Billecart-Salmon Cuvée Elisabeth Salmon Rosé 1999

Champagne Billecart-Salmon Cuvée Elisabeth Salmon Rosé 1999

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
98
Puntuación Media:
9,6
Calidad-precio:
7,0

Bodega: Billecart Salmon
D.O./Zona: Champagne AOC
País: Francia
Tipo de vino: Espumoso
Varietales: Chardonnay y Pinot Noir al 50% y 10% del Pinot está elaborado en tinto.
Precio aproximado: Desconocido
Descripción
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Varietales: Chardonnay y Pinot Noir al 50% y 10% del Pinot está elaborado en tinto.

2 Opiniones de Billecart-Salmon Cuvée Elisabeth Salmon Rosé

Rosado pálido piel de cebolla, burbuja pequeña y abundante.

Nariz de buena intensidad y enorme complejidad, destacando los aromas de la crianza, con unas notas reductivas que aportan una gran prestancia, frutos rojos muy maduros, un fondo de especias, balsámicos, anisados e hinojo y un recuerdo de bollería, trazas minerales y de café en grano. Gran pureza y definición.

En boca es una delicia por su fuerza perfectamente medida, vertebrado por una excelente acidez, con un paso redondo y cremoso donde destaca ante todo su tremenda elegancia y finura, todos los elementos están en su lugar. Final largo que nos deja recuerdos de frutas rojas maduras, frutos secos y especias con un punto amargoso y el carbónico perfectamente integrado. Una añada de guarda, de mucho recorrido.

Elisabeth Salmon es indiscutiblemente una de los mejores Champagnes rosados que existen y lo es por su tremenda elegancia no exenta de complejidad y fuerza, si 98 resultaba ante todo equilibrado y el 2000 sumamente accesible y placentero, este 99 es pura dinamita, joven todavía, estructurado y mineral, quizá más austero pero denotando la gran añada que fue para la pinot noir. Unos 120 euros, una vez al año se pagan muy a gusto.

Precioso tono asalmonado claro.
Burbuja pequeña, diminuta, fina, muy fina, homogénea y uniforme. Se desplaza armónica y lentamente en la copa.
Frutos rojos, en especial fresa silvestre y un ligero toque de frambuesa, que se mantienen mientras lo disfrutas, y pastelería.
Sedoso. Ligeramente glicérido y cremoso, pero, fresco, al mismo tiempo. Punto justo de acidez.
Postgusto largo y permanente. Se fija en las papilas. No se va. Está ahí.
Está pletórico,¡y lo que le queda!.
Extraordinario.

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