Pierre Bourée Gevrey-Chambertin, Clos de la Justice 2008

Vino Pierre Bourée Gevrey-Chambertin, Clos de la Justice 2008

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
97
Puntuación Media:
9,3
Calidad-precio:
9,0

Bodega: Pierre Bourée fils
D.O./Zona: Gevrey-Chambertin
País: Francia
Tipo de vino: Tinto
Crianza: Con crianza
Graduación (vol): 13,00%
Varietales: Pinot Noir
Precio aproximado: De 30 a 49,9 €
Descripción
Otros vinos catados de esta bodega

Varietales: Pinot Noir

5 Opiniones de Pierre Bourée Gevrey-Chambertin, Clos de la Justice

No sé si habrá sido la botella o lo que me ha dicho un amigo que de esto sabe mucho, y es que este Clos de la Justice 2008 se va a ir cerrando poco a poco. El caso es que lo he notado bastante más austero que en otras ocasiones. La acidez sigue igual de afilada que un cuchillo de carnicero.
Así que ya lo saben, si les quedan botellas, es hora de ir guardándolas un tiempo y esperar a que el vino renazca.

Nueva botella de este lieu-dit de Gevrey-Chambertin. Como no podía ser de otra forma, ha salido tremenda. No le quito ni una coma a mi anterior crítica, hemos vuelto a encontrar una inmensa paleta olfativa, profundidad, complejidad, finura, carácter, pureza, frescura, longitud... Bourée me parece un talentoso productor, y sus vinos, desde el más sencillo genérico probado hace poco hasta el inalcanzable Charmes muestran un nivel y una continuidad que hoy por hoy, y de lo poco que he probado me parece de lo mejor en la zona. Obviamente la añada ayuda, pero es que la 2009 también está que se sale. El precio no es excusa, por menos de 40€ podremos beber de maravilla. Y ojito con sus blancos, con el Pernand-Vergelesses también nos enseña una chardonnay bien hecha y llena de matices. Más por menos.

Rojo rubí, ribete rojizo, capa media.
Nariz con buena intensidad que muestra una uva de gran calidad, así como una vinificación de nivel. Limpieza, pureza, definición. Notas florales, frutas rojas del bosque, especias, balsámicos, trazas minerales, tonos terrosos, humedades, tierra mojada, tabaco de pipa. Complejo y directo, cambiante con el aire.
En boca es un Gevrey de verdad, potente, estructurado y compacto. Con acidez, de paso directo y con ciertas aristas que aportan su tremenda personalidad. Final agreste y placentero, dejando su huella frutal, terrosa y mineral, con un tanino presente pero noble y una buena persistencia.
Clos de la Justice es un “lieu-dit” que pertenece como monopole al productor y sus vinos son Gevreys de verdad, Borgoñas compactos y sustanciosos pero con todo el clasicismo de este soberbio productor y una gran capacidad de envejecer. Por unos 40 euros es un vino que hay que probar.

Rojo rubí con borde rosáceo. Capa muy baja. Limpio y brillante.
Aromas apagados en el descorche, hay que esperar. Al rato empieza la fruta roja a dar caña, aparecen los balsámicos, las notas especiadas, el humo, la barrica vieja, la humedad, la tierra, el bosque, los terciarios y los cueros.
En boca estos vinos engañan de lo lindo. La acidez es grandiosa y el paso es rústico aunque distinguido. Alcohol presente. Ese mejunje para muchos aguachirlado tiene una definición, una profundidad y unos registros increíbles. Detectamos más de lo anteriormente descrito. Hay fresas, moras, grosellas, recuerdos mentolados, hinojo, cueros, tabaco, madera mohosa y piedras.
Final tremendo. No hace falta describir más registros.
Atrévanse con Borgoña, esto es la leche, cambien el chip y prueben cosas como la de hoy. Esta noche nuestro Bourée ha abierto un debate encendido y duradero. A nadie ha dejado indiferente y hasta los asistentes de tendencias más modernas han pasado por el aro. Espiritual.

Rojo terroso no muy oscuro con ribete prácticamente transparente. Capa media-baja. No muy limpio y con brillo. Lágrima densa y desordenada. Corcho esponjoso.
Al principio los aromas están a medio camino entre las violetas y los tonos animales. Con aire el vino termina por abrirse, y observamos flores pasadas casi marchitas, cerezas rojas, bosque umbrío, algo de madera vieja, humo y mineralidad.
En boca se muestra delineado, punzante y con una acidez portentosa. El paso es fino, alcohólico y tánico. Sabores a violetas, tierra mojada, hongos, caza y tabaco.
Final de buena intensidad, con apuntes frutales, licorosos, balsámicos y minerales.
Un Gevrey de categoría, de una añada, la 2008, fría. En copa se comporta muy dignamente: expresivo desde el primer momento, va evolucionando en copa tornándandose más misterioso y profundo, hasta que al final alcanza un nivel redondo y asentado. Por unos 35€ creo que es un vinazo.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar