Billecart-Salmon Grande Cuvée 1996

Champagne Billecart-Salmon Grande Cuvée 1996

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
98
Puntuación Media:
9,6
Calidad-precio:
4,8

Bodega: Billecart Salmon
D.O./Zona: Champagne AOC
País: Francia
Tipo de vino: Espumoso
Graduación (vol): 12,00%
Varietales: 90 % Chardonnay, 10% Pinot Noir viñedos Grand Cru
Precio aproximado: Más de 100 €
Descripción
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Elaboración: Elaborado sólo en las mejores añadas, 10% del vino base fermenta en barrica. 10 años de crianza en rimas.

Varietales: 90 % Chardonnay, 10% Pinot Noir viñedos Grand Cru

Consumo: 2011 - 2020

Envejecimiento: Intervalo de consumo recomendable: 2011 - 2020.

11 Opiniones de Billecart-Salmon Grande Cuvée

****error**

Ahora sí; por fin en su plenitud. Le ha costado enseñar todo el potencial que guardaba pero aquí está. Es un Grande. Es perfecto. Sin “peros”. Y seguramente evolucionará y ganará más complejidad si cabe. Aunque lo que nos ofrece ahora (al menos esta botella en concreto) es insuperable; madurez, complejidad, viveza, elegancia extrema y emoción.

Cae serenamente en la copa y forma espuma muy fina, persistente, corona; rosarios de burbujas delicadas y minúsculas que van liberando matices complejos y cambiantes de todas las series aromáticas imaginables. Color amarillo intenso, de momento sin tonos dorados que anuncien oxidación.

La nariz es un desfile: mermelada de albaricoque, manzana asada, especias (canela, pimienta negra), frutas rojas, orejones, brioche, humo, notas tostadas, regaliz, flores, cera de abeja, etc…
En boca es redondo, con una suave pastosidad final. Pura seda. Denso, sensual y voluptuoso, y al mismo tiempo grácil. Las notas de nariz reaparecen en la entrada en boca y persisten en un posgusto de unos 20 segundos. “Quality is always in aftertaste” (Sutcliffe). Cierto…

Quintaesencia de la pureza; realmente la antigua política de la maison de preservar sus vinos de la oxidación y el uso exclusivo del inox encuentran en este Grande Cuvee su expresión máxima y perfecta.
Vino para soñar y para no olvidar. Se reafirma en mi paraíso particular.
No puntúo; no hace falta...

Aunque resulta una verdadera injusticia tener que pagar más de 130 €, por un vino que todavía necesita años en botella y que considero que nunca perderá ese citrico tan dominante al día de hoy.

Color amarillo dorado muy bonito.

Aromas de buena intensidad donde destacan los citricos por encima de todo, tambíen hay frutas, tostados y minerales, cierta complejidad en nariz.

En boca es muy fresco y frutal, el paso de boca vuelve a ser dominado por la acidez cítrica, aqui si hay mucha complejidad y toques de elegancia y gran clase, el final largo y con excelente persistencia.

Un vino que no entiendo que pueda salir al mercado antes de los 10 años de la cosecha, ya que han pasado 18 y todavia necesita como minimo otros 5 o más para estar agradable y casi bebible.

Repito sin quitarle la gran clase que atesora, no me volvería a gastar en este vino ni siquiera 60 €. ""Cria fama y echate a dormir.""

De nuevo cara a cara…a solas, sin comida, sin que nada perturbe su despertar y su performance.

Algo más redondo y hecho...aunque le cuesta.
Mantiene acidez y frescura, predominio inicial de manzana; empiezan a emerger tímidamente aromas más complejos -florales, pastelería, brioche- y la boca es más sensual y voluminosa. En cualquier caso, hay que seguir esperando...

Penúltima botella de este vino maravilloso. Evolución casi inexistente desde 2010. Me voy a quedar con las ganas de disfrutar el potencial que atesora, porque le queda botella para rato... Es el gran inconveniente de 1996 en cuvees de este tipo; algunos millesimés están ya en su punto, pero tanto RD como esta Grande Cuvee van necesitar años de evolución. Empiezo a pensar que añadas tipo 1995 son más agradecidas. En cualquier caso el vino está delicioso: equilibrio monumental, perfección en todas sus facetas, complejidad, posgusto eterno, delicadeza pese a a su corporeidad...increíble.
La impaciencia me puede. Parece que con el 96 se ha parado el tiempo...

Fantástico champagne, sabroso, equilibrado, con una gran acidez. Acompañó a unos embutidos y un foie, de forma extraordinaria dándole una finura, un postgusto larguísimo y una cremosidad fantástica. !Qué gran champagne!

Burbuja muy fina y escasa.

Excelente nariz. Complejo. Mucha bollería, crema y levadura, tostados, caramelo, fruta escarchada, frutos secos, pan tostado, notas de especias dulces (ajonjolí, canela, anís estrellado). Al cabo de un rato aparecen aromas de codonyat, orejones. Más tarde, caramelo de limón y notas minerales. Cambiante, manteniendo una excelente intensidad.

Muy buen ataque. Goloso, levadura, bollería, sedoso. Burbuja muy bien integrada. Excelente acidez. Muy amplio. Postgusto larguísimo a levadura, con notas cítricas y de pan tostado.

Me ha encantado, aunque su precio no permite repetir a menudo.

Segunda botella que abro de esta joya...
No ha evolucionado NADA.
Le faltan años. Y aún así te deja sin palabras, sin aliento...
Anoche soñé que compraba una caja a 20 euros / botella.
C'est la vie.

Que 1996 ha sido una de las grandes annes del siglo XX en la Champagne, no es un secreto para nadie...la diferencia entre unos 1996 y otros, radica en la mano del hombre y en el terroir... Cuando contamos con características edafológicas cualitativamente similares, el factor diferencial es la elaboración, la manipulación humana, la filosofía de la maison...
Este Grande Cuvée lo tiene todo: añada, suelo y mano, pero aquí, en lo de la mano, juega con ventaja... No sabemos en qué momento la mano de Dios se acerca a este vino; lo que está claro es que lo hace. Este vino tiene mucha vida por delante (igual entonces es el Diablo el que negocia, por aquello de la eterna juventud...), su marcadísima acidez le confiere un potencial longevo de más de 20 años, ralentizando su oxidación y permitiendo una lenta evolución hacia el cénit, si se conserva en óptimas condiciones. Conviene decantarlo suavemente, en un decantador de fondo esférico y previamente enfriado. La apoteosis llega al menos una hora más tarde...Todos los aromas imaginables, distintos cada vez que acercas la nariz a la copa...fruta roja, madera fina, ahumados, tostados, champiñón, flores blancas, miel, cera de abeja, vainilla...En boca redondo, equilibrado, carbónico integradísimo, apenas se nota, acidez marcada pero perfectamente integrada. No se olvida la experiencia. Caro pero recomendable.

Color dorado, brillante con una burbuja abundante. En nariz tiene aromas muy intensos con una muy buena finura y aromas de fruta madura. En boca entra de forma maravillosa y es un champagne muy equilibrado. Muy buena acidez y una gran cremosidad. Buena integración carbónica. Es un gran champagne.

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