Blog de Jordi Melendo

Jean-Marc Brocard, una de las mejores expresiones del Chablis

Un acercamiento al “terroir” de Chablis

Situado cerca de Auxerre, en el valle de Serein, Chablis es la cuna de uno de los viñedos más antiguos de Francia. Apreciados por reyes de Francia, presentes en todas las grandes mesas del siglo XIX, los vinos de Chablis adquirieron un prestigio excepcional, todavía vivo en nuestros días. Veinte pueblos ocupan esta delimitación: Chablis, Beine, Milly, Poinchy, La Chapelle-Vaulpelteigne, Villy, Lignorelles, Ligny-Le-Chatel, Maligny, Fontenay-Prés-Chablis, Viviers, Béru, Poilly-Sur-Serein, Chemilly-Sur-Serein, Chichée, Fleys, Fyé, Rameau, Courgis et Préhy. El Institut National des Appellations d'Origine (INAO), organismo que tiene como misión reconocer y defender las “appellations” francesas tiene distinguidas sobre este territorio 4 Appellations d’Origine Contrôlée: Chablis Grand Cru, Chablis Premier Cru, Chablis y Petit Chablis.


El “terroir” de la región de Chablis es particularmente escarpado, con un relieve inclinado. Recubierto por el mar hasta la era secundaria, bajo suelo de Chablis hay sedimentos marinos y de ostras fosilizados (Exogyra-Virgula). Los suelos, muy ricos en mineralidad, de naturaleza arcillo-calcárea, datan del Jurásico y presentan tres niveles geológicos, del más antiguo al más reciente: el Oxfordien, el Kimméridgien y el Portlandien. Chablis está situado en una zona donde el clima es templado con tendencia continental. Los veranos son calientes y favorables para la maduración de la uva en los lados bien expuestos, mientras que los inviernos son rigurosos con numerosas heladas de primavera combatidas desde los años 60, con los medios de diversos sistemas, particularmente el recalentamiento del aire por la combustión de fuel, la aspersión de agua.


Jean-Marc Brocard, una bella historia de amor al vino

Su matrimonio en 1971 con Claudine Brocard, hija de un “vigneron” de Saint Bris, le hizo descubrir el mundo de la vid. Entonces empezó a trabajar paralelamente su actividad de ingeniero en la casa Fruehauf en Auxerre y los trabajos en los viñedos con su suegro Emile Petit. En 1973 se instaló por cuenta propia cuando le compró a su suegro 0,3 hectáreas de tierra agrícola que cultivó. Es sobre las tierras de Préhy, un pequeño pueblo próximo a Chablis el lugar que Jean-Marc Brocard escogió para edificar su “domaine”. Es en aquella época cuando reencuentra a Louis Petit, miembro de su familia política, y a Gastón Sauvageot, "vigneron" de Préhy, quienes le hacen aprender sobre la viña y le transmiten al mismo tiempo valores tan importantes como el respeto a la naturaleza y a las tradiciones. Estos conocimientos le dan la fuerza para decidir dedicarse a las viñas y en ese momento Jean-Marc Brocard comenzará su fulgurante ascensión. El amor por el trabajo bien hecho lo condujo a construir los edificios de explotación y la bodega en pleno corazón de los viñedos. La uva dispone así de una atención constante. Dispuesto a ofrecer lo mejor del privilegiado subsuelo de Chablis, da origen a un vino de un carácter excepcional con matices minerales. Un vino fino, agradable y de raza. La intensidad de su pasión por el vino ha dado sus frutos: Jean-Marc Brocard explota 150 hectáreas de viñedos de las que 60 rodean el “domaine”. Hoy, Julien Brocard el segundo hijo de Jean-Marc y su cuñado Frédéric Gueguen están al frente de la bodega y de los viñedos.


El Domaine Jean-Marc Brocard está situado en Préhy, un municipio de 140 habitantes a 7 kilómetros de Chablis. A pocos metros del “domaine” hay una pequeña iglesia del siglo XV, que junto a la bodega domina el conjunto del viñedo y ofrece una vista panorámica excepcional. Esta hermosa pequeña iglesia, dedicada a Sainte Claire, está rodeada con su cementerio por un océano de viñas. Se trata de una imagen emblemática de Chablis. Jean-Marc Brocard construyó inicialmente la bodega del año 1980 al 1992, donde trabaja siempre con el escrupuloso respeto de los usos y de las tradiciones de este antiguo viñedo. En el año 2000, construyó un centro de prensado junto a la colina. En 2003 se inauguró el nuevo espacio de producción donde las ultramodernas líneas de embotellado y de etiquetado aseguran la mejor calidad posible del producto final (método HACCP desde el 2004).


Actualmente, Julien Brocard se encarga de los viñedos, dando a los mismos una dimensión ecológica. Prolongando la filosofía de su padre, la del respeto del "terroir", Julien ha convertido los métodos de cultura en biodinámica. Con el fin de preservar el carácter mineral del Chablis, Jean-Marc Brocard optó por la crianza en depósitos de acero inoxidable, rechazando constantemente la barrica de roble que según su criterio le hace perder una buena parte de su originalidad. La barrica aporta a los vinos un gusto de madera y vainilla que borra la finura de la mineralidad y que puede romper la frescura de los vinos blancos secos. Con este mismo espíritu los depósitos de acero inoxidable son termo regulables con el fin de controlar la temperatura de los vinos y asegurar una fermentación a 18°C. Durante el proceso de elaboración, el enólogo Patrick Piuze vinifica desde el respeto más grande hacia las tradiciones chablisiennes pero con métodos modernos y vinificaciones informatizadas. Meses de envejecimiento sobre sus lías, tiempo de reposo para desarrollar aromas secundarios y terciarios, hasta conseguir unos vinos, los de Jean-Marc Brocard, que han despertado el interés de los más influyentes críticos de vinos mundiales. Vinos que se expresan con gran finura, con una tipicidad muy especial y una extraordinaria elegancia.

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