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Cata de Torres en la Funds Experience de Rankia

Torres en el Mundo

El pasado 26 de octubre se celebró la Funds Experience de Rankia en Valencia en el Hotel Las Arenas. La Bodega Torres acompañó la jornada amenizándola con la cata "Torres en el Mundo" presentada por Vinyet Almirall, Prestige Public Relation de la bodega, que nos brindó, a todos los asistentes miembros de las gestoras nacionales e internacionales,  un recorrido por los vinos que tiene Torres en el mundo.

               Cata de Torres en el Mundo

 

Arrancando en el Penedès, pasando por Ribera del Duero y llegando hasta California y Chile nos desplazamos en este maravilloso viaje. ¿Nos acompañais?

Un poco de historia

La bodega siempre ha destacado por su carácter exportador ya en 1928 se decidió, además de exportar vinos, destilarlos y así Bodegas Torres se convirtió también en una elaboradora de brandys. Los brandys de Torres han estado muy bien introducidos en el mercado desde entonces.

En el año 1939 y en plena expansión exportadora de la bodega, se produjo un hecho que marcaría el antes y después de Bodegas Torres. La estación de Vilafranca, nudo ferroviario importante de la época, se encontraba situada al lado de la bodega, así se había decidido para facilitar la llegada de mercancía procedente de la bodega desde la estación al puerto de Barcelona.  Justo dos meses antes de terminar la guerra una bomba que iba destinada a la estación con el fin de destruir las comunicación cayó sobre la bodega. Esto supuso una marcha hacía nuevos horizontes por parte de Miguel Torres, propietario de la bodega,  y su mujer Margarita que tuvieron que emigrar muy jóvenes hacía Cuba y EEUU para investigar los mercados y volver a rehacer la bodega que fué la primera de Cataluña que empezó a embotellar sus propios vinos.

Al acabar la segunda guerra mundial se empezó a vender en EEUU el vino que demandaban a Francia, pero hecho en El Penedès. Torres ofrecía “burdeos” del Penedès y “borgoña” del Penedès, así empezaron a embotellar sin regulación alguna todavía y así empezó el negocio del vino del Penedès embotellado allí mismo. En el año 1979 Miguel Torres Carbó encargaría a su hijo que buscase un lugar en el mundo donde poder elaborar vinos de calidad y así lo hizó y tras viajar por distintos sitios decidió decidió desembarcar en Curicó (Chile), para hacer allí una bodega y comenzar la expansión.

Actualmente el grupo Torres se encuentra también en California (EEUU) con Marimar Estate pero la bodega más importante del grupo es la bodega familiar, que se ubica en España. En el territorio español también se han asentado en Ribera del duero, en Rioja, en Toro, en Rias Baixas, en Jumilla y por supuesto en distintas DO’s de Cataluña

 

             Historia de torres presentada por Vinyet Almirall

El último hito de la bodega ha sido que desde el 2016 han pasado a producir un espumoso con la dificultad que conlleva para una bodega que tradicionalmente ha elaborado solamente brandys y vinos. El espumoso se llama Vardon Kennett y de momento solamente hay una producción muy pequeña en el mercado.

 

Los orígenes: Fransola

El primer vino de la cata fué el Fransola, un vino del Penedès que representa los inicios de la bodega. Fransola es un vino de finca elaborado con Sauvignon Blanc procedente de las 20 hectáreas de viñedo. El vino lleva el nombre de la finca y todo el viñedo se destina precisamente a este vino.

La elaboración de este Fransola comienza con la prefermentación en frío de la Sauvignon Blanc para conservar los aromas, con prensados de racimos enteros. Un 50% de las uvas o de los mostos prensados se depositan en barricas de roble francés y americanas nuevas para hacer fermentación alcohólica y posteriormente una fermentación maloláctica durante 8 meses sobre sus lías. De esta forma el vino adquiere volumen con estas notas cremosas y además se enriquece. El otro 50% ha fermentado en las cubas de acero inoxidable como un vino blanco joven que se ha dejado reposando hasta que la otra parte estuviera lista para hacer el “blend” o emsamblaje, que después de pasar un tiempo en botella pasará a nuestras copas.

  • Nota de cata:  Color verde limón claro con unos colores francos. En nariz, al tener un ligero paso por barrica, se muestra como un vino blanco complejo, con fruta tropical, como fruta de la pasión y también notas vegetales que recuerdan a la hierba fresca, hierbabuena, hinojo,  con un fondo especiado que aporta  la vainilla y la madera. También aparecen las notas típicas que le aportan las levaduras. En boca este vino confirma todas las notas que se identificaban por vía nasal, con las hierbabuenas, vainillas y fruta y todo ello acompañado de una acidez importante que hace que este sea un vino vivo, crujiente, con estructura. Perfecto para maridar pescados con salsas contundentes, hasta algunas aves que necesitan un blanco con más cuerpo.

 

     Botellas Fransola Cata Torres en el Mundo Cata de Torres en el mundo

La expansión I: Marimar

Marimar, le hermana pequeña de Don Miguel Torres, el presidente del grupo, ha sido una mujer emprendedora que no se conformó con ser la pequeña de una familia de bodegueros. En uno de los viajes a EEUU que llevo a cabo junto a su padre le propuso quedarse allí y multiplicar las ventas de sus vinos a cambio de que le cediese la dirección de una bodega. En muy poco tiempo se dispararon las ventas y Don Miguel Torres, tras algunas reticencias iniciales y una vez que Marimar terminó sus estudios en Davies, le cedió la bodega en la que elaboró un primer Chardonnay de gran calidad. Y así nació Marimar Estate, una masía catalana de 30 hectáreas de viñedo. Junto al Chardonnay en los inicios de la bodega cultivó también Pinot Noir y es en estos últimos años cuando está cultivando variedades como tempranillo y/o albariño con las que elabora sus vinos en EEUU. La bodega es completamente ecológica y está certificada como biodinámica, y para cerrar el círculo de la biodiversidad y dar alegría a sus viñedos no faltan ovejas, caballos y abejas, entre otras especies. 

A continuación se cató el vino que elaboró Marimar y que dió a catar a su padre y fue con el que le conquistó para conseguir la bodega que regenta actualmente: El Marimar Chardonnay de la añada actual

Este vino se elabora con los mejores clones de chardonnay del condado y con ellos conseguir el mejor blend posible. El prensado se hace de los racimos enteros y luego el 100% de los mostos fermentan en barricas de roble francés de grano menudo con tostados medios. Posteriormente a la fermentación alcohólica y maloláctica denscans durante 11 meses en barricas sobre sus lías. El chardonnay es la variedad más cultivada del mundo y el que se hace en la bodega Marimar ha obtenido siempre muy buenas puntuaciones.

  • Nota de cata: En vista se presenta con un color limón intenso con unas lágrimas que discurren lentamente por la copa, lo que avanza cómo se va a expresar en boca, con toda esa densidad. En nariz es un vino totalmente distinto al anterior, con mucha fruta madura y notas tostadas procedentes de la madera. Aparecen también aromas de frutos secos, como avellanas tostadas que combinan muy bien con esta fruta madura. También están presentes las vainillas, nota aportada por las barricas. En boca entra majestuosamente, llena la boca. La acidez es menos marcada debido a la maloláctica. Es un vino potente e ideal para acompañar crustáceos como ostras o bogavante, ya que estas notas avellanadas irán bien con los marisco. Es un vino de otro nivel, un vino corpulento que se puede acompañar de comidas más intensas.

Otras Denominaciones de Orígen: Celeste 2014

Ahora empezaremos con el complejo mundo de los tintos y para ello nos dirigimos a la Ribera del Duero.

Hacia los años 2002 - 2003 los hijos del señor Torres, uno de ellos actual CEO de Bodegas Torres, comunicaron a su padre lo necessrio que era poder estar presentes en otras DO’s españolas, en ese momento la más emergente era la D.O Ribera del Duero. Viajaron a Fompedraza, cerca de Peñafiel y compraron una bodega que en principio no tenía viñedos, estos se adquirieron posteriormente. Actualmente además de elaborar el vino procedente de estos viñedos propios se sigue comprando vino a los productores locales.

El clima en la zona del Duero es muy continental;  inviernos largos y crudos con veranos calurosos y las noches más que largas son infinitas pudiendo bajar las temperaturas muchos grados y esta diferencia térmica tan grande entre el día y la noche favorece la creación de aromas en las uvas.

El vino que probamos fue un  Celeste 2014 elaborado con la variedad tinto fino, o tempranillo, una variedad muy nuestra pero que cambia mucho de nombre dependiendo del lugar en el que se elabora. Y ¿porqué Celeste? La respuesta es porque en las tierras donde hay viñedo, cielo y campo, en las noches de vendimia si se mira al horizonte no se ve nada más que eso: viñedo y cielo. De ahí que este vino reciba el precioso nombre de Celeste.

Celeste 2014 es un crianza en el que se ha hecho una prefermentación en frío para mantener los aromas y posteriores  fermentaciones a unos 25ºC aproximadamente que pueden subir algo más para extraer el color. La crianza ha sido de 12 meses en barricas de roble francés y americanas, de ellas un 40% son nuevas y el resto de segundo año. Después ha pasado un año en botella antes de salir al mercado.

  • Nota de cata: De color granate muy intenso, azulado, lo que da información de que estos vinos todavía son jóvenes, es un bebé si de vinos hablamos. En la nariz se puede encontrar mucha más complejidad, aparece el mundo de los frutos rojos, frutas del bosque, moras, todos muy presentes. Se identifican notas de pimientas, negras y blancas y algunas notas de la maloláctica que son más cremosas, dejando en el fondo y muy levenmente estas notas tostadas. En boca aparece la fruta, a la que se añaden unos taninos contundentes, intensos. Es un vino corpulento que marida perfectamente con carnes grasas y proteínas.

                 Vinos Catados en la cata de la Founds Experience

 

Otras bodegas: Jean Leon

En el Penedès se encuentra una bodega pequeñita, boutique, se trata de la bodega Jean Leon.

