Pago del Vicario Petit Verdot Rosado 2012

Vino Pago del Vicario Petit Verdot Rosado 2012

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
90
Puntuación Media:
7,9
Calidad-precio:
8,5

Bodega: Pago del Vicario
D.O./Zona: V.T. de Castilla
País: España
Tipo de vino: Rosado
Graduación (vol): 15,00%
Varietales: Petit verdot
Precio aproximado: De 5 a 9,9 €
Descripción
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Elaboración: El vino se elaboró mediante la técnica de sangrado con maceración con los hollejos y fermentación a baja temperatura en depósitos de acero inoxidable.

Varietales: Petit verdot

Consumo: Temperatura de servicio De 6 a 8 ºC. No es necesario decantar.

Envejecimiento: Intervalo de consumo recomendable: 2013 - 2014.

8 Opiniones de Pago del Vicario Petit Verdot Rosado

Botella bordelesa alargada. Cierre de aglomerado de corcho típico de vinos jóvenes para consumo a corto plazo. Cumple bien. Internamente apenas está bañado en vino de color rubí. Huele bien.

Visual: rojo rubí/frambuesa oscuro, ribete rosáceo/transparente, limpio, brillante y con excelente lágrima.

Nariz: a 5-6ºC muy tímida, apenas huele a nada. Si lo dejamos subir a 9-10ºC entonces ya vemos lo que es este vino: fruta roja fresca, frambuesa, fresa ácida, sutiles recuerdos a chuches, aromas vegetales y minerales.

Boca: parece un tinto joven pero mucho más fino. Tampoco parece un rosado normal, está como a medio camino entre el rosado típico y un tinto joven. Entrada fresca, sabrosa, con buen volumen, se nota el tanino y la acidez, fresa ácida en el paso por boca. Rico. Sabroso. Muy seco pero con mucha untuosidad. El final es medio-largo para esta tipología de vino. Ese ligero amargor que deja invita a seguir bebiendo.

Es un vino que no deja indiferente. Al principio, para muchos bebedores de típico rosado, es una decepción: muy alto de alcohol, muy seco (no tiene dulzor dados sus 15º de alcohol) y no es una gominola ni un montón de chucherías en boca. No es lo que ellos esperan. Sin embargo, cuando uno va más allá y viene de tintos y vinos secos, aprecia la contundencia, el volumen, la estructura y la seriedad de este vino (no exentas de frescor y ganas de repetir). Es un vino peculiar que, como comentan, o gusta mucho o no gusta nada. A mí particularmente, al principio, muy frío, me dejaba algo indiferente, pero creo que cuando sobrepasa en copa los 8-9ºC (sin pasar de los 11-12ºC) es cuando más podemos disfrutar del mismo.

Es un vino versátil: sirve para armonizar con aperitivos, con platos de carne blanca de condimentación media, platos de pescado y, sobre todo, arroces, pizzas y pastas. Un muy buen vino para este calor de finales del mes de agosto.

Su RCP es excelente para lo que ofrece.

A la vista se presenta con un color entre fresa, frambuesa y guinda, con los ribetes donde denota los destellos violáceos, con bastante buena lágrima.

En la nariz se muestra con una media intensidad, con una mezcla de algo de caramelo, la fruta roja madura, un punto que puede recordar los chuches y algo de regaliz.

Al paso por la boca, resulta con frescor, con mucha fruta, goloso con un punto de untuosidad y una sensación final de amargor agradable.

Este vino me tiene encandilado, dentro de su tipo, aunque reconozco que si se analiza no se trata ni de un vino tinto, ni de un rosado ni de un clarete.

Curiosamente esta botella la he adquirido un precio razonable en una gran superficie.

Después de probar muchos rosados he creado un triunvirato que año a año se repite y se repetirá. Para mí son los mejores, los que más me gustan. Son Arrayán Rosado, Homenaje Rosado y Pago del Vicario Petit Verdot. Todos estupendos, todos tendrán la misma nota.

PAGO DEL VICARIO PETIT VERDOT.

