Opiniones de Flor de Pingus
OPINIONES
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disfruto, la que creo que es la última botella de esta añada, aunque lógicamente tengo varias de otras añadas.

Los arómas han perdido algo de intensidad y sobre todos los primarios, se encuentran más "escondidos", la fruta ya no es tan potente en primera linea, ahora sobresalen terciarios que también son agradables, aunque a mi me satisfacen mucho menos que los anteriores.

En boca sigue siendo una maravilla, totalmente redondeado y equilibrada, al mismo tiempo con bastante elegancia y muy delicado y fácil de beber, pero al mismo tiempo con personalidad y "saber estar".

Me encantan los Flor de Pingus, que he disfrutado hasta ahora.

  Ultima botella de esta añada. Susto en principio porque en el color si se nota evolución.

  La he abierto dos horas antes de disfrutarla ( muy aconsejable) y se puede decir que esta en un gran momento de disfrute, con mucha elegancia y equilibrio, aunque siempre esperas mas de este vino ( quizás le pedimos mas de lo que puede dar), tiene fruta y crianza bien identificados, con notables balsámicos.

  El paso por boca es largo, aunque entra fácil tiene un largo recorrido, muy expresivo. De todas formas es caro para lo que expresa, pienso que hay vinos mas baratos y con mas calidad, pero hay que probarlo todo.

las seis que adquirí en premier, y este vino sigue expresando por los "cuatro costados", su enorme calidad tanto en nariz como en boca.

No voy a detallar en más ocasiones las valoraciones de la cata, mientras el vino se encuentre en este magnifico-grande estado, lo que si voy a realizar es un comentario muy llamativo de uno de mis familiares invitado a una de las "comilonas" de estos últimos días. Tengo que aclarar que aunque no participa en ninguna web de vinos, ni presume de nada, tiene disfrutados más de 3.000 vinos diferentes, lo cual quiere decir que tiene "alguna" idea de este mundillo.

Vamos al grano, las botellas que abri ese día de vino tinto, fueron las siguientes:  Vega Sicilia Reserva especial 91-94-95; Vega Sicilia Reserva Especial 91-94-98; Ducru Beaucaillou 2000 y Flor de Pingus 2008. Pues este buen señor me dijo que el mejor de los vinos era el Flor de Pingus, como parece obvio. le indique que no estaba de acuerdo, pero que si consideraba que era el segundo en "buen beber" y  "gran momento", sólo detras del Vega Siciia 91-94-95. Ya para acabar reseñaré que el que menos gustó fué el Vega Sicilia 91-94-98, o tenía mucha cantidad de 91 y 98, o todavia (que también), estaba formándose.

De todas maneras hay que ver y probar para creer, y como decia en mis "viejos" tiempos tengo que seguir comentándolo, "cada botella es un mundoi".

He abierto y disfrutado otra de las botellas de este interesante y extraordinario vinazo.

Creo que tenemos las expectativas muy altas, cuando abrimos un vino por encima de los 70-80 €, lo cual nos conlleva en ocasiones a que tengamos/pongamos "pegas" al disfrutarlo, ya que el minimo fallo que le encontramos lo solemos acrecentar.

Dicho todo esto, tengo que indicar que la valoración ha sido muy parecida a la anterior, pero indicando y destacando que la nariz y la boca han ganado un pelin en complejidad y sobre todo en elegancia. La boca ademas de lo indicado ha mejorado, también poquito su estructura. En definitiva sigo afirmando que es un aunténtico vinazo, que sólo "penaliza" por el precio. Yo lo adquiri en premier sobre los 50-60 €.

 

descorcho otra botella de este sobresaliente vino. Y como nobleza obliga, lo primero que hago es desdecirme de lo dicho, el vino ha evolucionado muy favorablemente y la mejora es más que notable.

La nariz sigue tiene buena intensidad y mucha complejidad, pero ahora los aromas son elegantes y contundentes.

La boca totalmente equilibrada y suave, el paso magnfico en estructura e intensidad, final largo, muy largo y con grande persistencia.

Su crecimiento y progreso han sido excelentes, se ha convertido en un verdadero vinazo.

No creo que tenga margen de mejora, pero se mantendra en esta "meseta" durante algunos años.

Sin duda ha cambiado para bien, la crianza ya no tiene tanto protagonismo, para dejarle a la fruta mas lugar, fruta que nos recuerda la ciruela negra, los arandanos y la grosella, sensaciones de especiados y balsamicos, fondo mineral.

En boca se muestra amplio, carnoso, con mas carga frutal, excelente acidez que le apoorta frescura, mas equilibrado que hace unos años, final largo. No creo que mejore mas, pero si creo que se mantendra algun tiempo en esta fase de gran nivel.

¡¡ Me quedan dos botellas mas !!

La verdad que me cuesta escribir más notas de cata sobre ese vino no siendo un experto y simplemente un aficionado más.
La única cosa a decir es que , nunca habiendo tomado un Flor de Pingus antes, esperaba algo más de cuerpo. Y los taninos me dieron la impresión que, a pesar de estar fantastico, un poco más de botella no le vendría mal.
En fin, un vino muy bueno, pero que se paga. Como había comprado en Primeur no me dolió tanto. Por lo tanto no daré mi RCP.

Vino de color rojo, capa media-alta, rubí. Nada más abrir y verter en copa, el aroma, elegante e intenso, se expande.
A copa parada, al principio saca notas de frutas negras, madera muy elegante.
En boca vuelven esas notas de fruta, de maderas y barnices. Es de paso medio en boca, con taninos pulidos.
Al tiempo aparecen aromas de regaliz, anises, y algo después cuero, que entra con fuerza.
Es un vino elegante, que seduce, que muestra la tempranillo en su esplendor.
Un vino para tomar con clama, caro a menos que se compre a la avanzada, y aun así...

Vino color picota madura con ribete granate claro e irisaciones teja, capa media alta, limpio, brillante y lágrima abundante y densa.
En nariz con buena intensidad a copa parada, una elegante y sutil fruta negra, acompañada de notas torrefactas con un poquito de pimiento, para ir abriendose hacia notas de monte, pino, tomillo, hojarasca, especias y arandanos maduros, con final de cacao.
El paso por boca, suave, amplio, con volumen, afrutado, largo recorrido, cuerpo medio, expresivo, bien definido, buena acidez, equilibrado y un tanino maduro y aterciopelado.
Retronasal, afrutada.
Posgusto, largo y bueno.

Vino color picota madura con ribete rubí, capa alta, limpio, brillante y lágrima abundante.
En nariz con buena intensidad, notas de fruta roja y negra, fresones, ciruelas, frambuesas y cerezas, perfumado, serio, expresivo y predominio de la fruta por encima de todo, para ir evolucionando hacia notas de monte, especias, clavo, pimienta y tostados tremendamente elegantes.
El paso por boca, potente, con cuerpo, carnoso, largo recorrido y sedoso, amplio, con volumen, bien constituido, definido, afrutado, buena acidez, equilibrado y un tanino aterciopelado y maduro. Sin lugar a dudas el punto fuerte de este vino es en boca.
Retronasal, afrutada.
Posguto, largo y muy bueno.

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