio a granel de su padre en una moderna bodega al casarse con Antonio Diez-Caballero, que tenía también viñedos ...

 

-¿Pero antes estudió Periodismo?

-No. La idea de mi padre fue sacarnos de Elciego a los tres hermanos y darnos estudios. Hice Mercantiles en San Sebastián y Filología Francesa en Madrid. Y Periodismo, ya de mayorcita, en Leioa.

 

-Y con casi 40 años, volvió a las bodegas.

-En 1979 hice mi primer vino. Empecé a embotellar estando ya en la Facultad de Periodismo. Me daba mucha pena ver que mi padre ya lo abandonaba. Un hombre con un sentido muy especial por el cuidado y la elegancia de los vinos.

 

-Aunque fuese vino a granel.

-Sí, sí. Éramos del mundo de los graneles. Fue el primero en decirme: 'Piensa en qué te metes, que no es un mundo fácil. Nadie te está esperando y tienes para rato, hija'. Ja, ja.

 

-¿Le pesó la tradición familiar?

-No. Cuando mi padre nos decía '¿quién viene conmigo a las viñas?', casi siempre le acompañaba yo. De ahí me viene este olfato e instinto. En casa nunca se tomaba una copa de vino sin hablar del vino.

 

-¿Qué comentaban?

-Primero conversábamos. Había que decir de dónde era el vino, qué nos parecía, cómo lo distinguíamos... Mi madre tenía una nariz grande y severa, ja, ja, que mi padre apreciaba mucho. Aunque algunas veces le hacía correcciones que le sentaban regular, daba una gran confianza a su juicio. El vino es un abanico, un mundo de sensaciones.

 

-¿Cuándo lo probó por primera vez?

-Temprano. Entonces nos lo daban con la sensación de que nos estaban ayudando a probar, compartir...

 

-Hoy sería impensable.

-Era la mediana de los hermanos e iba muy de niña buena. 'Prueba, di, cuenta... Y ahora cata este. ¿A qué te recuerda?', me decían. Lo hacía bien. Recuerdo aquellas catas como un momento de reflexión. Era como tener que aprobar un examen. Imagino que las cantidades que bebíamos serían mínimas. (Risas).

 

-Transformó la venta a granel en una moderna bodega.

-La primera cosecha de reserva fue la de 1987. Cuando recogí las precintas en el Consejo Regulador de Logroño deseaba que el semáforo se pusiese rojo porque llevaba las botellas en el asiento de al lado y las miraba y acariciaba como un tesoro que había conseguido.

 

-El signo de la victoria.

-Con aquella cosecha se sirvió la inauguración de la Acería Compacta de Vizcaya a la que asistió el Rey. Tuvo palabras de elogio para el vino. Le tuvieron que mostrar la botella.

 

-¿Le miraron rara en el negocio por ser una mujer?

-Sí. Siempre me he dejado aconsejar, aunque tuviese muy claras las ideas. Es algo que a los hombres les gusta. Verme como una subordinada les hacía mirarme con cierta simpatía. Una bodega necesita inversiones a medio y largo plazo y más difícil fue ganarme la confianza de los bancos. Afortunadamente, esta crisis me ha cogido con solvencia y fuelle para resistirla.

 

-¿Le dieron muchos portazos?

-Algunos (risas). La crisis de 1993 nos impulsó a salir al exterior por las devaluaciones. Empezamos en Alemania y Estados Unidos. Es emocionante pasear por Nueva York y ver nuestras botellas en 38 restaurantes y licorerías .

 

 

 

 

-Le fue bien pero ni su padre ni su marido la tomaron en serio al principio.

-Mi padre pensaba: 'Empezará y se cansará como en otras cosas'. Yo vi que podíamos llegar porque contábamos con viñedos viejos y terrenos muy adecuados.

 

-Pero la solvencia financiera...

-Ya. Ellos temían que gastara el dinero de la casa. Creían que no me podía meter sola en esta aventura. Es un negocio muy cíclico. Un golpe inesperado de calor, un viento fuerte... Veían que en una de esas caería seguro pero pasadas la crisis de 1993 y superada la de 2008, la bodega está pensada para sobrevivir bien. Pese a los nervios.

 

-¿Nervios?

-Con las cosechas todos estamos con el mismo nerviosismo. Unos te reprochan '¡Qué pronto empiezas a vendimiar!' y otros '¿Que todavía estás vendimiando?' Como diciendo, pues ya nada. Vivimos pendientes del potencial de grado alcohólico, la acidez... Es un poco como las siete y media. ¿Me quedo o me paso? Cada uno tiene que saber el tipo de cultivo que ha hecho y por lo tanto si esa uva puede o no esperar. Las parcelas son muy diferentes en razón de la altura, la orientación, de si están más cerca de las zonas del Ebro, que son más abrigadas, o de las de la sierra, que son más frescas.

 

-¿Trasladó el modelo de las pequeñas bodegas de Francia?

-Sí. Me sedujo cómo personas con 11 hectáreas de viñedos y producciones muy cuidadas se habían hecho un gran nombre y huían de las masas millonarias. Nosotros tenemos 25 hectáreas y deseaba una bodega pequeña y selecta. Elaboramos entre 110.000 y 130.000 botellas al año. 

 

-Sin embargo, busca una comercialización a mayor escala.

-No me importaría buscar socios para hacer una gran comercializadora, no ya de mis vinos, sino de muchas marcas para promocionarnos en el exterior. Pero siempre dejaría a mi bodega en su actual tamaño y limar la aristas para que la calidad aflore al cien por cien.

 

-¿Qué es el vino?

-Es, esencialmente, cultura. Está ligado a la buena gastronomía y a saber compartirlo con los demás. Es verdad que desinhibe un poco y sublima las relaciones personales. Convierte en memorable cada momento. Con él vienen los saludos, los encuentros, los recuerdos... Ves y eres visto. Con una copa en la mano, todos terminamos por ser mucho más entrañables.

 

-¿Heredó la nariz grande y severa de su madre?

-Ja, ja. Creo que sí. Siempre he tenido fama de buena catadora. Supone que esas sensaciones que tienes en boca puedas expresarlas en palabras. Porque el vino también comunica. Tiene memoria, fideliza y deja recuerdos.

 

 

 

 

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