Rojo cereza de capa media. Muy intenso para ser un rosado, parece más un tinto, limpio y brillante.
Intensidad media, elegante, fruta roja madura, frambuesa, caramelo, nota herbácea, bien.
En boca es sabroso, carnoso, opulento, fino, fresco, goloso, equilibrado, trago de recorrido medio, gustoso.

Precio 6,50 €.

Color rojo picota de buena capa,mas intensa que lo que estamos acostumbrados.Nariz con fresas,frambuesas,regaliz,gominolas,florales,mentol,hierba mediterránea.Boca con presencia,carnoso,frutillos rojos y negros maduros,bien de acidez,regaliz,gominolas,balsámicos,lo penaliza un poco su calidez alcohólica,pero no esta nada mal.

Una de dos, o cada vez es mejor, o yo me voy acostumbrando más a él. Recuerdo que la primera vez me tiró para atrás. Hoy, vencidos aquellos puñetazos de alcohol, me encuentro con esta nueva añada que no ofrece nada de ello, pese a notarse, ojo.

Este casi tinto ofrece un guinda subido con orilla violácea y una estupenda lágrima.

Aroma a fruta roja madura, frambuesa, y también de hueso, melocotón muy maduro, goloso, con notas de sirope, todo sin abuso y sin empalagar.

Untuoso en boca, pero con una acidez medida, por lo que la confitura de frambuesa queda compensada, es potente, pero fresco. En definitiva, equilibrado, más que nunca. Y es que es la mejor y menos alcohólica de todas las añadas.

Me he pensado el poner esta nota de cata, porque este vino es muy claro, tiene una personalidad, muy clara. De los que no deja indiferente a nadie, creo que es, de los que, o te gusta o no te gusta, sin términos intermedios.

Aromas intensos y claros, con fuerza, con intensidad, pero sin artificio, sin caer en el tipico cliché. Hay frutos rojos maduros, llenos de sazón, finos y elegantes tonos amargos, un vegetal sano, nada molesto. Hay cerezas con hueso, manzana con caramelo, ciruela. Al tiempo gira y se torma algo complejo, con notas a cipres, enebro, hueso de cereza, todo ello envuelto en seriedad. Más al tiempo (por fin) sorprende con las frutillas frescas, con chispa, frambuesa y regaliz rojo de golosina.

La boca es amplia, inmensa, fino dulzor, a la par de goloso, carnoso, masticas, comes y paladeas, para dar paso al amargor elegante, que limpia el paladar, fijando las sensaciones frutales en la boca. Es untuoso al tacto, fresco,llega al balsamo, lo mentolado, acidez que se fija a las encías, enamora, cautiva, sin más palabras un gran vino.

Respecto al color, lo servi en copa negra, la mayoría adivino que era un rosado, en la boca todo el mundo cambio.

En una copa oscura, este vino es un tinto joven, y en una copa normal ... también, excepto para los expertos.
Con una graduación alcohólica de 15ºGL uno se puede hacer a la idea de lo que puede haber ocurrido.
Si bien coincido en casi todo con la cata anterior en lo descriptivo yo añadiría que si el vino no está a la Tª adecuada, 11ºC aprox o menos, aparecen sensaciones ardientes. Y no me pareció que el vino tuviese frescura, a no ser que hablemos de un tinto.
A los consumidores y amantes del rosado seguro que este vino les causa verdadera decepción ya que no se ajusta a los clásicos parámetros de este tipo de elaboraciones, entre ellos el nervio que suele aportar una buena acidez, que se logra en parte anticipando la vendimia. Yo creo que este año, con 9 olas de calor, bastante han hecho.
Tal vez este año no era bueno para el original rosado de esta casa que otras añadas ha sido tan interesante.
Esperaremos el 2013.

Color fresa oscuro de media capa con atractivos destellos rosados. Nariz intensa, con cierta densidad, encontramos toques de regaliz roja, fruta roja caramelizada, sensaciones especiadas, algún toque de hierbas aromáticas y algún toque goloso de flor morada. En boca tiene buen ataque, fresco aunque cierta untuosidad, reaparece el carácter especiado, con ligeras sensaciones picantes, bastante fresco, con notables amargos y bastante persistente. Seco, pese a cierto carácter goloso...

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