Jean Leon fué un personaje casi de película, o sin el casi, ya que se llegó a realizar una película sobre su persona. No era ni francés ni americano, era santanderino, su nombre de pila era Ceferino Carrión y procedía de una familia muy humilde.

Después del incendio de 1941 que asoló Santander la familia de Ceferino emigró a Barcelona para comenzar una vida mejor. Desde allí Ceferino cruzo la frontera gala y trabajo como camaro en el pais vecino.  Desde Le Havre se embarcó como polizón rumbo a Nueva York ciudad dónde trabajo como recogeplatos en el Rockefeller Center hasta viajar a Hollywood donde se instaló trabajando como taxista. Fue en el taxi donde conoció a uno de los artistas más famosos del momento, Frank Sinatra, del que se haría muy amigo y que le abriría las puertas a un mundo desconocido hasta el momento para él.  Fué Frank Sinatra quien le presentó a James Dean, con el que abriría el restaurante más glamoroso de la época, siempre lleno de grandes artistas del cine y del teatro: La Scala

Después del éxito de su restaurante se propuso elaborar un vino para las estrellas. Para ello comenzó a viajar por todo el mundo para encontrar las mejores cepas con las que elaborar este vino y acabó por comprarlas a los mejores Chateaux franceses. Aunque las cepas eran francesas la zona elegida para elaborar el vino fué el Penedés y junto a Jaume Rovira, un joven enólogo que comenzaba entonces su carrera comenzaron a trabajar con las variedades cabernet sauvignon, cabernet franc y chardonnay, variedades que no se cultivaban en Cataluña, fueron ellos los primeros en elaborar vino con estas uvas.

Durante el periodo de permanencia de Jean Leon en el Penedés se hizo muy amigo de Miguel Torres y en sus últimos años, ya muy enfermo,  antes de irse a navegar en solitario con su velero le propuso comprarle la bodega. La única condición que puso Jean León fue que la bodega mantuviera  su nombre y sus vinos tuvieran siempre el estilo de elaboración que él había iniciado, y es algo que desde Torres siempre se ha respetado.

              Jean León

El vino que se cató a continuación era vino muy especial, el primero que hizo Jean Leon para sus artistas,  de corte elegante, bordelés y muy clásico.

Vinya Le Havre Reserva está elaborado con cabernet sauvignon y una parte de cabernet franc. Tras ser fermentado, este vino se ha introducido en pequeñas barricas francesas de 225 litros donde hace su crianza de 18 meses. La mitad de las barricas son nuevas. Después de la crianza en barrica ha permanecido dos años en botella concentrando todos los aromas. Este vino es de la añada 2011, pero le queda mucha vida por delante.

  • Nota de cata: en vista los ribetes del vino son de color rubí, con lágrimas densas. Tiene 14º de alcohol pero en nariz no se aprecia, con aromas de frutos rojos y mermelada, tiene notas de cuero, de torrefactos y es muy agradable. En boca es pura seda, con unos buenos taninos que parecen terciopelo en la boca, y aunque los tintos son para acompañar carnes, éste podemos decir que es un vino de conversación.

La expansión II: Chile

Desde el Penedés el viaje continuará hasta tierras americanas, en concreto será en Chile dónde hagamos la última escala de este viaje. Es en este precioso pais dónde se encuentra la  bodega de Curicó.

En el año 1979 Miguel Torres, actual presidente del Grupo Torres, buscaba un país dónde elaborar vinos de calidad y fué Chile el destino elegido.

Chile era el paraíso para cualquier viticultor, ya que allí no existía la filoxera, las estaciones muy marcadas y la falta de enfermedades del viñedo le hacían el lugar ideal para elaborar vino. Chile en aquella época acababa de pasar una ley seca y los viticultores comenzaban de nuevo a cultivar aunque las técnicas que se utilizaban erán más tradicionales y con pocos medios tecnológicos. Fue Torres la pionera en introducir nuevas tecnologías  en la elaboración del vino, como los tanques de acero inoxidable o la utilización de barricas nuevas

El vino chileno elegido para esta cata pertenece a la pequeña colección “Cordillera,  procedente de los pequeños valles de la Cordillera de los Andes, donde existen pequeños viñedos con variedades muy especiales pero sobretodo la reina de chile, la Carmenere. Ésta variedad la cultivan desde el siglo XVIII y XIX.

La carmenere es una espléndida cepa que ofrece unos vinos muy distintos, y esto se podrá comprobar en este Cordillera Carmenere 2011 que ha pasado 12 meses en barricas de roble y después ha permanecido dos años en botella.

  • Nota de cata: De color casi violeta, fruto de la maceración de tres semanas con sus hollejos. En nariz aparecen aromas completamente distintos a los de los vinos chilenos. También da notas fresca de eucaliptos, ciruelas negras y frutas muy negras . En boca entra muy suave con muy buena acidez con una potencia en boca my elegante.

    Cata de Torres en el Mundo Cata de Torres en el mundo

Y con éste carmenere se terminó el viaje vinícola por todo el mundo de la mano de la bodega Torres, que con su presencia en tantos lugares de la tierra, nos permite viajar alrededor del mundo subidos en una copa. ¡Muchas gracias Amigos!

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